[Chile] Sename asistió a 58 menores embarazadas producto de una violación entre 2012 y 2013

[Chile] Sename asistió a 58 menores embarazadas producto de una violación entre 2012 y 2013

Según el estudio, ocho de ellas tenían entre 11 y 12 años. Más del 75% asumió finalmente el cuidado de su hijo y no lo dio en adopción. “No son delitos que ocurren en la calle, sino, en su mayoría, dentro de la casa y en entornos familiares”, dice la institución.

A principios de julio de 2013, el caso de una menor de edad (11 años), residente de Puerto Octay, en la Región de Los Lagos, generó conmoción al conocerse que estaba embarazada producto de violaciones reiteradas de su padrastro.

El hombre fue formalizado en Río Negro y negó los hechos. A la salida de tribunal, la madre de la niña lo defendió e incluso dijo que la relación de ambos había sido “consentida”. En diciembre la menor tuvo a su hijo y actualmente ambos viven con otros parientes.

A raíz de este hecho, el Servicio Nacional de Menores (Sename) desarrolló un estudio sobre otros casos similares. En sus conclusiones, a las que accedió La Tercera, se indica que entre enero de 2012 y octubre de 2013 hubo 58 menores de edad en sus programas de la red de protección que estaban embarazadas producto de una violación. Ocho de ellas tenían entre 11 y 12 años.

“Se trata de una realidad particularmente dolorosa, de la que se habla poco, pero que requiere de una urgente toma de conciencia por parte de la comunidad. Ellas no sólo fueron gravemente vulneradas en su esfera sexual, sino que, además, deben afrontar la maternidad”, sostiene Rolando Melo, director del Sename.

Según las cifras que arrojó el análisis, las principales regiones en donde se concentraron los casos fueron la Metropolitana (11), Los Lagos (9), Biobío (9) y La Araucanía (7). Además, cinco de las ocho víctimas menores de 12 años residían en la zona sur: dos en las regiones del Maule y Biobío y tres en Los Lagos (ver infografía).

En términos del modus operandi, Melo manifiesta que “no estamos hablando de delitos o asaltos que ocurren en la calle, por supuesto condenables, sino de hechos que, en su gran mayoría, sucedieron dentro de la casa, en ambientes domésticos y entornos familiares, muchas veces bajo un manto de silencio de otros cercanos. Detrás hay un tema cultural muy fuerte”.

El sicólogo Rodrigo Venegas trabaja desde 1997 en el área de violencia sexual y abusos del Sename, y asegura que los agresores no han aumentado, pero sí los controles sociales y la noción de que es un delito grave.

“En el año 97 teníamos casos terribles, pero que pasaban mucho tiempo ocultos en la estadística, bajo una cifra negra muy grande, o que sencillamente terminaban en abortos clandestinos. Hoy en día se conoce más el fenómeno y, por lo que vemos, se encuentra presente en todas las clases socioeconómicas”, sostiene el especialista.

EL PERFIL DEL AGRESOR

Un aspecto importante es el perfil del agresor sexual. Venegas comenta que en la literatura médica anglosajona el victimario suele ser más bien un pedófilo solitario y sin relaciones con adultos: “En Chile, en cambio, tiende a ser un sujeto heterosexual, con vínculos de familia, por lo general con esposa e hijos, y que, en ciertas circunstancias, abusa de un niño cercano”.

Añade que “el alcohol es un desinhibidor, pero no gatilla estos comportamientos; lo observado es que suele haber una planificación. El agresor selecciona a la niña y la presiona con secretos, como que el papá y la mamá se van a poner muy tristes si se enteran. Y, cuando es descubierto, siempre niega el hecho. Muy pocas veces lo reconoce”.

PROGRAMAS DE APOYO

¿Cómo se procede? El Sename informa que lo primero, siempre, es presentar una medida de protección, para proteger a la niña y sancionar al presunto culpable, si es que hubo delito.

“Luego, actuamos con Programas de Representación Judicial para la menor, que actualmente hay en ocho regiones, o directamente como Sename, hasta que un tribunal determina dónde y con quién se queda la niña”, subraya el director, Rolando Melo.

También existen siete residencias para adolescentes embarazadas y 109 programas de Reparación del Maltrato y Abuso Sexual. El año pasado, por ejemplo, éstos asistieron a 16.016 menores.

En cuanto al embarazo, existe el programa Mujeres en Conflicto con la Maternidad, que las ayuda a evaluar su nuevo estado. Durante 2013 se asesoró a 388 menores (y a algunas que ya superaban los 18 años). La estimación del servicio es que más del 75% de mamás atendidas asumen finalmente el cuidado de su hijo.

240 MIL PARTOS

A modo de contexto general, el subsecretario de Salud Pública, Jorge Díaz, cuenta que en Chile, anualmente, se atienden cerca de 240 mil partos.

“De ellos, en el año 2012 hubo 873 madres que tenían entre 10 y 14 años de edad. Y 34.033 estaban entre los 15 y 19 años. Ese es el principal segmento donde se centran actualmente las políticas actuales de gobierno, pensando en el objetivo de rebajar en 10% la tasa de embarazo juvenil del país”, plantea, subrayando que “los delitos en este ámbito son gravísimos, quedan para toda la vida y deben ser investigados sin excepción”, indicó el subsecretario.

La autoridad manifestó que el programa “Control del joven sano”, que en 2013 aumentó su presupuesto en $ 774 millones, aborda educativamente, entre otras cosas, la sexualidad y la salud reproductiva de los adolescentes”.

Source: Marzo 2014

¿Por qué nos enfada tanto debatir sobre maternidad?

¿Por qué nos enfada tanto debatir sobre maternidad?

Es el tema que más comentarios acalorados ha suscitado en Pikara, sobre todo cuando hemos propuesto repensar si las prácticas de crianza natural son compatibles con la autonomía de las mujeres y la corresponsabilidad por parte de las parejas.

Cuando empezamos con Pikara Magazine, imaginaba que el tema que más alboroto iba a provocar, el que iba a suscitar una avalancha de comentarios encendidos y los debates más enconizados, sería la prostitución. Me equivoqué. Y me sorprendí. En los tres años largos que llevamos publicando contenidos, el tema más controvertido ha sido la maternidad.

El primer año, Beatriz Gimeno encendió la llama con su ‘Estoy en contra de la lactancia materna’. Utilizó a propósito un título provocador, porque en realidad no es que esté en contra de que las madres que así lo decidan den pecho a sus criaturas, sino que planteaba que se ejerce presión hacia quienes, como ella en su día, deciden optar por el biberón:

La presión a favor de la lactancia se encuadra en la cada vez mayor naturalización de las mujeres. Ser madre lactante no es una obligación, sino una opción; se puede ser buena madre y dar biberón; que además permita compartir la crianza a partes iguales con el otro progenitor o progenitor.

Dos años y medio después de su publicación, no ha semana en la que este artículo no reciba algún comentario (lleva 368) y figure entre los contenidos con más visitas de Pikara. Muchas lectoras expresaron que les pareció un texto “liberador”, otras discreparon con educación, argumentando por qué la lactancia prolongada no supone una forma de esclavitud o que quienes optan por ella también reciben presiones. Pero lo interesante fue encontrarse con muchos comentarios airados que confirmaban la tesis de Beatriz Gimeno, tachándola de egoísta y mala madre, y llamando a priorizar en todo caso las necesidades del bebé sobre las de la madre.

En 2013 publicamos dos artículos a modo de debate, escritos por feministas con visiones diferentes sobre la crianza natural:

‘Crianza con apego, por qué sí’, por Laura García-Vidal Escudero

Quienes defendemos la crianza natural partimos de una crítica reflexiva a todos esos “consejos” de “expertos”, que no llevan más que a la sumisión de las criaturas, y lo hacemos desde nuestra libertad como mujeres y en compañía de nuestros compañeros varones, pensando en otro modo de hacer las cosas.(…) Cuando vemos a una mujer amamantar hasta los 2 años o portearlo saltan muchas alarmas.Muchas feministas la ven como víctima del sistema, que vive para su criatura. Pero, ¿alguien se ha parado a preguntarle cómo se sienten y por qué lo hace?

Los ‘peros’ de la lactancia prolongada o el pecho a demanda, por Mayka Cuadrado Zurinaga

Yo no digo que destetemos para incorporarnos al mercado cabrón, aunque a veces toque. Afirmo que decidamos cuándo hacerlo en función del tiempo que queramos para nosotras, para bailar libres, para tener tiempo para nuestra vida, nuestra sexualidad, nuestro ocio, nuestras amigas. (…) Nos hemos atrincherado en la maternidad como si fuera nuestro campo exclusivo, porque realmente hay intentos de controlarla. Semejante decisión ha perjudicado a las criaturas, que se pierden a un padre; perjudica a los hombres, que quieren adquirir la satisfacción ética de querer a un hijo, y aleja a la sociedad de la igualdad de derechos.

Una vez más, avalancha de comentarios, algunos sosegados y otros indignados, tanto hablando del sectarismo de las partidarias de la lactancia natural como los consabidos “si no quieres volcarte en cuidar a un bebé, no lo tengas”.

Esta polarización en el debate inspiró a Alicia Murillo el videoartículo ‘Guerra de úteros’, en el que parodia a la madre abnegada y a la profesional que renuncia a la maternidad, y cómo la una desacredita a la otra:

Y en 2014, nuevo debate acalorado. Brigitte Vasallo nos propuso ampliar los imaginarios sobre la maternidad:

Desocupar la maternidad

Hemos luchado por desmontar la construcción según la cual no tener hijxs nos convertía en no-mujeres. Ahora nos toca también dinamitar el concepto de que al tenerlos nos convertimos en esa cosa abstracta, despolitizada, des-sexualizada y des-socializada que es La Madre.

La mayoría de críticas que le cayeron fue por cuestionar el modelo de la “criadora natural extrema”.

Pero fue Beatriz Gimeno la que, una vez más, enfadó a las masas de madres que se sintieron atacadas. El artículo se titula ‘Construyendo un discurso antimaternal’, pero no buscaba convencer a nadie de no ser madre, sino que llamaba a reflexionar cómo es que en el caso de la maternidad escaseen los discursos críticos. Lo que más me interesa del artículo es cuando se refiere a lostabús que impiden a las madres expresarse sobre sus emociones negativas: lo escandaloso que sería que una mujer reconozca que a veces se arrepiente de ser madre. Lo relacioné en seguida con la depresión posparto: ¿Sería tan habitual si las mujeres no sintieran la presión cultural de amar incondicionalmente desde el minuto uno a ese bebé y sentir que saben exactamente qué necesita y cómo atenderle? 

Después de varios posts en respuesta, como el de María Llopis, en el que se declaraba enfadada, Gimeno publicó lo siguiente en su muro de Facebook:

En realidad, la mayoría de las respuestas contrarias que he recibido dan la razón a lo que yo decía. No se puede plantear un discurso antimaternal desde la pluralidad democrática. No se responde a por qué no existe ese discurso en igualdad con el anterior. Es más, se carga contra la posibilidad de que existan pluralidad de discursos desde las tripas y no desde la racionalidad y ni siquiera desde el fondo del asunto.(…)

Yo también soy madre, luché mucho por serlo (tenía problemas físicos para poder serlo), me gustó mucho serlo y lo disfruté y aun lo disfruto, claro. Pero serlo, desear serlo y luchar por serlo no me impidió pensar en otras posibilidades, es más, me hizo pensar en la poca pluralidad de los discursos al alcance de las mujeres. También es curioso que tenga que decir que soy madre para tener así cierta legitimidad para cuestionar el monodiscurso maternal.

Si veis los comentarios en Pikara, muchas mujeres, madres y no madres, se han sentido identificadas, así que es obvio que todo discurso y toda representación admite diferentes puntos de vista….¡Ah no, que la maternidad no!

Así que, más que debatir sobre crianza natural sí o crianza natural no, sobre cómo dinamitar los modelos hegemónicos de “la buena madre”, sobre si es necesario o no poder romper tabúes sobre los sentimientos y discursos contrarios a ese ideal de buena madre… Lo que me reconcome es lo siguiente: ¿No es una paradoja interesante que en un medio feminista (ese movimiento que ha luchado y sigue luchando por que las mujeres no seamos reducidas a una categoría ‘madre’ a la que se nos destina desde que nos ponen a cambiar los pañales del Nenuco) sea la maternidad el tema que más nos revuelve, el único tal vez en el que siempre aparecen las descalificaciones personales y uno de los que más polaridad en los debates provoca?

También amamos, ¿por qué no nos ponemos tan nerviosas cuando debatimos sobre el amor?¿Por qué pocas se sienten atacadas en lo personal cuando proponemos una crítica al amor romántico? ¿Es normal que este sea un tema especialmente sensible o tenemos que escuchar a Beatriz Gimeno y preguntarnos si estas reacciones guardan alguna relación con la mitificación y la sacralización de la maternidad que sigue imperando y que nos atraviesa también a las feministas?

Source: Marzo 2014

El rechazo a la ley del aborto espolea las marchas del Día de la Mujer

El rechazo a la ley del aborto espolea las marchas del Día de la Mujer

Las manifestaciones corean lemas contra la reforma de Gallardón y la violencia machista.

El proyecto del Gobierno para cambiar la legislación sobre el aborto dio alas a las manifestaciones conmemorativas del Día Internacional de la Mujer que se celebraron ayer en España, en las que se advirtió una participación mucho más elevada que en años anteriores. Miles de personas secundaron las diversas marchas, con dos temas principales: su oposición a la reforma que promueve el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, y la necesidad de acabar con la violencia de género, que este año se ha cobrado ya 15 víctimas mortales. Lemas como En nuestros úteros, no se legisla, Nuestros cuerpos no se maltratan yNuestros derechos no se recortan fueron repetidos en Madrid. En Barcelona la marcha partió al grito de Yo decido, yo desobedezco. Aborto libre y gratuito.

La marcha madrileña partió por la tarde de la plaza de Cibeles y ha culminado en la Plaza de España tras recorrer la Gran Vía en un ambiente festivo. Grupos de mujeres jóvenes y familias han coreado lemas reclamando al ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, que no ponga en marcha la reforma del aborto o a la Conferencia Episcopal que no se “inmiscuya en las libertades de las mujeres”. La manifestación de Madrid tuvo una asistencia excepcional: por primera vez en la historia de España, la masonería española, a través de una orden mixta de mujeres y hombres, ha comparecido como tal en un acto masivo celebrado en Madrid y un amplio grupo de sus integrantes se ha identificado de manera abierta provistos de las bandas masónicas rituales.

En Barcelona se puso más el foco en la discriminación laborla. Al finalizar el recorrido, los sindicatos han leído un manifiesto conjunto en el que han pedido que la negociación colectiva impulse planes de igualdad en las empresas y acabe con la discriminación salarial y el acoso sexual en el ámbito laboral. El texto ha señalado la importancia de la formación y el compromiso político para favorecer “la corresponsabilidad, el reparto de los trabajos y el fin de los estereotipos”.

En Valencia, según informa Ferrán Bonouna manifestación muy numerosa llegó a ocupar toda la calle de Colón, como señalaba un policía local, que aventuraba casi 10.000 participantes —20.000, según el organizador Movimiento Feminista. La gran mayoría de gritos reclamaba “no dar ni un paso atrás”. Se vertieron críticas y consignas contra el PP, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, y la Conferencia Episcopal: “Dónde están, no se ven, las que abortan del PP”, “Gallardón, dimisión” o “Al PP la sotana se le ve”.

La de Zaragoza también ha concentrado a varios miles de personas “mas indignadas y enfadadas que nunca” por los recortes, según la portavoz de la Coordinadora de Organizaciones Feministas, Cristina Jiménez, quienes han exigido la libertad de la mujer para decidir sobre sus derechos sexuales y reproductivos y la igualdad salarial con el hombre. La marcha de la capital aragonesa ha recibido el respaldo de las convocadas por la dignidad que venían desde Navarra, Cataluña y otros puntos de Aragón. También las críticas al aborto han copado las concentraciones celebradas en Sevilla, Santander, Palma de Mallorca, Albacete y Logroño y León.

En Las Palmas, la iniciativa se ha celebrado a ritmo de Carnaval, ya que se ha escenificado un peculiar entierro de “la Gallaradina”, en el que unas carnavaleras viudas han quemado el anteproyecto de ley del aborto. Con motivo de esta celebración, los autónomos han denunciado que una mujer trabajadora por cuenta propia cobra 200 euros menos al mes de pensión por jubilación que un hombre, según un estudio de la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores.

Las mujeres que han encontrado empleo durante la crisis económica o que lo han mantenido lo han hecho en sectores tradicionalmente ocupados por mujeres, con una menor productividad y salarios más bajos, como el comercio, la hostelería y sectores de cuidado del hogar y de personas, indica un informe de CCOO.

Fuentehttp://sociedad.elpais.com/

Source: Marzo 2014

Aborto en Uruguay, la excepción latinoamericana

Aborto en Uruguay, la excepción latinoamericana

El pasado mes de diciembre se cumplió un año desde la aplicación de la nueva legislación de Uruguay sobre el aborto, objeto de treinta años de una batalla política de rara intensidad. Este país es el cuarto que autoriza el aborto en América Latina, después de Cuba, Guyana y Puerto Rico. En este último la ley teóricamente prohíbe el aborto que no esté indicado por un médico para proteger la salud de la embarazada, pero esa ley contraviene un dictamen del Tribunal Supremo de EE UU que es de aplicación también en la isla al afectar a derechos fundamentales. La legalización de la interrupción voluntaria del embarazo en Uruguay tiene, sin embargo, una importancia inédita en Latinoamérica, teniendo en cuenta las restrictivas legislaciones de los países de su entorno como Brasil y Argentina.

Las mujeres uruguayas están autorizadas a abortar en un plazo de doce semanas, hasta 14 cuando han sido víctimas de una violación, sin plazo cuando hay riesgo para la salud de la madre o el feto es inviable. Para acceder a la interrupción legal, las mujeres deben pasar antes por la consulta de un ginecólogo, un psicólogo y un asistente social y después deben respetar un plazo de cinco días de reflexión.

Según cifras oficiales, en el primer año se produjeron 6676 abortos en Uruguay y se registró una sola muerte en clandestinidad, una mujer falleció el pasado mes de septiembre por un aborto autoprovocado con unas agujas de tejer.

Martín Couto, de la organización feminista MYSU, destacó el “avance” que supuso la ley pero criticó “el abuso de la objeción de conciencia por parte de algunos médicos que se niegan a practicar abortos, ejerciendo este derecho no como un ejercicio de libertad individual sino como el instrumento de un colectivo antiabortista”. En departamentos como Salto y Soriano —en el este del país— hubo momentos en que todos los médicos se negaron a practicar abortos dejando a las mujeres sin asistencia, afirma Couto.

Por su parte, Carlos Iafigliola, del Partido Nacional (centro derecha), considera que “hubo presiones indebidas y fuera de lugar contra los médicos objetores por parte del Ministerio de Salud”. Las autoridades sanitarias exigieron que la objeción de conciencia se expresara por escrito y quedara registrada.

Iafigliola considera que las consultas previas para acceder a la interrupción muchas veces no tuvieron lugar y que la ley se convirtió en un salvoconducto para las mujeres. “Sigue habiendo abortos en la clandestinidad y vamos a asistir a un aumento de la eliminación de las vidas en el vientre materno, que es lo que sucede en todos los países cuando se despenaliza”, afirma.

En Uruguay, la despenalización del aborto es el fruto de un largo y original proceso centrado en la lucha contra la mortalidad materna. El inicio puede situarse en el 2001 cuando, tras constatar un alarmante aumento de las muertes por aborto clandestino, la Asociación de Obstetras de Uruguay decidió tomar cartas en el asunto creando un dispositivo médico único y corriendo algunos riesgos.

Asesorados por juristas y amparados en el derecho a informar, empezaron a explicar a las mujeres cómo abortar de manera segura, siendo la clave del dispositivo el misoprostol, un fármaco indicado para prevención de lesiones gástricas como úlceras y recomendado por las OMS por sus propiedades para evitar hemorragias. Este fármaco se utiliza de forma clandestina en toda América Latina para provocar abortos.

Después de algunas citaciones a juzgado, los obstetras uruguayos lograron imponer un sistema que presentaba un límite: la prohibición de recetar misoprostol. El resultado fue la emergencia de un importante mercado negro.

A pesar de esta situación de semi clandestinidad, en el 2008 se registró el primer año sin ninguna muerte materna por aborto clandestino en Uruguay, resultado que se mantuvo con pocas alteraciones en los años siguientes hasta convertir al país en un caso único en América Latina.

Mientras desaparecían las clínicas clandestinas de aborto y se generalizaba el misoprostol, el debate político alcanzaba uno de sus momentos más dramáticos cuando en el 2008 Tabaré Vázquez, el primer presidente de izquierda de Uruguay (Frente Amplio) desde la dictadura militar (1973-1984), esgrimió razones de conciencia para vetar la despenalización que acababa de aprobar el parlamento.

De ese modo transcurrieron cuatro años en los cuales avanzó la instalación real del aborto en medio del bloqueo del debate político, como dos realidades separadas y paralelas.

Finalmente, en diciembre del 2012, el parlamento uruguayo aprobó la nueva ley. Pero los sectores antiabortistas plantearon inmediatamente la activación de un sistema constitucional que permite organizar un referéndum para anular una decisión legislativa. La convocatoria fue un rotundo fracaso ya que tan solo el 8,9% de los electores uruguayos apoyó una consulta sobre la despenalización. Por unos años, el tema quedó zanjado.

Un año después, las feministas uruguayas mantienen una crítica de fondo a una ley que consideran basada en una “concepción y tutelaje y control sanitario de las decisiones de las mujeres”, según la presidenta de MYSU, Lilián Abracinskas. La ley se hizo desde un imperativo sanitario (evitar las muertes por abortos clandestinos) pero no desde la óptica del derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo.

El Ministerio de Salud mantiene su apuesta por un modelo de aborto medicamentoso, defendido como la forma más segura y privada de llevar a cabo un aborto. Uruguay es toda una excepción en América Latina, pero, discretamente, autoridades de Brasil, Argentina o Venezuela están copiando localmente su modelo a pesar de que la despenalización no aparece ni remotamente en sus agendas políticas.

Fuentehttp://www.elperiodicodemexico.com/

Source: Marzo 2014

[México] Llama PRD-Guerrero a despenalizar el aborto

[México] Llama PRD-Guerrero a despenalizar el aborto

México.- El coordinador estatal de la Corriente política Foro Nuevo Sol del Partido de la Revolución Democrática (PRD) Juan Adán Tabares, manifestó que su expresión política está a favor de la despenalización del aborto, incluso  demanda al gobernador del estado Ángel Aguirre Rivero para que a la brevedad posible envíe la iniciativa del ley  para que el Congreso Local la analice, la valore y la apruebe.

 

Indicó que ese es el posicionamiento de Foro Nuevo Sol, estar a favor de la despenalización del aborto porque consideró que es una política de salud  no es una política moral, “es decisión de las mujeres decidir sobre su maternidad, sobre todo en los embarazos no deseados, sean estos por abusos o por violación”.

Dijo que la postura es una congruencia con lo que señalan los principios del PRD, “lo que hacemos nosotros los de Foro Nuevo Sol es cumplir con los principios del PRD, toda vez que así lo establece”.

“Y como consecuencia exigimos de manera respetuosa al gobernador del estado Ángel Aguirre Rivero que envíe la iniciativa de ley al Congreso para que este órgano la discuta, la valore y la apruebe”, reiteró el dirigente perredista.

Adán Tabares  demandó que la fracción del PRD asuma y respalden la iniciativa y ésta se convierta en ley, la despenalización del aborto, “ese es nuestro posicionamiento como corriente de opinión al interior del PRD”.

Indicó que muchas jovencitas son engañadas o violadas y como consecuencia quedan embarazadas, por eso  se hace necesario que en guerrero se despenalice el aborto, “ ese es una asunto de salud pública no de moral”.

Luego de reiterar su demanda al ejecutivo estatal de que envíe la iniciativa, dijo que los diputados deben hacer conciencia, sobre todo la fracción del PRD para que respalde dicha iniciativa y la apruebe sin regateos.

Fuentehttp://www.milenio.com

Source: Marzo 2014

Un 22% de las europeas ha sufrido violencia machista de su pareja

Un 22% de las europeas ha sufrido violencia machista de su pareja

En los países más igualitarios salen a relucir más agresiones contra mujeres

Las organizaciones feministas europeas se felicitaban ayer porque, al fin, existen datos comparables sobre violencia contra la mujer en todos los países de la UE, lo que va a facilitar que se pongan en marcha mejores y más específicas campañas de prevención y de actuación. Sin embargo, los resultados de una macroencuesta con 42.000 mujeres(1.500 por cada país de la UE) disiparon cualquier otra interpretación positiva.

Una de cada tres mujeres europeas ha experimentado violencia física y/o sexual, según desveló ayer la Agencia de los Derechos Fundamentales de la UE (FRA, en sus siglas en inglés) durante la presentación del trabajo. Se trata, si se extrapolan los datos, de 62 millones de mujeres. Y algo más de una de cada cinco (22%) respondió a los entrevistadores que había sufrido esa violencia física y/o sexual por parte de una pareja o expareja.

Los resultados del trabajo, presentado ayer en el Parlamento Europeo, demuestran, según la portavoz de la FRA, Blanca Tapia, que “las mujeres no están seguras ni en casa ni en el trabajo”. La encuesta pregunta sobre experiencias de violencia física, sexual y psicológica, además del acecho o acoso sexual. Entre otras cosas, concluye que un 5% de las encuestadas dijo haber sido violada. Un 43% relató algún tipo de violencia psicológica por parte de su pareja actual o una anterior (humillaciones en público, prohibición de salir de casa, amenazas físicas…). Un 55%, es decir, más de la mitad, dijeron haber experimentado algún tipo de acoso sexual. Un tercio de las víctimas señalaron que el autor era un jefe, un compañero o un cliente.

“Por primera vez hablamos de datos para toda la UE y que no proceden de ONG ni de fuentes gubernamentales, sino de entrevistas. Ha sido un proceso largo. Hemos estado dos años desarrollando la encuesta y uno con el trabajo de campo”, explicó ayer Sami Nevala, de la FRA. Las entrevistas, a mujeres de 18 a 74 años escogidas según un muestreo aleatorio, se hicieron cara a cara, también por mujeres, en las casas de las encuestadas, o en lugares elegidos por ellas donde se sentían cómodas. Solo una mujer por unidad familiar. Las preguntas no eran genéricas. Por ejemplo, no debían responder a si habían sufrido violencia física. “Les hicimos preguntas específicas sobre tipos de violencia”, explicó Nevala. “¿Te han abofeteado?” es una de ellas.

En muchos resultados los mapas con los porcentajes muestran llamativas diferencias por países. Parece haber un patrón. Los países escandinavos tienen más mujeres que, por ejemplo, relatan haber sufrido violencia a manos de sus compañeros. En cambio, en países del sur y del este, como España, Portugal, Grecia o Polonia, los porcentajes son más bajos. “En el informe tratamos de explicarlo o, más bien, de señalar cosas que hay que tener en cuenta. Una es la igualdad de género. Hay una correlación. Cuanto más igualitario es un país, más se habla de los incidentes violentos contra las mujeres. A las mujeres les resulta más fácil hablar de ello”, señaló Nevala. “No se trata de que haya menos violencia en un país que en otro. De hecho, es probable que en los lugares donde las mujeres no están familiarizadas con este tipo de encuestas, donde no hablen de esta cuestión, se reporten menos casos”, coincide Karima Zahi, coordinadora del Lobby Europeo de Mujeres.

La encuesta, que responde a una petición del Parlamento Europeo y de la presidencia española del Consejo, que solicitaron datos sobre violencia contra las mujeres en 2010, también preguntó por la comunicación, o la ausencia de ella a la policía, o a otros servicios. El 67% de las mujeres no comunicaron a nadie el caso más grave de violencia por parte de su pareja, según el trabajo. “Los resultados son sorprendentes, sobre todo en algunos Estados que se suponen más avanzados”, aseguró la parlamentaria búlgara Antonyia Parvanova, ponente de un informe sobre violencia machista que la semana pasada se votó en el Parlamento Europeo y que exige normas de alcance europeo para combatirla.

“Se puede hacer mucho más. Hay que dar pasos efectivos, poner en marcha medidas. Las campañas deben dirigirse a todo el mundo, desde la infancia. Después de los primeros siete años es demasiado tarde para hablar de igualdad de género y educar a los jóvenes en ella”, insistió. La nueva legislación que puede salir de ese informe introduciría normas a nivel europeo sobre la formación de los funcionarios y profesionales que entren en contacto con las víctimas, campañas de sensibilización, líneas telefónicas gratuitas y centros de acogida especializados (donde no existan), además de crear la figura en los Estados miembros de los “relatores nacionales” sobre violencia contra las mujeres.

Fuentehttp://sociedad.elpais.com/

Source: Marzo 2014

Los derechos reproductivos son derechos humanos

Los derechos reproductivos son derechos humanos

Este fin de semana se conmemoró el Día Internacional de la Mujer, un día para recordar los avances logrados por las mujeres en la búsqueda de la igualdad, pero principalmente para denunciar todas las injusticias que hoy en día siguen sufriendo mujeres y niñas alrededor del mundo. Uno de esos avances es el hito que significó el Programa de Acción de la Conferencia de El Cairo en 1994 y la Plataforma de Acción de Beijing de 1995 donde se estableció que la salud y los derechos sexuales y reproductivos —incluyendo la educación sexual, el acceso a toda la gama de anticonceptivos, los servicios de salud materna y la posibilidad de tener un aborto seguro— son fundamentales para los derechos humanos y el desarrollo.

Sin embargo, y pese a que 20 años después de El Cairo aún se mantiene ese consenso mundial, los anuncios en la televisión y los múltiples carteles y mensajes en redes sociales mantienen los estereotipos contra los cuales se luchan. Uno de ellos es el de asumir que para ser una mujer plena se debe ser madre, que debemos seguir la suerte del destino porque un hijo es lo más bello que nos puede ocurrir. Como madre, estoy de acuerdo, un hijo deseado y planificado es lo más hermoso que hasta el momento he experimentado, pero una maternidad impuesta debe ser un infierno. Ya lo dijo Juan Méndez, relator especial de la ONU sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, negar el aborto legal puede equivaler a tortura.

Por eso en el marco del 8 de marzo y los 20 años de El Cairo, es inadmisible que aún haya más de 220 millones de mujeres de los países en vías de desarrollo que no desean quedarse embarazadas y no cuenten con un sistema estatal adecuado que les ofrezca información veraz y acceso a métodos anticonceptivos eficaces. Estas cifras son alarmantes si tenemos en cuenta que el acceso a la anticoncepción disminuye las tasas de embarazo no deseado y, a su vez, la necesidad de recurrir al aborto inseguro, que representa el 13% de la mortalidad materna mundial.

Es inadmisible que en pleno 2014 aún varios países no permitan que las mujeres interrumpan sus embarazos cuando son producto de una violación, o cuando existen malformaciones congénitas incompatibles con la vida, o simplemente que aún no se respete esa decisión tan personal de la mujer. Es inadmisible que aún los políticos estén debatiendo sobre cómo penalizar una decisión tan íntima como la de ser madre.

Actualmente en España se está debatiendo la reforma a la ley del aborto, un debate que paralelamente se está llevando en varios países de América Latina. En algunos se han logrado avances importantes que van acordes con estos compromisos internacionales como es el caso de Uruguay, que en el 2012 despenalizó el aborto, instauró la educación para la salud sexual y reproductiva en el sistema educativo e incluyó un servicio sanitario integral. Como resultado, el Ministerio de Salud manifestó que no se habían registrado casos de muertes maternas ni complicaciones de salud por esa causa a los 6 meses siguientes de implementada la ley.

Sin embargo, otros países han focalizado el debate a concepciones morales y religiosas, como ocurre actualmente con la propuesta del ministro de Justicia, Alberto Ruíz-Gallardón. Lamentablemente, el riesgo, según la prestigiosa revista científica The Lancet es que la tendencia mundial demuestra que en los países donde hay leyes más restrictivas se producen más abortos que en aquellos donde las leyes son más liberales.

Por tanto, para garantizar los derechos reproductivos como derechos humanos según lo establecido hace 20 años por las conferencias mundiales, se debe garantizar el acceso a un servicio integral de salud sexual y reproductiva. La posibilidad de decidir si tener o no hijos, cuántos y cuándo tenerlos debe seguir siendo uno de los compromisos mundiales porque el impacto de esa decisión tiene una repercusión directa en la salud, la calidad de vida y el bienestar de la mujer.

Ximena Casas. Abogada, especializada en género. Maestría en Derecho, Universidad de Columbia, New York, NY

Fuentehttp://sociedad.elpais.com/

Source: Marzo 2014

Aborto, violencia de género e igualdad

Aborto, violencia de género e igualdad

El cambio más relevante que está experimentando la Humanidad en términos de civilización tiene que ver con el proceso irreversible de igualdad entre los hombres y las mujeres. Ni el fenómeno de la globalización ni las grandes transformaciones económicas, demográficas o geoestratégicas de nuestro tiempo, tienen la dimensión de aquel cambio. Cualitativamente está relacionado con el ejercicio de los derechos humanos más básicos, y cuantitativamente afecta nada menos que a la mitad de nuestra especie. En clave temporal, estamos hablando del cambio de un paradigma patriarcal que proviene del origen mismo de las relaciones entre los seres humanos, en los primeros estadios de la prehistoria.

La izquierda política celebra muy especialmente en torno al 8 de marzo la reivindicación de la igualdad entre los hombres y las mujeres en todo el mundo. Se trata de una batalla política extraordinariamente motivadora, porque si el primer objetivo de la izquierda es la consecución de una sociedad más igualitaria, no existe propósito igualador más decisivo que aquel que sitúa a las mujeres en las mismas condiciones que los hombres.

En ocasiones, esta lucha legítima por la igualdad adquiere un carácter discutible, como cuando parecen anteponerse los instrumentos a los fines en relación a las cuotas y las cremalleras. O cuando se plantea la reclamación feminista como una especie de competición permanente entre mujeres y hombres. El propósito de la igualdad está por encima de las herramientas que coyunturalmente puedan establecerse, con mayor o menor acierto, para su consecución definitiva. Y el objeto de una sociedad igualitaria no consiste en un pulso constante entre ellos y ellas, sino en una convivencia enriquecedora sobre bases de mutuo respeto y reconocimiento.

Los debates más decisivos en torno a la igualdad entre mujeres y hombres han de centrarse en los modelos educativos, en la distribución de roles sociales, en la inserción laboral, en la promoción profesional, en la autonomía económica, en la participación del poder. Y no puede tratarse de debates circunscritos a las sociedades avanzadas donde, a pesar de los retos pendientes, se han logrado mayores progresos. El gran debate pendiente sobre la igualdad tiene que ver con los miles de millones de mujeres que viven absolutamente relegadas, sin el más mínimo respeto por sus derechos humanos, en sociedades con instituciones, legislaciones y prácticas inequívocamente machistas.

Al otro lado de nuestra frontera sur, por no ir más lejos, millones de mujeres son tratadas como esclavas, obligadas a casarse en la pubertad con maridos elegidos por sus padres, excluidas de la educación y del trabajo profesional, carentes de los derechos más elementales. Y así sucede en la mayor parte del mundo, aún hoy en pleno siglo XXI. Si la “comunidad internacional” se muestra dispuesta a presionar a algunos Estados a favor de determinados derechos de carácter económico o cultural, sería razonable también establecer como objetivo “liberar” a millones de mujeres del anacrónico yugo machista.

Ya en nuestro país, uno de los debates más llamativos se ha producido en torno a la relación entre el aborto y la violencia de género. El ministro Gallardón suele aludir a la “violencia estructural de género que impulsa a las mujeres a abortar”. El arzobispo de Granada ha llegado a afirmar que “las mujeres que abortan no pueden quejarse si son violadas”. Y diversas asociaciones antiabortistas establecen una más que discutible relación causa-efecto entre la interrupción voluntaria del embarazo y las agresiones que sufren muchas mujeres.

La violencia de género constituye un fenómeno social tan execrable como extendido, y merece una estrategia social e institucional de envergadura para su erradicación. Un reciente estudio de la Comisión Europea sitúa en el 33% el porcentaje de mujeres europeas que han sido objeto de violencia por su condición de mujeres, y en lo que llevamos de año 16 mujeres han muerto ya en España como consecuencia del ataque machista.

¿Puede establecerse una relación entre el aborto y la violencia de género? Entiendo que sí, pero la relación no tiene que ver con la supuesta presión ilegítima que, según los sectores sociales más conservadores, impelen muy mayoritariamente a las mujeres a abortar en contra de su voluntad. Más bien se trata de todo lo contrario.

Hay una frase muy significativa al respecto del ya citado y muy locuaz arzobispo de Granada: “No se puede hacer recaer la responsabilidad de un eventual embarazo sobre la mujer dejada a sí misma”. Este es el problema. La ausencia de respeto a la libertad de la mujer para adoptar sus propias decisiones. La consideración de la mujer como un ser inferior, necesitado de tutela, masculina naturalmente, cuando ha de enfrentarse a una decisión importante, como la maternidad.

Esa desconsideración hacia la mujer como sujeto de los mismos derechos que el hombre se encuentra en la base misma de la violencia de género. Los hombres que violentan a las mujeres lo hacen muy generalmente porque las consideran seres inferiores, necesitados de amparo y tutelaje, incapaces de valerse por sí mismas. Si el hombre es su protector, el hombre es su jefe y su dueño, legitimado para obligarle a hacer su voluntad y dispuesto para castigar sus desobediencias.

Si de verdad queremos acabar con la matanza de mujeres a manos de sus compañeros, antes tendremos que acabar con el machismo irredento que aún anida en muchos discursos y en muchas actitudes.

Fuentehttp://vegamediapress.net/

Source: Marzo 2014

[Perú] Ya es hora de que las mujeres decidan

[Perú] Ya es hora de que las mujeres decidan

“¿Y tú serías madre por una violación?”, es la cruda pregunta que hacen los colaboradores de la campaña Déjala Decidir. Según las estadísticas, en nuestro país se producen 120 mil violaciones al año, lo que lleva al Perú a ocupar el primer lugar en un lamentable ranking. Esto motivó a que diversos colectivos unan esfuerzos para presentar un proyecto de ley que despenalice el aborto solo en casos de violación sexual.

Fueron más de 100 mil firmas las que recolectaron en el marco del Día Internacional de la Mujer. Muy emocionadas, las voceras de la campaña encabezaron una significativa marcha para trasladar las rúbricas hasta el Jurado Nacional de Elecciones, donde se realizaría la respectiva verificación. Este fue el primer gran paso para conseguir el éxito del proyecto.

“Todas poseemos el derecho a decidir. Muchas querrán continuar con el embarazo, pero ¿las que no? Queremos que reciban todo el apoyo del Estado para que no recurran a servicios clandestinos donde muchas veces encuentran la muerte”, explicó Maria Elena Reyes, representante del movimiento Manuela Ramos.

El camino es largo, pues grupos extremistas dentro de la Iglesia católica y medios de comunicación como ACI Prensa consideran a esta una campaña proaborto. Pero la realidad es otra.

“Nosotros no vamos a devolver los insultos, pues confiamos en la fuerza de nuestros argumentos, basados en la libertad y autonomía de las mujeres. Este país vive en democracia y todos tenemos derecho a opinar”, fue la respuesta de la representante de Manuela Ramos ante las críticas.

EL SIGUIENTE PASO

Después de que el JNE verifique las firmas, el siguiente paso será informar a cada uno de los congresistas sobre esta iniciativa para que abran un debate en el Pleno del Congreso. El pedido de las voceras es que este tema ingrese de manera urgente no solo a la agenda política, sino también a la de los ciudadanos.

¡ADEMÁS!

-Se lograron recolectar 103 mil firmas a nivel nacional (en Lima, Cusco, Junín, Loreto, Cajamarca, La Libertad, Amazonas, Piura, Puno, San Martín, Ucayali, Ayacucho y Huancavelica).

-Se han digitalizado y verificado 75 mil firmas que ayer presentaron ante el JNE.

-Empieza el proceso de verificación de las firmas (en el JNE), luego el pedido pasará al Congreso, que tiene un plazo de 120 días para incluirlo en la agenda del Pleno, para luego dictaminar y votar.

Fotos: Jorge Cerdán

Fuentehttp://diario16.pe/

Source: Marzo 2014

Aborto en Nicaragua: entre la hipocresía y la realidad

Aborto en Nicaragua: entre la hipocresía y la realidad

Ana María Pizarro. Como en todas partes donde está penalizado, el aborto es un asunto de doble moral, donde la palabra hipocresía impera, tal como lo denunciamos las feministas desde hace más de 30 años

En Nicaragua, abortar ha sido un delito en toda su historia jurídica. El aborto ha estado penalizado siempre. La legislación que prohíbe el aborto es una de las más violadas en el país, pues toda la ciudadanía -incluida las jerarquías religiosas que persistentemente convencen a sus feligreses en la Asamblea Nacional- sabe que la ley se viola a diario con consecuencias graves para las mujeres pobres y para la vigencia del Estado de Derecho.

 

En septiembre de 2006, la ley que autorizaba el aborto terapéutico -consignado en la legislación desde 1837- fue derogada por el parlamento y consecuentemente la penalización absoluta del aborto fue mantenida, siendo el peor indicador post Cairo. Las mujeres quedan completamente desprotegidas cuando las complicaciones del embarazo ponen en riesgo su vida o su salud, lo que constituye una forma cruel de violencia.

Como en todas partes donde está penalizado, el aborto es un asunto de doble moral, donde la palabra hipocresía impera, tal como lo denunciamos las feministas desde hace más de 30 años. Además que el aborto continúa totalmente ilegalizado, Nicaragua ha instalado una legislación -inédita en el país-, que otorga al embrión o al feto derechos legales que menoscaban y eliminan los derechos constitucionales de las mujeres ya nacidas. Esta decisión legislativa fue promovida por los jerarcas religiosos con tal fuerza que el nuevo Código Penal, aprobado en 2008 -durante el gobierno sandinista-, se basa en el Decreto Presidencial del Día del Niño no nacido.

El nuevo Código Penal mantiene la ilegalidad del aborto para las y los profesionales de la salud -con prisión de 2 a 8 años-, promueve la clandestinidad, pone en riesgo la salud y la vida de las mujeres y da por resultado que el aborto siga siendo un negocio para quienes lo practican en sigilo. Además, deja la vida hecha y derecha de las mujeres a merced de los embriones.

Dado que ha quedado eliminada completamente la posibilidad de interrumpir el embarazo, aun en las más graves circunstancias, y que además se penaliza el “daño físico o psicológico al no nacido”, profesionales de la medicina -sin distinción de su especialidad- quedan expuestos/as a penas de cárcel en el momento de atender una mujer en cualquier etapa del embarazo.

Ante el reclamo de la comunidad internacional, se han publicado Protocolos de atención que no tienen fuerza de ley; Amnistía Internacional en 2009 publicó este testimonio de un médico nicaragüense: “El Ministerio de Salud (MINSA), al obligarme a que yo cumpla con sus protocolos, me está instigando para que yo sea un delincuente. Me está invitando a hacer asociación ilícita para delinquir. Me está obligando a que me coloque fuera de la ley. Me está pidiendo que siga protocolos obstétricos, los cuales yo sé que no tienen la misma jerarquía que la ley. Y el problema es que si yo no cumplo con esos protocolos, me sancionará el MINSA. Y si yo cumplo con los protocolos, entonces me sancionará el Estado”.

En momentos en que la comunidad internacional monitorea el cumplimiento del Programa de Acción de la CIPD, en Nicaragua la situación no se encamina de manera clara y rotunda a aplicar los cambios que su población demanda. El 51,9% de la población está compuesta por mujeres, en su mayoría jóvenes, pobres y con pocas oportunidades. Un buen grupo sufre violencia o muere en manos de sus esposos o compañeros, o a causa de cáncer, del Sida, de complicaciones evitables del embarazo o de abortos realizados en condiciones de riesgo.

Los nacimientos en niñas de 10 a 14 años se han incrementado notablemente, a julio del 2012 el Fondo de Población de las NNUU reportó que estos embarazos aumentaron el 47% en 9 años, pasando de 1,066 en el año 2000 a 1,477 en el año 2009. Antes y después que se derogara el aborto terapéutico en Nicaragua, las niñas son forzadas a parir el producto de una violación, pues a nadie puede pasar desapercibido que en esas edades no se pueden consensuar relaciones sexuales, dada la inmadurez emocional de las criaturas, quienes son violadas y embarazadas.

En noviembre 2011, en la Región Autónoma del Atlántico Norte se denunció la situación de una niña indígena de 12 años que fue violada y resultó embarazada; esto se conoció públicamente recién cuando cumplió 36 semanas de gestación. Según los medios de comunicación, la niña se encontraba en una “situación dramática” internada en el Hospital Bertha Calderón de Managua. Sus padres habían solicitado a las autoridades la interrupción del embarazo porque presentaba un cuadro de eclampsia (convulsiones); la niña, que llegó al hospital con desgarros vaginales, fue intervenida quirúrgicamente por presentar un proceso avanzado de desnutrición y de sepsis. Aunque nunca se comprobó que se hiciera alguna denuncia judicial, las autoridades estaban obligadas a actuar ante la evidencia de la violación y el embarazo. Sin embargo, el nacimiento del niño a pesar del grave riesgo de muerte de la niña agredida fue considerado “un milagro y un signo de la bendición de Dios” por las autoridades.

Nueve feministas denunciadas por apología del aborto

La violación del Estado laico es otro factor clave para que las mujeres sean sometidas a preceptos religiosos aun en contra de su propia vida. En octubre de 2007, la Asociación Nicaragüense pro Derechos Humanos, con el patrocinio de la Conferencia Episcopal y funcionarios del Ministerio de la Familia interpusieron una denuncia ante el Ministerio Público (Fiscalía) en contra de 9 feministas por: “Delitos contra la administración de justicia, encubrimiento del delito de violación, asociación ilícita para delinquir y apología del delito de aborto”.

La Fiscalía realizó una investigación que duró dos años y medio hasta que fue desestimada por falta total de sustento. En realidad, el “delito” fue haber denunciado públicamente y haber facilitado la posterior interrupción del embarazo en una niña de 9 años violada y embarazada en el año 2003, cuando la legislación nacional aún permitía el aborto terapéutico.

Justamente en 2003, el Ministerio de Educación retiró por mandato de la jerarquía católica el “Manual Para la Vida”, de educación sexual para el profesorado. Los grupos católicos mal llamados “pro vida”, grupos evangélicos y el arzobispado hicieron una intensa campaña contra el manual por “promover el aborto, la homosexualidad y pretender disolver las familias”. El Cardenal celebró el retiro del manual anunciando que contaba con “una comisión de moralistas y teólogos” para rehacer el documento. Diez años después y en pleno gobierno “revolucionario” el profesorado si bien ya cuenta con una Guía de educación sexual, aún no la conoce ni la aplica porque no ha sido suficientemente distribuida. Así, la ignorancia en materia de sexualidad y reproducción se perpetúa en educadores y educandos. Nicaragua ostenta el primer lugar en la Tasa de embarazos en menores de 19 años en toda América Latina.

Entre los años 2006 a 2008, 25 mujeres murieron por una causa directamente relacionada con el aborto -como es el embarazo no planificado o inoportuno-. El 70% de las muertas que fueron reportadas como “suicidios” por el Ministerio de Salud eran adolescentes y jóvenes, todas estaban embarazadas con menos de 20 semanas de gestación y todas usaron sustancias químicas como pesticidas organofosforados para intentar interrumpir el embarazo. El Estado continúa “sin estudiar” este fenómeno y sin incluir esas muertes dentro de las estadísticas. Lo peor es que las niñas, adolescentes y adultas continúan muriendo sin que las autoridades competentes tomen alguna decisión para evitarlo.

Una sociedad indiferente, que desvaloriza a las mujeres, las considera descartables, intercambiables y prescindibles, solo puede brindarles respuestas negativas, legislaciones restrictivas, políticas mezquinas y decisiones egoístas, porque pretende que los seres que tutela -como las mujeres- las acepten sin más.

La legalización del aborto permitiría que este problema, que involucra múltiples dimensiones -desde la hipocresía de la sociedad patriarcal hasta los presupuestos nacionales de salud-, tuviera una salida honorable y civilizada, acorde al desarrollo de los derechos humanos de las mujeres.

Fuente: Pizarro J., Ana María. Cairo + 20 – Nicaragua. Diagnóstico Nacional 1994 – 2012. Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo.

Tomado dehttp://revista.conlaa.com/

Source: Marzo 2014