Emilia Endevini: "Una mujer tiene el derecho a no ser madre"

Si ayer te traíamos la opinión representativa de los que se oponen al aborto, de manos de Enrique Jaureguízar, hoy es Emilia Endevini, psicóloga de la ‘Federación de Mujeres Progresistas’, quien defiende el derecho de la mujer a elegir.

 

 
¿Por qué estáis a favor del aborto?

Estamos a favor del derecho a decidir, de los Derechos Humanos, de la salud sexual y reproductiva y de gozar de la sexualidad.

Pero, con este derecho algunos piensan que se conculca el derecho a la vida del feto que será un futuro niño…

En términos legales el feto no tiene derechos. Abogamos por el derecho a decidir de las mujeres que ha sido históricamente negado. Con esta ley que se está desarrollando España se pone a la altura. Por fin tenemos ese derecho. Desde nuestra perspectiva priorizamos el derecho de las mujeres.

¿También es una cuestión moral?

El tema implica un debate infinito, y en ese terreno moral no podemos entrar, ni el ámbito de la fe.

Hay estudios que hablan de que las mujeres que abortan sufren secuelas psicológicas

También lo sufren las personas que no desean ser madres si le obligan a serlo, si no pueden hacerse cargo o si no pueden enfrentarse económicamente.

“TODAS LAS DECISIONES SON LÍCITAS, UNA MUJER TIENE DERECHO A NO SER MADRE”

Entonces, ¿también crees que es lícito abortar por motivos económicos?

Son tan diversas las situaciones… Por supuesto todas las decisiones son lícitas, una mujer tiene derecho a no ser madre. Es muy importante y se obvia que, para nosotras, el aborto no es algo deseable, sino una consecuencia.

¿Qué causas crees que son las que propician los embarazos no deseados, de los cuales, algunos terminarán en aborto?

La educación afectiva y sexual eficaz y por parte de los padres y madres deficiente y las desigualdades de género que llevan a las mujeres a no decidir sobre los métodos anticonceptivos y que ceden frente a la proposición de sus parejas de no ponerse preservativo.

¿ Y respecto a la propuesta de dar al hijo en adopción?

Hay que tener en cuenta que la adopción es una carga emocional por el hecho de tener a una persona en el mundo y haberla dado en adopción.

“QUIERO HABLAR DE CALIDAD DE VIDA Y DE PENSAR SI ESA PERSONA VA A SER FELIZ”

Uno de los casos que contemplaba esta ley es que la mujer pueda abortar en el caso de que el feto tenga “taras psíquicas o físicas”. Hay asociaciones que denuncian que se practican abortos a fetos que tendrán Síndrome de Down, y que esas personas pueden hacer una vida bastante normal, ¿Qué pensáis de este caso en concreto?

Nosotros estamos a favor de la libertad a decidir y a tener un hijo con ciertas características. Respecto a lo que me preguntas, eso es una cuestión personal a la que no te puedo contestar.  Eso sí, estoy a favor del derecho a decidir. De lo que quiero hablar es de calidad de vida y de pensar si esa persona va a ser feliz.

¿Qué pensáis de las ‘asociaciones provida?

Nosotros no llamamos a esas asociaciones ‘provida’, sino ‘antielección’, porque no reconocen el derecho dedidir de las personas. Nosotros no obligamos, simplemente defendemos el derecho a decidir porque eso va a influir sobre la vida de esas personas. Estas asociaciones atentan directamente contra este derecho. Habría que preguntarles a ellos, ¿ustedes tendrían un hijo en esas condiciones?

¿Qué opinas de las campañas para promocionar el uso de anticonceptivos?

Son necesarias, pero aún queda camino por recorrer.  Por ejemplo, proponemos dar formación a profesionales de la educación y de la salud y a padres y fomentar la salud sexual, y en este sentido es saludable prevenir embarazos no deseados.

“¿QUE ALGUNA MUJER LO PASE MAL DESPUÉS DE ABORTAR? NO TE DIGO QUE NO”

Hay estadísticas que afirman que el nivel de suicidios entre mujeres que han abortado es tres veces mayor que en la población normal…

Estos estudios están sesgados. ¿Que alguna mujer lo pasa mal después de abortar? No te digo que no. Pero también lo pasan mal si llevan un embarazo no deseado. Lo que  hay que hacer es promover el bienestar de las mujeres reconociendo el derecho a decidir en libertad, y si una persona no quiere ser madre que tenga esta oportunidad.

¿Piensas que debe haber un plazo máximo para abortar?

Eso es algo que tiene que evaluar un comité médico. Si por ejemplo una mujer está embaraza de ocho meses y el feto tiene una grave malformación que no es compatible con la vida por qué no, si ese embarazo no va a llegar a puerto.

¿Crees que la nueva ley es necesaria, habiendo otra ley anterior que en la práctica permitía que las mujeres amparándose en el supuesto de ‘riesgo psicológico para la mujer’?

Claro que es necesaria. Esta ley permite abortar hasta las 14 semanas sin alegar problemas psicológicos y contempla la finaciación pública, y esto es importante para mujeres que no se lo pueden financiar.

Eres psicóloga en la Federación de Mujeres Progresistas, ¿qué hacéis desde este organismo?

Atendemos a inmigrantes, asesoramos para el empleo, damos cobertura jurídica, tratamos temas laborales y damos atención psicológica.

“HAY ASOCIACIONES PROVIDA QUE PROMETEN PISO, COMIDA, TRABAJO… Y LUEGO ESO NO SE CUMPLE”

Como psicóloga, ¿qué panorama te has encontrado a la hora de atender a chicas que han abortado o van a abortar?

Hay de todo. Hay mujeres que tienen el hijo por imposición moral de asociaciones provida y religiosas que les prometen piso, comida, trabajo…y luego eso no se cumple. Le dan por ejemplo unas cajas de leche, pero esa mujer va a tener que mantener a su hijo hasta los 18 años.

También hablabas de mujeres que son influidas por sus parejas…

Es algo muy frecuente que ellas por sumisión y por miedo tengan el hijo. En realidad hay muchas circunstancias, pero esta es muy habitual.

Fuente: http://www.elreferente.es/

Source: Octubre 2010

Argentina (Neuquén): "Despenalización del aborto tras el fracaso de la persecución penal"

La legisladora Paula Sánchez, junto al juez Lozada y la médica Gabriela Luchetti, realizaron ayer una jornada de debate sobre esta práctica, donde reclamó la legalización “para no morir”.

Se realizó ayer en el auditorio de CALF una jornada de debate por el aborto legal, seguro y gratuito: “Ahora Es Cuando”, con la presencia del juez en lo Penal de Bariloche, Martín Lozada, de la jefa del Servicio de Ginecología del Hospital Castro Rendón, Gabriela Luchetti, y de la legisladora provincial, Paula Sánchez. 

 

La iniciativa estuvo organizada por el bloque de Libres del Sur de la Legislatura y la Agrupación de Mujeres Las Juanas.

Al respecto, Sánchez consideró que “como decimos en la convocatoria, ‘Ahora Es Cuando’ debemos debatir el tema: creemos que la sociedad ha alcanzado un alto grado de responsabilidad, respeto y madurez y que está en condiciones de exigir al estado una decisión política en torno a la legalización del aborto”.

Lozada coincidió en la necesidad de debatir “de manera racional y con fundamentos, en términos democráticos”, y adelantó que “no debe perderse de vista que si se mantiene la prohibición deben cumplirse tres puntos: la educación sexual universal, la planificación familiar, y el suministro universal de anticonceptivos. De esa manera una norma prohibitiva podría perdurar en el tiempo. Si no, carece de legitimidad”.

Por su partes, Luchetti habló sobre las condiciones de riesgo de la práctica ilegal del aborto e indicó que la legalización de esta práctica disminuiría la tasa de mortalidad materna.

“La ilegalidad del aborto genera abortos ilegales, en condiciones de riesgo y que son la principal causa de muerte materna en nuestro país. Por otra parte, el aborto ilegal genera inequidad social ya que la mujer que puede pagar concurre a un médico y obtiene una adecuada atención; y la que no puede pagar se expone a condiciones de riesgo”, dijo; y agregó que “la legalización disminuiría la tasa de mortalidad materna, como parte de un paquete de medidas que debe empezar por prevenir el embarazo”.

La legisladora de Libres del Sur, finalmente, enunció las bases del reclamo: “Educación sexual para poder decidir libremente, para una paternidad y maternidad responsables; anticonceptivos para no abortar, universales y gratuitos, sistemas médicos al servicio de las mujeres, de fácil acceso a la ligadura de trompas, a la vasectomía y a la contracepción quirúrgica; aborto legal para no morir, despenalización del aborto tras el fracaso de la persecución penal”.

Fuente: http://www.rionegro.com.ar/

 

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Source: Octubre 2010

Colombia – Aborto clandestino, a la sombra de las adolescentes

El ‘kit’ del aborto empleado por algunas jóvenes caleñas está conformado por una inyección y dos pastillas hexagonales. “A mi me aplicaron la inyección en la trastienda de una farmacia de la Avenida Roosevelt. Después, el farmaceuta me dio dos pastas, una de ellas me la tenía que tomar y la otra introducirla profundamente en la vagina. Luego, debía tener los pies alzados por 20 minutos… al rato se vino la hemorragia”,

contó Luz Adriana, una estudiante de segundo semestre de contaduría.

 

La chica, de 19 años, agregó que tenía seis semanas de gestación y había que buscarle una salida a su “problema”. Explicó que pagó $80.000 por el ‘servicio’ y aseguró que la práctica es frecuente entre las universitarias que se ven enfrentadas a embarazos no deseados.

“El problema se presentó luego, cuando el sangrado no paró a lo largo de una semana. Tuve que ir donde un médico porque ya estaba muy mal”, agregó.

Javier Fonseca, subdirector del área de ginecología del Hospital Universitario del Valle, HUV, dijo que historias como la de Luz Adriana son más comunes de lo que se cree. El funcionario dice que en Cali y en todo el país se realizan abortos desde hace mucho tiempo, pero la clandestinidad impide establecer cuántos son. “Hace algunos años el aborto era la segunda causa de muerte entre las mujeres caleñas. Sin embargo, en lo que va corrido del año sólo una mujer ha sido reportada a esta entidad con malas condiciones provocadas, al parecer, por un aborto”, señaló.

Y aunque los ingresos a los centros médicos por males relacionados con el aborto clandestino parecen indicar que esta práctica está desapareciendo en Cali, hay otras cifras, relacionadas con el tema, que delatan un panorama preocupante.

Según la Fiscalía, actualmente se investigan en el Valle del Cauca 80 posibles casos de aborto, de los cuales el 60% corresponden a Cali. Asimismo, en lo que va corrido del 2010, Medicina Legal adelantó doce necropsias a fetos. Ese índice duplica los reportes que manejan ciudades como Bogotá y Medellín.

Otro indicador son las notas de prensa que dan cuenta de fetos abandonados en caños, canecas de basura o hasta en baños de establecimientos públicos, entre otros. Esos informes locales reseñaron 22 casos entre el 2009 y el 2010.

Por su parte, la Policía Judicial reveló que en Cali existen 30 centros asistenciales donde se practican abortos ilegales.
“La gran mayoría posee alta tecnología. Se ha conocido de clínicas de hasta doce consultorios, donde no para el desfile de jovencitas que desean abortar. Sin embargo, la gente no denuncia y esto evita que se puedan iniciar procesos investigativos”, explicó un agente de la Sijín.

En una de estas clínicas, un aborto tienen tiene un valor de $250.000, mientras que en los sectores populares pueden costar $80.000.
Métodos según el estrato

El Subdirector del Área de Ginecología del HUV indicó que las técnicas empleadas para ‘deshacerse’ de un embarazo varían según el estrato de la mujer.

“Se escucha de abortos con medicamentos. Cuando la gestación pasa los tres meses, se visitan clínicas clandestinas. En los estratos populares se emplean técnicas como la introducción de tallos de cebolla larga para producir el aborto, aunque ya no son frecuentes”, señaló.

También se hacen bebedizos a base de yerbas y antibióticos.

En el marco del foro ‘¿Es el embarazo en adolescentes un problema en nuestra región?’ que se realizó recientemente en la Universidad Santiago de Cali, se denunció que la práctica del aborto se vendría presentando con mayor frecuencia en los estratos medios y altos, donde tener un hijo en la adolescencia es inconveniente.

“Mientras para la mujer de los estratos populares tener un hijo es saltar a la madurez ‘o dejar la pinta’, entre las universitarias trunca un proyecto de vida. Y como tienen recursos económicos, la posibilidad de abortar aumenta”, dijo el profesor Jonh Palacios, coordinador del programa de prevención y promoción de la universidad.

Ricardo Marín León, sacerdote del barrio Manuela Beltrán, señaló que hay que estudiar el fenómeno de los abortos en las adolescentes, porque son muy frecuentes en su parroquia. “En ese sentido, también sería bueno tener estadísticas que nos mostraran la magnitud del problema”, precisó el religioso.

Y es que la Secretaría de Salud Municipal indicó que no hay reportes precisos que revelen la magnitud del asunto. Esta dependencia, únicamente se encarga de realizar campañas de prevención de embarazos adolescentes.

Al respecto, Floresmiro Delgado, funcionario del Instituto Colombiano de Bienestar Familias, dijo que ve con preocupación cómo los niños caleños comienzan su actividad sexual cada vez a más temprana edad.
¿Se destapan cañerías?

Según versiones de algunas jóvenes a las que se les han practicado abortos en la ciudad, una de las formas de promoción de las clínicas clandestinas de aborto es a través de los avisos de plomería que se pegan en los postes de la energía pública y que ofrecen destapar cañerías.

“Es un juego de hablar en doble sentido en el que llamas y solicitas un servicio de extracción, poco a poco te van tantiando. Este método tiene que realizarlo dos veces para que le den la ubicación de la clínica, la cual rota periódicamente entre los barrios Miraflores, Tres de Julio, San Fernando, Champagnat y Tequendama. Asimismo, los números telefónicos varían constantemente. Lo mejor es acudir con una amiga referida”, anotó Ándrea Carolina Valencia, de 22 años de edad, quien complementó que conoce de jovencitas que han acudido a estas clínicas hasta en dos ocasiones. “En la tercera te morís”, agregó.

Fuente: http://www.elpais.com.co

Source: Octubre 2010

"El derecho a actuar libre de coacción"

Louise Finer, de Amnesty, explica por que el aborto es una cuestión de Derechos Humanos

 Después del pronunciamiento de Amnistía Internacional a favor de la despenalización del aborto, Louise Finer, investigadora en América del Sur de la entidad, explica en diálogo con Página/12 por qué es “urgente” avanzar en esa legislación.

 

“Es claro que cuando se restringe el acceso de las mujeres a la información y a los servicios de un aborto legal y seguro, sus derechos humanos están en grave peligro”, advirtió la británica Louise Finer, investigadora sobre América del Sur del Secretariado Internacional de Amnistía Internacional, con sede en Londres. Finer explicó en un reportaje de Página/12 los alcances del pronunciamiento de la organización de derechos humanos a favor de la legalización del aborto.

Con el pronunciamiento, efectuado en el Día de Lucha por la Despenalización en América latina y el Caribe, es la primera vez que AI exhorta a viva voz a los gobiernos de la región a descriminalizar el aborto en todas las circunstancias. Hasta ahora, la organización había expresado su repudio frente a la prohibición total del aborto que rige en países como Nicaragua, donde incluso está penalizado cuando corre riesgo la vida de la mujer. También había manifestado preocupación en relación con las reformas constitucionales en estados mexicanos y en República Dominicana, donde se incluyeron cláusulas que definen la vida “desde la concepción” con el espíritu de asegurar que no se avance con la despenalización del aborto. En la Argentina, en marzo de este año, AI hizo un llamamiento a las autoridades a garantizar el aborto no punible a dos adolescentes violadas en Chubut, que tuvieron que recurrir a la Justicia para acceder a la interrupción de los embarazos producto de ataques sexuales perpetrados por sus padrastros.

Activista por los derechos humanos desde hace una década cuando se graduó en la universidad, fanática de la música –desde el tango al hipoho cubano, aclara–, Finer trabaja en AI hace dos años. Su oficina está en la sede central de la organización, en Londres, desde donde respondió a Página/12. Conoce la Argentina. Ha visitado el país en varias oportunidades, cuenta. Y ha vivido cuatro años en otros países de América del Sur.

–¿Por qué la organización asume ahora esta postura clara a favor de la legalización del aborto?

–Desde principio de este siglo Amnistía Internacional expandió su mandato y además de tomar acción para erradicar la tortura, las desapariciones forzosas, la pena de muerte, las ejecuciones extrajudiciales y para exigir la liberación de presos de conciencia ahora aboga por la universalidad de los derechos humanos: los civiles y políticos, económicos, sociales y culturales. A principio de siglo la organización lanzó una campaña mundial para erradicar la violencia contra la mujer y en este contexto el movimiento mundial de activistas de derechos humanos decidió que tal y como lo establecen las normas internacionales de derechos humanos, los derechos sexuales y reproductivos son derechos fundamentales. Es así que Amnistía Internacional está documentando casos que demuestran el impacto de la penalización del aborto en las vidas de las mujeres y las niñas como por ejemplo en Nicaragua y en Argentina. En Argentina la organización ha visto con preocupación que aun cuando está despenalizado el aborto cuando la vida de la mujer y niña está en peligro y cuando hubo violación sexual, esto no siempre se cumple. La ausencia de protocolos claros de atención implementadas a nivel nacional para casos de abortos no punibles ha hecho que muchos casos se judicializan innecesariamente.

–¿Por qué es una cuestión de derechos humanos?

–Las normas internacionales de derechos humanos especifican que las mujeres tienen el derecho a ejercer sus derechos sexuales y reproductivos libres de coacción, discriminación y violencia. No hay por qué cuestionar que la despenalización del aborto es una medida necesaria para asegurar que las mujeres puedan ejercer sus derechos sexuales y reproductivos. Cientos de abortos ilegales e inseguros ocurren día a día, y mujeres y niñas sufren serias consecuencias, que incluso significan la pérdida de la vida. ¿Es que sus derechos humanos no merecen igual protección ante la ley? Los abortos inseguros a los que pueden acceder mujeres y niñas con pocos recursos las llevan a arriesgar su vida y su salud y, si sobreviven, a la posibilidad de ser procesadas y encarceladas. Esto es definitivamente una cuestión de derechos humanos.

–¿Por qué cree que gobiernos que tienen un claro discurso a favor de los derechos humanos no incluyen bajo ese paraguas la despenalización y legalización del aborto?

–Es vergonzoso que en las Américas los países son rápidos en ratificar normas internacionales de derechos humanos, incluidas normas por los derechos de la mujer, pero lentos en implementar los compromisos que éstas traen. Es preocupante que no existe la voluntad política de implementar compromisos concretos para respetar los derechos de las mujeres. Falta mucho para que se erradique la discriminación contra la mujer en las Américas y así asegurar que sus derechos sexuales y reproductivos sean respetados. Algunas instancias de los Estados con frecuencia promueven interpretaciones equivocadas de los estándares de derechos humanos relacionados con los derechos sexuales y reproductivos. Es por esto que Amnistía Internacional se une a la campaña regional por la despenalización del aborto y exige que sean inmediatamente derogadas todas las normas que sancionan o permiten el encarcelamiento de mujeres y niñas que buscan o tienen un aborto bajo cualquier circunstancia. Es claro que cuando se restringe el acceso de las mujeres a la información y a los servicios de un aborto legal y seguro, sus derechos humanos están en grave peligro.

-¿Cómo afecta la penalización del aborto a las mujeres?

–Existe evidencia que demuestra que la penalización del aborto contribuye a las tasas elevadas de mortalidad materna. Se sabe que el aborto se vuelve una práctica riesgosa cuando se practica de forma ilegal. A las víctimas de violación, la penalización del aborto las obliga a continuar con el embarazo, independientemente del peligro que ello suponga para su vida, su salud, su bienestar o su voluntad personal. La única otra posibilidad es buscar un aborto clandestino e inseguro, lo que pone en peligro su vida y su salud, y por el cual pueden terminar en prisión. Además, si una mujer o niña es violada por un familiar, la penalización que vemos en países como Nicaragua significa que el Estado las obliga a dar luz a su propio hermano o primo. Esto es inaceptable.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/

Source: Octubre 2010

Maternidad temprana en Nicaragua: escenario de un problema latinoamericano

Los jóvenes nicaragüenses, como muchos otros alrededor del mundo, enfrentan grandes desafíos a la hora de empezar su vida sexual y reproductiva. A los desafíos propios de la adolescencia se suman otros culturales y sociales, como la imposición de ciertos comportamientos sexuales y reproductivos que a menudo nada tienen que ver con la realidad ni con las necesidades de la juventud. Este tipo de presiones

tienden a separar al sexo de la reproducción, y en general reflejan y perpetuan las desigualdades de género existentes. En este sentido, la juventud nicaragüense no es la excepción, sino un exponente: Nicaragua se encuentra entre los países con más altas tasas de embarazo adolescente de toda América Latina. Como ejemplo, Nicaragua revela imágenes fugaces de una realidad compleja que necesita ser cambiada, para que los jóvenes puedan ejercer de manera sana e igualitaria sus derechos sexuales y reproductivos.

 

Una visión del contexto

Las expectativas relacionadas con los roles de género asignados a los hombres y a las mujeres tienen un impacto muy concreto en la prácticas sexuales y reproductivas de los adolescentes. En algunos casos, estas expectativas pueden marcarlos desde edades muy tempranas, trazando un camino que quizás no sea el más adecuado para su desarrollo personal. Un ejemplo concreto es el embarazo adolescente. En sociedades donde se sigue definiendo a la mujer principalmente por su rol de madre, no es extraño que se aliente a las jóvenes a cumplir con dicho rol desde edades relativamente tempranas. Según un estudio del Guttmacher Institute publicado en 2006, la maternidad temprana es la norma en Nicaragua: en 2001, hubo 119 nacimientos por cada mil mujeres de entre 15 y 19 años de edad. Aunque la tasa de fecundidad adolescente ha disminuido en los últimos años (de 119 a 106 nacimientos por mil mujeres entre 15-19 años según la Encuesta Nicaragüense de Salud y Demografía 2006/7), estas cifras siguen siendo preocupantemente elevadas, más próximas del promedio para África que del contexto latinoamericano.

Estos datos son un buen observatorio de las prácticas que rigen la vida sexual de las jóvenes nicaragüenses. Si bien la maternidad temprana es frecuente, por ejemplo, en la mayoría de los casos ésta ocurre cuando las jóvenes están conviviendo con su pareja. La maternidad fuera del contexto de la pareja no está bien vista, ya que se interpreta como el resultado de una conducta sexual más que de una conducta reproductiva y, como tal, es reprochable a la mujer. En cambio, la actividad sexual temprana en hombres no está mal vista sino que, por lo contrario, se considera completamente normal e incluso se alienta. En esta diferencia se plasma la dicotomía que experimenta la realidad sexual y reproductiva de los adolescentes: por un lado, un joven sexualmente activo que explora su sexualidad sin asociarla necesariamente a una función reproductiva; del otro, una joven sexualmente activa, que seguramente es madre de un hijo y vive en pareja, para quien la sexualidad queda casi inevitablemente encasillada en su aspecto reproductivo. Si bien esta lectura es de algún modo esquemática, no deja de ser una realidad probable para muchas jóvenes nicaragüenses y latinoamericanas.

El impacto de la maternidad temprana

¿Por qué la maternidad temprana es un problema? Por varias razones, tanto médicas como sociales y económicas.

En primer lugar, las mujeres jóvenes que dan a luz antes de haberse desarrollado por completo físicamente (es decir, antes de los 17 años de edad) tienen un mayor riesgo de complicaciones que pueden dañar seriamente su salud; asimismo, los niños nacidos de madres de 18 años o menos tienen mayor riesgo de tener una salud precaria y de morir durante la infancia. Todos estos riesgos se agravan en las madres adolescentes que son pobres, que tienen una nutrición inadecuada y un limitado acceso a la atención médica.

En segundo lugar, la maternidad temprana trae consecuencias serias no sólo sobre el desarrollo integral de la joven, sino también sobre el desarrollo social y económico de todo un país. Como se ha demostrado una y otra vez, las mujeres cumplen de hecho un rol fundamental en el bienestar de su familia, de su comunidad y de la sociedad en general. En un foto-documental publicado en 2007 con el título de Mujeres empoderadas: Inspirando el cambio en el mundo emergente, Phil Borges afirma que cuando las mujeres obtienen un ingreso, suelen reinvertir el 90 % en sus familias, mientras que los hombres sólo reinvierten entre un 30 y un 40%.Otras investigaciones tratan la relación que existe entre el nivel de educación formal de las madres y la salud de sus hijos: a mayor educación, más probabilidades de que los hijos sean saludables. Son ejemplos que indican el lugar clave que ocupan las mujeres en el bienestar de la sociedad. Sin embargo, para que las mujeres jóvenes –de Nicaragua como de cualquier otro país latinoamericano—puedan ejercer plenamente ese rol y desempeñar un papel activo en el cambio social y económico, han de tener acceso a una educación formal, a una capacitación laboral y a oportunidades de empleo: condiciones que a menudo se ven frustradas cuando se asumen las responsabilidades de la maternidad durante la adolescencia.

La compleja realidad de la maternidad temprana

Las jóvenes que viven en la pobreza y aquellas que tienen un bajo nivel de escolaridad se ven más afectadas por la problemática de la maternidad temprana. En 2001, la proporción de mujeres nicaragüenses de 20 a 24 años que había tenido un hijo antes de los 15 años fue 11 veces mayor entre las mujeres con tres años o menos de escolaridad que entre sus contrapartes con siete o más años de educación formal. Lo mismo se observa en el caso de las jóvenes pobres: en 2001, las jóvenes de menores recursos económicos tenían más del doble de probabilidades de haber sido madres en la adolescencia que las jóvenes más acaudaladas.

Las relaciones que existen entre un bajo nivel de educación, pobreza y maternidad adolescente son sumamente complejas. La falta de conocimiento sobre cómo prevenir un embarazo y la falta de acceso a servicios de planificación familiar son sin duda realidades esenciales de la maternidad temprana. Sin embargo, la maternidad adolescente también puede ser fruto de una decisión consciente, ya sea en un contexto cultural que la aliente o favorezca, ya sea en respuesta a la falta de perspectivas de progreso educativo y profesional fuera de la maternidad y de la vida en pareja.

Es fundamental reconocer esta complejidad a la hora de desarrollar intervenciones orientadas a disminuir el número de jóvenes que se quedan embarazadas a temprana edad. No basta con reforzar el acceso a información y servicios de planificación familiar: es necesario trabajar también a un nivel más estructural, para cuestionar los valores culturales y las actitudes sociales que alientan de forma más o menos silenciosa la maternidad temprana. Solo así podrá desbloquearse el desarrollo integral de las jóvenes, dándoles la posibilidad de pensarse más allá del rol de madres y facilitando su acceso a una educación formal y a mejores oportunidades laborales.

Proteger la salud sexual y reproductiva de las jóvenes nicaragüenses

En 2001, el 45% de los nacimientos de madres adolescentes en Nicaragua no fueron planeados, de acuerdo con el estudio realizado por el Guttmacher Institute. Este estudio incluye otro dato significativo: cuando se preguntó a las adolescentes sexualmente activas (aquellas que han tenido relaciones sexuales durante los tres últimos meses) si querían tener un hijo en los dos años siguientes, el 86% dijo que no. Estos datos muestran que muchas adolescentes que ya han iniciado su vida sexual no desean convertirse en madres jóvenes. Sin embargo, el deseo de muchas de ellas no se ve cumplido.

A menudo, una diferencia de este tipo se explica a través de factores tales como el bajo conocimiento de métodos anticonceptivos, el acceso limitado a dichos métodos o el desconocimiento de cómo utilizarlos correctamente. En el caso de las adolescentes nicaragüenses, el primero de esos factores no parece ser una razón con suficiente fuerza explicativa. En efecto, el nivel de conocimiento de métodos modernos de anticoncepción (tales como la píldora, el condón, los inyectables, el dispositivo intrauterino) es muy alto, incluso entre las mujeres más desfavorecidas –casi un 88% entre las jóvenes que tienen tres años de educación o menos, y más del 90% entre las jóvenes que viven en el medio rural. Sin embargo, esto no significa que decidan usar un método, que sepan dónde obtenerlo o, incluso, cómo utilizarlo correctamente. De hecho, sólo el 46% de las adolescentes sexualmente activas indicó que estaba usando un método moderno. Estos niveles son aún más bajos entre las adolescentes solteras – sólo un 29%–lo que indica que estas jóvenes están en un alto riesgo de quedarse embarazadas, con las consecuencias sociales y personales consiguientes. Las cifras también son bajas para las adolescentes que viven en pareja y no tienen hijos (28%). Sin embargo, la situación cambia radicalmente a partir del nacimiento del primer hijo: el 62% de las jóvenes en pareja que ya tienen un hijo usan un método moderno de anticoncepción.

Es probable que las mujeres que conviven con su pareja tengan más fácil acceso a servicios de salud reproductiva y que no sean estigmatizadas por buscar servicios de anticoncepción, como sucede con las mujeres solteras. Asimismo, es probable que muchas de las jóvenes en pareja que aún no han tenido un hijo quieran efectivamente quedarse embarazadas. En todo caso, es muy probable que muchas de las razones que existen detrás de la no utilización de métodos anticonceptivos tengan una relación directa con los mismos valores culturales y actitudes sociales que alientan la maternidad temprana y que juzgan a las mujeres solteras que tienen relaciones sexuales.

Por más compleja que sea la situación, y por más tiempo que sea necesario invertir para siquiera ver algunos cambios, es fundamental reforzar ciertas intervenciones que pueden tener un impacto positivo en el corto y el mediano plazo:

1. Implementar la educación sexual integral: tanto las mujeres como los hombres jóvenes necesitan informarse y desarrollar habilidades para practicar el sexo seguro, resistir la presión por tener relaciones sexuales, y en el caso de las jóvenes, evitar un embarazo no planeado. Es importante que la educación este basada en hechos, que brinde información práctica y que esté impartida de manera tal que los jóvenes la sientan como un espacio de diálogo y de aprendizaje real. Para ello, es necesario capacitar a los profesores y dirigir acciones tempranas hacia los jóvenes. Es necesario además pensar maneras alternativas para proporcionar educación sexual a los jóvenes que no asisten a la escuela.

2. Hacer más accesibles los servicios de salud sexual y reproductiva para la juventud: ofrecer servicios amigables, es decir, orientados específicamente a la realidad y a las necesidades sexuales y reproductivas de los jóvenes. Para ello, es esencial sortear los obstáculos que normalmente alejan a los jóvenes de estos servicios: falta de dinero o conocimiento y el temor a ser juzgados. Es importante que se ofrezca asesoría en planificación familiar a un precio accesible (o de forma gratuita cuando sea posible), para que los jóvenes conozcan las opciones anticonceptivas de las que disponen y elijan la más adecuada dependiendo de sus necesidades personales o conyugales.

Estas intervenciones son muy necesarias, pero no son suficientes a la hora de promover un cambio duradero. Para proteger la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las jóvenes hace falta además una transformación cultural: sólo así se podrá acabar con las presiones que encasillan a las mujeres en el rol de madres y que, a través de la sexualidad y la reproducción, establecen y perpetuan las desigualdades de género. En última instancia, no se trata sólo de la libertad de las mujeres, sino del desarrollo social y económico de todo un país. El caso de Nicaragua permite analizar la complejidad del problema, así como la urgencia de encontrar una solución. Por todas estas razones, es fundamental que la salud sexual y reproductiva de la juventud sea una prioridad en las agendas de desarrollo de todos los países latinoamericanos.

La información citada en este artículo proviene de los siguientes informes:
• Guttmacher Institute, Maternidad temprana en Nicaragua: un desafío constante, In Brief, Nueva York: Guttmacher Institute, 2006
• Guttmacher Institute, Proteger la salud sexual y reproductiva de la juventud nicaragüense, In Brief, Nueva York: Guttmacher Institute, 2006
• Guttmacher Institute, Asegurar un mañana mas saludable en Centroamérica. Proteger la salud sexual y reproductiva de la juventud de hoy, Nueva York: Guttmacher Institute, 2008
• Guttmacher Institute, Datos sobre la salud sexual y reproductiva de la juventud nicaragüense, In Brief, Nueva York: Guttmacher Institute, 2008
Es posible acceder a este material a través de la pagina Web del Guttmacher Institute

Fuente: http://workserver.idebate.org/

Source: Octubre 2010

Impiden a feministas peruanas entregar un manifiesto en favor del aborto terapéutico

Lima, oct.- La Policía peruana impidió hoy a un grupo de feministas entregar en la sede de la Presidencia del Consejo de Ministros un manifiesto en favor del aborto terapéutico, según denunciaron a Efe las organizadoras de la actividad.

Jeanette Llaja, portavoz de las feministas, denunció que la policía dispersó violentamente al grupo de activistas, pertenecientes a varios colectivos, cuando marchaban hacia la Plaza de Armas, centro neurálgico del poder en Lima por ser sede del Palacio de Gobierno.

 

Llaja denunció que los agentes de policía, sin mediar palabra ni conversar con ellas, las hicieron retroceder “a empujones y a golpes”, les arrancaron la pancarta que portaban e hirieron a una de las participantes en un dedo.

En su carta, las feministas exigían el derecho al aborto terapéutico (legal en Perú desde 1924, pero que de hecho no se aplica), así como el cumplimiento del Estado peruano de una resolución del Comité de Derechos Humanos de la ONU para resarcir a una menor a la que se negó el derecho a abortar.

La menor, conocida como K.L., tras serle denegado el derecho al aborto, dio a luz en 2001 a una niña anencefálica (sin cerebro y cráneo), que falleció a los pocos días de nacida.

El reclamo de K.L. llegó en 2005 hasta el Comité de los Derechos Humanos de la ONU, que se pronunció a su favor y estableció que negarle el acceso al aborto legal violaba los derechos humanos básicos de las mujeres, con lo que obligó al Estado a indemnizar a K.L., publicar la resolución y adoptar medidas que eviten casos similares.

Los colectivos feministas organizaron hoy la protesta debido a que han pasado cinco años de la resolución del comité y el Estado no ha cumplido con su parte y “su respuesta ha sido la indiferencia”, según denunciaban en la carta que no pudieron entregar.

Fuente: http://www.google.com/

 

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Source: Octubre 2010

España: El Congreso pide garantizar el aborto en centros públicos o vinculados

El Congreso ha pedido hoy al Gobierno que garantice la realización de abortos en centros de la red pública o vinculados a la misma y en los términos de la ley general de sanidad y de la ley del aborto para asegurar la igualdad en el acceso y la calidad asistencial, con independencia del lugar de residencia.

La Comisión de Sanidad, Política Social y Consumo ha aprobado una enmienda transaccional pactada entre ERC-IU-ICV y PSOE a una proposición no de ley presentada por el primer grupo, con el voto en contra del PP y la abstención de CiU.

 

El texto aprobado pide también garantizar el ejercicio de la objeción de conciencia de los profesionales directamente implicados sin que se menoscabe el acceso y la calidad asistencial de la mencionada prestación a la mujer.

Para ello, las comunidades autónomas adoptarán las medidas pertinentes en el marco del Consejo Interterritorial de Salud.

A partir de la inclusión de la interrupción voluntaria del embarazo en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud, los grupos han pedido al Gobierno que vele para que en las CCAA los centros públicos estén dotados de recursos humanos y medios adecuados para su realización, comenzando por el aborto por razones médicas y siguiendo por los demás supuestos.

En la defensa de la iniciativa, el diputado Gaspar Llamazares ha puesto de relieve el descenso en el número de abortos, entre un 3 y un 6 por ciento, lo que ha calificado de “buena noticia”.

Entre los factores que han contribuido a ello, ha citado el descenso de la inmigración y la aplicación de la píldora del día después, pero también la reforma de la ley.

Ha defendido la necesidad de que se garantice la prestación en los centros públicos, pues ahora sólo un 2% de los abortos se realizan en ellos.

Frente al alarmismo creado en algunos ámbitos por la ley, el diputado ha argumentado que el 97% de las menores de 18 no han necesitado utilizar el criterio de conflicto familiar, por lo que han acudido a abortar acompañadas de sus padres.

El diputado de IU ha considerado necesario una regulación legal de la objeción de conciencia, ya que, “no puede haber comunidades objetoras ni profesiones objetoras”.

La diputada popular Ana Vázquez ha defendido una enmienda, que no ha sido admitida, en la que proponía un plan de protección de la maternidad como alternativa al aborto.

Ha narrado la historia de una mujer de una aldea gallega que decidió seguir adelante con su embarazo enfrentándose al qué dirán y contando solo con el apoyo de su familia, una decisión que permitió que hoy un chico de 23 años sea el capitán del equipo de fútbol de su pueblo y un líder juvenil.

“Ese chico es mi sobrino y la mujer mi hermana”, ha concluido.

El diputado del PSOE Alberto Cabañas le ha respondido que “tanto respeto merece la madre del capitán de fútbol del equipo de su pueblo por haber decidido continuar su embarazo como lo merecería su vecina de puerta si hubiera decidido interrumpirlo”.

“Esa es la diferencia. Nosotros respetemos las dos opciones y ustedes solo una”, ha subrayado.

Fuente: http://www.adn.es/

 

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Source: Octubre 2010

Argentina: El aborto no es sólo un problema de las mujeres, es de toda la sociedad

Que se legalice el aborto, no implica que todas las mujeres vayan a abortar, la legalización permitiría que aquella mujer que necesite interrumpir su embarazo pueda hacerlo en condiciones de salud seguras, esta decisión sería tomada por la mujer en base a sus derechos y sus convicciones religiosas. Así opinan Alfredo Zurita, médico de la UNNE, Raúl Gleim, pastor de la Iglesia Evangélica Luterana Unida, Marcelo Salgado, coordinador ISEPCI, entre otros.

 

Como varones y ciudadanos comprometidos con la defensa de los derechos humanos y trabajando en la promoción del pleno ejercicio de los derechos humanos, nos aproximamos desde esa perspectiva para reflexionar y compartir pensamientos y acciones con todas y todos los ciudadanos de nuestra provincia.

Asumimos que el cuerpo de todas las personas es el primer espacio en el cual esos derechos se ejercen y consideramos a la persona en su dimensión física e intelectual como una unidad indivisible y toda ella, en su diversidad, plena de dignidad y respeto.
En esa perspectiva de derechos humanos y garantías es que reconocemos la diversidad de posiciones existente y la tomamos en serio y por ello queremos dialogar y debatir para construir una sociedad más equitativa.

El tema de la legalización del aborto evoca convicciones fuertes y variadas que comprende el área de la responsabilidad social, la inequidad de género que afecta gravemente a las mujeres, la situación económica, las estadísticas que nos muestran que la prohibición del aborto continua provocando muerte y desolación.

Esta situación nos llama a buscar, construir y proponer nuevos caminos que ponga fin a tal mortalidad relacionada con abortos realizados en la clandestinidad y que coloca a las ciudadanas de nuestra provincia en situación de vulnerabilidad.

Hay un discurso muy fuerte desde distintos sectores, que intentan reducir el debate sobre el aborto a una cuestión religiosa, a un delito o a un capricho del “feminismo”.

Las mujeres, niñas y jóvenes que llegan a optar por interrumpir voluntariamente un embarazo, pueden ser nuestra hija, nuestra hermana, nuestra madre, nuestra novia, nuestra amiga, nuestra compañera de trabajo, de estudio o nuestra vecina.
Entre otros factores, muchas mujeres, llegan a tomar esta decisión porque es un embarazo no deseado, por falta de educación e información, por no acceder a anticonceptivos o porque fueron víctima de algún abuso.

Sea cual fuera, todas ellas tienen que interrumpir su embarazo clandestinamente, las que tienen dinero lo hacen en condiciones sanitarias adecuadas, las que no tienen el dinero, lo hacen expuestas a condiciones que las llevan a engrosar las listas de miles de mujeres hospitalizadas o es una de las 100 mujeres que mueren por año en nuestro país, por un aborto clandestino mal practicado.

Entendemos que el problema no es religioso, la mayoría de las 500.000 mujeres que se practican un aborto, son católicas, evangélicas, judías o profesan algún credo, también lo fueron aquellas que murieron por esta causa.

Que se legalice el aborto, no implica que todas las mujeres vayan a abortar, la legalización permitiría que aquella mujer que necesite interrumpir su embarazo pueda hacerlo en condiciones de salud seguras, esta decisión sería tomada por la mujer en base a sus derechos y sus convicciones religiosas.

La mayoría de las mujeres que tienen que tomar una decisión de este tipo, no lo hace con liviandad o por gusto, es un dilema ético y psíquico y que la marca profundamente; la penalización del aborto solo la empuja hacia más clandestinidad y la expone a realizarlo en condiciones inadecuadas, con riesgos de complicaciones, incluyendo la muerte.
La justicia y la protección de sus derechos no llegan nunca para ellas. La ilegalidad también refuerza la condena social, la culpa y la estigmatización. Son las mujeres más pobres quienes tienen que cargar con todo esto.

Uno de los principales obstáculos en nuestro país para avanzar a la despenalización y legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, es el poder económico de un negocio ilegal organizado que mueve muchos millones de pesos por año en nuestro país.

Como varones reconocemos que la realidad del embarazo y del aborto es un tema eminentemente complejo y que compete a la libertad tanto ciudadana como religiosa y de profundo respeto a la libertad de conciencia como espacio sagrado.

La penalización del aborto, hace que los derechos a la libertad y a la dignidad de las mujeres se encuentren cercenados en nuestro país.
 
Coincidimos con las recomendaciones de Amnistía Internacional y con la decisión de las Universidades Nacionales de Buenos Aires, Córdoba La Plata y Comahue que se manifestaron a favor de la despenalización del aborto.

En función de estas consideraciones como varones planteamos:
Nuestra exigencia para que el Estado garantice y lleve adelante el cumplimiento de la Educación Sexual en las Instituciones Educativas y en aquellas instituciones que lo requieran.

El libre acceso a Anticonceptivos para todas las personas.
Nuestro apoyo a todas las iniciativas que legalicen el aborto.
Educación Sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar y Aborto legal seguro y gratuito para no morir.

ALFREDO ZURITA, Medico Cirujano, Especialista en Salud Pública, Docente UNNe
RAÚL GLEIM, Pastor Iglesia Evangélica Luterana Unida
MARCELO SALGADO, Coordinador ISEPCI/Chaco.
MARCELO TISSEMBAUM, Periodista
LUIS ARGAÑARAS, Docente, Dramaturgo y Poeta.
JOSÉ LUIS BRES PALACIOS, Docente y Periodista.
BRUNO MARTÍNEZ, Periodista
BRIAN PELLEGRINI, Periodista
GABRIEL GAMARRA, Presidente de Unidos X la Diversidad. .
SEVERO RANNIS, Médico
RENZO OSUNA, Militante DDHH
JUAN PABLO AGUILAR, Estudiante
DARÍO EDGARDO GÓMEZ, Delegado Secretaria de Derechos Humanos de la Nación.
HUGO WINGEYER, Docente Universitario, UNNe
CRISTIAN GACZYNSKI, Abogado
RICARDO MAIDANA, Ingeniero y militante LGTB
CESAR ABEL GÓMEZ, Sociólogo, Docente Universitario, UNNe

Fuente: http://datachaco.com/

 

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Source: Octubre 2010

Abortar en Venezuela

Resulta muy interesante que se estén iniciando a dar debates sobre temas de especial relevancia que están presentes en nuestra realidad social y que son necesarios discutir, más allá de las concepciones religiosas y de la ética privada.

 

Se ha comentado que dentro de la reforma del código penal se estudia modificar la tipificación del aborto, estableciendo la despenalización

del aborto en los primeros 3 meses de gestación del embarazo.

Estaríamos siguiendo ejemplos como el de Estados Unidos y España, que han despenalizado el aborto dentro de los 3 primeros meses del embarazo, basados principalmente en el respeto al derecho a la intimidad de la mujer.

En ese caso, el argumento recae en que es la mujer quien debe tener la potestad de decidir si aborta o no, que es ella quien debe tener esa decisión y penalizarlo sería atentar contra su derecho a la intimidad.

Claro que el contraargumento es fuerte, pues quienes entienden que la vida comienza desde la concepción se oponen argumentando que se está matando a un ser humano. Pero también es cierto que la idea de la vida a partir de la concepción es netamente religiosa.

Hay quienes consideran que despenalizar el aborto causaría una pérdida de valores, sin embargo, no debe confundirse la ética privada con la ética pública, que algo esté normado no significa que todo el mundo lo va a hacer.

Quienes crean que abortar va en contra de sus valores seguirán sin hacerlo, pero lo cierto es que el aborto es una realidad en nuestra sociedad, hay muchísimas adolescentes, jóvenes y mujeres que lo practican, que no lo ven como un antivalor y lo cierto es que debería regularse y controlarse la forma en que se practica.

En particular, creo que la vida inicia en el momento en que el feto puede vivir fuera del útero materno, y antes de los 3 meses eso es inviable. Es una discusión que debe darse, en donde existen posiciones encontradas.

La discusión está en que el Estado asuma en una ley una posición religiosa de la vida o una posición laica y el Estado debe ser y es laico, la educación religiosa y sus valores forman parte de la ética privada, la ética pública no puede nunca responder a posiciones religiosas pues sería per se discriminatoria y violentaría la libertad de conciencia.

jordyenrique@gmail.com

Fuente: http://www.eluniversal.com

Source: Octubre 2010

"Actualmente el Vaticano es antifemenino"

Hace unos días visitó Uruguay André B. Lalonde, un prestigioso médico canadiense especializado en maternidad saludable. El profesional defiende el uso de drogas como el misoprostol para detener embarazos no deseados y evitar muertes de gestantes que aborten en condiciones riesgosas. La mujer es dueña de su cuerpo y debe decidir sobre él, destaca.

 

 

El aborto es un tema polémico que suele generar discusiones acaloradas. El doctor canadiense André B. Lalonde lo sabe y ha optado por centrar su carrera en la promoción de la maternidad segura, con especial énfasis en que las gestantes logren empoderarse de sus derechos. Egresado de la Universidad de Ottawa y vicepresidente de la Sociedad de Obstetras y Ginecólogos de Canadá desde 1990, Lalonde estuvo hace unos días en nuestro país para asistir al balance final del proyecto contra el aborto provocado en condiciones de riesgo llevado a cabo por la sociedad civil Iniciativas Sanitarias.

-¿Cómo es el panorama de la mortalidad materna en América Latina?

-En total fallecen unas 9.000 mujeres al año. La principal causa es el sangrado tras el nacimiento del bebé; el aborto inseguro está detrás del 13% de los casos. Sabemos que podemos prevenir esa situación.

-Usted hace hincapié en que la temática es más que un asunto médico.

-La muerte de madres es un tema social y de derechos humanos. En las Naciones Unidas todos los países firmaron que la mortalidad materna está en contra de los derechos humanos. Sabemos que hay drogas muy baratas como el misoprostol y la oxitocina, pero no son usadas, y por eso hay mujeres que mueren. Al año fallecen unas 4.000 en todo el planeta y eso es un gran desastre, pero nadie habla sobre eso. Creo que en cada país, en cada villa, debería asegurarse el acceso a esa medicación.

-Desde su punto de vista las mujeres deberían poder optar por abortar en condiciones seguras.

-Sí, es un asunto básico. La solución para el problema es que haya una mejor planificación familiar. Que los hombres respeten a las mujeres. Que no las fuercen a mantener relaciones sexuales. Que si no desean más niños su pareja no las obligue a tenerlos. La responsabilidad del gobierno es que todas las personas tengan acceso a los métodos de anticoncepción. Así veremos cómo el aborto se reduce. Las mujeres no lo eligen porque creen que es un método fácil: lo hacen porque están desesperadas. Son sujetos de derecho, merecen que se respeten su vida y sus decisiones. No hay que castigar o juzgar a la persona. Está en la Biblia, no hay que juzgar al prójimo. Debemos aceptar que la gente tiene que tomar ciertas decisiones. Los médicos debemos aceptarlo: no podemos reducir sus derechos. Si no se está de acuerdo en interrumpir un embarazo, entonces se debería transferir al paciente a otro médico. Ese es un deber profesional.

-¿Qué papel debería tener el padre del niño en la toma de la decisión?

-Creo que el rol del hombre es apoyar la opción de su mujer. Es una elección de ella. Un feto no es un ser humano, no hay prueba científica para afirmar eso. Es una parte del cuerpo de la mujer y ella es la dueña de su propio cuerpo. No entiendo a los hombres que van a las manifestaciones a protestar contra el aborto. ¿Son ellos los que van a hacerse la intervención? ¿Tendrían ellos el niño? No. Entonces, no es su decisión. De todos modos creo que la mujer necesita apoyo de su marido o novio, quien debería asistir con ella al médico para compartir con ella la ansiedad y la decisión, pero, al final, ha de respetar lo que escoja.

-¿Qué opinión le merece la posición antiaborto de la Iglesia?

-El Vaticano es, en la actualidad, antifemenino. Creo que debe haber una revolución. Necesitamos una nueva generación de personas que cuestiones a la Iglesia. Las mujeres que interrumpen un embarazo decidieron con su mente y su corazón que es el único camino para ellas. No es algo que se deba condenar. La enseñanza de Jesucristo es que no se tiene que apuntar al otro con el dedo. Estoy totalmente en contra de la posición de la Iglesia. Y, aún más, si la Iglesia fuera lógica y estuviera en contra del aborto, debería promover la anticoncepción. Es inconcebible que, en 2010, esté en contra de la prevención de embarazos no deseados. El Antiguo Testamento enseña sobre humanitarismo y hoy la Iglesia no está mostrando una cara humana.

-¿Cómo ve a la estrategia uruguaya contra el aborto provocado en condiciones de riesgo en la que se informa a las consultantes sobre la interrupción del embarazo y los métodos más seguros para realizarla?

-El proyecto uruguayo es único en el mundo porque respeta a la mujer y le brinda datos apropiados sobre el aborto y sus riesgos. Con esta información algunas decidirán tener el bebé, otras decidirán no tenerlo, pero sabrán que sólo pueden usar ciertas drogas para interrumpir la gestación. Es muy bueno saber que la estrategia será adoptada en todo el país como una parte de los derechos sexuales y reproductivos de los ciudadanos.

-¿Cómo se trata la temática de la interrupción de un embarazo en Canadá?

-En Canadá el aborto es un tema privado. La mujer va al doctor y, si éste está de acuerdo en que ella lo necesita, entonces lo hace. No hay ninguna ley; es interesante, es el único país en el mundo donde pasa esto. Había una que fue rechazada. Los gobiernos no quieren una ley, porque es controversial. Entonces, el tema es tratado como un asunto médico. Hay clínicas que hacen estas intervenciones y la gente es libre de ir o no.

Fuente: http://www.larepublica.com.uy/

Source: Octubre 2010