Brutal asesinato del Dr. George Tiller

El Consorcio Latinoamericano Contra el Aborto Inseguro (CLACAI), desea expresar su sorpresa y tristeza por el brutal asesinato del Dr. George Tiller el día de ayer. Extendemos nuestras condolencias a su familia y todos aquellos que trabajan por la protección de los derechos reproductiuvos de las mujeres en los Estados Unidos de América. Muchos de nosotros en Latinoamerica no lo conocimos, pero hemos sabido de su enorme amabilidad y compasión. Su trágica muerte nos afecta a todos, porque en nuestros países, contamos con proveedores comprometidos que trabajan para mejorar las condiciones de alta calidad y centrado en los cuidados de la salud de la mujer.

 Como parte de la comunidad internacional dedicada a la protección de los derechos reproductivos, nos sentimos indignados por esta cruel muerte e insistimos que esta muerte no quede impune. Esperamos que la investigación no sólo focalice en los autores directos de este crimen, sino también incluya a los autodenominados “pro – vida”, grupos que desde su posición de poder incita diariamente la intolerancia y la violencia, no solo en los Estados Unidos, sino en todo el mundo.

Firma: 
Consorcio Latinoamericano Contra el Aborto Inseguro.

Versión en Inglés: 

The Latin American Consortium Against Unsafe Abortion (CLACAI in Spanish) wishes to express its shock and sadness in the face of the brutal assassination of Dr. George Tiller yesterday. We extend our condolences to Dr. Tiller’s family and to all those who work to protect women’s reproductive rights in the United States. Many of us in Latin America did not know Dr. Tiller, but we have heard of his extreme kindness and compassion. His tragic death affects us deeply, for in our own countries we also work with deeply committed providers who work under challenging conditions to provide high quality, woman-centered abortion care. 

As part of th e international community dedicated to protecting reproductive rights, we are outraged by this cruel murder, and we insist that his death not go unpunished. We hope the investigation will focus not only on the individual muderer, but also on those in the so-called “pro-life” movement who from their positions of power incite daily intolerance and violence, not only in the United States but throughout the world.

Source: Mayo 2008