Perú: Ugarte – El protocolo está listo, solo falta la decisión del gobierno

Perú: Ugarte - El protocolo está listo, solo falta la decisión del gobierno

Responde. Ex ministro de salud habla sobre polémico aborto terapéutico. Revela que por orden del gobierno anterior no se aprobó este procedimiento médico. Pide al nuevo despacho hacerlo para reducir muerte materna.

A tres meses de haber dejado el Ministerio de Salud, el ex titular de esta cartera Óscar Ugarte Ubilluz rompe su silencio y habla con La República sobre la polémica aprobación del protocolo del aborto terapéutico. Este procedimiento médico lleva varias décadas en este sector y, asegura, en el gobierno de Alan García le ordenaron no aprobar. “El documento quedó listo en el primer trimestre de este año, como lo prometimos. La decisión de no aprobarlo fue por una orden del gobierno, que indicó que hacerlo entorpecería el proceso electoral al generar un debate social sobre el tema. Pero el protocolo ya está listo, solo falta la resolución ministerial. Es solo una firma”, declaró.

Aborto terapéutico es legal

El ex funcionario señaló que es indispensable que la actual gestión  apruebe el aborto terapéutico porque significa contrarrestar los altos índices de muerte materna en el país. “El aborto terapéutico está contemplado en el código penal y lo único que requería es una normativa para que no haya un mal uso del procedimiento médico”.

Agregó que “el documento fue trabajado en base a la experiencia, y detalla más de 20 causales que justifican un aborto terapéutico”.  Además dijo que una sola persona no puede aprobar este procedimiento: “Se estableció que el procedimiento debe ser realizado con la opinión favorable del representante legal en la instancia correspondiente, y será una junta médica la que determinará si se justifica el aborto terapéutico y las condiciones del procedimiento”.

El ex ministro de salud sostuvo que no fue presionado para dilatar la aprobación del protocolo, pero que sí recibió muchos ataques que fueron públicos, la mayoría provenientes del cardenal Juan Luis Cipriani.

“Ugarte no cumplió”

Para Rossina Guerrero, directora de Promsex, el protocolo ha sido elaborado por un grupo multisectorial, en el que participaron abogados, médicos, psicólogos, obstétricos, la sociedad civil y hospitales. Todo bajo las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Ugarte prometió que lo aprobaría pero nunca cumplió, pese a que en reuniones y foros internacionales se comprometió en hacerlo”, declaró. Además, Guerrero señaló que en la página 182 del plan de gobierno del presidente Ollanta Humala se indica que se dará “pase inmediato para generar el protocolo de atención de aborto terapéutico, como lo exige Naciones Unidas”.

Por su parte, Luis Távara, presidente de la Confederación de Derechos Sexuales y Reproductivos de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología, explicó que por cada mujer que muere al someterse a un aborto clandestino, otras 60 terminan incapacitadas por el resto de sus vidas.

“Nadie es feliz con un aborto, ni la madre, que tiene que tomar esta decisión, ni el médico, que realiza la práctica a pedido de esta”, aseguró el ginecólogo. ¿Cuál será la decisión del actual gobierno?

Datos  

¿Aborto terapéutico?  Es la interrupción de un embarazo cuando la vida o la salud de la gestante está en peligro. No está penado en el Perú desde el Código Penal de 1924; sin embargo, su acceso en los servicios de salud no está garantizado.

¿Protocolo? Es el documento que permitirá que el aborto terapéutico sea aplicado en los hospitales del país. Este detalla en qué circunstancias y qué proceso debe seguir el médico.

No hay protocolo, pero sí una guía

En el Instituto Nacional  Materno Perinatal se realizan abortos terapéuticos, aunque no quieren llamarlo así. “Tenemos una guía en función a las instrucciones de la OMS que se cumplen en casos irremediables. Se actúa con criterios importantes, como cáncer en la madre gestante”, dijo el doctor Pedro Mascaro, director de dicha institución.

El funcionario no quiso declarar más sobre el tema. Señaló que ha recibido una instrucción por escrito del mismo despacho ministerial para que no brinde declaraciones sin autorización del propio ministro Alberto Tejada.

Fuente: http://www.larepublica.pe

Source: Septiembre 2011

“Sociedad ultramachista”

“Sociedad ultramachista”

El círculo de padre ausente, mujer joven pobre, obediente y predestinada a ser madre, sexualidad precoz, prohibición del aborto, es explosivo y explica por qué Venezuela tiene el record de embarazo precoz en América latina

Así aparece retratada la sociedad venezolana en el título del reportaje que hace la reportera Julie Pacorel para el diario francés Libération sobre el embarazo precoz, publicado el 14 de septiembre. La periodista francesa ha firmado ya varios reportajes sobre Venezuela, abarcando diversos temas: el cacao, los sucesos de la cárcel del Rodeo, los sacerdotes de Petare, etc.

Sus trabajos son acertados. El de las niñas-madre ocupa dos páginas centrales del cotidiano e impresiona por su crudeza y rigor. Pacorel cita a la portavoz de Avesa, Magdimar León, para subrayar el machismo que impera en la sociedad venezolana. La violencia entre sexos está banalizada por una cultura en la que las mujeres tienen designado un rol de obediencia.

La periodista visitó varios centros en los que se atiende el problema del embarazo precoz que afecta sobre todo a las jóvenes de los barrios populares de Caracas: la asociación “Niña-Madre” en Coche, Avesa, Plafam y la institución gubernamental Inamujer.

Subraya el grito desesperado de las asociaciones y organizaciones no-gubernamentales que le hacen frente solas a lo que es quizás nuestro mayor problema de salud pública para el cual no hay ninguna política directa y explícita.

Pacorel señala una estadística que es aterradora: en Venezuela 60% de las madres crían solas a sus hijos. La cifra de madres solas es de Avesa.

El círculo de padre ausente, mujer joven pobre, obediente y predestinada a ser madre, sexualidad precoz, prohibición del aborto, es explosivo y explica por qué Venezuela tiene el record de embarazo precoz en América latina. La ausencia de políticas públicas y el abandono de los logros de los años 1980 y 1990 han producido efectos dramáticos.

Es quizás esa la paradoja que me lleva a escribir sobre este reportaje. El gobierno del presidente Chávez es moralista y pacato en lo que se refiere a la sexualidad y a las mujeres. El mejor ejemplo de esto es que las misiones están centradas en la maternidad.

El gobierno asume que las buenas mujeres son madres y que para ser mujer hay que ser madre. No hay ninguna diferencia con la mentalidad que impera en nuestros barrios donde la mujer que no haya parido a los 20 años no es “normal”.

En Venezuela, para ser mujer hay que ser madre. Así piensa el presidente Chávez, porque “las madres son gloriosas”. Todo bañado de un moralismo autoritario porque la madre está a su vez sujeta a que la penalicen cuando no se comporta como quieren las instituciones.

De allí que la Lopna sea un instrumento de amenaza y de chantaje permanente. La pregunta es, ¿así piensa también la oposición? Sabemos que en la Mesa de la Unidad hay excelentes asesores, gente de avanzada que concibe a las mujeres como ciudadanas con derecho a hacer con su vida lo que quieran, a tener hijos o no.

Pero el discursito populista machista de que “yo sé lo que es vivir/sufrir/bueno/malo porque soy madre” suena también en algunas mujeres que deberían ser ejemplo de otra manera de entendernos.

Fuente: http://www.talcualdigital.com

Source: Septiembre 2011

Abortar con pastillas: confesiones de una acompañante de abortos con fármacos

Abortar con pastillas: confesiones de una acompañante de abortos con fármacos

A pesar de las prohibiciones, la droga recomendada por la OMS para interrumpir embarazos se consigue en el mercado negro ¿Qué sucede en la clandestinidad? ¿Quién ayuda a una mujer que decide abortar? 

Dice que lo más difícil es conseguir las pastillas. Pero que en algunas farmacias las venden sin receta.

“A veces voy sola”, aclara. “O a veces me acompaña algún amigo”. Para Lucía lo importante es que no la reconozcan. Por eso toma algunas precauciones: siempre simula estar embarazada; entra y sale lo más rápido que puede; nunca va dos veces a la misma farmacia.

“Te tenés que fijar que no esté la gente de vigilancia. Por ahí si pasás y ya te han visto saben. Depende también de qué farmacéutico esté. A veces hay mucho entongue por el tema monetario. Siempre te tenés que fijar en qué estado te las venden”. 

Es que en Mendoza la prohibición para conseguir misoprostol, el fármaco más seguro para abortar, es doble. A la restricción de venta bajo receta archivada que dispuso la  Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica en 1998, se suma una ley provincial de 2009 que limita la venta a los hospitales públicos.

Pero las pastillas igual se consiguen.

“El precio depende del tratamiento. Hay un tratamiento con cuatro pastillas, uno con ocho y otro con doce. El que es con doce es más seguro. Se puede hacer de distintas formas. Una es introduciéndola por dentro de la vagina y la otra dejándola debajo de la lengua. Esa en realidad es la que menos se usa”.

Lucía tiene 22 y va a la universidad. Hace un año una amiga quedó embarazada y le pidió ayuda para hacerse un aborto con pastillas. Como ninguna de las dos sabía nada del tema, consiguieron la información en Internet. Semanas más tarde, su amiga se aplicó las dosis de misoprostol recomendadas en un manual que descargaron de un sitio web. Atravesaron dos días difíciles. Pero todo salió bien.

Esa fue su primera vez.

Tiempo después recibió el llamado de una desconocida.

“Era una chica que quería que la ayudara a abortar. Nunca me quiso decir quién le había dado mi teléfono. Yo pensé que había sido mi amiga, pero después le pregunté y ella no había sido. Hablando con la chica me di cuenta de la situación difícil en la que estaba. Era de clase media alta –vivía en un barrio privado- y tenía una realidad familiar y social complicada. Estaba desesperada. Por eso accedí a ayudarla. Leímos juntas la información y conversamos muchísimo. Un mes más tarde se decidió a hacerlo”. 

Después vinieron otros contactos, otras llamadas.

“He acompañado a chicas de veintitrés, de quince, de diecisiete, de veintiuno…dos de ellas tenían una buena posición económica, pero la mayoría estaban en situación de pobreza”.

Nunca cobra por lo que hace. Lucía está convencida de que alrededor del aborto quirúrgico hay un gran negocio. Dice que toda mujer tiene derecho a decidir sobre su propio cuerpo. Según ella la opción de las pastillas es la más segura y barata, siempre y cuando se tenga acceso a la información necesaria.

“Por lo general he acompañado a mujeres que tienen mucha falta de acceso a información o muchos prejuicios ideológicos. Hay muchos tabúes instaurados socialmente. Sobre todo en los barrios urbano marginales o con pocos recursos.”

Según cuenta, antes de tomar las pastillas hay que asegurarse de ciertas cosas. Si el embarazo tiene más de tres meses el aborto puede ser riesgoso. Además hay que determinar que no sea un embarazo ectópico. Para eso hay que hacer una ecografía. Pero algunas mujeres no quieren ir al médico. Otras no tienen acceso a una obra social.

“En algunos casos no hemos podido hacer la ecografía. Pero es muy poco común que se dé un embarazo ectópico, sobre todo en los embarazos primarios. Eso he leído, porque yo no tengo conocimientos de medicina. Lo que se lo sé por la experiencia”. 

El proceso abortivo dura hasta dos días. Por eso el lugar también es importante. 

“Hay que tratar de conseguir una habitación con una cama y con las cosas higienizadas. A veces me quedo con la personas, pero eso depende de la situación. A veces la mujer se pone la primera dosis y yo me voy y vuelvo cuando le toca la segunda. O la llamo. Una vez me pasó que una chica no tenía espacio en su casa y se fue a lo de una amiga. Pero la amiga vivía con su madre. Entonces yo tenía que ir cuando la madre no estaba. O la llamaba por teléfono para ver cómo iba todo. “¿Está todo bien? ¿Tiene vómito? Bueno, no se preocupen, es normal. Hagan esto, hagan lo otro. Si tiene dolor se puede tomar un paracetamol. Etcétera”. El tratamiento incluye vómitos y diarrea. Eso es habitual.  Básicamente lo que tenés que hacer es estar en contacto y controlar. Lo ideal es tener algún médico de confianza, pero en general ese médico no existe”.

Según explica, la interrupción del embarazo siempre se vive bajo tensión, con muchas dudas y miedos. En muy poco tiempo las mujeres tienen que procesar demasiadas cosas a nivel psicológico, y ninguna está lo suficientemente preparada para afrontar la situación. Pero el mayor problema de todo es la clandestinidad.

“Lo más dramático es la realidad que hay a nivel legal. Las mujeres toman esta decisión en un contexto de ilegalidad absoluta. Están metidas en medio de toda la paranoia que la sociedad inculca: que si te encuentra la policía, que podés ir presa y miles de otras cosas. Por eso lo que yo trato de hacer mientras se desarrolla el proceso es desdramatizar: conversar, escuchar música, ver películas…”.

Ninguna de las mujeres a las que Lucía ha acompañado ha tenido complicaciones. Ni siquiera desmayos. Sólo vómitos y diarrea en los peores casos. Aún así, no duda al afirmar que si surgiera algún problema – como una hemorragia- enfrentaría la situación y llevaría a la mujer a un hospital. Eso la hace pensar en la responsabilidad que está asumiendo. También en las razones que la motivan para hacer este tipo de acompañamientos.

“Creo que el laburo que yo hago es más que necesario. En el fondo pienso que por lo que hay que luchar es porque el aborto de una vez por todas sea legal. Si yo tuviera que seguir toda mi vida haciendo esto a escondidas creo que no lo haría. Por ahí ahora lo hago porque puedo hacerlo, porque tengo acceso y además porque mis horarios me lo permiten. Pero es muy poca la gente que sabe que yo hago acompañamientos. Todavía hay mucha condena y prejuicio social sobre este tema. Pero creo que lo que hago es muy importante. Y que vale la pena”. 

Fuente: http://www.mdzol.com

Source: Septiembre 2011

Embarazos selectivos, el siguiente paso de la discriminación de género

Embarazos selectivos, el siguiente paso de la discriminación de género

En la India se han producido 12 millones de abortos intencionados. Las parejas buscan tener niños, y finalmente los tienen. Pero cualquier sociedad necesita un sano equilibrio entre hombres y mujeres, ¿hará algo el Gobierno para corregir esta moda? 

La llegada de la primera hija de Anu y Sanjay trajo alegría a la familia. Cuando llegó la segunda niña también la recibieron felices; sabían que aún podrían tener más hijos. Pero con la llegada del tercer hijo, otra niña, decidieron pasar a la acción.

Durante el cuarto embarazo de Anu, ella y su marido acudieron a un radiólogo recomendado por si ginecólogo a las afueras de su pueblo, en Maharastra, India occidental. Por 600 rupias, unos 14 dólares, el radiólogo les dio la mala noticia: una niña.

Anu volvió entonces a su ginecólogo y abortó.

“Mi marido solía insistir en que quería un hijo varón, y por eso decidí que quiero esperar a tener un niño”, dice Anu. “Así que decidí abortar”.

Anu y Sanjay, nombres ficticios debido a la delicadeza del tema, siguieron intentando tener un hijo varón. Al final, Anu se quedó embarazada ocho veces. Ha tenido cuatro niñas y cuatro abortos.

A medida que India se desarrolla y su clase media aumenta, el aborto de fetos femeninos se está volviendo cada vez más habitual. El censo de 2011 de la India muestra que la proporción de niñas menores de 7 años frente al número de niños está en su nivel más bajo desde la independencia del país, en 1947.

Un ratio natural de sexos es de 105 niños por cada 100 niñas. Así se ajusta la ligera mayor probabilidad de supervivencia de las niñas frente a los niños. Sin embargo, el censo de 2011 muestra que ese ratio en la India entre menores de 7 años es de 109 frente a 100. Si bien no es una diferencia dramática, significa que en un país de 1.200 millones de habitantes hay 7 millones menos de niñas que de niños.

Los expertos en salud pública dicen que esa proporción anormal es consecuencia de las pruebas de ultrasonido a los que se someten las embarazadas para determinar el sexo de sus fetos y abortar en el caso de que sean hembras.

Un reciente estudio publicado en la revista médica británica The Lancet indica que los abortos selectivos por motivo de sexo han aumentado notablemente en las dos últimas décadas, y que la mayor parte de la población india vive ahora en estados en donde estas prácticas son habituales. Se calcula que en las últimas tres décadas se han producido entre 4 y 12 millones de abortos en el país por estos motivos.

El estudio señala que las mujeres de familias más ricas y educadas son más propensas a someterse a este tipo de abortos que las de familias pobres, probablemente porque se pueden permitir el acceso a determinadas tecnologías.

“Los recientes aumentos del alfabetismo y de los ingresos per cápita en la India pueden por lo tanto haber contribuido a aumentar el aborto selectivo de niñas”, indica el estudio.
La discriminación de género es el motivo que suele estar detrás de los abortos selectivos, pero el fenómeno también ha aumentado debido a que los médicos se organizan para sortear las leyes que impiden revelar el sexo de los fetos a los padres.

Mientras la India se enfrenta a una creciente disparidad en la proporción de géneros, algunos activistas creen que el gobierno no está haciendo lo suficiente para afrontar el tema y han organizado acciones encubiertas en clínicas para identificar a los médicos que incumplen las leyes.

Los abortos selectivos representan “el lado oscuro del desarrollo social y económico”, asegura el demógrafo francés Christophe Guilmoto.

“Se le da más poder a la mujer, pero al mismo tiempo la vieja tradición vuelve a estar en primer plano, y las preferencias de género se implementan de una manera mucho más efectiva por el acceso a la tecnología, a la información y el conocimiento”.

La práctica de la selección de sexo ha comenzado a tener efectos nefastos en algunas zonas. En algunas comunidades, como los estados relativamente ricos de Haryana y Punjab, se sabe que las familias están comprando novias en estados más pobres.

El tráfico de novias a lo largo del país pone a estas mujeres en peligro porque se las aísla y se vuelven más vulnerables a los abusos, aseguran la activista pro derechos de la mujer Ranjana Kumari. Esas mujeres proceden además de entornos culturales diferentes, y por lo tanto tienen que luchar para adaptarse a los nuevos hábitos dietéticos y costumbres de las aldeas de sus maridos.

Presión para tener un hijo

En la cultura india existe una fuerte presión religiosa, social y económica para que las familias tengan un hijo varón. Cuando las hijas crecen, es costumbre que se casen y se vayan a vivir con sus suegros. Los hijos, en cambio, se quedan en casa y cuidan de los padres a medida que se hacen mayores.

Anu dice que habría dejado de tener hijos después de tener a sus dos primeras niñas, pero su marido y su suegra insistían en que la familia necesitaba un varón. En muchas comunidades las mujeres indias que tienen un hijo son más respetadas y tienen más estatus social.

“Tu seguro es tu hijo”, reconoce Anu, sentada en la consulta de su médico en la aldea de Mohopada.

Además, las hijas resultan más caras. Sanjay gana 20.000 rupias al mes, unos 450 dólares, trabajando en una empresa química. Eso debería de ser suficiente para darle a su familia una vida decente de clase media. Sin embargo, asegura, se ha gastado todo su dinero en la educación de sus hijas, los gastos cotidianos y ahora en casarlas.

Fuente: http://noticias.lainformacion.com

Source: Septiembre 2011

Paraguay: Inician campaña a favor de ley sobre salud sexual

Paraguay: Inician campaña a favor de ley sobre salud sexual

Organizaciones sociales que promueven la aprobación del proyecto de ley de salud sexual, reproductiva y materna peri-natal repartirán volantes informativos a fin de difundir el contenido de dicho proyecto. La actividad se realizará el próximo miércoles 21 de setiembre a las 9:00 horas, frente al Panteón Nacional de los Héroes, sobre calle Palma. Las organizaciones afirman que septiembre es el “Mes de los Derechos Sexuales y Reproductivos”, por lo que se realizará difusión de todo el contenido del proyecto de ley de salud sexual y reproductiva en el territorio paraguayo.

Myrian González, miembro del Centro de Documentación y Estudios, comentó en entrevista con Radio Viva que el objetivo es que todas las personas puedan acceder al derecho a una educación e información sexual y reproductiva con servicios especializados.

El proyecto fue presentando en el 2008 a iniciativas del senador, Carlos Filizzola (ahora ministro del Interior) y generó gran rechazo por parte de grupos conservadores, especialmente religiosos, que se manifestaron argumentando que esta ley promoverá la despenalización del aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Sobre el punto, González, desmintió que la propuesta siga tales objetivos. Por el contrario, sostuvo que la ley promoverá el derecho de las personas a conocer su cuerpo y a saber de qué modo acceder a información, así como lo garantiza la Constitución Nacional desde el año 1992.

El proyecto que presenta seis partes, pretende dar respuesta a problemas como: la mortalidad materna, transmisión de enfermedades sexuales infecciosas. Consagra, también la autonomía de las personas para decidir la cantidad de hijos/as que cada persona desea tener y para optar, a partir de información y asesoramiento adecuados, por métodos anticonceptivos a utilizar.

Fuente: Agencia Jakueke

Tomado de: http://www.jakueke.com

Source: Septiembre 2011

Las preguntas sobre el aborto

Las preguntas sobre el aborto

El libro de los médicos chilenos Aníbal Faúndes y José Barzelatto busca responder con lenguaje sencillo los interrogantes difíciles sobre el aborto. Fue presentado ayer en el Anexo de la Cámara de Diputados. Debate y reclamos en el panel.

¿Por qué abortan las mujeres? ¿Por qué se embarazan cuando no lo desean? ¿Cuáles son los valores en conflicto para un médico frente a un aborto? ¿Es posible un consenso religioso? ¿Cuál es el dilema ético para los ginecólogos y obstetras? ¿Cómo se puede reducir la cantidad de abortos? Estas preguntas, que pueden sonar difíciles, encuentran respuesta en un lenguaje sencillo y con información basada en investigaciones rigurosas en el libro El drama del aborto. En búsqueda de un consenso (Paidós), de los médicos chilenos Aníbal Faúndes y José Barzelatto, que acaba de editarse en el país.

Ayer, se presentó la edición argentina en un ámbito emblemático: la Sala 1 del segundo piso del Anexo de la Cámara de Diputados, donde ya se realizaron dos audiencias públicas convocadas por la Comisión de Legislación Penal para avanzar con la discusión en torno de la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo. “Ni la condena legal ni la religiosa ni la moral contribuyen a que haya menos abortos”, aseguró Faúndes, referente indiscutido en el estudio del tema en Latinoamérica, a cargo del grupo de trabajo para la Prevención del Aborto Inseguro de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO). “Cuando los políticos se den cuenta de que mantener el aborto criminalizado es absolutamente ineficaz, injusto para las mujeres más pobres y vulnerables, y causa tanto daño, esto tendría que cambiar”, se esperanzó, al defender su postura a favor de la legalización.

Faúndes vive hace muchos años en Brasil, donde fue profesor titular de Obstetricia en la Universidad Estadual de Campinas hasta que se jubiló. Su trabajo en salud sexual y reproductiva es reconocido en toda la región. Comenzó a involucrarse con la problemática del aborto a mediados de la década del ’50, cuando era interno de Medicina en un hospital público de Chile y le tocó atender a cientos de mujeres que se habían sometido a prácticas abortivas para interrumpir un embarazo no deseado. Les tenía que hacer un legrado y el procedimiento indicaba que se debía realizar sin anestesia para que las pacientes sufrieran dolor, a modo de castigo. Esa era la indicación de sus jefes de guardia. “Empecé a escuchar a las mujeres, me enseñaron por qué se embarazaban cuando no querían. La mayoría de las veces ni siquiera habían querido tener relaciones. Y entendí que los médicos no podemos juzgarlas, condenarlas y castigarlas por abortar. Esos tres meses de práctica me enseñaron mucho. Me motivaron. Y decidí que no iba a dejar de hacer lo que pudiera para que esa situación cambiara”, contó ayer Faúndes.

A lo largo de su extensa trayectoria, fue uno de los profesionales que más trabajaron en Brasil para que se garantice el acceso a los abortos no punibles. Actualmente, contó ayer, hay una red de mil hospitales que realizan interrupción legal de embarazo, sin requerir ninguna orden judicial. “Empezamos con tres hospitales. Fue un proceso. Pero tuvimos el apoyo de la Federación Brasileña de Sociedades de Ginecología y Obstetricia. En Argentina, la Federación no tiene una apertura tan grande. En algunos países ha tenido un rol fundamental para avanzar en este tema. En otros ha sido un obstáculo”, reconoció Faúndes. Y observó que en Brasil “el estigma que rodea al aborto ha disminuido mucho”, al punto que el médico que en 2009 realizó un aborto no punible a una niña de 9 años que había sido violada y estaba embarazada de gemelos –cuyo caso tuvo resonancia mediática– fue condecorado por el ministro de Salud. “Lo ético es hacer el aborto cuando corresponde. Infelizmente, ésa no es la situación en la Argentina ni en muchos países de Latinoamérica. Pero hay un movimiento progresivo e irreversible (para modificar ese contexto)”, indicó.

El libro de Faúndes fue presentado por Estela Díaz, integrante de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito; Marta Alanís, titular de Católicas por el Derecho a Decidir: Sandra Vázquez, ginecóloga infanto juvenil, coordinadora del Servicio de Adolescencia del Hospital Argerich, de la Ciudad de Buenos Aires, y por Silvina Ramos, socióloga, investigadora del Centro de Estado y Sociedad (Cedes) y asesora del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable. El pañuelo verde, símbolo de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, tuvo lugar preponderante en la sala. Entre el público se encontraban algunas diputadas: María Luisa Storani y Elsa Alvarez de la UCR y, Cecilia Merchán, con bloque propio.

“El libro empieza por lo más importante: la voz de las mujeres”, destacó Ramos. El drama del aborto se publicó por primera vez en 2005 en idioma portugués y luego fue traducido al inglés, y al español. Esta es su tercera edición en habla hispana, la primera en Argentina. “Cuando una lo lee se siente con más coraje para pensar y actuar en este tema. Los invito a que lo lean y que se sientan inspiradas como me sentí yo cuando lo leí”, dijo Ramos, quien contó que conoce a Faúndes hace muchos años y lo considera uno de sus maestros. Ramos destacó “el grado de compromiso y madurez” con el que se habla del problema del aborto y la “calidad de los aportes” que hace. Durante la presentación, se recordó al coautor, Barzelatto, quien falleció en 2006. Faúndes recordó que les llevó dos años escribirlo y otros tres, pulirlo. “Está cuidadosamente revisado para ser respetuoso de los que piensan diferente”, aclaró. Y agregó: “No hacemos ninguna afirmación que no esté sostenida en información fidedigna”. A su turno, Vázquez destacó los valores humanos de Faúndes y el hecho de que se involucró con una temática que en medicina “no da chapa”. Podría haber elegido otra problemática en ginecología, pero optó por “cuidar a las mujeres más pobres, cuidar su salud y sus derechos humanos”, añadió la especialista del Argerich. Alanís hizo también hincapié en que el libro “ayuda a cambiar la mirada” de los médicos sobre el aborto y a “romper prejuicios”.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/

Source: Septiembre 2011

Aborto, un debate sin punto final

Aborto, un debate sin punto final

Una historia sin fin. Un debate sin punto final. En el aborto, es casi imposible encontrar una solución mágica que deje conformes tanto a conservadores como a progresistas. Lo mismo sucede en discusiones sobre los derechos de los homosexuales o la eutanasia. No hay términos medios, solo blancos y negros.

Los hechos más recientes que reviven la discusión en Colombia incluyen la radicación de una reforma constitucional y de un proyecto de ley, la expedición de una circular y de un informe de seguimiento por parte de la Procuraduría y la posible violación del derecho de cátedra en una importante universidad de Medellín. Y, en ese contexto, confluyen los mismos protagonistas: la Procuraduría General de la Nación, el Partido Conservador, la Iglesia Católica, ONG defensoras de las minorías, la Corte Constitucional, la academia y el Congreso.

La “contrarreforma”

El pasado 2 agosto, el senador conservador José Darío Salazar radicó un proyecto de acto legislativo que modifica el artículo 11 de la Constitución. La iniciativa establece que el derecho a la vida es inviolable “y recibirá igual protección desde la fecundación hasta la muerte natural”.

Según la propuesta, el desarrollo jurisprudencial liderado por algunos magistrados de la Corte Constitucional en sede de tutela extendió la aplicación del aborto más allá de las circunstancias determinadas por la Sentencia C-355 del 2006, que lo despenalizó en tres situaciones.

De esta forma, afirma Salazar, se ha promovido “el aborto como regla general (derecho fundamental), incluyendo en este pretendido derecho los casos de abortos penalizados (legitimando abortos que no cumplen con ninguno de los supuestos autorizados por la sentencia) y presentando como supuestos de aborto legal situaciones que en realidad corresponden a casos de infanticidio”.

Para Mónica Roa, directora de programas de Women’s Link Worldwide, esta iniciativa no es nueva, pues se ha presentado en otros países, como El Salvador y en algunos Estados mexicanos, con consecuencias nefastas. “De una parte, obliga a las mujeres que necesitan un aborto para salvar su vida a escoger entre morir o ir a la cárcel. La prohibición no va a disuadir a las mujeres que necesitan un aborto de no practicárselo, sino que las va a obligar a arriesgar su integridad con abortos inseguros. En este sentido, es una iniciativa que no protege la vida. De otra parte, al darle igual protección jurídica al embrión que a las personas, se debería castigar de la misma manera un homicidio que un aborto, como ocurre en El Salvador, donde hay mujeres condenadas hasta por 30 años”.

Así mismo, Roa asegura que la reforma no protege a la familia, “porque estas mujeres dejan huérfanos y porque estas reformas llevan a que, tal y como sucede en Costa Rica, la fertilización in vitro sea inconstitucional, negándole con ello la posibilidad de tener hijos a personas que desean tenerlos, pero no lo pueden hacer”.

El historiador Jorge Orlando Melo agrega que se trata de una iniciativa que termina ilegalizando la píldora del día siguiente y obliga a aceptar la vida hasta “la muerte natural”. Además, “impone las convicciones de un sector de la población a los demás, en temas en los que muchas personas tienen convicciones diferentes. En una democracia pluralista, los asuntos de conciencia no pueden imponerse a otros: es lógico que no se obligue a nadie a hacerse un aborto por orden oficial, como pasó en algunas dictaduras comunistas, pero es también lógico que quienes no aceptan el aborto no impongan sus creencias, fundamentalmente religiosas, sobre los demás. Y esto es independiente de las proporciones: 25 millones de ciudadanos no tienen el derecho de imponer sus creencias y regular según ellas la vida de otras personas”.

Cristina Castro, coautora de la obra Guía del aborto no punible, de Legis, asegura que esta propuesta desconoce la realidad de las necesidades de salud pública de Colombia. “El acceso a los servicios de interrupción voluntaria del embarazo (IVE) hoy se considera un tema estrechamente ligado al desarrollo, y la mayoría de países de Europa y gran parte de los estados en EE UU lo permite en casi cualquier circunstancia”.

En ese sentido, y de aprobarse la reforma constitucional, Colombia sería el quinto país que penalizaría el aborto en todas las circunstancias, sumándose a El Salvador, Nicaragua, Polonia y Chile. Además, se prohibiría cualquier forma de eutanasia.

Aun así, aclara Castro, el proyecto jurídicamente no implica que el aborto se prohíba en cualquier circunstancia. “La norma no habla directamente del aborto. Pero al consagrar que la vida tendrá la misma protección desde la fecundación hasta la muerte, se tendría que castigar de igual modo el homicidio y el aborto. Así como en el homicidio, el Derecho Penal tiene dispuestas unas causales de justificación o unas causales de inculpabilidad, como, por ejemplo, el estado de necesidad, por lo cual sería posible practicar un aborto cuando la vida de la madre esté en peligro”.

La objeción de conciencia

A finales de julio, un grupo de congresistas, con el visto bueno de la Procuraduría, radicó un proyecto de ley que busca regular la libertad de conciencia. Según la iniciativa, este derecho se aplicará en casos como la prestación del servicio militar y el servicio médico. La propuesta también reconoce el derecho de las personas jurídicas privadas a “determinar su propio ideario institucional”, de acuerdo con sus principios religiosos, éticos o morales. 

El proyecto, según Melo, está cuidadosamente escrito para impedirles el aborto a las mujeres que decidan hacerlo en conciencia. “Invierte el sistema usual de la ‘objeción de conciencia’, en el que un ciudadano se niega a cumplir una norma porque contradice sus convicciones, y muestra a la justicia que tiene razones para ello, por un sistema en el que, de antemano, se avisa que quien no comparta determinada norma puede incumplirla”.

En el caso del aborto, agrega, es lógico que, por su gravedad, se reconozca e, incluso, se regule la objeción de conciencia a un médico que tiene convicciones religiosas o morales serias. “Pero no es lógico otorgar ese derecho a las instituciones, pues la conciencia es algo íntimo y personal. Esas instituciones privadas acabarán despidiendo a los médicos cuya conciencia difiera de la ‘conciencia’ de la institución”.

Además de advertir los posibles vicios de inconstitucionalidad en los que incurría la iniciativa, Castro recuerda que la Corte ya señaló que la objeción solo procede frente a los cirujanos y el personal de enfermería que participa en el procedimiento y no para los médicos que realizan las consultas externas, los sicólogos o el personal de promoción y prevención de los centros médicos. “Tampoco los jueces o el personal de las instituciones educativas pueden negarse a dar cumplimiento a la sentencia alegando objeción de conciencia”.

Roa agrega que el objetivo final de la iniciativa es crear mecanismos para evadir el cumplimiento de mandatos legales y constitucionales, particularmente frente a los derechos sexuales y reproductivos, incluida la prestación de servicios de IVE, la oferta de anticonceptivos y la educación sexual.

El seguimiento de la Procuraduría

Es imposible hablar de aborto sin mencionar a la Procuraduría. Hace pocos días, ese órgano presentó un balance sobre la vigilancia a la Sentencia T-388 del 2009 y emitió una circular para el cumplimiento de las directrices de la Corte Constitucional relacionadas con la promoción de los derechos sexuales y reproductivos plasmadas en esa providencia.

Para Castro, la circular de la Procuraduría es una buena noticia, no solo porque insta al cumplimiento de los fallos de la Corte, sino porque reconoce el largo proceso jurisprudencial que ha hecho el país para que sea una realidad el derecho de la mujer a acceder a la IVE.

No obstante, recuerda que la actitud del ente de control ha sido inconveniente para el país. “Las posiciones del Procurador evidencian los riesgos de mezclar los asuntos religiosos con los constitucionales. Y el eco que los medios le han dado a estas posturas ha generado, en últimas, un ambiente de desinformación, que es quizás más perjudicial para la realización de los derechos de la mujer”.

Desde que se posesionó, advierte Roa, el Procurador ha obstaculizado la garantía de los derechos sexuales y reproductivos. “La directriz emitida por el Procurador es el producto de dos llamados de atención que le hace la Corte Constitucional, por no cumplir con la orden proferida. Esto reafirma que él hace uso indebido de su poder, para emitir lineamientos sesgados y parcializados en contra de los derechos sexuales y reproductivos”, agrega.

El caso más reciente que revivió el debate sobre el aborto se produjo en Medellín. A pocos días de celebrarse un evento académico para conmemorar los 75 años de la Facultad de Derecho de la Universidad Pontificia Bolivariana, se ordenó su cancelación, pues varios académicos tenían posiciones a favor del aborto. El asunto le costó el cargo a la decana, María Cristina Gómez, quien en declaraciones a la revista Semana señaló: “Para mí es un ataque a la libertad de cátedra y a la libertad de expresión”.

Sin duda, estos acontecimientos demuestran que la discusión sobre el aborto se encuentra lejos de su punto final. La suerte que corran los proyectos radicados en el Congreso seguirá agregándole puntos suspensivos al debate…

Los “tintes” religiosos del aborto

Además de la discusión jurídica, científica y sociológica, los componentes religiosos siempre han estado presentes en el debate sobre la despenalización del aborto. Con la llegada de Alejandro Ordóñez Maldonado a la cabeza de la Procuraduría General de la Nación y de Ilva Miryam Hoyos a la Procuraduría Delegada para la Infancia y Adolescencia crecieron los cuestionamientos al respecto.

A juicio del historiador Jorge Orlando Melo, el debate es ante todo religioso, aunque se base en una visión integrista del catolicismo, que muchos de sus seguidores no comparten.

Cristina Castro, autora del libro Guía del aborto no punible, de Legis, afirma que la discusión sobre el aborto ha perdido mucha seriedad, por la influencia de factores que son ajenos al mismo y que lo han radicalizado y descontextualizado. Esta situación, agrega, afecta no solo los derechos de las mujeres, sino también la seguridad jurídica de los médicos y de todo el Sistema de Seguridad Social en Salud, pues, en la actualidad, no hay total claridad sobre los eventos en los cuales se puede llegar a practicar una interrupción voluntaria del embarazo.

“Lo anterior ha impedido que exista una política pública coherente frente a un tema que es vital para la salud de las mujeres, para la protección de la vida humana del que está por nacer y para las instituciones prestadoras del servicio de salud”, concluye.

Mónica Roa, directora de programas de Women’s Link Worldwide, cuenta que en un debate reciente sobre Estado laico, el exministro Rudolf Hommes dijo que las “pataletas” del Procurador y del Partido Conservador eran reacciones a los avances logrados en materia de derechos sexuales y reproductivos. “Creo que cada vez es más claro que en un Estado laico, como el colombiano, las decisiones no pueden tomarse con base en argumentos religiosos. Se puede ser católico, musulmán, agnóstico o tener cualquier otra creencia, precisamente, porque vivimos en un Estado laico. Pero las convicciones religiosas de un determinado grupo de la sociedad no pueden imponerse a otros, ni pueden ser el fundamento para restringir las libertades y derechos de otra parte de la población”, concluye.

Fuente: http://www.ambitojuridico.com

Source: Septiembre 2011

Un debate entre la vida y la muerte

Un debate entre la vida y la muerte

Sin dogmas ni posturas irreconciliables, el tema del aborto se trató en un encuentro que se realizó en la ciudad de Neuquén donde se destacaron posturas disímiles y fundamentadas. 

Especialistas en el tema desde el punto de vista médico, un juez y el obispo de Neuquén aceptaron el desafío de debatir el problema.

Neuquén > Un tema complejo que involucra la vida, la muerte y la angustia. Produce un estigma social difícil de superar. Repercute de manera distinta según la clase social y causa un riesgo muy grande en las mujeres más vulnerables.
Todos tienen una opinión, que suele llevar a una intensa y apasionada discusión en base a la ideología personal, el conocimiento medicinal, el dogma, las estadísticas y el derecho.

Los jueces de la provincia organizaron una charla para debatir acerca del problema del aborto en la sociedad argentina. La cita fue el miércoles en el auditorio de una obra social. El debate evidenció posturas muy disímiles, con alto grado de conocimiento desde cada área y mucho respeto entre los participantes. Los panelistas fueron: el obispo de Neuquén, monseñor Marcelo Melani; el juez penal de Bariloche Martín Lozada; la diputada provincial por Libres del Sur, Paula Sánchez; la jefa del Departamento de Ginecología del Castro Rendón, Gabriela Luccetti; la médica y psicóloga Ana Bolsan y la teóloga María Paula Casanova. Además, contó con la presencia del presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios Judiciales de la provincia, Richard Trincheri, entre otros jueces que organizaron el evento.
La Mañana de Neuquén habló con algunos de los participantes para reproducir sus conclusiones.

Marcelo Melani

Como Iglesia siempre afirmamos que hay un derecho fundamental para todos, que es el derecho a la vida y como tal no se puede cortar para nadie.
La Iglesia de Neuquén siempre peleó por el derecho de la vida de todas las personas y en especial de los más débiles. Personalmente creo que los más débiles entre los débiles son los chicos que todavía no salieron a la vida exterior pero que ya tienen vida. Entonces mi posición es no a la despenalización del aborto o a favorecerlo en todos los casos en que se pueda hacer.
No es justo que a una chica que ya asumió un dolor tan grande como una violación, agregarle un dolor más. Un aborto no es algo que pasa una vez y nunca más se lo siente. Mi experiencia como sacerdote me demostró que esas mujeres mantienen ese dolor por años, el recuerdo de lo que tuvieron que hacer o que eligieron hacer.
Si no quieren al bebé hay centenares de familias que están esperando adoptar un niño. Es cierto que para ella serán 9 meses de dificultad pero eso ya lo tenía, no lo va a sacar impidiendo que ese bebé nazca.
Los datos acerca de la muerte de mujeres por aborto clandestino son muy bajos. Los medios de comunicación tienen mucho poder para descubrir los datos verdaderos. Los Ministerios de Salud provincial o nacional demuestran que en promedio en Neuquén se mueren dos mujeres al año por abortos clandestinos.
Debemos preocuparnos en salvar a todas las mujeres, a esas dos y a las demás que se mueren dentro del hospital antes o después del parto por fallas del sistema hospitalario, pero sobre ellas nadie dice una palabra.
¿Por qué tenemos que matar una vida para salvar a otra? Esto fue el razonamiento de la dictadura…

Richard Trincheri

Se trata de un tema complejo que excede el marco jurídico, tiene muchas aristas y, principalmente, lo que advertimos es que no fue debatido en la sociedad argentina. Nos debemos ese debate. Creemos que merece ser abordado desde distintos aspectos, que participen todos los sectores, esa es la iniciativa de la Asociación de Magistrados y Funcionarios Judiciales de la provincia.
Como no hubo un debate acerca de esto creo que no sabemos qué es lo que piensa la sociedad sobre esto, para aprenderlo creo que se deben organizar pequeños debates como este con pluralidad de opiniones.
Estoy seguro que no debe haber ningún otro tema que traiga aparejada tanta discusión como el aborto. Dentro de un mismo agrupamiento hay personas que piensan distinto. Los que se dicen liberales en política hay gente que está de acuerdo en penalizar el aborto y otros que no, lo mismo pasa con los conservadores. Es un tema que excede la ideología.
En cuanto a las interpretaciones de la ley puedo decir que los jueces aplican las leyes, por eso es importante lo que se escriba en el Congreso, porque en general lo que los legisladores sancionan se entiende que es la síntesis y el consenso de la mayoría de la ciudadanía. No tengo duda que los magistrados se van a actualizar a lo que resuelva el legislador en materia legal.
En la ley vigente, artículo 86 inciso segundo del Código Penal, donde establece las situaciones de aborto eugenésico, ese artículo se interpreta de diversas maneras.
El sector más conservador aplica una sola de las posturas y desdeña la otra.
La sentencia Lozada se enmarca en una de lsa dos interpretaciones posibles de ese artículo. Hay casos en donde se siguió ese criterio, yo mismo apoyé a Lozada luego de que la Cámara revocara su sentencia. Pero casos como ese llegan a Tribunales Superiores porque hubo recursos de casaciones o apelaciones previos, lo que quiere decir que no todos están de acuerdo con que ese artículo habilita el aborto a la mujer violada demente. Hay una postura que sostiene que es también para la mujer sana.
La cuestión pasa por la letra que utiliza el legislador, si se modifica el inciso y dice que va a hacer tanto para la mujer sana o idiota todos los jueces irán detrás de eso pero cuando la norma no es muy clara sucede esto que hay distintas interpretaciones.

Martín Lozada

Hace 90 años los legisladores argentinos habilitaron dos formas de aborto no punible, en la actualidad vemos restricciones para que las mujeres accedan a ellos.
La primera situación que ocurre es que una mujer, quien fue violada, llega a una sala de salud para exponer su situación. El médico pide autorización judicial para realizarle el aborto y el caso lo toma un juez de instrucción. La situación entra al sistema por el lugar menos deseado para eso, por el penal.
Los médicos saben que no tienen que pedir autorización judicial pero lo hacen para resguardarse. Lo que genera dos movimientos inconvenientes dentro del sistema: la judicialización de un hecho que debería quedar suscripto a un nivel de salud y la que esas mujeres quedan deambulando por los juzgados en busca de una decisión que no obtienen y, si llega, es demasiado tarde como para poder realizarlo.
Si el médico piensa en pedir autorización es porque se encuentra ante los dos supuestos de la ley, entonces debería actuar y listo. No es necesario que exista una denuncia penal para poder hacerlo. No es necesario saber la identidad del violador o la composición genética de aquel por nacer porque no está estipulado en la ley.
En Argentina se realizan 500 mil abortos clandestinos. Las mujeres que tienen menores alcances a la educación sexual, las más vulnerables dentro de la sociedad, son las que corren riesgo su vida.
La paradoja es que esas mujeres que no acceden a los programas de salud sexual son las que corren a las salitas y luego son sujeto de persecución penal.
El acceso al aborto no punible es un tema de Derechos Humanos.

Gabriela Luccetti

El 50% de los embarazos mundiales no son planeados. En Argentina hay una baja natalidad y un bajo nivel de anticoncepción, por lo que se diría que podría haber altos niveles de aborto.
En Argentina se realizan entre 350 y 450 mil abortos por año. Todos son hechos en la clandestinidad, los que se complican son los realizados por gente de bajos recursos por haber sido perpetuados en situaciones de riesgo.
La segunda causa de internación son los casos de complicaciones en los abortos. Hay 75 mil internaciones por año en Argentina, mil en Neuquén, cien en el Castro Rendón, cien en el Heller y cien en el hospital de Zapala.
Un estudio que realizamos durante 6 años en el Castro Rendón sobre 122 abortos sépticos -que son los espontáneos o provocados por una complicación infecciosa- terminaron en 6 muertes y 16 casos donde les secaron el útero a las mujeres. El promedio de edad de esos 122 casos fue de 27 años y en el 96% de los casos ya habían tenido un aborto previo y con una media de tres embarazos anteriores.
Los métodos de aborto utilizados demuestran la desesperación del estado en que se encontraba esa mujer a la hora de hacerlo.
En la Argentina la mortalidad materna es 40 por 100 mil habitantes y el embarazo terminado en aborto es la primera causa de muerte materna en el país.

María Paula Casanova

El nivel de suicidio en los países donde el aborto está legalizado es muy alto, entre ellas, muchas son mujeres que sufrieron un aborto.
Aquellas mujeres que se realizaron un procedimiento como este sufren de un síndrome llamado post-aborto, uno de sus síntomas es el alto índice de agresividad con el resto de sus hijos.
Además, se genera un síndrome en los hijos que saben que sus padres abortaron a un hermano suyo. Se trata del síndrome del sobreviviente, hijos que piensan que podrían haber sido ellos y quedan dolientes por el accionar de sus padres.
Las estadísticas del Ministerio de Salud indican que en 2010 hubo 410 muertes maternas de las cuales 11 fueron por aborto en el país y una en Neuquén. Hay una manipulación de las cifras para lograr la legalización del aborto.
La legalización no es la solución para el aborto ilegal porque, tal como se estudió en los países donde sí es legal, muchas mujeres igual acuden a la clandestinidad porque prefieren el anonimato.
Hay mucha hipocresía porque muchos te dicen que no pasa nada con hacerse un aborto pero luego de hacértelo vienen los problemas y los síndromes ya descriptos.
La hipocresía está en la gente que lo defiende y luego en el sistema de salud le da la espalda cuando llegan los inconvenientes.
Favorecer el aborto no es la solución porque muere el bebé y queda una mujer fraccionada.

Fuente: http://www.lmneuquen.com.ar

Source: Septiembre 2011

Misoprostol: un tratamiento comprobado que puede ayudar (…)

Misoprostol: un tratamiento comprobado que puede ayudar (...)

Misoprostol: un tratamiento comprobado que puede ayudar a ampliar el acceso a los servicios de atención postaborto

En diversos ámbitos se ha estudiado el uso de misoprostol para la evacuación endouterina en el tratamiento del aborto incompleto. En promedio, sus tasas de eficacia son del 91% al 99%. Debido a los requisitos mínimos para la prestación de servicios de misoprostol, se puede ofrecer en casi cualquier lugar, por lo cual se puede ampliar drásticamente el acceso de las mujeres a servicios seguros y eficaces de atención postaborto en el primer nivel de atención.

 

 

El misoprostol es una tecnología sencilla que es fácil de almacenar y utilizar en una variedad de entornos por una variedad de profesionales de la salud. Se puede ofrecer en ámbitos donde no es viable realizar el procedimiento de aspiración manual endouterina (AMEU) o en lugares donde ya se ofrece AMEU, por lo cual las mujeres pueden seleccionar el método de evacuación endouterina que prefieran. Además, el misoprostol ayuda a reducir los costos de prestación de servicios, les permite a las unidades primarias ofrecer servicios de APA y disminuye las casuísticas en unidades de nivel superior.

Para obtener más información, remítase al nuevo juego de herramientas, elaborado por Ipas y Venture Strategies Innovations (VSI), sobre cómo iniciar programas de misoprostol o cómo integrar el uso del misoprostol en la atención postaborto.

Misoprostol use in postabortion care: A Service Delivery Toolkit

Misoprostol use in postabortion care: A service delivery toolkit. Tool 5B — Clinical flow chart wall poster

Misoprostol use in postabortion care: A service delivery toolkit. Tool 5C — Service delivery wall poster

Misoprostol use in postabortion care: A service delivery toolkit. Tool 5E — Indications and regimens for misoprostol use card

Misoprostol use in postabortion care: A service delivery toolkit. Tool 5F — Using misoprostol pills to treat incomplete abortion: Oral use handout

Misoprostol use in postabortion care: A service delivery toolkit Tool 5F — Using misoprostol pills to treat incomplete abortion: Sublingual use handout

Misoprostol use in postabortion care: A service delivery toolkit. Tool 5G — Managing expected effects, side effects and complications pocket guide

Misoprostol use in postabortion care: A service delivery toolkit. Tool 5H — Contraceptive pocket guide

Source: Septiembre 2011

Proponen legalizar… y castigar el aborto

Proponen legalizar… y castigar el aborto

Ciudad de México. Legalizar a nivel federal el aborto siempre y cuando se realice antes de las doce semanas de gestación, y establecer en la Ley General de Salud que las instituciones de salubridad, públicas y privadas, que se nieguen a brindar ese servicio serán sancionadas con una multa de tres mil salarios mínimos, propuso el diputad federal Nazario Norberto Sánchez.

La propuesta del legislador perredista añade que el que hiciere abortar a una mujer después de las doce semanas de gestación, se le castigaría con tres años de prisión, sea cual fuere el medio que emplee, siempre y cuando lo haga con consentimiento de ella. Y cuando falte ese consentimiento, el castigo sería de hasta seis años de cárcel.

Pero si además se hace a través de la violencia física o psicológica, el castigo sería de ocho años prisión. “Y si el aborto lo causare un médico, cirujano, comadrón o partera, después de las doce semanas de gestación, además de las sanciones que le correspondan, se le suspenderá de dos a cinco años el ejercicio de su profesión”, añade.

La reforma propuesta por el diputado Norberto Sánchez, indica también que a la mujer que voluntariamente procure su propio aborto o consienta que otro la haga abortar después de las doce semanas de gestación, se haría acreedora a un castigo de hasta un año de prisión.

Asimismo, establece causales excluyentes de responsabilidad en caso de aborto, como: embarazo a consecuencia de una violación; inseminación artificial sin consentimiento de la mujer; cuando corra riesgo su propia vida  causa del embarazo; cuando el producto corra riesgo de nacer con graves anomalías genéticas o congénitas, entre otras.

Fuente: http://diarioportal.com/

Source: Septiembre 2011