Madres dejan diversión por responsabilidad de un hijo

México, mayo 9 (El Universal).- Pelonas, mutiladas, las muñecas de Monserrat yacen por el patio de tierra de su casa, entre ladrillos rotos, trozos de manguera, piedras y moscas. Ella las ha cambiado por otra diversión obligada: juega con Marisol, disfrazándola de princesa, haciéndole peinados y, sentadas en la calle, torteando gorditas de lodo. Por ser mayor, da las órdenes, hace que vende las gorditas y guarda las ganancias.

Ríen mucho, y lloran cuando no se ponen de acuerdo. Ambas tienen la mirada profunda y fuerte el carácter. Podrían ser hermanas, pero son madre e hija, aunque se llevan 10 años.

Monserrat fue violada a los 9 años, por un vecino de 54. Al quedar embarazada, tuvo que abandonar el cuarto año de primaria, para finalmente dar a luz, con 10 años cumplidos, a Marisol. Desde entonces afronta la experiencia de la maternidad, siendo ella misma una niña, y el estigma de su comunidad.

Rodeada de pobreza, en una atmósfera dominada por el deprimente olor a hez porcina, vive con su familia en una casa prestada.

Elisa, su madre y a quien hizo abuela a los 24 años, es el pilar económico de un techo que se sostiene sobre ladrillos rotos y la esperanza atávica de que cada día algo habrá para comer.

Son originarias de Jaral del Progreso, municipio de Guanajuato, un estado donde son comunes los embarazos entre niñas y adolescentes: en el último lustro, según el censo Nacidos Vivos Registrados 2000-2007, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), mil 300 menores de 14 años dieron a luz.

Estas cifras tienen su expresión en la mentalidad. “Mi mamá ya estaba grande cuando me tuvo, ya tenía 16”, refiere Elisa, madre de Monserrat, a la cual a su vez ella parió cuando tenía 14 años.

Y bueno, “he sido mamá desde chiquita, porque me sacaron de la escuela cuando estaba en segundo de primaria y me pusieron a cuidar a mis hermanitos, por eso no se me ha hecho pesado cuidar niños toda mi vida; al mismo tiempo he crecido a Marisol y a Cristóbal” -su hijo menor, tres meses más pequeño que su nieta.

Hay identificadas consecuencias en la salud física y emocional de las menores, así como en sus relaciones humanas. La psicóloga Fabiola Sánchez, de la organización Vida y Familia, advierte que existen riesgos médicos asociados al embarazo de niñas y adolescentes, como hipertensión arterial, anemia y bajo peso del bebé al nacer, que pueden elevar la tasa de morbimortalidad materna y la mortalidad infantil.

Sin embargo, precisa, los de mayor repercusión se hallan en su esfera personal y social, porque ellas tienen que asumir el reto que implica el rol de madre, enfrentarse a obligaciones para las cuales no estaban preparadas, como el cuidado, la atención y la educación de un hijo, en una etapa de su vida en la que no se ha consolidado su formación y desarrollo. “Hemos observado que las niñas y jovencitas sufren una crisis psicológica muy fuerte durante el embarazo, en el parto y cuando ya tienen al bebé en sus brazos, porque no alcanzan a comprender lo que les está pasando, se saltan varias etapas de su proceso de vida y eso ya no tiene vuelta atrás”.

En las estadísticas de natalidad del INEGI hasta 2000 se contabilizaban los embarazos entre adolescentes de 15 a 19 años.

Después de ese año dicha institución cuantifica a menores de 14 años. Entrevistas telefónicas con personal de los sistemas para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de diversos estados permiten saber que en los últimos nueve años este fenómeno se registra oficialmente entre menores de 13 -o menos- a 17 años, destacando el caso de Oaxaca, en cuya zona rural cada año se registran cuando menos tres casos de niñas de 10 y 11 años preñadas.

Segregadas
La cabecera de Jaral del Progreso está a hora y media de León, la segunda ciudad más importante de Guanajuato, medio escondida entre desviaciones y brechas que desembocan en una carretera dignamente transitable. Es una pequeña ciudad que en estos días de primavera se cuece a 35 grados, dejando las calles desiertas y silenciosas, alteradas apenas por el ocasional estruendo de la propaganda política desde dos polvosos vehículos que en su perifoneo avanzan como tortugas a través del desierto. El viento escupe rachas de aire caliente con hedor de los criaderos de cerdo.

Es fácil notar que en Jaral no hay progreso y que sus calles están semidesiertas porque es la época en la que los varones emigran a Estados Unidos, regresando hacia noviembre o diciembre, si acaso.

Además, la epidemia de influenza provocó que bares, congales para bailar y casi todos los restaurantes cerraran por disposición oficial.

En Pocito de Dios, una de esas calles, al borde del casco urbano, vive Monserrat con su familia, segregados por la comunidad después de que ella resultó embarazada. Por cierto, de aquella etapa de su vida recuerda que le daba mucha hambre y como a los siete meses empezaron murmurar en la escuela, y en la calle la tachaban de “putita”, “loca” y “provocadora”. Elisa, su madre, dice que “la gente se dio cuenta primero que yo, de que estaba embarazada; yo creía que tenía lombrices y hasta le di un tratamiento; mi suegra fue la que me hizo que la desvistiera y le observáramos la panza; después la llevé al doctor y me dijo que ya mero se aliviaba. Ahí empezó el calvario”.

El tipo que la violó purga una condena de 11 años de prisión, aparte de haber sido sentenciado a pagar una pensión alimenticia para las dos, lo que todavía no cumple. Elisa, Monserrat y Marisol (la nieta) enfrentan todos los días más pobreza y abandono.

-Ser madre o niña
Carmen fue abusada sexualmente por su padrastro a los 10 años. Desde que nació su hijo, hace un año, desertó de la primaria y no quiere estudiar, aparte de que “ni tengo dinero para comprar cuadernos, mejor lo uso para la leche y los pañales”. Vive en Ecatepec de Morelos, municipio que ocupa el primer lugar de embarazos entre niñas y adolescentes en el Estado de México, y donde hasta octubre pasado se registraba el mayor número de casos de muerte materna en dicho segmento de la población. El director de Salud municipal Antonio López Armenta, informó que el programa Embarazo Saludable atiende hoy a 717 pacientes de 13 a 17 años.

Georgina fue internada en el albergue temporal de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF). En la averiguación previa a propósito de su caso se asienta que su madre notó que estaba embarazada cuando se le rompió la fuente.

Tratándose de una niña de 11 años, al médico que la atendió le pareció inverosímil esto y dio aviso al Ministerio Público. La menor y su hijo fueron separadas de su familia y permanecerán en el albergue hasta que se defina judicialmente su caso.

Su psicóloga -quien solicitó mantener el anonimato por protección de los niños con los que trabaja- dice que Georgina está bajo los efectos de un shock post-traumático, en virtud de que “su vida cambió de la noche a la mañana. Dejó de ir a la escuela, vive y duerme fuera de su casa y su cama, tiene que cuidar a un bebé al que quiere y no quiere. Se encuentra bajo un estado de confusión emocional que se tiene que tratar con mucho cuidado para no lastimarla más”.

Hace un mes nació la niña de Georgina, pero todavía no decide cómo la llamará. Tampoco ha declarado nada sobre quién es el padre.

“Cuando tratamos el tema en la terapia, hasta cruza los brazos, eso en lenguaje no verbal significa que se cierra a recordar, todo eso muestra que hay una fuerte negación de su parte a hablar del tema”.

Ha expresado que extraña a su mamá. Por ratos se acuerda del bebé y va a cambiarle el pañal, sabe sus horarios de comida y aunque la mayor parte de las veces acude a darle de comer, en ocasiones lo olvida.

Como Monserrat y Carmen, Geogina no ha podido amamantar a su bebé, “dice que es doloroso”, explica la terapeuta, “pero he observado que la lactancia representa una interacción muy íntima entre la madre y el hijo, y en estos casos al principio la relación es entre cálida y fría, porque todavía no logran asimilar lo que les está pasando. Ni física ni emocional ni psicológicamente están preparadas para ser madres, son una niñas”.

ROTATIVO de Querétaro
Por: Evangelina Hernández
Tomado de: rotativo.com.mx

Source: Mayo 2009

41 mujeres mueren al día en la región

El documento del Fondo de Naciones Unidas Para la Infancia señala que en América Latina y el Caribe son 130 las mujeres que fallecen por cada 100.000 alumbramientos, casi dos veces más de lo que figura en los registros de los países industrializados

Unas 41 mujeres mueren a diario en los países de América Latina y el Caribe, o sea, 15.000 al año, por complicaciones relacionadas con su embarazo o durante el parto. Esta cifra representa el 3 por ciento de los decesos que se registran en el mundo; es decir que cada día más de 1.360 mujeres fallecen de causas vinculadas a la maternidad. Pero la mortalidad se ensaña más con los niños. El mundo pierde diariamente aproximadamente 10.100 menores de cinco años, y 86 por ciento de ellos son víctimas de tres enemigos: infecciones graves —la sepsis/neumonía, el tétanos y la diarrea—, la asfixia y los nacimientos prematuros; y en nuestro continente fallecen 827 de estos infantes cada día.

El informe Estado Mundial de la Infancia 2009, que anualmente elabora el Fondo de las Naciones Unidas Para la Infancia (Unicef por sus siglas en inglés), al cual tuvo acceso en exclusiva Domingo, sitúa el avance internacional en cuanto a la reducción de la mortalidad materna en 7 por ciento, en el periodo que comprende los años de entre 1990 y 2005, es así como el indicador decayó de 480 muertes a 450 por cada 100.000 neonatos; y en cuanto a la mortalidad infantil, el guarismo cayó de 13 millones de fallecidos en 1990 a 9,2 millones en 2007, casi 30 por ciento.

El mismo documento afirma, no obstante, que este progreso es “insuficiente” en lo que se refiere a los parámetros requeridos Para los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la Organización de Naciones Unidas, suscritos por casi 200 países del orbe, en cuya meta 5A se plantea bajar la tasa de mortalidad materna en un 75 por ciento hasta el 2015, y en la meta 4A, reducir en dos terceras partes la mortalidad de los pequeños menores de cinco años. Sólo quedan seis años para el cumplimiento del plazo y hay mucho por hacer.

El informe establece que en América Latina y el Caribe son 130 las mujeres que fallecen por cada 100.000 alumbramientos, casi dos veces más de lo que figura en el registro de los Estados industrializados, donde mueren 46; pero unas ocho veces menos de lo que sucede en África Occidental y Central, donde son 1.100 progenitoras por cada 100.000 recién nacidos. “El riesgo de morir como resultado de complicaciones relacionadas con el embarazo o el parto que padecen las mujeres de los países menos adelantados es 300 veces mayor que en el caso de las mujeres que viven en países industrializados. No existe un índice de mortalidad más desigual”.

Aunque hay indicadores de América Latina y el Caribe que son superiores a los promedios mundiales en otros aspectos. Por ejemplo, el 77 por ciento de las mujeres embarazadas ha asistido al menos a una consulta prenatal en el orbe, mientras que en la región esta cifra sube a 94 por ciento. A la par, hasta 2007, en el continente americano 85 de cada 100 partos fueron atendidos por personal especializado, cuando el porcentaje mundial en este caso llega sólo a 62 por ciento. Aparte, Asia y África son los más golpeados por los guarismos rojos: en ellos se produce “el 95 por ciento de las muertes maternas… y alrededor del 90 por ciento de las muertes de los recién nacidos” en el planeta.

En cuanto a la mortalidad infantil, se estima que 25.200 niños menores de cinco años pierden la vida diariamente en el orbe. Unos 17 por cada segundo. En América Latina y el Caribe se registra cada año alrededor de 302.000 estos decesos, que representan el 8,1 por ciento; además, la tasa de mortalidad de los pequeños que no superan el quinquenio de vida alcanza a 22 por de cada mil nacidos en la región, cifra que, a la par, se equipara con las de naciones europeas y es tres veces menor que la de los países africanos.

El periodo más delicado para un niño es su primer día de vida. El Fondo de las Naciones Unidas Para la Infancia informa que del 25 al 45 por ciento de las aproximadamente 9,2 millones de muertes infantiles anuales se presentan dentro de esas 24 horas. Las cifras, basadas en datos obtenidos al 2004, señalan que en América Latina y el Caribe el índice de mortalidad neonatal es de 13 muertes por cada mil nacimientos, la segunda más baja después de las naciones industrializadas, que sólo registran tres; y la más elevada es de África Occidental y Central, con 44 decesos.

El documento sostiene que existen causas indirectas que contribuyen a aumentar el riesgo de muerte de los menores de cinco años que habitan el planeta, como la pobreza y la desnutrición, entre las principales. En Bolivia, por ejemplo, la tasa de mortalidad infantil es de 57 niños por cada mil nacidos vivos, mientras que la mortalidad de madres durante el embarazo o por complicaciones derivadas de parto es de 290 por cada 100.000 infantes que nacen con vida. Hay mejoras en territorio boliviano, pero aún queda mucho por hacer, tal como se verá en el siguiente reportaje.

El mundo pierde diariamente aproximadamente 10.100 menores de cinco años, y 86 por ciento de ellos son víctimas de tres enemigos: infecciones graves (como la sepsis/neumonía, el tétanos y la diarrea), la asfixia y los nacimientos prematuros.

Por: Mirna Echave Mallea
FOTOS • Javier Paz, Unicef e internet
Fuente: laprensa.com.bo

Source: Mayo 2009

Antiabortistas terroríficos

La proyectada reforma legal de la interrupción voluntaria del embarazo está generando la reacción de los sectores más retardatarios y anacrónicos de nuestra sociedad, que no la objetan con argumentos, sino que tratan de abortarla -valga el término- mediante la exhibición de tabúes y estereotipos terroríficos.

 

Así, hace varias semanas, el domingo fijado para las concentraciones en contra del aborto, sentí instintivamente miedo en la calle Larios, de Málaga, ante la imagen de un hombre uniformado de falangista, con la camisa azul mahón y los correajes de rigor, cara al sol, junto a unas mesas con octavillas y panfletos que proclamaban el “derecho a vivir”, “la vida es un derecho”, “no existe el derecho a matar: existe el derecho a vivir”.

A ese clima de terror contribuye que un colegio concertado de ogroño, el de las Adoratrices, haya utilizado en contra del aborto fotos del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, rodeados de restos de fetos descuartizados, supuestamente tras haberse practicado un aborto. O que otro colegio concertado, el Monte Tabor, de Pozuelo (Madrid), perteneciente a la fundación católica Tiempos Más Nuevos (¡!), organizara recientemente charlas obligatorias para alumnos desde 3º de ESO hasta 2º de Bachillerato “en defensa de la vida”, amenizadas con la proyección de un vídeo con imágenes de fetos en la basura y la emisión de frases como “cada cinco minutos se tritura un feto”.

De una forma u otra, la Iglesia está presente en la campaña contra el aborto, calentada por los grandes carteles colocados por los obispos en las calles, en los que se proclama que el lince está más protegido que los bebés. El portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino, se mostró eufórico hace unos días por el éxito de la “campaña del lince”. Y el propio presidente de los obispos, Antonio María Rouco, resaltó recientemente en Roma la “originalidad visual” de los carteles del lince y el bebé.

Rouco vinculó cínicamente la posición de la Iglesia de “hacer oír su voz siempre” en favor del derecho a la vida. Pero, ¿cuándo se ha opuesto seriamente la Iglesia católica, o sus acólitos, a la principal perpetración del derecho a la vida como es la pena de muerte, que de algún modo ha avalado cuando ha sacralizado regímenes políticos, como el de Franco, que ejecutaron a cientos de miles de personas, o cuando predica en Estados Unidos contra el aborto, mientras da por buena la pena capital? ¿Cómo es posible que la Iglesia -y con ella, la derecha más ultramontana- invoque el derecho fundamental a la vida, pero concentre toda su energía en la protección del feto?

Las Cortes Constituyentes, cuando abordaron, ¡hace casi 32 años!, el derecho fundamental a la vida -estaba en vigor la pena de muerte y el aborto voluntario era delito siempre- constitucionalizaron la abolición de la pena capital, mientras dejaron para el legislador ordinario la regulación del aborto, aunque no sin polémica. El debate se centró en si el titular del derecho a la vida era “la persona” -como estableció la Comisión Constitucional del Congreso-, en cuyo caso tal derecho sólo se reconocería al nacido. Alianza Popular consiguió en el pleno identificar el sujeto del derecho a la vida con el término “todos”, para incluir bajo esa palabra al feto e imposibilitar el aborto. En el Senado, el independiente Isaías Zaragoza logró añadir al enunciado “todos tienen derecho a la vida y a la integridad física”, las palabras “y moral”, lo cual favorecía, según él -y nadie le contradijo-, que el sujeto de ese derecho fuera la persona.

El Tribunal Constitucional (TC) mantiene desde 1985 que “los no nacidos no pueden considerarse (…) como titulares del derecho fundamental a la vida (…), lo que, sin embargo, no significa que resulten privados de toda protección constitucional”. Esa protección al nasciturus obligó en 1985 a modificar el inicial proyecto de ley de despenalización parcial del aborto.

Es probable que la reforma legal que se prepara ahora, con la novedad de la ley de plazos -que hace descender la tasa de abortos en los países europeos que la tienen-, supere el filtro del TC, si finalmente la recurre el PP, como ha anunciado su líder, Mariano Rajoy.

El aborto es un asunto muy serio y preocupante, cuya regulación, perfectamente compatible con el apoyo a la maternidad deseada y gozosa, debe resolver con responsabilidad, justicia y sensatez los derechos en conflicto. Frente a la oposición que pueda suscitar una regulación tan sensible a las ideologías y creencias de cada uno, hay que advertir que, al igual que el divorcio y otras decisiones familiares o personales, abortar nunca es obligatorio.

En todo caso, el aborto es más una salida que una solución. Si resultan terroríficas las campañas antiabortistas, tampoco tendría sentido reclamar el aborto -un mal menor en el mejor de los casos- como un objetivo liberador cuya práctica colmara de felicidad a las mujeres. El maestro de periodistas Eduardo Haro Tecglen expresó en 2005 su “odio” al aborto, porque le parecía “dañino para la mujer”, y añadía: “Pero en este grupo de odios abstractos, a hechos y no a personas, odio tanto o más su penalización y la persecución a la embarazada contra su voluntad”.

Fuente: elpais.com

Source: Mayo 2009

España: Muchas inmigrantes no denuncian maltrato por miedo a ser expulsadas del país

Nos intentan vender que la igualdad es real, pero no es así ni por asomo

VICTORIA CARBAJAL  Letrada avilesina y secretaria de Abogadas por la Igualdad

Amaya P. GIÓN
La letrada avilesina Victoria Carbajal es la secretaria de
Abogadas por la Igualdad, asociación que presenta mañana en Barcelona las conclusiones del último congreso, que se celebró en Oviedo , y que giró en torno a la ley del aborto, la violencia económica y las mujeres inmigrantes. Carbajal es, además, vicepresidenta de la Coordinadora Estatal de Mujeres Abogadas y abogada de Simone de Beauvoir.

 

-La ley del aborto está de actualidad, ¿qué defienden desde Abogadas por la Igualdad?

-Abogamos por un aborto libre y gratuito, que el aborto se saque del Código Penal ya que consideramos que no puede ser delito de ninguna de las maneras. No nos oponemos a la ley de plazos, pero siempre que se juzgue mediante la vía civil, nunca la penal.

-Es obvio que en ningún caso lucirá un lazo blanco…

-La Iglesia no tiene que inmiscuirse en las leyes civiles. Me parece perfecto que defiendan sus principios ante sus feligreses, pero nunca que pretendan hacer leyes. Los mismos que se oponen al aborto son los que se oponen a los anticonceptivos. Si están en contra de todo, ¿qué nos queda?

-Identifican la violencia económica como una forma de agresión a la mujer, ¿argumentos?

-Creemos que la fiscalía tiene que intervenir en los procesos por impago de pensiones y facilitar el proceso para la investigación del patrimonio del obligado al pago. La violencia económica es una forma muy clara de violencia de género. Hay muchas mujeres que se ven incapaces de cobrar la pensión de sus hijos y que, en el fondo, se encuentran ante una forma de coacción por parte de sus ex parejas.

-¿Las mujeres inmigrantes están desprotegidas por la normativa española?

-Muchas inmigrantes que son víctimas de violencia de género no se atreven a denunciar porque saben que se juegan un expediente de expulsión del país. Muchas de ellas trabajan en el servicio doméstico donde no se requiere un contrato por escrito, algo indispensable para solicitar el permiso de residencia. Queremos que se derogue la instrucción 14/2005 dirigida a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Ésta dice que es obligatorio que cuando una inmigrante vaya a poner una denuncia se le abra un expediente para comprobar si está en España legalmente. Si no lo están, se les abre un expediente de expulsión. También pretendemos que el servicio doméstico sea un contrato más del procedimiento laboral.

-En Barcelona disertará sobre la maternidad. Dice que es un reto ser madre en el mundo en el que vivimos, ¿por qué?

-Nos intentan vender que la igualdad es real, pero no es así ni por asomo. Las mujeres seguimos cobrando menos, los hombres siguen sin colaborar en el hogar y la conciliación sigue siendo de las mujeres. Las leyes están ahí, dan opciones pero no se cumplen. La mujer sigue siendo la que renuncia. Para colmo la paridad ha venido acompañada de comentarios totalmente machistas.

-¿Se refiere a las críticas a las ministras?

-El lenguaje sexista sigue ahí. Se llamó «taller de modistillas» a las ministras de Zapatero. No se juzga su trabajo, sino cómo actúan en lo personal. A la ministra de Igualdad se le llama tonta por la cara, a la de Defensa se la critica por cómo va vestida a un evento, ¿qué mejores ejemplos de actitud machista?

Fuente: lne.es

Source: Mayo 2009

Salud-México: Escuela recupera profesión de parteras

Por Emilio Godoy, enviado especial

San Miguel de Allende, México, may (IPS) – La comunicóloga mexicana Marla Vargas tuvo a su bebé en la tina de su casa y atendida por una partera, porque “quería tener una experiencia diferente, y para mi hijo una mejor llegada al mundo”.

 

La práctica mexicana de la partería se remonta a las culturas prehispánicas que habitaban este país antes del arribo de los conquistadores españoles en los inicios del siglo XVI. En muchas comunidades rurales, las parteras son la única opción para atender embarazos y partos ante la insuficiente cobertura de los servicios de salud estatales.

Pero la formación de estas profesionales es escasa en este país de casi 107 millones de habitantes. En esta urbe de arquitectura colonial, situada a unos 300 kilómetros al noroeste de Ciudad de México, funciona la única escuela mexicana de parteras con reconocimiento oficial, a cargo del no gubernamental Centro para los Adolescentes de San Miguel de Allende (CASA).

“La escuela nació con el objetivo de dar la oportunidad a mujeres de tener una atención de calidad”, dijo a IPS Maricruz Coronado, partera y directora de CASA desde 2008.

La organización nació en 1981 y su Escuela de Parteras en 1997. Desde entonces, se han graduado 38 profesionales y en la actualidad se forman 32 jóvenes mujeres provenientes de todos los puntos del país, buena parte de ellas hijas de parteras tradicionales.

La Organización Mundial de la Salud define a las parteras tradicionales, o matronas, como “una persona (generalmente una mujer) que asiste a la madre en el curso del parto, y que inicialmente adquirió sus habilidades atendiendo ella misma sus partos o trabajando con otras parteras tradicionales”.

Desde 1919 las profesionales están agrupadas en la Confederación Internacional de Parteras, que en la actualidad aglutina a 88 asociaciones de 75 países. Desde 1992, cada 5 de mayo se celebra el Día Internacional de las Parteras, para resaltar su papel a favor de la salud de millones de mujeres en el mundo.

CASA recluta a las estudiantes en comunidades rurales, en las cuales la única atención médica para las embarazadas está en manos de matronas. Tras graduarse, las jóvenes retornan a sus comunidades con conocimientos que les permite mejorar los cuidados prenatales y natales de las mujeres.

Las aspirantes pagan mensualmente unos 45 dólares, mientras que la organización subsidia el alojamiento, los materiales educativos y los uniformes. Los requisitos de ingreso son estudios secundarios completos, una edad superior a 18 años y provenir de una comunidad rural.

AYUDAR A LA COMUNIDAD INDÍGENA

“En mi comunidad no hay servicios médicos. Las mujeres tienen que trasladarse al hospital más cercano, que queda a 45 minutos de caminata y otros 40 en autobús”, relató a IPS Noemí Salazar, una de las alumnas que está por graduarse.

Salazar, de 26 años y madre de dos hijos, viene de una comunidad indígena del sureño estado de Veracruz.

El parto asistido por una partera reduce la mortalidad materna e infantil y ayuda al nacimiento de bebés más sanos.

“En las comunidades rurales las parteras son las que salvan a las madres y a los bebés”, resaltó Coronado, la directora de CASA.

México posee tasas de morbilidad por embarazo, parto y puerperio –entre seis y ocho semanas posteriores al parto– de casi 50 por ciento, y de mortalidad infantil neonatal de 22 por cada 1.000 nacidos vivos, según cifras oficiales.

Más de 51 por ciento de la población mexicana es femenina. La mortalidad materna es de 52 fallecidas por cada 100.000 nacimientos.

México cuenta desde 1993 con una norma oficial de alcance nacional que regula la atención de la mujer durante el embarazo, el parto y el puerperio, así como al recién nacido.

La profesionalización de las parteras implica sistematizar una serie de conocimientos tradicionales y complementarlos con enfoques médicos, con el objetivo de reducir los riesgos del parto y garantizar la salud de la madre y del recién nacido. “Es inmejorable la calidad con la que la mujer es atendida, respetando sus tiempos y necesidades. Transita bien su periodo de parto.

Además, el bebé nace más tranquilo, adaptándose al exterior y muy apegado a la madre”, explicó Coronado.

La parturienta puede escoger la posición en la cual quiere parir, acostada boca arriba, sentada, hincada, de pie o en el agua.

Durante el proceso puede recibir jugos naturales, medicamentos homeopáticos y masajes, así como practicar algunos ejercicios.

Antes de dar a luz, Marla Vargas tomó un curso de seis meses para conocer el proceso y saber cómo actuar en el parto, en el cual la acompañaron la partera, su esposo, su mamá, su abuela y su hermana.

“No me sentí cansada o agotada ni me separé del bebé”, dijo Vargas a IPS, al relatar sonriente su experiencia de cinco horas de labores de parto.

En el país hay unas 22.000 parteras que anualmente atienden más de 300.000 partos en las comunidades rurales, según datos oficiales.

Pero la cifra se queda corta, porque se sabe que hay un número indeterminado de mujeres que no han sido censadas.

En 2008, CASA atendió 345 nacimientos y su meta es aumentar la cifra este año. En México se registraron en 2007 más de 135.000 alumbramientos en hospitales públicos y privados.

Cifras del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática indican que los estados con mayor porcentaje de partos asistidos por parteras son los sureños de Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Tabasco y Veracruz.

Justamente, es en ellos donde se concentra la pobreza más grave en el país y donde vive el mayor porcentaje de integrantes de los 62 pueblos originarios con sus respectivas lenguas, y que aglutinan 12 millones de personas.

EL DON DE LA VIDA

Antonia Córdova, habitante de San Miguel de Allende, es una de las seis parteras que enseñan a sus futuras colegas y una de las más antiguas integrantes de CASA, a la que llegó en 1988. “Comencé en esto por casualidad, como todas las parteras. Me emocionó hacerlo y me gustó, pero luego vi los riesgos que asumí”, contó a IPS.

Córdova, cuya hija egresó de la escuela hace tres años y quien también labora en CASA, olvidó ya en cuántos partos ha participado, pero mantiene aún el asombro ante lo que llamó “el don de la vida”, que ella ayuda a que produzca sin traumas.

En CASA, el programa de estudios es de tres años e incluye materias como biología, anatomía y ginecología, con un aporte de conocimientos y habilidades que le valió obtener la mayor puntuación en un estudio de 2006 sobre tres modelos mexicanos.

El Instituto Nacional de Salud Reproductiva y el Departamento de Obstetricia, Ginecología y Ciencias Reproductivas de la estadounidense Universidad de California otorgaron al programa 85 por ciento de 223 variables posibles.

El segundo modelo fue el de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia de la estatal Universidad Nacional Autónoma de México, que absorbió la formación propia de las parteras con la titulación única de enfermería, que obtuvo 54 por ciento. El modelo de la Escuela de Medicina de la misma universidad logró 45 por ciento.

quot;font-family: Arial;”>”CASA pone énfasis en el trabajo de equipo y las relaciones interpersonales. Los estudiantes más avanzados ayudan a los de menos experiencia y apoyan la construcción de equipos dentro de la comunidad de partería”, detalló el informe.

A diferencia de países como Chile y Argentina, la partería no es una carrera en la educación universitaria y enfrenta muchos obstáculos para su integración a los sistemas de salud, reconoció Coronado.

“La partería puede ser masificada y así se tendrían mejores resultados y se educaría a las mujeres”, señaló la argentina Débora Clavé, directora de la escuela. Originaria de la sureña provincia argentina de Chubut, Clavé llegó a CASA de voluntaria y coordina la institución educativa desde julio pasado.

Además de la escuela, CASA maneja otros 10 proyectos, entre ellos un hospital y una guardería para niños y niñas desde dos meses hasta los tres años. Ahora la organización busca abrir centros educativos similares en Oaxaca, Chiapas y Guatemala, país centroamericano con que México limita al sur y donde hay unas 20.000 parteras. (FIN/2009)

Fuente: ipsnoticias.net

Source: Mayo 2009

"Se rehabilita a los Galileos del pasado y se condena a los de hoy"

Entrevista: El debate sobre el papel de la Iglesia JUAN MASIÁ Jesuita y profesor de Bioética en la Universidad Católica de Osaka Calificar como “mitad cómico, mitad anacrónico” el debate eclesiástico sobre el uso del preservativo le costó hace dos años al jesuita Juan Masiá Clavel (Murcia, 1941) la carrera universitaria y el secuestro de su último libro, Tertulias de bioética. Manejar la vida, cuidar a las personas. Masiá era director de la cátedra de Bioética de la Universidad Pontificia de Comillas, en Madrid, cuando el Vaticano pidió su cabeza a los jesuitas. Hoy es coadjutor en la parroquia de Rokko, de los jesuitas, en Kobe (Japón); profesor de Bioética en la Universidad Católica Santo Tomás, de la diócesis de Osaka, y colaborador en Tokio de la comisión católica de Justicia y Paz y de la sección japonesa de la Conferencia Mundial de Religiones por la Paz. De vez en cuando regresa a España, reclamado para múltiples actividades. Es uno de los firmantes del manifiesto Ante la crisis eclesial, junto con otros 300 pensadores cristianos.

Pregunta. Sostienen ustedes que la Iglesia católica está cometiendo “ridículos mayores que los del caso Galileo”.

Respuesta. Galileo tenía razón en su intuición sobre el movimiento de los astros, pero no la tenía en sus argumentos. En cambio, hoy la ciencia suministra datos que la curia romana prefiere desconocer: por ejemplo en problemas referentes al inicio y al fin de la vida. La consecuencia es que la proclamada síntesis entre fe y razón se ve así puesta en entredicho. Hay que evitar nuevos casos Galileo. Es muy cómodo rehabilitar a los Galileos del pasado mientras se condena a los de hoy. La Inquisición ha de extinguirse. La Congregación para la Doctrina de la Fe, que presidió Ratzinger tantos años, debería haber desaparecido.

P. ¿Por qué ahora ese manifiesto por la crisis eclesial, y no antes?

R. Era muy necesario. La situación eclesiástica en algunas áreas es francamente anormal. Parece como si las autoridades eclesiásticas estuvieran haciendo todo lo posible por ahuyentar a las personas para apartarlas de la Iglesia. Hacia fuera pierden credibilidad y hacia dentro dañan la comunión eclesial [Masiá distingue eclesial y eclesiástico; peyorativo lo segundo, como curial]. Callar sería irresponsable. Nos lo reprocharían en el futuro como hoy reprochamos los silencios cómplices de la era de la dictadura.

P. Achacan ustedes a la jerarquía “incapacidad para escuchar” y escaso respeto hacia la libertad. Pero se escuchan muchas voces críticas.

R. Hay críticas en todas las direcciones. Quienes son más papistas que el Papa se escandalizarán de que hayamos dicho que los papas no deben ser divinizados. A quienes nos querrían más radicales, no les gustará que hayamos expresado solidaridad con Benedicto XVI.

Desde un lado pareceremos cismáticos y desde el otro nos acusarán de maquiavelismo jesuítico. Mejor jugar bien a las siete y media, sin pasarse ni quedarse corto. En el medio, como Aristóteles o como la vía media budista.

P. Lo cierto es que el manifiesto salva a Benedicto XVI.

R. No buscábamos ni atacar, ni defender. Sí orar con él y por él, a la vez que le decimos, con afecto y respeto, lo que haya que decirle, igual que se lo dijo Pablo a Pedro o igual que se lo dijo Casaldáliga a Juan Pablo II.

P. Los obispos siguen empeñados en creer que el aborto es un problema católico, que debe ser tratado católicamente. La vieja idea de que lo que es pecado es también delito y debe ser castigado como tal por las leyes.

R. Como ciudadanos los obispos tienen derecho a expresar su opinión, y como creyentes tienen derecho a proponer sus valores.

Pero no deben interferir en el proceso legislativo de la manera que lo hicieron contra la ley de reproducción asistida o la de investigación biomédica, ni deben imponer al parlamentario católico una disciplina de voto.

P. En el debate se echa en falta la opinión de un bioético. Esa idea episcopal de que la ley despenaliza la matanza de niños es pura truculencia.

R. Si me preguntan por el comienzo de una vida humana individual, diré que no antes de la implantación del preembrión en el útero materno y no después, como muy tarde, de la novena semana. Pero no hay que mezclar este tema con el de la legislación. La pregunta no es si ha comenzado o no una vida humana, sino en qué casos y con qué condiciones de seguridad jurídica se puede interrumpir el proceso de una vida naciente (en camino hacia el nacimiento), sin hacer violencia al respeto debido tanto al feto como a la gestante. Es lamentable que no se pueda debatir serenamente sobre estas cuestiones. Tengo mucha confianza en que hay bastantes parlamentarios, tanto en el partido del Gobierno como en la oposición, y tanto de una confesionalidad como de otra o de ninguna, que coinciden en el sentido común, en la responsabilidad en cuestiones de Estado, en hacer compatible la defensa de la vida con la despenalización y la seguridad jurídica de madres y profesionales de la sanidad.

P. ¿Que le pareció la metedura de pata de Benedicto XVI, en África, sobre el preservativo y el sida?

R. Dijo una frase inapropiada, tuvo un lapsus linguae ante los periodistas. No es papal ni competencia de la Iglesia prohibir el preservativo, ni recomendarlo. Ciertas posiciones morales de algunos eclesiásticos chocan con las medidas relativamente eficaces para combatir la pandemia, usadas por personal sanitario católico implicado en la prevención del sida. Es cuestión de sentido común, de responsabilidad y de buen humor, tres características de la que a veces se carece en el mundillo eclesiástico. El cardenal Martini ha dicho cosas muy atinadas sobre este tema. Ha dicho que es necesario hacer todo por combatir el sida y que “en la situación de los esposos, uno de los cuales está infectado de sida, éste está obligado a proteger a la pareja y ésta también debe poder protegerse”.

P. Le pregunté sobre la afirmación episcopal de que el Gobierno, si aprueba la ley del aborto, estará matando a personas.

R. Es retórica demagógica unida a exageración hispánica. Hacen un flaco favor a la vida que pretenden proteger y dan lugar a reacciones opuestas extremistas. Es el mismo error que cuando apoyan al obispo brasileño que enarbola la excomunión por el aborto de la menor violada o cuando se ponen del lado de Bush contra la investigación con células madre, o del lado de Berlusconi contra el respeto a la dignidad del morir de la joven Eluana. La ideología político-religiosa da lugar a extrañas compañías de cama.

P. La tesis episcopal es que pueden (y hasta deben) meterse en todo, como si fueran legisladores preferentes.

R. Tienen la asignatura pendiente sobre las relaciones correctas entre iglesias y Estados. No aprueban en el examen sobre el decreto conciliar acerca de la libertad religiosa. No han aprendido la lección sobre la laicidad y la religión. Necesitarían una clase de ética cívica. Es elemental entender bien la relación entre ética y derecho en una sociedad plural. Se puede estar, como estamos muchas personas, en favor de la vida, oponerse al aborto injusto y defender los derechos humanos, pero al mismo tiempo en favor de no penalizar determinados comportamientos que uno no querría adoptar y que considera éticamente cuestionables.

P. ¿Llegó a Japón la noticia de la campaña episcopal del lince?

R. En Japón, en vez del lince, habría sido más oportuno poner una ballena…

Fuente: elpais.com

Source: Abril 2009

Legisladores, no se acobarden

Soy defensora de las creencias religiosas, y si algún día la libertad de culto estuviera en riesgo en la sociedad dominicana, la defendería incondicionalmente porque lo espiritual es profundamente humano.

Pero también defiendo la democracia por ser el sistema que mejor garantiza los derechos civiles de la ciudadanía.

Por eso en el último año he escrito varios artículos sobre el derecho al aborto en determinadas circunstancias.

La iglesia católica se opone y decidió utilizar el Sermón de las Siete Palabras del Viernes Santo para arremeter contra legisladores que han apoyado la modificación del Artículo 30 de la reforma constitucional, que haría inconstitucional cualquier legislación que legalice algún tipo de aborto.

Todas las iglesias tienen derecho a predicar a sus feligreses lo que consideren moralmente apropiado. Pero en una sociedad democrática no tienen derecho a imponer sus creencias a toda la población, y mucho menos, establecer los parámetros de las leyes y políticas públicas mediante presión política.

La historia de la humanidad registra una secuencia de guerras y conflictos motivados por enfrentamientos religiosos e intentos de algunas religiones de imponer sus criterios.

La inquisición atestigua los horrores de la iglesia católica en un momento de su historia, y el fundamentalismo musulmán mantiene el mundo en jaque actualmente por los actos terroristas que justifican como misión divina.

Llegar a la modernidad significó enfrentar monarcas y jerarcas en la Europa Medieval , y el Siglo XVIII se conoce como el Siglo de las Luces, porque avanzó la idea de que con la razón humana era posible combatir la ignorancia, el dogmatismo y la tiranía.

Las sociedades se abrieron entonces al desarrollo de las ciencias y a la democracia.

Siempre es difícil discrepar de líderes religiosos porque el sufrimiento y la muerte apegan muchos seres humanos a las religiones, y sus representantes adquieren un poder inconmensurable sobre la gente.

Por eso también, cuando una iglesia enfila su crítica hacia figuras gubernamentales como los legisladores para que se restrinjan derechos, la acción constituye una peligrosa intromisión en los asuntos del Estado.

En sistemas teocráticos, como algunos musulmanes, estas acciones se imponen porque la población vive reprimida, y además, se produce una fusión de lo religioso y lo político.

Pero en un sistema democrático, como se supone existe en la República Dominicana , la injerencia de las iglesias en el Estado no debería producirse, mucho menos para restringir derechos como sucede con la petición de una absoluta prohibición del aborto.

Los representantes de la Iglesia Católica saben que el aborto en casos de violación sexual y riesgos de vida para la madre no es un pecado porque Dios es amor, no despotismo.

Así lo deja entrever el presidente de la Academia Pontificia para la Vida del Vaticano, Rino Fisichella, en un artículo publicado el 15 de marzo en L’Osservatore Romano, a propósito de la decisión de un arzobispo brasileño de excomulgar una niña de 9 años, violada por su tío y en condiciones de salud precaria, a quien le hicieron un aborto.

En República Dominicana es importante que los legisladores resistan las intimidaciones que empujan hacia un sistema legal despótico que impediría el aborto en todas las circunstancias.

La posición humanitaria que debe expresar la legislación es permitirlo en casos de violación sexual y riesgos de vida para la madre; y para lograrlo, hay que modificar el Artículo 30 de la reforma constitucional.

A la diputada Minou Tavárez Mirabal, una de las enjuiciadas en las Siete Palabras por defender el derecho al aborto en circunstancias especiales, le digo: tu madre y tus tías murieron en manos de los asesinos trujillistas por soñar la democracia. No desmayes.

Estos son otros tiempos y otras luchas, pero la esencia es la misma: la defensa de los derechos ciudadanos.

Legisladores, no se acobarden. Modifiquen el Artículo 30 de la reforma constitucional y aprueben el aborto en casos de violación sexual y riesgos de vida para la madre en el Código Penal.

Source: Abril 2009

Trinidad Jiménez confirma que las jóvenes de 16 años podrán abortar

La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, y la de Igualdad, Bibianan Aído, han comparecido juntas antes los medios de comunicación tras una reunión para reforzar colaboración en los asuntos que afectan a la salud de las mujeres.

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La ministra de Sanidad y Política Social ha señalado que se mantendrá la decisión de que las jóvenes de 16 años puedan decidir con autonomía sobre el aborto igual que lo hacen con otro tipo de intervenciones sanitarias.

 

Jiménez y Aído han hecho hincapié en la importancia de la educación sexual, para lo que se han creado comités institucionales y técnicos de acuerdo con las Comunidades Autónomas para una mayor eficacia contra los embarazos no deseados.

Se aplicará con criterios de igualdad en todas las comunidades la prestación de la Interrupción Voluntaria del Embarazo se aplicará en todas las Comunidades Autónomas con criterios de igualdad, han coincidido en afirmar las ministras. Las leyes son de obligado cumplimiento y deben cumplirse en todas las Comunidades Autónomas, cualquiera que sea el partido que las presida, ha explicado Jiménez.

El Gobierno presentará en breve el anteproyecto de reforma de Ley del Aborto para que ésta sea “más segura” y “sensata”, se defina con criterios de calidad y confidencialidad, y proteja por igual a las mujeres y a los profesionales médicos y sanitarios, ha dicho la ministra de Igualdad.

Aído ha destacado que los ministerios de Sanidad y de Igualdad están trabajando conjuntamente con los de Justicia y de Presidencia para la reforma de la Ley del Aborto porque la actual “es mejorable”.

El nuevo texto “garantizará el acceso en igualdad de condiciones a todo el territorio nacional”, de manera que la prestación se realice a través de la red pública o concertada, ha insistido.

Jiménez ha subrayado también que el Sistema Nacional de Salud (SNS) garantiza el equilibrio entre los derechos de los médicos que llevan a cabo las interrupciones voluntarias de embarazo y los de aquellos que alegan objeción de conciencia.

“Uno de los principales objetivos del Gobierno es que se produzca el menor número de embarazos no deseados posibles”, ha dicho Trinidad Jiménez, quien ha especificado que su ministerio ha destinado 350.000 euros a un programa de formación en salud sexual que se ha impartido a 1.200 profesionales sanitarios de atención primaria.

Jiménez ha destacado el “importante avance” en el Protocolo común de atención sanitaria ante la violencia doméstica, aunque ambos ministerios van a aumentar las acciones formativas de los profesionales sanitarios, que muchas veces son los primeros en denunciar este tipo de situaciones.

Para asegurar una atención sanitaria de calidad en el momento del parto en toda España, la ministra de Sanidad y Política Social ha anunciado que se extenderá la Estrategia de parto normal del SNS en todos los hospitales, con más atención hacia las mujeres y sus parejas.

Y en relación con la autorización de técnicas de selección genética de embriones a dos parejas con antecedentes familiares de cáncer, Trinidad Jiménez ha dicho: “Felicito a las familias que sé que llevaban mucho tiempo esperando esta decisión, así como a los investigadores”.

“Es un avance muy importante en materia de igualdad y curación de enfermedades”, ha señalado la ministra de Sanidad, quien ha calificado de “trascendente” el paso conseguido.

Fuente: abc.es

Source: Abril 2009

Preñez alto riesgo inquieta médicos

Si la Asamblea Revisora aprobara el artículo 30 del proyecto de modificación constitucional sobre el derecho a la vida, los médicos se verían obligados a desatender a las pacientes que por obligación requieran de la remoción del feto.

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Así lo afirmaron los presidentes de la Sociedad Dominicana de Ginecología y Obstetricia, Milcíades Albert; de la Asociación Nacional de Dueños de Clínicas Privadas (Andeclip), Rafael Mena, y del Colegio Médico Dominicano (CMD), Waldo Ariel Suero, quienes coinciden en que ningún galeno se va a exponer a ir a la cárcel por salvar a una mujer que se debate entre la vida y la muerte por un embarazo de alto riesgo.

 

Albert dijo que los profesionales de la salud, que están llamados a prestar atención a las mujeres verían comprometida su responsabilidad y estarían expuestos a persecución jurídica, ;cuando se vean en la disyuntiva de elegir entre salvar la vida de la madre o la del embrión que lleva en su vientre.

Precisó que los casos más comunes de las mujeres en estado de gestación son la hipertensión inducida por el embarazo, mejor conocida como preeclampsia o frenesí, embarazo ectópico, así como rompimiento de  fuente a las 22 ó 23 semanas, y que en su mayoría requieren de la remoción del feto para garantizar la vida de la madre.

Añadió que en vista de que el artículo 30 contempla “El derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte. No podrá establecerse, pronunciarse, ni aplicarse, en ningún caso, la pena de muerte”, los médicos no tendrán otra alternativa que quedarse de brazos cruzados hasta que muera el feto o la madre.

“La mujer que se complique con una situación de las mencionadas va a morir, porque el médico no va a poder hacer nada. Como ahora se tiene la libertad, como lo establecen todas las normas de manejo, que cuando se complica un embarazo se va negociando y se lleva hasta donde se puede, cuando no se puede, entonces se toma la decisión de remover el embarazo, pero con las manos atadas no se puede hacer nada”, advirtió Albert, al ser entrevistado en el programa “Consulta Médica”, que se transmite por CDN, La Radio.

De su lado, Suero dijo que el CMD respeta el derecho a la vida, pero favorecen el aborto terapéutico, ya  eso preserva la vida de la mujer que es la que prima en un embarazo de alto riesgo.

Sostuvo que, si se aprueba el artículo 30 tal y como está, aumentará aún más la mortalidad materna.

Mena, de Andeclip, comparte también esas posiciones, y añade que de aprobarse ese proyecto los médicos “no tendrán de otra que dejar morir a las pacientes, pues nadie irá a la cárcel, cuando está condenado por ley elegir la vida de la madre en lugar de la del feto”.

En tanto, el diputado peledeísta y presidente de la Comisión de Salud de la Cámara Baja, Víctor Terrero, advirtió que se condenaría a la muerte a muchas mujeres dominicanas si no se suprime la parte que reza “desde el momento de  la concepción” del artículo 30 del proyecto de modificación de la Carta Magna propuesto por el presidente Leonel Fernández.

Terrero, médico gineco-obstetra, en entrevista para “Huchi Lora en CDN, La Radio”, sostuvo que el artículo, como está redactado, pondría una camisa de fuerza a los médicos en los casos en que no haya más remedio que interrumpir el embarazo para salvar a la mujer.

Mucho dinero detrás del asunto

Desde las 6:00 p.m. de ayer, con el objetivo de concluir a las 6:00 a.m. de hoy, los católicos montaron una vigilia frente al edificio del Congreso Nacional para demandar de los legisladores el respeto a la vida con la aprobación del artículo 30 del proyecto de modificación constitucional que envió el Ejecutivo.

Con velas y cánticos alusivos a la vida, cientos de feligreses, encabezados por monseñor Juan Antonio Flores Santana, llamaron a los legisladores a respetar el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte.

“Estamos reunidos pidiéndole a Dios que ilumine la mente de los legisladores y que toque su corazón para que siempre defiendan la vida y acaten la verdad, el derecho y la ley santa de Dios”, proclamó Flores.

En tanto, el coordinador de la Pastoral Juvenil, Luis Rosario, exhortó a los congresistas a no dejarse  llevar de las insinuaciones, debilidades y argumentaciones en pro del aborto.

En la mañana de ayer, el párroco de Capotillo, Wilfredo Montaño, denunció que existen “manos poderosas” detrás de la despenalización del aborto, que de aprobarse se daría luz verde a la eutanasia y otros males.

Advirtió a los asambleístas que no se dejen “meter gato por liebre”. El religioso dijo que: “Hay mucho dinero corriendo detrás de este asunto”.

PUCMM: la vida empieza con fecundación

En el debate, la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), a través de la Facultad de Ciencias de la Salud, fijó su posición en la que asegura que “entendemos que la vida debe ser respetada aún en circunstancias que puedan poner en duda la continuidad de la misma”.

Señala que apoyan en todas sus partes lo que establece el artículo 30 del proyecto de modificación del presidente Fernández para que se respete la vida desde la concepción hasta la muerte.

Mediante un comunicado público, la academia explica que basa su posición en los principios científicos y cristianos.

Expresa que en su condición de entidad formadora de profesionales de la salud está en la responsabilidad de asumir una posición frente a la trascendencia del referido artículo.

La institución explica que su posición se basa, además, en los postulados de la declaración de Madrid que establecen que “existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación”.

El cigoto es la primera realidad corporal del ser humano y que el embrión y el feto son las primeras fases del desarrollo de un nuevo ser.

La PUCMM indica en dicha declaración que el embrión y el feto son independientes del modo que se hayan originado, sea por reproducción natural o asistida.

Inviolabilidad de la vida

El artículo 8 de la Constitución vigente establece “La inviolabilidad de la vida. En consecuencia no podrá establecerse, pronunciarse ni aplicarse en ningún caso la pena de muerte, ni las torturas, ni ninguna otra pena o procedimiento vejatorio o que implique la pérdida o la disminución de la integridad física o de la salud del individuo”.

En tanto que el artículo 30 del proyecto del Poder Ejecutivo establece que “el derecho a la vida es inviolable desde la concepción hasta la muerte”.

Fuente: elcaribecdn.com.do

Source: Abril 2009

"Soy contrario al aborto; no vetaría despenalización"

El precandidato frenteamplista, médico de profesión, defiende el libre acceso al misoprostol porque es un medicamento recomendado por la OMS contra las dos causas principales de muerte materna: hemorragia del parto y el aborto inseguro.

Loreley Nicrosi

-¿Cree que la sociedad uruguaya asiste a un proceso de deterioro de valores básicos tradicionales o simplemente se trata de los cambios que se dan por el transcurso del tiempo?

-En Uruguay, desde la dictadura y como consecuencia de políticas económicas y sociales, ha habido un profundo cambio social y cultural por el cual un sector de la sociedad se ha desacoplado de las pautas de convivencia que en su momento consideramos obvias.

Este sector de la sociedad está compuesto de forma transversal por diversos estratos sociales. Ese proceso negativo se ha empezado a revertir últimamente y se debe seguir revirtiendo. Se requiere ir hacia un nuevo pacto de convivencia democrática con ejercicio de la autoridad, marcando límites, además de definir claramente un acuerdo de reciprocidades.

-¿Qué valores piensa que debe reforzar un liderazgo político en la sociedad?

-El compromiso con los bienes colectivos, la solidaridad y la responsabilidad individual. La sensibilidad, la ética que combina libertad y responsabilidad. Eso significa no asumir posturas cómodas y conformistas.

-¿Qué puede hacer por la defensa de la familia?

-Soy un hombre de familia, disfruto de encontrarme con mis hijos, con mis nietos. Hay muchos modelos de familia que conviven en la sociedad y no está bien imponer un modelo como el bueno o el “normal”. ¿Quién se atreve a hablar de un modelo de familia cuando hoy se divorcia más gente de la que se casa, la unión libre es una realidad extendida y las familias con hijos de padres y madres diferentes también? La sociedad necesita que se ayude a las personas a experimentar su vida familiar como un ámbito de respeto de sus derechos, especialmente de los más vulnerables, y un lugar de promoción de sus libertades.

-¿Qué opina del matrimonio homosexual? ¿Es suficiente la ley de unión concubinaria?

-La ley de unión concubinaria vino a reponer el derecho de muchas personas que no estaba contemplado en una legislación que miraba a la sociedad como si todas y todos tuviéramos siempre las mismas opciones sexuales. No veo inconveniente en asumir también el matrimonio, respetando el derecho a la opción personal.

-¿Y de la adopción de parejas homosexuales?

-No tengo una posición definida. Es necesario pensar sin ataduras pero siempre teniendo en cuenta antes que nada el interés superior del niño y la niña. Así lo siento.

-¿Cómo atacar el tráfico, las bocas y el consumo de drogas en los jóvenes?

-No me gusta la mezcla del tráfico, las bocas y el consumo de los jóvenes. Son tres cosas diferentes. Hay que ser implacable con quienes distribuyen y venden pasta base y el narcotráfico como lo ha hecho nuestro gobierno.

-¿Usted piensa que hay que legalizar la marihuana?

-Es un error hablar de legalizar la marihuana en la medida que el consumo no está penado. Creo que lo que hay que hacer es regularizar el mercado discutiendo la distribución y la producción.

-¿Cree que hay que liberalizar la venta de misoprostol para provocar abortos?

-El misoprostol es un fármaco esencial de la OMS, eso quiere decir que debe estar disponible en todos los países. Ataca las dos principales causas de muerte materna: la hemorragia del parto y el aborto inseguro. Hoy las mujeres con recursos que precisan interrumpir un embarazo consiguen sin dificultad el misoprostol.

Hay que terminar con la hipocresía y permitir que las mujeres más vulnerables puedan acceder también sin dificultad.

-Si saliera una ley que despenaliza el aborto, ¿la vetará? ¿Es un tema a plebiscitar?

-Soy contrario al aborto. Si el nuevo Parlamento aprueba un proyecto en este sentido no lo vetaré. Si existe voluntad de plebiscitar también lo apoyaré. Creo en la democracia y me parece que la sociedad debe discutir sus destinos. Yo apoyé la Ley de Salud Sexual y Reproductiva.
Astori y Mujica

Con Marcos Carámbula, El País termina la serie de entrevistas sobre temas sociales con los precandidatos. Danilo Astori no aceptó responder al cuestionario y José Mujica le dio largas y nunca concretó.

Fuente: El País Digital

Source: Abril 2009