Reflexiones tras la Conferencia de Nairobi (CIPD25)

¿Por qué se celebra esta conferencia?: un poco de historia

Esta conferencia, que inició en el año 1994, tiene lugar cada cinco años. En cada reunión de seguimiento, el propósito general ha sido medir el progreso (y la falta de progreso) en la implementación del Programa de Acción de 1994, que fue acordado por los y las representantes de 179 países, así como las acciones de seguimiento que se incluyeron en conferencias posteriores.
Acceda aquí a un excelente resumen de los objetivos, metas e historia de la conferencia y aquí a la edición del 20º aniversario del Programa de Acción junto con el informe global de progreso publicado en 2014.

En 1994, el UNFPA, que convocó la conferencia, describió el Programa de Acción como: “una nueva y audaz visión sobre las relaciones entre la población, el desarrollo y el bienestar individual… notable en su reconocimiento de que la salud [sexual y] reproductiva y los derechos reproductivos, así como el empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género, son piedras angulares de los programas de población y desarrollo. El Consenso se basa en principios de derechos humanos, en el respeto a la soberanía nacional y a las diversos contextos religiosos y culturales”.

Aunque el objetivo original era lograr cumplir las metas en 20 años, todavía queda mucho por hacer. Como escribió el UNFPA este año: “Ha habido un aumento del 25% en la tasa global de prevalencia de anticonceptivos en todo el mundo. Los nacimientos de madres adolescentes han disminuido abruptamente, y la tasa de mortalidad materna mundial ha bajado. Pero el progreso ha sido lento y desigual. Cientos de millones de mujeres en todo el mundo aún no usan anticonceptivos modernos para prevenir embarazos no deseados, y no se han cumplido los objetivos globales para reducir la mortalidad materna”.

Aun así, desde 1994 se ha producido un cambio importante de mentalidad acerca de estos temas. Hay una nueva manera de entender las cuestiones de género y la sexualidad, así como las
consecuencias de la diversidad en las dinámicas poblacionales, es decir, los problemas de las sociedades envejecidas con respecto a aquellas con una mayoría de población joven, que han creado nuevas expectativas y demandas. La emergencia climática está abriendo la conciencia de la necesidad de repensar el significado del desarrollo y nuestro uso de los recursos naturales, ya que enfrentamos una amenaza creciente para la vida en la Tierra debido a nuestra forma de vida insostenible, que debe abordarse con urgencia.

Es posible que la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD) de 2019 en Nairobi sea la última, y muchos/as suspirarán aliviados/as al ver que es así. Sin embargo, todos sus
objetivos deben cumplirse en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Cobertura Universal de Salud, pues forman parte de estos. La importancia global de los derechos humanos se encuentra bajo amenaza en muchos países, especialmente los derechos de las mujeres. Esto se ve reflejado en el hecho de que muchos/as líderes omitieron realizar cualquier referencia al tema de
derechos, incluso habiendo expresado un aparente apoyo a los objetivos sobre salud sexual y reproductiva, una omisión que no augura nada bueno, si bien estos derechos también fueron firmemente defendidos por muchos otros/as en la reunión. Es importante destacar que la reivindicación de la autonomía ya ha sido asumida por los y las jóvenes de todo el mundo, como lo
siguen haciendo los defensores/as de los derechos de las mujeres, sin importar lo que los y las líderes hayan dicho o dejado de decir en la reunión, pues estas reivindicaciones no pueden dejarse a
un lado.

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