Abortos en malas condiciones matan a 70.000 mujeres al año

“Las restricciones legales no impiden el aborto, sólo hacen que el procedimiento sea peligroso. Demasiadas mujeres están mutiladas o mueren al año porque carecen de un acceso legal al aborto”.

Pese a un acceso más sencillo al aborto ya que se han relajado las restricciones en muchos países, el número de abortos cayó desde una cifra estimada de 45,5 millones en 1995 a 41,6 millones en 2003, según un informe del Instituto Guttmacher, con sede en Estados Unidos.

Pero el estudio halló un inflexible alto número -casi 20 millones – de abortos en malas condiciones, la mayoría en países pobres y a menudo practicados por las propias mujeres con fármacos inapropiados o pociones de hierbas, o por curanderos tradicionales sin formación.

Es significativo y trágico que mientras que la tasa global de aborto está en declive, los abortos inseguros no se han reducido.

Las cifras no mienten,  este tipo de prácticas se dan sobre todo en Latinoamérica y África, dos zonas geográficas en las que la ley es especialmente dura en este sentido y que, en algunos casos, no permite el aborto ni siquiera para salvar la vida de la madre.

Este es el caso de El Salvador y Nicaragua, dos de los tres únicos países del mundo que durante los últimos 15 años han endurecido la legislación sobre el aborto hasta prohibirlo bajo cualquier circunstancia.

El tercer país en cuestión es Polonia, que en 1997 reforzó la ley del aborto y permite la interrupción del embarazo con condiciones (malformación del feto, violación y riesgo para la madre), un recurso muy extendido en los países desarrollados, a medio camino entre la prohibición absoluta y su total liberalizaci ón.

Por todo esto, legisladores, servicios sociales y sanitarios, empresas farmacéuticas y educadores deben poner su grano de arena en un delicado asunto que amenaza la vida y la libertad sexual de millones de mujeres cada año.

Fuente: http://deanfredy.blogspot.com

 

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Source: Octubre 2009