"Soy contrario al aborto; no vetaría despenalización"

El precandidato frenteamplista, médico de profesión, defiende el libre acceso al misoprostol porque es un medicamento recomendado por la OMS contra las dos causas principales de muerte materna: hemorragia del parto y el aborto inseguro.

Loreley Nicrosi

-¿Cree que la sociedad uruguaya asiste a un proceso de deterioro de valores básicos tradicionales o simplemente se trata de los cambios que se dan por el transcurso del tiempo?

-En Uruguay, desde la dictadura y como consecuencia de políticas económicas y sociales, ha habido un profundo cambio social y cultural por el cual un sector de la sociedad se ha desacoplado de las pautas de convivencia que en su momento consideramos obvias.

Este sector de la sociedad está compuesto de forma transversal por diversos estratos sociales. Ese proceso negativo se ha empezado a revertir últimamente y se debe seguir revirtiendo. Se requiere ir hacia un nuevo pacto de convivencia democrática con ejercicio de la autoridad, marcando límites, además de definir claramente un acuerdo de reciprocidades.

-¿Qué valores piensa que debe reforzar un liderazgo político en la sociedad?

-El compromiso con los bienes colectivos, la solidaridad y la responsabilidad individual. La sensibilidad, la ética que combina libertad y responsabilidad. Eso significa no asumir posturas cómodas y conformistas.

-¿Qué puede hacer por la defensa de la familia?

-Soy un hombre de familia, disfruto de encontrarme con mis hijos, con mis nietos. Hay muchos modelos de familia que conviven en la sociedad y no está bien imponer un modelo como el bueno o el “normal”. ¿Quién se atreve a hablar de un modelo de familia cuando hoy se divorcia más gente de la que se casa, la unión libre es una realidad extendida y las familias con hijos de padres y madres diferentes también? La sociedad necesita que se ayude a las personas a experimentar su vida familiar como un ámbito de respeto de sus derechos, especialmente de los más vulnerables, y un lugar de promoción de sus libertades.

-¿Qué opina del matrimonio homosexual? ¿Es suficiente la ley de unión concubinaria?

-La ley de unión concubinaria vino a reponer el derecho de muchas personas que no estaba contemplado en una legislación que miraba a la sociedad como si todas y todos tuviéramos siempre las mismas opciones sexuales. No veo inconveniente en asumir también el matrimonio, respetando el derecho a la opción personal.

-¿Y de la adopción de parejas homosexuales?

-No tengo una posición definida. Es necesario pensar sin ataduras pero siempre teniendo en cuenta antes que nada el interés superior del niño y la niña. Así lo siento.

-¿Cómo atacar el tráfico, las bocas y el consumo de drogas en los jóvenes?

-No me gusta la mezcla del tráfico, las bocas y el consumo de los jóvenes. Son tres cosas diferentes. Hay que ser implacable con quienes distribuyen y venden pasta base y el narcotráfico como lo ha hecho nuestro gobierno.

-¿Usted piensa que hay que legalizar la marihuana?

-Es un error hablar de legalizar la marihuana en la medida que el consumo no está penado. Creo que lo que hay que hacer es regularizar el mercado discutiendo la distribución y la producción.

-¿Cree que hay que liberalizar la venta de misoprostol para provocar abortos?

-El misoprostol es un fármaco esencial de la OMS, eso quiere decir que debe estar disponible en todos los países. Ataca las dos principales causas de muerte materna: la hemorragia del parto y el aborto inseguro. Hoy las mujeres con recursos que precisan interrumpir un embarazo consiguen sin dificultad el misoprostol.

Hay que terminar con la hipocresía y permitir que las mujeres más vulnerables puedan acceder también sin dificultad.

-Si saliera una ley que despenaliza el aborto, ¿la vetará? ¿Es un tema a plebiscitar?

-Soy contrario al aborto. Si el nuevo Parlamento aprueba un proyecto en este sentido no lo vetaré. Si existe voluntad de plebiscitar también lo apoyaré. Creo en la democracia y me parece que la sociedad debe discutir sus destinos. Yo apoyé la Ley de Salud Sexual y Reproductiva.
Astori y Mujica

Con Marcos Carámbula, El País termina la serie de entrevistas sobre temas sociales con los precandidatos. Danilo Astori no aceptó responder al cuestionario y José Mujica le dio largas y nunca concretó.

Fuente: El País Digital

Source: Abril 2009

El aborto, el niño y el lince

Que cada mujer decida cuándo y cómo desea ser madre

warmth, redness, or tingly feeling under your skin or cialis price. TUESDAY April , — The erectile dysfunction drugs Cialis tadalafil and Viagra sildenafil didn t apparently damage vision in males who took the medications daily for half a year, based on a drug company study viagra do together cialis and if do what taken Imitrex is needed to treat headaches tml dose is the daily cialis formulary on.

 

VICTORIA RODRÍGUEZ  Cuando una ve la foto del niño que pregunta por su vida en el cartel propagandístico de la Iglesia católica contra el aborto, una se reafirma en su convencimiento de que todo se puede manipular. La madre de ese niño nacido claro que no abortó. ¿Cómo ese cándido niño puede reclamar una vida que ya tiene? ¡Pobre lince! Muchos le cogerán manía por ser utilizado para ese anuncio.

Cuando veo la foto del niño recuerdo la de un niño de 8 o 10 años, rubio y gordito, que se suicidó en Nueva York porque se sentía culpable de los abusos que un sacerdote católico había ejercido en él. ¿Quién no defiende la vida de un niño nacido? No hace falta ser católico para pagar impuestos con gusto para que ningún niño muera por falta de una vacuna, de agua o de pan. ¿Cuántos niños nacidos sanos y fuertes mueren en este mundo por falta de alimentos? Millones de ellos. Sufren días y días hasta que su vida termina por falta de alimento. ¿Por qué la Iglesia católica no vende patrimonio e intenta evitarlo, o al menos paliarlo? Una bellota no es una encina, ni un roble. Un feto de semanas no es un niño. Una mujer es una vida, su feto no. Que cada mujer decida cuándo y cómo desea ser madre y las que por no tomar medidas preventivas quedan embarazadas y deciden abortar, que no sean perseguidas como delincuentes. Que la ley dé cobertura legal y la asistencia sanitaria necesaria al aborto. La Iglesia católica debe recordar a sus creyentes que abortar es pecado, un delito en su religión. Lo que sucede en esa religión es que la que aborta no lo paga con la cárcel y, si te arrepientes, ni con el sufrimiento.

Fuente: lne.es

Source: Abril 2009

Maternidad y aborto Abaratando despidos

Asamblea de mujeres de Albacete, CCOO, IU, UGT, Juventudes Socialistas, Boulevar Magenta, AB-LESGAY, Asociación de mujeres progresistas y AXESÓRATE José Antonio Blanco HernándezAnte la campaña que está llevando a cabo la jerarquía de la Iglesia Católica en contra del aborto y que ha encontrado respaldo en las llamadas asociaciones pro-vida y otros grupos ultracatólicos y conservadores, las asociaciones aquí representadas hemos tomado la determinación de llevar a cabo diversas acciones con el objetivo fundamental de defender el derecho de la mujer a decidir sobre su propio

cuerpo. Defendemos una maternidad libre y la opción de que las mujeres que no deseen seguir adelante con un embarazo no deseado puedan interrumpirlo con garantías jurídicas y sanitarias. Entendemos que la reforma de la vigente regulación del aborto planteada por el Gobierno genere debate y disparidad de opiniones, pero siempre y cuando este debate se aborde desde el conocimiento, el rigor y la honestidad y nunca desde el cinismo y el engaño. Creemos que la campaña publicitaria de la jerarquía eclesiástica que ha encontrado su prolongación en la calle a través de manifestaciones antiabortistas, en colegios e incluso en la Semana Santa, sólo persigue confundir a la sociedad intentando reabrir un debate ya cerrado y superado. Aunque lo pretendan, en estos momentos no estamos hablando de aborto sí, o aborto no, sino de modificar una ley que no está en consonancia con el contexto normativo europeo e internacional, claramente orientado a consolidar el derecho de las mujeres a decidir y disponer de autonomía. Nos parece igualmente reprobable e inaceptable que la Jerarquía eclesiástica se reafirme en su constante obsesión de anular a las mujeres, negándoles derechos de ciudadanía reconocidos hace ya mucho tiempo, y que para ello no dude en hacer una utilización malintencionada de la imagen de un niño, dando a entender que está menos protegido que una especie animal en extinción, mezclando mensajes e induciendo que una especie animal en extinción, mezclando mensajes e induciendo a la confusión. Quienes estamos a favor del derecho al aborto también defendemos la vida, pero esta defensa de la vida no es incompatible con la defensa de los derechos de las mujeres.

Queremos dejar claro que la regulación de un derecho no obliga a su ejercicio. Actualmente en España la legalidad del aborto está supeditada a la opinión e intervención de terceras personas que son quienes deben pronunciarse sobre la concurrencia de alguno de los tres supuestos despenalizados. Esto significa que siendo necesaria la voluntad de la mujer no es suficiente para interrumpir un embarazo no deseado lo que evidencia el escaso margen de ejercicio de su derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad. Por eso, defendemos que el aborto se regule como un derecho sexual y reproductivo de las mujeres. La Conferencia Episcopal ha emprendido una ofensiva claramente política, desplegando todos los medios para imponer su moral como si fuese la única posible y olvidando que España es un Estado aconfesional. Por todo ello, hemos decidido llevar a cabo diversas acciones encaminadas a informar a la sociedad de cuál nuestra postura y por qué entendemos necesaria la reforma de la regulación.

ALBACETE
Me gustaría, recordar a algunas personas que han hecho unas
declaraciones, que según mi opinión son de personas mayores de edad, que tal vez ya no las tenían que hacer y retirarse ya a descansar. El señor que representa a los empresarios creo que le he oído decir que hay que abaratar los despidos. Usted sabe que para negociar algo con ustedes y a este punto, pues mire: huelgas, palos de la policía -porque cuando se ponen a dar palos ellos no preguntan-, persecuciones, palizas, encarcelamientos y hasta compañeros muertos; yo he llegado a cobrar en papel de estraza, ese que envolvían los tenderos las cosas que comprábamos y con lápiz ponía el trabajador: José Blanco Hernández, coma, la mensualidad del 1 al 28 de febrero de 1960. Dice que este año los convenios al 1%; y encima sale el ladrón de las cajas de ahorros y lo arregla diciendo que a los trabajadores se les suban las cuotas a pagar la seguridad social.
ALBACETE

Fuente: laverdad.es

Source: Abril 2009

Artículo de Santiago Barambio: 'Por qué otra ley'

La despenalización evita miles de muertes de mujeres

SANTIAGO Barambio
PRESIDENTE DE ACAI. TOCOGINICÓLOGO

El aborto provocado ha sido un método muy utilizado por las mujeres en caso de un embarazo no deseado. Según Galeotti en Historia del aborto (Nueva Visión, 2004), durante mucho tiempo el feto era como una parte de la mujer, una extensión de ella, sin valor especial. Es la doctrina cristiana la que empieza a comparar el aborto provocado con un homicidio. En los siglos XVII y XVIII el feto adquiere entidad gracias a los descubrimientos científicos y después de 1789 es de interés público. Tras la Revolución Francesa, el Estado decide darle privilegios, en tanto que futuro ciudadano, con respecto a la madre, que será castigada si aborta.

 

Con la prohibición legal del aborto provocado se recurría y se recurre a él en condiciones sanitarias nulas, suponiendo la muerte de muchas mujeres, principalmente por hemorragia e infección, y la presencia de secuelas, como la pérdida de capacidad reproductiva. En el Caribe y Cono Sur, pese a una buena sanidad, mueren más de 10.000 mujeres cada año. En toda Latinoamérica son hospitalizadas 800.000 y hay 4.000.000 de abortos al año (Alan Guttmacher Institute). Argentina es la principal causa de muerte materna (Organización Mundial de la Salud). En cambio donde es legal, la mortalidad es irrelevante, uno de cada 100.000 casos. Vista la situación de necesidad y riesgo para la vida y salud de las mujeres, países como España, Uruguay y Rusia, en los años 30 del siglo XX, ya legalizaron el aborto provocado. Y luego, salvo en Rusia, volvió a prohibirse por influencia religiosa.

En los años 70, las organizaciones feministas iniciaron la presión social y jurídica, amparándose en los nuevos derechos promovidos por diferentes conferencias internacionales sobre los derechos de las personas (ONU). Las mujeres, incorporadas a la vida laboral, quieren acceder a la formación personal y la independencia económica, y desean planificar sus embarazos, que dejan de ser el centro de su papel en la sociedad. A su vez, la medicina empieza a registrar las muertes y secuelas del aborto clandestino, lo que estimula a estas nuevas generaciones a exigir que el aborto no les comporte riesgos para su vida o salud, ni judiciales. Esta demandas influyeron en las políticas y la jurisprudencia, lo que desemboca en la despenalización y normalización paulatina del aborto, es decir, el privilegio de la mujer sobre el feto.

Los países, según sus características sociales y jurídicas y conceptos éticos, religiosos y morales, elaboran textos jurídicos para acceder al aborto provocado con leyes de dos tipos: las de indicaciones y las de plazos e indicaciones. En las de indicaciones, la mujer debe tener una razón para abortar, validada y documentada por terceros, quedando así despenalizado el aborto provocado. Las de plazos e indicaciones establecen que la sola voluntad de la mujer por escrito es suficiente para que un aborto provocado no se pueda considerar delito si es dentro de un plazo de semanas de gestación determinado, que no es igual en todos los países –por razones no siempre aclaradas–, y situado entre 10 y 24 semanas del embarazo; después, se puede abortar por indicaciones, con plazos o sin ellos y con diferentes condiciones.

España va a cambiar su ley actual de indicaciones, permisiva gracias a que el supuesto de “riesgo para la salud materna” no tiene límite de semanas –lo que le da gran accesibilidad, pero también baja seguridad jurídica para mujeres y profesionales, por su ambigüedad–, por una ley de plazos e indicaciones que aumente la seguridad jurídica. La discusión está en que la ley de plazos de 14 semanas de libre decisión y 22 semanas por riesgo para la salud materna y fetal que parece barajar el Gobierno para presentar al Congreso, es de corte medio, lo que resta accesibilidad, y nos sitúa al nivel de Francia o Alemania, donde miles de mujeres deben salir a abortar a otros países. Otras fuerzas políticas y colectivos como la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI) proponen una ley de 24 semanas de libre decisión y sin límite para malformaciones fetales (como en Holanda), que evitaría que muchos miles de mujeres tuvieran que salir de España para abortar o hacerlo clandestinamente.

Fuente: elperiodico.com

Source: Abril 2009

La astucia del lince

La Conferencia Episcopal ha utilizado el periodo cuaresmal para lanzar una espectacular campaña preventiva contra el embrionario -valga la coincidencia- anteproyecto del Gobierno para modificar la ley del aborto aprobada hace 24 años. El portavoz y secretario general de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino (premiado recientemente con un obispado por sus briosas críticas a la política del Gobierno durante la anterior legislatura), mostró el pasado lunes a la prensa un cartel de anticuado diseño con las imágenes de una cría de lince ibérico (“protegido”) y de un niño a gatas (“¿y yo?”), bajo el rótulo común ¡Protege mi vida!, para anunciar la jornada por la vida del 25 de marzo.

Al día siguiente fue presentada una Declaración de Madrid firmada por académicos, investigadores, catedráticos y profesores universitarios que muestran su disconformidad con el aborto -en general- y con las modificaciones -en particular- a la ley de 1985 sugeridas el pasado 18 de febrero por la subcomisión parlamentaria de la Comisión de Igualdad del Congreso. El precalentamiento en la banda de los aguerridos componentes del equipo habitual de agit-prop eclesiástico antes de que el Consejo de Ministros hubiese enviado el proyecto de ley de reforma a las Cortes da fundamentos para suponer que la Conferencia Episcopal se apresta a ensordecer de nuevo a la opinión pública con las atronadoras tamborradas dirigidas en el pasado contra la autonomía del Estado aconfesional en un sistema democrático para legislar sobre el divorcio, el matrimonio homosexual, la educación cívica o las investigaciones con células madre.

La campaña propagandística basada en las imágenes de la cría del lince ibérico protegida y del niño dejado en manos de criminales incluye la pegada voluntaria en las paredes de las parroquias y los centros católicos de 30.000 carteles y el alquiler de 1.500 vallas publicitarias en las calles e spañolas. No se sabe todavía si la compra de espacios incluirá a la prensa, la radio y la televisión; también se ignora la cuantía exacta de unos gastos financiados con unos ingresos procedentes, en abrumadora mayoría, de los fondos presupuestarios donados a la Iglesia que el Gobierno de Zapatero elevó durante la pasada legislatura a iniciativa de su vicepresidenta, en la ingenua creencia de que la medida serviría para suavizar la hostilidad del Estado vaticano y de su enclave episcopal en España.

La presencia en el cartel de una cría protegida del lince ibérico no implica la súbita conversión de la Conferencia Episcopal a las ideas de José Ferrater Mora o de Peter Singer a favor de la extensión de la ética a los derechos de los animales. La burda, falsaria y provocadora campaña eclesiástica sólo pretende equiparar la interrupción voluntaria del embarazo previa al parto con el infanticidio posterior al nacimiento: la torpe confusión entre el nasciturus cuya gestación queda interrumpida y el rollizo niño del cartel andando a gatas es un venenoso acto mal intencionado.

Fuente: elpais.com

Source: Marzo 2009

Obispos, aborto y castidad

La Iglesia católica ha puesto en marcha una campaña fundamentalista con el fin de paralizar la revisión de la ley de aborto vigente. Pero también prohíbe la contracepción. Sólo permite la castidad o el natalismo salvaje Por JESÚS MOSTERÍN

La actual campaña de la Conferencia Episcopal contra los linces y las mujeres que abortan pone de relieve el patético deterioro de la formación intelectual del clero, que si bien nunca ha sobresalido por su nivel científico, al menos en el pasado era capaz de distinguir el ser en potencia del ser en acto. ¿Dónde quedó la teología escolástica del siglo XIII, que incorporó esas nociones aristotélicas? ¿Qué fue de la sutileza de los cardenales renacentistas? La imagen de deslavazada charlatanería y de enfermiza obsesión antisexual que ofrecen los pronunciamientos de la jerarquía católica no sólo choca con la ciencia y la racionalidad, sino que incluso carece de base o precedente alguno en las enseñanzas que los Evangelios atribuyen a Jesús.

La campaña episcopal se basa en el burdo sofisma de confundir un embrión (o incluso una célula madre) con un hombre. Por eso dicen que abortar es matar a un hombre, cometer un homicidio. El aborto está permitido y liberalizado en Estados Unidos, Francia, Italia, Portugal, Japón, India, China y en tantos otros países en los que el homicidio está prohibido. ¿Será verdad que todos ellos caen en la flagrante contradicción de prohibir y permitir al mismo tiempo el homicidio, como pretenden los agitadores religiosos, o será más bien que el aborto no tiene nada que ver con el homicidio? De hecho, el único motivo para prohibir el aborto es el fundamentalismo religioso. Ninguna otra razón moral, médica, filosófica ni política avala tal proscripción. Donde la Iglesia católica (o el islamismo) no es prepotente y dominante, el aborto está permitido, al menos durante las primeras semanas (14, de promedio).

Una bellota no es un roble. Los cerdos de Jabugo se alimentan de bellotas, no de robles. Y un cajón de bellotas no constituye un robledo. Un roble es un árbol, mientras que una bellota no es un árbol, sino sólo una semilla. Por eso la prohibición de talar los robles no implica la prohibición de recoger sus frutos. Entre el zigoto originario, la bellota y el roble hay una continuidad genealógica celular: la bellota y el roble se han formado mediante sucesivas divisiones celulares (por mitosis) a partir del mismo zigoto. El zigoto, la bellota y el roble constituyen distintas etapas de un mismo organismo. Es lo que Aristóteles expresaba diciendo que la bellota no es un roble de verdad, un roble en acto, sino sólo un roble en potencia, algo que, sin ser un roble, podría llegar a serlo. Una oruga no es una mariposa. Una oruga se arrastra por el suelo, come hojas, carece de alas, no se parece nada a una mariposa ni tiene las propiedades típicas de las mariposas. Incluso hay a quien le encantan las mariposas, pero le dan asco las orugas. Sin embargo, una oruga es una mariposa en potencia.

Cuando el espermatozoide de un hombre fecunda el óvulo maduro de una mujer y los núcleos haploides de ambos gametos se funden para formar un nuevo núcleo diploide, se forma un zigoto que (en circunstancias favorables) puede convertirse en el inicio de un linaje celular humano, de un organismo que pasa por sus diversas etapas de mórula, blástula, embrión, feto y, finalmente, hombre o mujer en acto. Aunque estadios de un desarrollo orgánico sucesivo, el zigoto no es una blástula, y el embrión no es un hombre. Un embrión es un conglomerado celular del tamaño y peso de un renacuajo o una bellota, que vive en un medio líquido y es incapaz por sí mismo de ingerir alimentos, respirar o excretar -no digamos ya de sentir o pensar-, por lo que sólo pervive como parásito interno de su madre, a través de cuyo sistema sanguíneo come, respira y excreta. Este parásito encierra la potencialidad de desarrollarse durante meses hasta llegar a convertirse en un hombre. Es un milagro maravilloso, y la mujer en cuyo seno se produzca puede sentirse realizada y satisfecha. Pero en definitiva es a ella a quien corresponde decidir si es el momento oportuno para realizar milagros en su vientre.

El niño es un anciano en potencia, pero un niño no tiene derecho a la jubilación. Un hombre vivo es un cadáver en potencia, pero no es lo mismo enterrar a un hombre vivo que a un cadáver. A los vegetarianos, a los que les está prohibido comer carne, se les permite comer huevos, porque los huevos no son gallinas, aunque tengan la potencialidad de llegar a serlas. Un embrión no es un hombre, y por tanto eliminar un embrión no es matar a un hombre. El aborto no es un homicidio. Y el uso de células madre en la investigación, tampoco.

Otra falacia consiste en decir que, si los padres de Beethoven hubieran abortado, no habría habido Quinta Sinfonía, y si nuestros padres hubieran abortado el embrión del que surgimos, ahora no existiríamos. Pero si los padres de Beethoven y los nuestros hubieran sido castos, tampoco habría Quinta Sinfonía y tampoco existiríamos nosotros. Si esto es un argumento para prohibir el aborto, también lo es para prohibir la castidad. Pero tanta prohibición supongo que resultaría excesiva incluso para la Iglesia católica. Una de sus múltiples contradicciones estriba en que impone un natalismo salvaje a los demás, mientras a sus propios sacerdotes y monjas les exige el celibato y la castidad absoluta.

Desde luego, la contracepción es mucho mejor que el aborto, pero la Iglesia la prohíbe también (siguiendo en ambos casos al ex-maniqueo Agustín de Hipona, no a Jesús). Tanto el anterior papa Wojtyla como el actual papa Ratzinger se han dedicado a viajar por África y Latinoamérica despotricando contra los preservativos y el aborto, lo que equivale a promover el sida y la miseria. En cualquier caso, la contracepción puede fallar. A veces el embarazo imprevisto será una sorpresa muy agradable. Otras veces, llevarlo a término supondría partir por la mitad la vida de una mujer, arruinar su carrera profesional o incluso traer al mundo un subnormal profundo o un vegetal humano descerebrado. Sólo a la mujer implicada le es dado juzgar esas graves circunstancias, y no a la caterva arrogante de prelados, jueces, médicos y burócratas empeñados en decidir por ella. El aborto es un trauma. Ninguna mujer lo practica por gusto o a la ligera. Pero la procreación y la maternidad son algo demasiado importante como para dejarlo al albur de un descuido o una violación. El aborto, como el divorcio o los bomberos, se inventó para cuando las cosas fallan.

Muchas parejas anhelan tener hijos, muchas mujeres desean quedar embarazadas y esperan con ilusión el nacimiento de la criatura. El infante querido y deseado suele estar bien alimentado y educado, colmado de cariño y estimulación y (salvo raro defecto genético) su cerebro se desarrolla bien. Por desgracia, el mundo está lleno de madres violadas o forzadas y de niños no deseados, abandonados a la mendicidad y la delincuencia, famélicos, con los cerebros malformados por la carencia alimentaria y la falta de estímulos, carne de cañón de guerrillas crueles y explotaciones prematuras. La jerarquía eclesiástica se ensaña con esas mujeres desgraciadas. El cardenal nicaragüense Obando y Bravo se opuso al aborto terapéutico de una niña de nueve años, violada, enferma y con su vida en peligro. Hace un par de años, la Iglesia de Nicaragua acabó apoyando políticamente al dictador Daniel Ortega a cambio de que éste prohibiese definitivamente el aborto terapéutico. Hace unas semanas el arzobispo Cardoso ha excomulgado en Brasil a la madre de otra niña de nueve años violada por su padrastro y en peligro de muerte por su embarazo doble, así como a los médicos que efectuaron el aborto. En 2007 se hizo famoso el caso de Miss D, una irlandesa de 17 años embarazada con un feto con anencefalia, es decir, sin cerebro ni parte del cráneo, condenado a ser un niño vegetativo, ciego, sordo, irremediablemente inconsciente, incapaz de percibir, pensar ni sentir nada, ni siquiera dolor. Las autoridades impidieron que Miss D fuera a Inglaterra a abortar, aunque más tarde los tribunales anularon la prohibición. Los grupos católicos fanáticos presionan para que se impida a las irlandesas que viajen a Inglaterra a abortar, lo que choca con la legislación comunitaria, que garantiza la libertad de movimientos en la UE.

En España misma, el año pasado, una mujer preñada de un feto con holoprosencefalia, condenado a morir al nacer o a vivir como vegetal, tuvo que ir a Francia a abortar. El derecho a abortar es para muchas mujeres más importante que el derecho a votar en las elecciones, y ha de serles reconocido incluso por aquellos que personalmente jamás abortarían. En 1985 se aprobó la reforma del Código Penal para cumplir a medias y mal el programa electoral del PSOE. Desde entonces, tanto los Gobiernos de Felipe González como de Zapatero se han dedicado a marear la perdiz, diciendo que no era el momento oportuno y que había que esperar a que los obispos dejasen de vociferar. Pero los obispos nunca van a dejar de vociferar. Después de 24 años de remilgos, espero que los socialistas se decidan finalmente a liberalizar el aborto dentro de las primeras semanas del embarazo. Tampoco hace falta ser tan progre para ello. Margaret Thatcher lo tenía ya perfectamente asumido hace 30 años.

Jesús Mosterín es profesor de Investigación en el Instituto de Filosofía del CSIC.

Fuente: elpais.com

Source: Marzo 2009

El Aborto Intelectual

El desarrollo de las ideas y el debate público del país, son propios del siglo pasado. Por Hermann Mondaca

Escrito por Hermann Mondaca Raiteri

La sociedad chilena a nivel del desarrollo de las ideas tiene la fisonomía de un adolescente desnutrido.

En efecto la polémica reciente desatada a nivel nacional en relación a las palabras del ex presidente y senador Eduardo Frei en cuanto a que es necesario debatir el tema del aborto terapéutico, vuelve a demostrar una vez más, que el desarrollo de
las ideas y el debate público del país, es propio del siglo pasado.

Este estado de postración de las ideas y del debate público tiene como responsables a los propios actores políticos democráticos por un lado y al férreo fundamentalismo de una derecha conservadora en el pensamiento y liberal en la economía, por otro.
Entremedio la sociedad civil está atrapada, ahogada y sin voz.

¿De qué estamos hablando? El aborto terapéutico es provocado con la intención interrumpir el embarazo, en distintos contextos sociales y legales, con o sin asistencia médica. En el mundo se estima que anualmente cuarenta y seis millones de mujeres recurren al aborto inducido para terminar con el embarazo no deseado, de estos la mitad se considera abortos inseguros, en donde la vida de
la mujer suele estar en grave peligro. Se estima que el aborto inseguro es la causa de muerte de unas 600.000 muertes maternas cada año. El aborto terapéutico puede ser inducido de muchas maneras y la elección depende del desarrollo del embrión o feto, de la salud de la madre, del contexto socioeconómico y especialmente del acceso a los servicios médicos y de los límites puestos por la legislación, entre otros factores.

En Chile existió una disposición legal que permitía en casos fundados por un equipo médico proteger la vida de la madre e interrumpir el embarazo; esta disposición legal estuvo vigente desde 1931 hasta 1989, fecha en que la dictadura militar prohibió de manera tajante y absoluta poner fin a cualquier embarazo, por
cierto sin discusión ninguna.

Sin duda aquello ha sido efectivo solo para las mujeres de condición económica pobre, pues es un secreto a voces que las mujeres que poseen recursos económicos lo realizan privadamente y en condiciones médicas óptimas. No es menor constatar que en el país se reconocen cerca de los 250.000 abortos al año y estos abortos son transversales socialmente hablando.

Entonces la pregunta que cabe hacerse ¿es necesario poner éste y otros temas más en la discusión pública? ¿Qué piensan y opinan las organizaciones de mujeres al respecto? ¿Es que las mujeres no tienen derecho de decidir sobre su propio cuerpo para interrumpir un embarazo cuando su propia vida esta en riesgo? ¿Por qué hay sectores que no desean el debate público y se amparan en fundamentalismos ideológicos y religiosos? De donde viene el miedo al debate público? Parece que la razón fundamental radica en la fragilidad de estas posiciones ortodoxas y conservadores que solo subsisten en un marco autoritario o de cierre o cerco medial de los temas de debate.

¿Por qué la sociedad ha de seguir aceptando que las decisiones de la vida humana y en particular de la vida de las mujeres siga dependiendo de esta anquilosada visión patriarcal, machista y de fundamentalismos religiosos que priman en la actualidad en nuestro país y aparecen como dominantes?

No solo dominan la totalidad de la economía y del mercado, no solo reciben las máximos prebendas del Estado para el impulso y desarrollo del neoliberalismo, sino que además levantan sus ideas a nivel de “principios intransables” como expresa el candidato de la derecha Sebastián Piñera, surgen como los censores temáticos de qué puede discutir la gente y de qué no se puede hablar.

Son portadores de una censura temática que se oficializa a través del poder económico y el control de los medios de comunicación que actúan como replicantes, y de la cual en la mayoría de los casos son sus dueños y se produce un cierre de censura fáctica en la cual los actores sociales no poseen voz. Su fundamento es que esto se resolvió, como muchas cosas, en el periodo de la dictadura.

El silenciamiento de estos temas le hace un mal enorme a esta débil democracia con corsette autoritario, que se ha construido en estos 18 años de transición y de transacción de los valores libertarios y progresistas.

El silenciamiento solo contribuye a que la sociedad civil ceda terreno ideólogo cultural en todos los ámbitos a los sectores económicos dominantes. Así ocurrió con la píldora del día después que enterró más de cincuenta años de políticas públicas en salud en el país.

Estos momentos son particularmente importantes para que surja la voz de la sociedad civil e influya e influencie al propio mundo político ampliando y conquistando los espacios comunicacionales desde los distintos medios electrónicos, radio, prensa escrita e incluso la cerrada televisión.

Solo en la medida que construyamos una sociedad civil sólida, influyente y autónoma del Estado y del mercado, avanzaremos en construir una democracia sólida, estable y participativa.

El economista y multimillonario George Soros, señala que las grandes amenazas para la democracia ya no son ni el comunismo, ni el fascismo, sino lo que el llama “los fundamentalistas del mercado”, para quienes la expansión económica es un fin en si mismo, siendo el arquetipo de quienes justifican el sacrificio de la democracia y el pluralismo para lograr estos fines. Soros afirma que el resurgimiento del capitalismo laissez-faire, con su tendencia a monopolizar el poder y portadores de concepciones conservadoras, son la principal amenaza de la “sociedad abierta”,
en donde las animosidades morales, sociales o religiosas pueden ser diluidas al darle acceso al libre flujo de las ideas a las distintas ideologías y puntos de vista.

Todo lo contrario a los propiciadores del aborto intelectual de la sociedad chilena.

Fuente: elmorrocotudo.cl

Source: Marzo 2009

Con las Mujeres de todo el mundo un pacto para erradicar el VIH/Sida

Los derechos sexuales y reproductivos son una prioridad crucial en las políticas, la programación y asignación de recursos para el VIH/SIDA, aunque descuidada. La falta de protección de los derechos humanos de las niñas y las mujeres, incluidos sus derechos a la salud y a una vida libre de coerción y violencia, alimenta la pandemia. A fin de erradicarla, son esenciales el acceso universal a servicios y educación en materia de salud sexual y reproductiva, así como la protección de los derechos sexuales y reproductivos.

Se reconoce ampliamente que las tasas de infección por VIH están aumentando en las mujeres en todas las regiones del mundo y que esas tasas a menudo son más elevadas en niñas y mujeres que en hombres. Las mujeres, en especial las
jóvenes y las niñas, son vulnerables debido a que se les niegan y descuidan sus derechos, la inequidad de género, los factores sociales, culturales y económicos, la violencia persistente y las características biológicas… (sigue archivo en PDF)

Lea también la nota Informativa

Source: Octubre 2008

Experiencias de mujeres indias con el aborto con medicamentos

Una nueva investigación dirigida por Bela Ganatra de Ipas India figura entre las primeras en estudiar a fondo las experiencias de las mujeres con el procedimiento de aborto con medicamentos en la India. El estudio, publicado recientemente en la revista Global Public Health, proporciona información valiosa sobre las opiniones de las mujeres respecto al aborto con medicamentos, la influencia de la consejería en el proceso y sus ideas sobre cómo lograr que el aborto con medicamentos sea un procedimiento menos “medicalizado”.

“El aborto con medicamentos tiene un gran potencial para ampliar el acceso de las mujeres a los servicios de aborto seguro en la India,” dice Ganatra. “Sin embargo, actualmente se conoce muy poco acerca de las experiencias de las mujeres indias con este método. Al conocer más acerca de las opiniones e ideas de las mujeres respecto al aborto con medicamentos, podremos mejorar los servicios y hacerlos más accesibles a las mujeres en la India y en otras partes del mundo en desarrollo.”

Los investigadores entrevistaron a 63 mujeres que optaron por interrumpir sus embarazos con mifepristona y misoprostol. Las mujeres que tuvieron abortos en clínicas de las ciudades de Delhi y Pune contestaron preguntas sobre cómo y por qué escogieron el aborto con medicamentos, sus experiencias con el proceso de aborto, sus reacciones después del aborto y sus experiencias con la anticoncepción postaborto. Entre otros hallazgos, el estudio encontró que:

The topical preparation improved both flow and temperature inside feet buy cheap cialis vasomotor symptoms connected with menopause, like hot flashes original the. A harder erection is not going to occur by simply going for a pill see here.
  • Un poco menos de la mitad (el 48 por ciento) de las mujeres ya tenían algún conocimiento del aborto con medicamentos; el 10 por ciento buscó este método específico.
  • ;Una de cada cuatro mujeres primero probó medicamentos sin receta (y a menudo ineficaces) para interrumpir un embarazo no deseado, antes de acudir a la clínica para que le practicaran un aborto con medicamentos.
  • Casi todas (el 94 por ciento) las mujeres entrevistadas seleccionaron el método ya sea por su relativa sencillez o porque no implicaba un procedimiento invasivo.
  • La mayoría (el 59 por ciento) de las mujeres informaron que el procedimiento añadió sólo molestias menores, como la necesidad de descanso adicional, náuseas u otros efectos secundarios leves, a su rutina diaria. Las mujeres tienden a aceptar mejor estas molestias cuando reciben apoyo social de su esposo y su familia.
  • La información clara y la consejería empática de los prestadores de servicios sobre los posibles efectos secundarios aumentaron la tolerancia de dolor y sangrado y disiparon los temores respecto a los efectos secundarios y el efecto en futuros embarazos. Casi la mitad de las mujeres informaron sentirse ansiosas en cuanto a si el proceso de aborto se había concluido o no. Las mujeres relataron que la consejería sobre los posibles efectos secundarios y la necesidad de seguimiento aumentaron la ansiedad o la aplacaron, dependiendo de la forma en que el prestador de servicios ofreció esta información.
  • Casi todas (el 95 por ciento) las mujeres informaron haber recibido consejería sobre la anticoncepción postaborto, y la mayoría de las mujeres aconsejadas afirmaron que piensan usar un método anticonceptivo.  Sin embargo, las mujeres también especificaron que traducir la intención en acción depende del esfuerzo necesario para obtener métodos anticonceptivos, de la cantidad de consultas clínicas adicionales necesarias y de las opiniones del esposo en cuanto al uso de anticonceptivos.

Aunque Ganatra advierte que el tamaño de muestra de las mujeres entrevistadas es demasiado pequeño para generalizar a las mujeres de la India, ella afirma que los resultados del estudio proporcionan información valiosa, no sólo sobre quién está usando servicios de aborto con medicamentos actualmente, sino también sobre los retos que afrontan las mujeres para acceder o aceptar aborto con medicamentos. Catorce de las mujeres, por example, dijeron que les resultó difícil ir a la clínica para recibir los medicamentos.

“No tiene nada de malo ir a la clínica” les dijo una mujer de 35 años de edad a los entrevistadores, “pero tengo que terminar las tareas domésticas primero, lo cual puede ser difícil porque tengo que encargarme de todo.” Cuando se les preguntó si la situación sería más fácil si las mujeres pudieran tomarse el misoprostol en la casa, la mayoría de las mujeres contestaron que eso dependería del nivel de apoyo que reciben en el hogar, así como de cuán seguras se sienten con el proceso.

Algunas otras mujeres, ya sea por los mitos asociados con el aborto con medicamentos o por la falta de conocimientos sobre los medicamentos, tenían temores infundados respecto a los supuestos efectos permanentes del aborto con medicamentos en el cuerpo. “Tenía miedo. Nunca antes había consumido tabletas extrañas.” informó una mujer de 27 años de edad a los entrevistadores.

Por último, dice Ganatra, el estudio señaló la gran influencia de la consejería y la información que brindan los prestadores de servicios en las experiencias y expectativas de las mujeres. La información clara y la consejería sensible pueden ayudar a las mujeres a entender lo que pueden esperar y a sentirse seguras con el método.

Este estudio fue realizado por Ipas y el Population Council en colaboración con el Hospital KEM, en Pune, y el Hospital Parivar Seva Sanstha, en Delhi.

Source: Septiembre 2008

La pobreza y mortalidad materna

Ayacucho |  La pobreza extrema sigue siendo el principal enemigo que impide el desarrollo de la población y se traduce en la crisis económica, política y social que vive el país desde hace varias décadas; en consecuencia este problema genera un impacto negativo en la población debido a la exclusión y marginación de los más pobres a los servicios primordiales como educación y salud.

Hablar de salud es un tema muy amplio, pero ahora vamos a centrar el comentario a la problemática de los altos índices de muertes maternas en el Perú que está ligada al nivel de la educación, pues se estima que el 34% de las mujeres en edad fértil tiene solo instrucción de primaria, es tal vez por eso que la tasa de natalidad en las zonas marginales, alcanza niveles increíbles y es allí donde agudiza la pobreza. Los datos revelan que solamente un 30% de las mujeres de zonas rurales conocen métodos eficaces para evitar embarazos, el 27% de gestantes no se someten a revisiones prenatales y casi el 75% prefiere el parto en su domicilio.

Precisamente estas complicaciones en las mujeres en edad fértil, produce el deterioro de la salud materna, al que se suma el escaso acceso a los servicios asistenciales de salud, los mismo que originan cientos de muertes relacionadas con el embarazo y alcanza niveles alarmantes, pues el sector salud todavía no se abastece para llegar a los rincones más alejados del país.

Según un informe del Ministerio de Salud (MINSA), el promedio de las cifras de mortalidad materna en el país alcanza 180 muertes por cada cien mil partos, y esto va en aumento en las regiones consideradas más pobres del Perú, donde existe disparidad en los servicios de salud; por eso es necesario ampliar y descentralizar los programas de salud con el fin de fortalecer las regiones que tienen alta incidencia de mortalidad materna.

Por lo visto, pocas son las autoridades que se interesan en conocer la magnitud y el peligro que representa la mortalidad materna. Este es un aspecto fundamental a tener en cuenta para orientar las políticas sociales de desarrollo, y se necesita concretar acciones en el sector salud, luego monitorizar los logros en los programas de Maternidad, así se podría iniciar un trabajo concienzudo a favor de las mujeres en edad de procrear.

Los factores relacionados a la muertes maternas es muy complejo y se necesita alta responsabilidad en este tema, y el esfuerzo para lograr la disminución de la Mortalidad Materna en el Perú, no sólo es competencia del sector salud, sino implica a todos los demás sectores comprometidos en el desarrollo social. Creo que se debe entender como un esfuerzo conjunto y compromiso solidario donde estén concientes desde el más alto funcionario del sector salud hasta el poblador más humilde de las zonas más alejadas del país.

Esta es la nueva misión para evitar más muertes maternas.

Autor: Alcides López De la Cruz
Fuente: elcorreoperu.com.pe

Source: Mayo 2008