Encuentran fallas en el cuidado de salud reproductiva de presos

El reporte de ACLU encontró problemas relacionados a la salud reproductiva de las detenidas.

ACLU presentó un informe sobre las prisiones del estado y ofreció recomendaciones.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) publicó un reporte sobre el cuidado de la salud reproductiva de los reos en California y encontró problemas relacionados a la postergación y negación de cruciales servicios de salud. El reporte “Salud reproductiva detrás de las barras en California” se basó en entrevistas a personas que están o estuvieron encarceladas y en las políticas existentes de instituciones penitenciarias a lo largo del estado.

El informe propone cambios de políticas de salud, entrenamiento al personal, y una guía para concientizar a los detenidos sobre sus derechos. La organización de derechos civiles también recomendó la actualización de ciertas políticas penitenciarias para proteger la salud reproductiva y la seguridad de las personas transgénero.

Si bien el gobierno tiene la obligación de proveer cuidado médico a aquellos que encarcela, el área de salud reproductiva es frecuentemente ignorada. La falta de atención en esta área no es un asunto nuevo. Dos años atrás, ACLU del Sur de California descubrió una serie de problemas que enfrentaban las detenidas en la cárcel de mujeres del condado de LA, y que incluían postergación de abortos y uso de grilletes en mujeres embarazadas.

En ese entonces, ACLU trabajó en colaboración con el Departamento de Sheriff de Los Angeles (LASD) para introducir reformas que mejoraran el acceso al cuidado médico para mujeres embarazadas, incluyendo vivienda.

La colaboración también resultó en el lanzamiento de un programa piloto que permite a los familiares recoger la leche materna obtenida de las madres detenidas para dársela a sus niños.

Melissa Goodman, directora del Proyecto de Justicia de Género, Reproducción y LGBTQ de ACLU del Sur de California, indicó que el acceso al cuidado de salud reproductiva en el estado se ha convertido en una experiencia atemorizante y traumática para las personas encarceladas.

Algunos hallazgos

  • Postergaciones y falta de acceso a servicios de aborto. Según el informe, algunas prisiones siguen políticas ilegales que le dan al personal penitenciario la autoridad para negar dichos procedimientos. Una de las mujeres entrevistadas por ACLU declaró que tuvo que esperar dos meses para realizar un aborto, porque las autoridades penitenciarias le dijeron que antes de hacerlo tenía que probar que podría pagar por la intervención, lo cual es ilegal.
  • Condiciones prenatales peligrosas. ACLU compiló reportes de personas indicando que no habían recibido la comida necesaria para llevar un embarazo sano, que habían sido obligadas a dormir en peligrosas literas altas, que debían llevar grilletes y que les habían negado citas médicas. En uno de los reportes, una mujer indicó que asistió a la clínica de la prisión con un intenso dolor abdominal, pero que a pesar de que las enfermeras no pudieron encontrar el latido del corazón del feto, la enviaron de vuelta a su celda, porque el doctor no estaba de turno.
  • Negación de productos higiénicos para el periodo menstrual. En numerosas prisiones, las mujeres reportaron no tener acceso a toallitas higiénicas. Una mujer que estuvo en prisión contó que aquellas mujeres en encierro solitario no recibían productos sanitarios y eran forzadas a sangrar en el piso sucio.
  • Negación de la posibilidad de lactancia. Las prisiones deben proveer bombas de extracción de leche para que las madres envien a sus hijos. Una madre entrevistada por ACLU indicó que su niño contrajo bronquitis porque en la prisión no le permitieron extraer su leche y dársela al bebe. El cese repentino de lactancia también causó complicaciones médicas en la madre.

Pese a los llamados realizados al LASD, no se obtuvo una respuesta inmediata sobre los hallazgos del reporte.

Tomado de http://laopinion.com/

 

 

Source: Enero 2016