Políticamente incorrecto

Políticamente incorrecto

(Argentina) Nuevamente, la hipocresía invade las calles de Buenos Aires. La gigantografía de Natalia Fassi que muestra cómo se clava dos jeringas en su panza de embarazada con la inscripción de la palabra Vida, haciendo clara alusión al aborto y al “asesinato’ que supone, fue colocada en el Obelisco el jueves 7 de julio para impulsar la campaña en contra de esta práctica que la diputada y candidata a legisladora porteña Cynthia Hotton (Valores para mi País) lanzó en el Congreso Nacional. Otra vez, la jugada sucia de los grupos pro-vida intenta generar polémica poniendo la discusión de la legalización del aborto alrededor de interrogantes morales.

Se deja por fuera, por ende, el hecho de que se realicen alrededor de 460.000 abortos por año en la Argentina. Se omite que 80.000 terminan en hospitalizaciones por consecuentes complicaciones. Se oculta que, en nuestro país, mueren aproximadamente 500 mujeres al año a raíz de la prohibición de una práctica que limita la libertad individual del género femenino. El aborto es un problema que aqueja a nuestro país y a gran parte de América Latina, aunque los medios masivos de comunicación no lo reflejen ni quieran tratarlo. En nuestro país, el aborto constituye la causa número uno de muerte por maternidad, muertes que, además, habría que agregar en el rubro de “evitables”. La religión es un factor que pesa en esta temática y que ha promovido la ilegalidad de esta práctica que, de manera clandestina, se sucede habitualmente. Sin embargo, existe una cantidad considerable de mujeres católicas que pasan por esta instancia. Es, entonces, un tema tabú que excede a las creencias religiosas, que está instalado en la sociedad con una connotación negativa que no permite, siquiera, discusiones complejas sobre el tema. Cómo es que, en época de elecciones, casi ningún candidato trata la cuestión del aborto en sus plataformas? O al menos no públicamente, ni en sus discursos ni en los medios. Y es que, por su condición de tabú social, sensible para el común de los ciudadanos, hablar de su despenalización o legalización parecería ser políticamente incorrecto.

En el año 2008 en Uruguay, por citar un ejemplo, el ex presidente Tabaré Vázquez vetó la Ley de Salud Sexual y Reproductiva aprobada en el Parlamento que despenalizaba el aborto, es decir, que permitía la interrupción voluntaria del embarazo durante las primeras doce semanas de gestación. En Brasil, otro país vecino, la presidente Dilma Rousseff, activista feminista, intentó esquivar la discusión acerca del aborto durante su candidatura y aún continúa sin elevar propuestas que modifiquen la penalización. No es de extrañar, entonces, que a pocos meses de las elecciones presidenciales no haya ningún partido que se embandere con el proyecto de Ley por la Interrupción Voluntaria del Embarazo, aún cuando existen 50 diputados de todos los frentes políticos (menos el PRO) que firman la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

No debería sorprendernos, entonces, que el obelisco, centro de la Ciudad de Buenos Aires, en la que ejerce su poder el Jefe de Gobierno Mauricio Macri, hoy cara visible de lo que vendría a ser la nueva derecha de la política argentina (sin vueltas, el PRO), vista la fotografía retrógada de una figura pública que intenta seguir acentuando el tabú y promoviendo la comparación aborto-homicidio en el imaginario social. Como escribía una periodista en este mismo medio en base a la televisación de la captura del ‘Doctor Aborto”, parecería ser que la única manera de tratar el tema es dejando escaso margen a la problemática de fondo, a que se trata de algo que pasa, y no de casos aislados de mujeres que no supieron entender el rol que debían cumplir en el mundo. Habría que poner en común, desde los grandes medios de comunicación, las consecuencias que la penalización acarrea y, de este modo, habría que abrir un debate más rico que una sola cara de la moneda.

Hoy, la manera de hablar del aborto es desde la condena social, desde el castigo y la caracterización de monstruo para quien se lo practique o ayude a practicarlo. Evidentemente, este año electoral tampoco ayudará a que se genere un debate público.

Fuente: http://reporteplatense.com.ar

Source: Julio 2012

Reunión de organizaciones para discutir las prioridades mundiales para los servicios de aborto seguro

Reunión de organizaciones para discutir las prioridades mundiales para los servicios de aborto seguro

Cuarenta y dos participantes de 20 organizaciones que están implementando programas de salud reproductiva a nivel nacional, regional e internacional, participaron en una Reunión Técnica Global sobre el Aborto, la cual se celebró el 13 de junio en Washington, DC. La reunión fue organizada por Ipas y el Population Council en colaboración con nueve organizaciones más que trabajan a nivel internacional para ampliar el acceso de las mujeres a los servicios de atención integral al aborto.

Durante la reunión, las y los participantes discutieron las tendencias y estrategias mundiales y regionales con relación al aborto; escucharon informes técnicos actualizados; y participaron en discusiones en grupos pequeños sobre cómo alcanzar a las mujeres que corren mayor riesgo de tener un aborto inseguro, estrategias de promoción y defensa (advocacy) y cómo superar los obstáculos a la prestación de servicios. Según Katherine Turner, asesora senior de Ipas en capacitación y servicios y co-organizadora de la reunión, “Las personas que asistieron a la reunión convinieron en varias temáticas para continuar trabajando y colaborando: tratar y superar el estigma en torno al aborto; financiar los servicios de aborto para ampliar el acceso; asegurar el abastecimiento continuo de los insumos para los servicios de salud reproductiva; garantizar acceso y atención adecuada para las mujeres jóvenes; integrar los servicios de aborto con medicamentos en los sistemas de salud ya establecidos; y crear un movimiento más unido de promoción y defensa.”

“Ha sido una verdadera década de avances, pero el ímpetu es frágil”, dijo Barbara Crane, vicepresidenta ejecutiva de Ipas para el liderazgo técnico y el advocacy. “Además de destacar al aborto seguro como asunto de salud pública y derechos humanos, debemos hacer hincapié en que es un asunto de justicia social para las mujeres pobres tener acceso a los servicios de salud reproductiva, incluidos los servicios de aborto seguro.”

Otro participante agregó: “Debemos asegurarnos de no olvidar los servicios de aborto seguro en los esfuerzos por disminuir las tasas de mortalidad materna.”

En sus observaciones finales, John Townsend, vicepresidente y director del programa de salud reproductiva del Population Council, previó un futuro en el cual la prevención de embarazos y los servicios de aborto seguro son aceptados como elementos rutinarios de la atención a la salud de las mujeres e hizo un llamado para que las organizaciones adopten el objetivo global de disminuir las tasas de mortalidad materna a consecuencia del aborto inseguro para el año 2020, de conformidad con los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

“Los servicios de aborto deben formar parte del continuum de atención a la salud de las mujeres”, afirmó Townsend.

Para obtener más información sobre la reunión, diríjase a ipas@ipas.org .

Para mayor información, diríjase a: media@ipas.org

Fuente: http://www.ipas.org/

Source: Julio 2012

“El país más pobre y con adolescentes más fecundas”

“El país más pobre y con adolescentes más fecundas”

Estudio sobre Nicaragua de Instituto Guttmacher, de EU:

* Investigación confirma que somos la nación que más reporta maternidad en adolescentes, únicamente superado por algunas del continente africano
* “Plan de salud del Minsa reconoce importancia del problema, pero no plantea soluciones a embarazos en adolescentes”, agrega Un estudio sobre la maternidad en la adolescencia nicaragüense, publicado recientemente por el Instituto de Investigación Internacional Guttmacher, reveló, entre otras cosas, que la tasa de fecundidad del país es la más alta del mundo, y que las niñas que salen embarazadas pueden ser expulsadas de los colegios.

El análisis añade que el Ministerio de Salud, Minsa, reconoce el problema, pero no plantea soluciones.

Guttmacher Institute, con sede en Estados Unidos, es una agrupación que está presente en diferentes partes del mundo, y se encargada de promover  la salud sexual y reproductiva, mediante sus investigaciones sociales y tópicos vinculadas al sector sanitario.

Este organismo publicó el año anterior, en su revista de trabajos investigativos, los resultados del estudio que realizaron en nuestro país Katherine C. Lion, Ndola Prata y Chris Stewart, denominado “La maternidad en adolescentes de Nicaragua: una evaluación cuantitativa de factores asociados”.

Katherine es doctora residente del Departamento de Pediatría de la Universidad de Washington, Seattle. Ndola es profesora adjunta asociada a la temática de salud materna y planificación familiar de la universidad de California, Berkeley; y Chris es profesor clínico asistente del área de pediatría de la Universidad de California, San Francisco.

Luego de haber analizado las tasas globales de fecundidad, particularmente las de Nicaragua en el período de 1990-2005, los investigadores relatan en su informe que en esta nación el índice de fecundidad total disminuyó en un 26%, equivalente a un 5.1 ó 3.8 nacidos vivos por cada mujer entre los 15 y 49 años de edad.

Adolescentes muy fecundas
Sin embargo, la tasa de fecundidad en adolescentes sólo descendió un 11%, es decir, que bajó de 152 a 135 nacidos por mil mujeres de 15 a 19 años.

Esto confirma que Nicaragua es el país que más reporta maternidad en adolescentes, únicamente superado por naciones del continente africano. Según las cifras aproximadas de los investigadores, la mitad de las mujeres nicaragüenses dan a luz antes de cumplir los 20 años.

Al referirse a Nicaragua en su reporte, lo definen como “el país más pobre del hemisferio occidental, con el 48% de la población viviendo por debajo de la línea nacional de pobreza. La Iglesia Católica continúa ejerciendo una poderosa influencia en el país.

El aborto es ilegal, sin excepciones, aunque corra riesgo la vida de la madre. El sexo prematrimonial es ampliamente considerado como pecado; no existe educación sexual formal en las escuelas”.

También señalan que “el plan de salud nacional desarrollado por el Ministerio de Salud, reconoce que el embarazo adolescente es un problema importante, pero no plantea soluciones. Como resultado, los esfuerzos actuales por reducir el índice de embarazo adolescente tienden a ser pequeños en escala, financiados inconscientemente y mal respaldados por el gobierno”.  Para documentar esta investigación, los autores consultaron diferentes fuentes bibliográficas nacionales, entre ellas los datos proporcionados por la Encuesta Nicaragüense de Demografía en Salud, Endesa 2001, así como el plan nacional del Minsa, registros del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, Fondo de Población de las Naciones Unidas, y otros.

En síntesis, las conclusiones señalan que “las intervenciones que mejoran la educación y las oportunidades económicas de las mujeres jóvenes, podrían  ayudarles a retrasar el debut sexual como la maternidad. También se necesita realizar esfuerzos para facilitar su acceso a los anticonceptivos, especialmente para las mujeres solteras”.

Fuente: http://www.elnuevodiario.com.ni

Source: Julio 2012

Modelo de militancia

Modelo de militancia

Cada año, casi medio millón de mujeres en la Argentina resuelven interrumpir voluntariamente un embarazo, de acuerdo con estimaciones oficiales. Es una salida extrema ante una gestación no deseada. Es una decisión íntima, privada. Una relación sexual violenta, un método anticonceptivo que no funcionó, la imposibilidad de negociar el uso de un preservativo, una relación de pareja que se esfumó, un descuido. Las razones que llevan a las mujeres a abortar son diversas y variadas. Sería ideal que no existieran. Pero aun en los países con mejores programas de salud sexual y reproductiva, con acceso a métodos y educación sexual integral, los abortos existen porque existen embarazos no deseados. No se debe condenar a una mujer a llevar a término un embarazo impuesto. Lo que está en juego es su proyecto de vida, su futuro. A tal punto que una mujer es capaz de arriesgar su vida para poner fin a un embarazo inconveniente. Las mujeres somos mucho más que una incubadora. A veces, una mujer –muchas– interrumpen voluntariamente un embarazo para poder ser mejor madre de sus hijos.

Con su campaña antiderechos, Natalia Fassi pretende demonizar a las mujeres que alguna vez abortaron o abortarán. Les falta el respeto. Ninguna mujer aborta alegremente. La modelo se burla, con sus poses trabajadas, de los miles de familiares de las víctimas de abortos inseguros. Alrededor de 2700 mujeres, la mayoría jóvenes y pobres, murieron en el país desde la recuperación democrática como consecuencias de abortos inseguros, según estadísticas oficiales. Una sonda, un tallo de perejil, una curandera que quiso ayudar en la desesperación. Muchas de las víctimas, seguramente, tenían hijos, y quedaron huérfanos. Otras sobrevivieron, pero con el útero perforado, sin ovarios, estériles, incapaces de gestar cuando quisieran. En la región latinoamericana, 22 mil mujeres cada año mueren por causas vinculadas directamente con el aborto porque no tuvieron recursos para acceder a una práctica segura, clandestina, pero segura.

¿Conocerá Fassi el drama del aborto?

“Maldita decisión”, “Recetas asesinas”, “Arroró perdido”, son los títulos de las primeras fotografías de la campaña. De la mano de la diputada evangélica Cynthia Hotton, cercana al vicepresidente Julio Cleto Cobos –fervorosa opositora al matrimonio igualitario–, Fassi no hace más que banalizar un tema serio, que debería discutirse sin golpes bajos ni el sensacionalismo que le imprime la modelo con sus poses sexies, jugando con jeringas y la entrepierna con manchas rojas que emulan sangre, mostrando un embarazo que, según afirma, está casi a término. Ninguna mujer decide un aborto en el noveno mes de embarazo. Fassi miente con esa imagen. El proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, establece la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo en el primer trimestre de gestación.

Podemos suponer que Fassi deseó su embarazo. Y se embarazó cuando quiso. No todas las mujeres pueden planificar el suyo. No acceden a métodos porque en sus provincias las autoridades sanitarias no reparten lo que manda el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable o algunos médicos se los escatiman poniendo sus creencias personales por encima de sus deberes como funcionarios públicos. No reciben información oportuna porque en sus provincias las autoridades educativas –influenciadas por la jerarquía católica local– ponen freno a la llegada de la educación sexual integral a todas las aulas como manda la ley 26.150.

Hoy se inaugurará una muestra privada –con fotos de la campaña– en el Museo de la Biblioteca del Senado de la Nación, donde Hotton le otorgará una distinción a Fassi. Sería importante distinguir entre un show mediático, amarillo, y la necesidad de un debate profundo sin hipocresías en el Congreso sobre un problema que afecta profundamente la vida de las mujeres.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar

Source: Julio 2012

La religión y las leyes sobre salud

La religión y las leyes sobre salud

En los últimos años la iglesia católica en México ha dado muestras de una intolerancia rabiosa y, en concordancia con esta intolerancia, ha participado, conjuntamente con el PAN y algunos funcionarios gubernamentales del área jurídica, especialmente de la Secretaría de Salud, en un activismo desbordado para tratar de imponer a toda la sociedad sus creencias religiosas sobre la sexualidad, la maternidad/paternidad, la reproducción humana asistida, el aborto, la eutanasia, la clonación y las células troncales.

La manera de ejercer esta imposición es mediante la propuesta de leyes que incluyen definiciones, declaraciones y prohibiciones que no solo carecen de toda base científica, sino que en ocasiones son ilógicas. Los autores de estas propuestas tratan de justificarlas, en la “Exposición de motivos”, con información seudocientífica o claramente sesgada e incompleta, para prohibir explícita o implícitamente actos y procedimientos biomédicos que permiten una vida mejor y más sana respetando la autonomía personal y el derecho a decidir de cada individuo sobre su propia vida. Una prueba de lo anterior es esta declaración del Arzobispado mexicano el año pasado, a propósito de las leyes sobre el matrimonio de homosexuales, publicada en algunos periódicos: “Nosotros, pastores del pueblo de Dios, tampoco podemos obedecer primero a los hombres y sus leyes antes que a Dios; toda ley humana que se le contraponga será inmoral y perversa, pues al ir contra su voluntad termina por llevar a la sociedad a la degradación moral y a su ruina.” Yo pregunto, suponiendo que dios existe, ¿cómo saben lo que piensa su dios sobre estos temas? ¿Qué justifica que los jerarcas religiosos se autoerijan como sus voceros autorizados? ¿Por qué en un país laico la voluntad divina expresada por esos jerarcas debe manifestarse en leyes civiles, que rigen a toda la sociedad aunque no todos sean creyentes y ni siquiera crean en la existencia de su dios? Me parece válido pedir a estos “pastores del pueblo de Dios”, que le prohíban a ese pueblo de creyentes lo que consideren que su dios quiere, y probablemente ese pueblo de dios acatará las prohibiciones, pero es absolutamente distorsionado, desproporcionado e injusto involucrar a toda la sociedad decretando y profetizando la “degradación moral y la ruina de la sociedad” porque legisla y se comporta de manera diferente a lo que ellos dicen que a dios no le gusta.

Otro ejemplo es la oposición a la despenalización del aborto en el Distrito Federal. Los pastores católicos se horrorizaron de tal manera cuando esta despenalización se aprobó como constitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que el Arzobispado mexicano emitió esta brutal e intolerante respuesta: “Contemplamos con pesar el egoísmo y mezquindad humana que defiende la muerte antes de la vida y por ello elevamos nuestras súplicas a través de la oración y del sonido de las campanas para que, en señal de duelo, luto y penitencia por la matanza indiscriminada de infantes…” Y es que esto es lo que ordena el Vaticano, como se puede comprobar en el documento, ratificado por el propio Papa Benedicto XVI, en que establece este “principio fundamental”: “El ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción y por eso se le debe reconocer los derechos de la persona, el derecho inviolable de ser humano inocente a la vida”.
Estos preceptos religiosos se muestran insidiosamente en las propuestas de ley sobre la reproducción humana asistida que se han generado en la Cámara de Diputados, como se observa en una reciente propuesta, titulada Proyecto de Dictamen de una Ley Federal de Reproducción Humana Asistida. En las Consideraciones de este proyecto se establece que “es preciso evitar la destrucción de embriones, la generación de embriones sobrantes, y  se insiste en “prohibir expresamente en la Ley la criopreservación de embriones, la formación de embriones sobrantes de técnicas de reproducción asistida, la investigación con embriones y cualquier otra forma de cosificación o degradación de la vida humana.”

En el marco de lo mencionado en los párrafos precedentes, estas consideraciones parecen basadas en el precepto del Vaticano que se opone a la interrupción del embarazo: el embrión desde la concepción ya es persona y tiene el derecho a la vida. Por el contrario, como he expuesto en estas mismas páginas (1 de agosto de 2007) y en otras publicaciones (El desafío de la bioética, Fondo de Cultura Económica, 2009), múltiples datos científicos permiten concluir que no es posible considerar que hay “vida humana”, que hay “persona”, durante las primeras etapas del desarrollo del cigoto y ni siquiera después de varias semanas del embarazo. Pero lo grave es que, como conclusión de las Consideraciones, este proyecto de ley establece algunos artículos inaceptables que comento a continuación: Artículo 14: “Se podrá utilizar un máximo de tres embriones los cuales deben ser implantados evitando la generación de embriones supernumerarios, la gestación múltiple, así como la práctica de la reducción embrionaria.” Este artículo limita arbitrariamente el número de óvulos que pueden fertilizarse y además obliga a implantar los tres en el útero de la mujer, lo cual es científica y médicamente improcedente. Además, el artículo se contradice en sí mismo al decir que los tres embriones deben ser implantados pero “evitando la gestación múltiple”.

Artículo 26. “La investigación básica o experimental podrá ser realizada a partir de gametos individuales, pero nunca en el caso de aquellos que fueron criopreservados para la reproducción asistida.” Este artículo es un atentado contra la libertad y el progreso de la investigación biomédica en México, ya que los cigotos congelados sobrantes, que finalmente serán destruidos según se señala en el artículo 22 del mismo proyecto de ley, son la mejor fuente para investigar sobre el desarrollo embrionario y la obtención de células troncales embrionarias con fines de investigación. El Artículo 39 especifica trece infracciones que, nuevamente, limitan inaceptablemente la reproducción humana asistida y la investigación científica, ya que prohíben algunas técnicas que las facilitan. Además, cito la infracción número XI, porque ilustra la ignorancia y los prejuicios de los proponentes de esta ley: es infracción “la utilización de la ingeniería genética en casos en los cuales se ponga en riesgo la normal subsistencia de la especie humana”. Esta infracción refleja claramente que quienes la redactaron ignoran el significado de lo que escriben y solo copian consignas o instrucciones. ¿En qué casos se podría poner en riesgo la “normal subsistencia” de nada menos que la especie humana, por procedimientos de reproducción asistida?

Los legisladores y los funcionarios de la Secretaría de Salud que están involucrados en este y otros proyectos de ley similares tienen todo el derecho de creer en la religión que les parezca, pero no lo tienen para imponer esas creencias disfrazándolas de conceptos seudocientíficos que solo reflejan su ignorancia y sus prejuicios en temas de biomedicina y salud en los que el conocimiento científico actualizado debe predominar. De hecho, si no fuera por el progreso científico no habría fertilización humana asistida, ni por consiguiente la necesidad de legislar sobre ella, y los miles de personas beneficiadas por estos procedimientos estarían todavía como hace decenios, esperando un milagro o la voluntad divina que les hiciera el favor de poder tener descendencia. No en balde el Vaticano criticó y mostró abiertamente su enojo por el otorgamiento del premio Nobel en Fisiología y Medicina en 2010 a Robert Edwards, por el desarrollo del procedimiento de fertilización in vitro, debido a que “es inaceptable porque se están ignorando problemas de carácter ético… Sin él no existirían en todo el mundo los congeladores llenos de embriones” (por cierto, no son embriones, son cigotos). ¿Son necesarias más pruebas de la influencia del Vaticano y las creencias religiosas en las leyes que sobre la reproducción humana asistida se están discutiendo en México?

*Investigador Emérito
Instituto de Fisiología Celular, Universidad Nacional Autónoma de México
Integrante del CCC

Fuente: http://www.cronica.com.mx/

Source: Julio 2012

Aborto: ley moderna con procedimiento antiguo

Aborto: ley moderna con procedimiento antiguo

La interrupción con fármacos arrasa en la UE mientras que España opta por el quirófano

Hace justo un año, España se convirtió en uno de los países del mundo con una Ley del Aborto más avanzada. Las españolas pueden abortar durante las primeras 14 semanas de gestación sin tener que dar explicaciones. No obstante, el cambio no se ha reflejado en los procedimientos para aplicar la norma. En países como Francia, Gran Bretaña y Portugal, alrededor del 40% de los abortos se practican de forma farmacológica.

En España, sin embargo, la píldora abortiva (RU 486) es responsable de sólo el 4% de las interrupciones. ¿Por qué España se sitúa a la cola en esta técnica? “Las españolas dejan el aborto en manos de los médicos porque es más seguro, más cómodo, más discreto y en una hora se acabó”. Así explica Eva Rodríguez, directora de la Clínica El Sur de Sevilla, la preferencia de las españolas por la opción quirúrgica frente a la farmacológica.

Rodríguez asegura que “el aborto en Francia está montado en consultas con pocos medios, donde no hay posibilidad de sedación. Si se complica la intervención, tienen que ir al hospital, por eso el uso del farmacológico es mayor”.

El presidente de la Asociación de Clínicas Acreditadas para Interrupción Voluntaria del Embarazo (Acai), Santiago Barambio, añade a los argumentos en contra del aborto farmacológico que este comporta “contracciones que duelen, sangrado abundante… Y afecta a la vida cotidiana y la confidencialidad”. Barambio defiende la intervención instrumental, en el quirófano, que consiste en un legrado, es decir, se aspira el embrión con la placenta y todos los líquidos que lo envuelven. La intervención dura unos 20 minutos y se requiere anestesia, local o general.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) avala el aborto farmacológico con la píldora RU 486, cuyo uso fue autorizado en España en el año 2000. Este método consiste en la ingesta de la píldora (efectiva en las nueve primeras semanas de gestación), que interrumpe el embarazo. 36 horas después, se administra misoprostol, un principio activo que causa la expulsión del embrión. La mujer sangrará, como regla general, 24 horas después.

El presidente de la Sociedad Española de Contracepción (Sec), Ezequiel Pérez Campos, defiende que el aborto farmacológico evita el pasar por una anestesia “que siempre comporta un riesgo”, asegura. Además, recuerda que muchas mujeres temen meterse en un quirófano. “Los médicos tenemos una capacidad de persuasión muy elevada. Con una información aséptica, explicando las ventajas e inconvenientes de cada método, las mujeres escogerían el farmacológico”, se muestra convencido.

Sin embargo, un estudio elaborado por Eva Rodríguez en su clínica, con una muestra de 300 mujeres, concluye que, siendo informadas de ambos métodos con objetividad, sólo el 3% eligió el farmacológico.

Por su parte, la presidenta de la Federación de Asociaciones de Planificación Familiar, Isabel Serrano, considera que la Ley del Aborto en vigor hará aumentar el número de interrupciones con fármacos. “Ahora las mujeres tienen más información y más facilidad para ir al médico de cabecera, eso hace que la interrupción sea más temprana y se facilite la ingesta de la píldora RU 486”, augura. Hasta finales de 2011, el Ministerio de Sanidad no hará públicos los datos de abortos de 2010.

Serrano considera que la extensión del aborto farmacológico “es una puerta a que los centros públicos los practiquen”. La ley ha convertido el aborto en derecho, pero no ha evitado que el 97% de las intervenciones se hagan en centros concertados, aunque el pago lo asuman, tarde o temprano, las consejerías de Sanidad. En Catalunya las mujeres deben avanzar el pago.
Plan piloto en Catalunya

Precisamente, Catalunya ha impulsado un programa piloto para extender el aborto con fármacos. La Generalitat ha acreditado a cinco centros de atención sexual públicos para que suministren la píldora RU 486.

Las mujeres van al médico de cabecera, que las informa y las remite a uno de estos centros. Allí les atiende un ginecólogo, que les da el fármaco. Las mujeres vuelven a la consulta del especialista una vez se ha producido el sangrado, explica la directora del área de Atención Sexual y Reproductiva de Barcelona, Cristina Martínez. Según asegura, la experiencia ha hecho aumentar las interrupciones por esta vía. Desde marzo pasado, cuando arrancó el plan, se han realizado unas 200 intervenciones de este tipo. Además, explica que esta técnica les sale más barata, ya que se realiza en centros públicos, que a diferencia de los concertados no obtienen ningún beneficio.

Fuente: http://www.publico.es/

Source: Julio 2012

Terrorismo mediático

Terrorismo mediático

En los últimos días, la modelo Natalia Fassi lanzó en Twitter una foto titulada “Maldita decisión” en la que se la puede ver semidesnuda, embarazada de 8 meses, clavándose dos jeringas en su panza, sobre la que lleva tatuada la palabra “Vida”. Este es el nombre que dará a su hija.
La imagen, además de ser desagradable y violenta (sangre corre por sus piernas producto de esa “maldita decisión”), es la primera de una serie de fotos que la modelo fue lanzando día tras día hasta el momento de la presentación oficial de esta campaña “pro vida” en el Congreso nacional. Son varias las preguntas y reflexiones que surgen al ver la campaña de la cual Fassi es sólo la cara visible.

 

La primera es por qué la violencia y el morbo son siempre el centro de las campañas “a favor de la vida” o, como correspondería llamarlas, campañas antiderechos. El recurso del “terrorismo mediático” no es nuevo. Al habitual uso de imágenes del feto descuartizado, ahora se suma esta nueva modalidad “pro vida sexy” que incluye sangre, lágrimas negras y agujas. Estas campañas tienen por objeto presentar al aborto como un flagelo, “una práctica que perjudica física y psicológicamente a la mujer y le trae consecuencias que en muchos casos son irreversibles”, en términos de la diputada Cynthia Hotton.

No sorprende la utilización del golpe bajo, siempre presente en este tipo de campañas. Pero en esta ocasión el despliegue de toda una serie de recursos violentos y morbosos, sumados a la banalización de la temática a través de la elección de una figura como Fassi, nos dice varias cosas. Las modelos, exponentes mediáticas de la mujer cosificada y estereotipada, distan mucho de representar a la mayoría de las mujeres. Pero además, en sus 8 meses de embarazo lejos está de representar un embarazo saludable y vital –aumento sólo 4 kilos durante este período–. “Farandulizar” la discusión sobre el aborto, un tema que requiere un debate informado y serio, que compete a la sociedad en su conjunto, y presentarla desde una exposición violenta y de mal gusto, deja entrever la intención deliberada de desviar e invisibilizar la real discusión que debe generarse en torno de este tema.

La realidad es que las mujeres abortan y lo seguirán haciendo a pesar de la existencia de campañas y voces opositoras y de la amenaza de la sanción penal. Instalar el terror en las mujeres –objetivo de esta perversa campaña–, y presentar al aborto como un hecho traumático para quienes decidan hacerlo no parece ser la estrategia adecuada para reducir este número. Por el contrario, esto se logra con políticas de educación sexual y anticonceptivos para poder elegir el momento del embarazo, o anticoncepción de emergencia para las situaciones de violencia que terminan en embarazos no deseados.

El problema no es el aborto en sí mismo, sino las condiciones en las que frecuentemente se realiza. Si a la angustiosa situación del embarazo no deseado se suma la obligada clandestinidad –que pone en riesgo la vida y la salud de las mujeres, especialmente la de aquellas que no pueden acceder a una clínica segura, higiénica y sobre todo muy cara–, el aborto se vuelve así una experiencia traumática. Este es el verdadero problema: un problema de derechos humanos y salud pública, que afecta fundamentalmente a las mujeres pobres y que debe resolverse desde el Estado.

Existen nuevos métodos que permiten la interrupción de los embarazos no deseados con menor riesgo para la vida y la salud de las mujeres, como el aborto medicamentoso, recomendado por la OMS por su eficacia y bajo riesgo de muerte y complicaciones. Este parece ser, sin dudas, el nuevo objeto de la embestida. Ante la imposibilidad de regular las prácticas de este tipo (por el surgimiento de iniciativas como la “Línea Aborto: más información, menos riesgos”) el “terrorismo mediático parece ser la estrategia elegida por algunos grupos para ir contra el derecho humano de las mujeres a decidir”.

 

* Socióloga. Investigadora del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA).

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/

Source: Julio 2012