Uruguay: 6500 mujeres accedieron a servicios de aborto seguro en un año de implementada nueva ley

Uruguay: 6500 mujeres accedieron a servicios de aborto seguro en un año de implementada nueva ley

Lilian Abracinskas, directora de MYSU – Mujer y Salud en Uruguay, estuvo en Lima para participar de la IV Conferencia Regional CLACAI Reafirmando el legado de Cairo. Aborto Legal y Seguro.

Abracinskas explicó que ley sobre aborto en su país mantiene la figura del aborto como delito y que hace falta reformularla para garantizar el derecho a decidir de todas las mujeres.

Lima, setiembre de 2014.- En un año de haber sido implementada una nueva ley sobre aborto en Uruguay, ya 6500 mujeres, según cifras oficial del Ministerio de Salud uruguayo, han accedido a un servicio de aborto seguro, evitando así una serie de complicaciones que incluso pueden terminar en la muerte.

Así lo comentó Lilian Abracinskas, la directora de MYSU – Mujer y Salud en Uruguay. Ella estuvo en Lima, en el marco de la IV Conferencia Regional CLACAI, donde se habló sobre los avances y retos en materia de aborto seguro en la región.

Sin embargo, Abracinskas es enfática: “La ley sobre aborto en Uruguay mantiene la figura de aborto como un delito y, por lo tanto, también mantiene el estigma que pesa sobre las mujeres que se practican un aborto en el país”.

“Fue una lucha de 25 años, con 12 años de campaña. Nuestra lucha original era eliminar la figura de aborto como delito y terminamos con una ley que mantiene el delito de aborto con todo el estigma asociado a él”, aseguró. Sin embargo, consideró que el haber logrado algún tipo de avance en la legislación con respecto al aborto en el país se debió a que esta demanda, que inicialmente fue de mujeres y de algunos grupos, se fue convirtiendo en una demanda ciudadana.

“Se fue construyendo una demanda ciudadana más que solo de las mujeres. Este pedido trascendió hasta convertirse en una demanda de la ciudadanía y ahora la mayoría de la población aprueba la despenalización del aborto y reconoce el derecho de la mujer a decidir. Lamentablemente, en Uruguay la ley no refleja este cambio cultural y este es uno de los nudos más críticos que tenemos”, considero.

Además, contó entre los obstáculos al propio poder médico. “Hemos visto todas las resistencias del poder médico, pues va a tener que implementar ahora un servicio por el que antes se lucraba. Si vemos la serie de excusas que ponen los médicos bajo pretexto de objeción de conciencia, la mayoría no tiene una razón válida sino que tiene que ver con intereses económicos corporativos”.

Una ley que no benefició a las más vulnerables

Para Abracinskas, el gran reto que ahora tienen las organizaciones civiles y la ciudadanía en general es hacer que esta nueva ley sobre aborto en el país realmente garantice el acceso a los servicios de aborto seguro de las mujeres que más lo necesitan. “Hasta ahora lo que hemos visto es que quienes se han beneficiado de este acceso al servicio legal de aborto han sido las mujeres de clase media, del sector privado, las que ya tienen recursos. Cosa que está muy bien, pero aquellas mujeres por las cuales el feminismo ha luchado mucho, que son las mujeres que están en mayor vulnerabilidad, no han sido beneficiadas aún”.

¿Por qué? Porque, explica Abrancinskas, las mujeres jóvenes, migrantes de menos de un año de residencia en el país, las mujeres trabajadoras que tengan dificultades para pedir tantas veces permiso para salir de su trabajo y acudir a los servicios son las que todavía no se benefician de este derecho. “Nos parece que es importante decir que Uruguay ha dado un paso de avanzada, que se logró porque hubo un movimiento social muy fuerte, pero que ahora hay que trabajar mucho por la universalización de este derecho”.

Abracinskas explica que el primer obstáculo para lograrlo es el trámite que supone acceder al servicio seguro. “Son tres consultas con tres profesionales, más la ecografía, más el examen de sangre, más los cinco días de reflexión, para recién poder acceder a la medicación, y además no puedes elegir si deseas medicamentos o aborto quirúrgico. Se trata de un tránsito muy expulsivo”, indica.

Del mismo modo, la experta señala que no existe en el país la capacidad adecuada para que todos los centros de salud y hospitales tengan ginecólogo, psicólogo y asistente social para que atiendan a las mujeres. “Los hay en las zonas capitales, pero no en poblaciones rurales, por ejemplo, o en horarios que sean accesibles a las mujeres que trabajan”.

En Uruguay, lo que la ley indica es que no se aplicará la pena del delito de aborto hasta las 12 semanas de gestación, pero dependiendo del trámite administrativo: es decir, si no se cumple con el trámite antes mencionado, no se tiene habilitación para acceder al servicio de aborto seguro. “Ello, strictu sensu, no es una despenalización del aborto, ni reconocer el derecho que tiene la mujer a decidir”, comenta Abracinskas.

CLACAI hacia nuevos horizontes

“Me llama la atención la cantidad de nuevas personas que han participado de esta edición de CLACAI, creo que podemos hacer más para incluir a las nuevas generaciones, a más gente joven. Siempre es bueno este intercambio de experiencias que cada persona trae de cada país y de cada organización, experiencias que pueden ser útiles para otras organizaciones”, opinó Lilian Abracinskas sobre la IV Conferencia Regional CLACAI Reafirmando el legado de Cairo. Aborto Legal y Seguro, que se realizó en Lima, Perú, los días 21 y 22 de agosto.

Source: Septiembre 2014