Mujeres se pronuncian sobre el aborto terapéutico en Chile

La Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas, ANAMURI , Mesa Ciudadana por el Derecho a Decidir, Foro Red de Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos  y la Marcha Mundial de las Mujeres, punto focal Chile, enviaron hoy una carta a los parlamentarios y candidatos presidenciales de todo los sectores donde piden que se aplique el aborto terapéutico.

Por su importancia, Crónica Digital entrega en exclusiva la misiva enviada hoy:  

CARTA ABIERTA A SEÑORES PARLAMENTARIOS Y PRE CANDIDATOS PRESIDENCIALES 

“El aborto terapéutico es un derecho humano no un slogan de campaña”

Estimados Señores Parlamentarios y Pre  Candidatos Presidenciales:

El movimiento de mujeres, que congrega a diversas organizaciones de representación y de base, se dirige ante ustedes para expresarle nuestra opinión frente a los dichos emanados esta semana entorno al tema del aborto terapéutico.

Antes que todo, es importante precisar ciertos puntos respecto al tema, ya que al parecer muchos de nuestros políticos  poseen escasa información al respecto.

El aborto terapéutico fue permitido en Chile por el Código de Salud el año 1931 – hace  78 años- y duró hasta 1989, cuando la  dictadura de Augusto Pinochet eliminó dicho derecho, penalizándolo.  El Artículo 119 del Código Sanitario de la época estipulaba que “solo con fines terapéuticos se podrá interrumpir un embarazo que, para proceder, se requiere la opinión documentada de dos médicos cirujanos”. Así, el Código  de Salud de la época consideró la práctica del aborto terapéutico en función al riesgo vital de la madre asociado al hecho de tener un embarazo  con severas malformaciones del feto en gestación.

Así muy contrario a la tendencia mundial de proteger la salud sexual y reproductiva de las mujeres, en el Chile de la dictadura militar , específicamente el 15 de septiembre de 1989, se modificó el artículo 119 del Código Sanitario, quedando de la siguiente forma “no podrá ejecutarse ninguna acción cuyo fin sea provocar un aborto”. Además de eso, el régimen  militar penalizó el aborto. Hoy en día en Chile no es permitido ningún tipo de aborto, sin embargo, no es posible encontrar una definición de aborto en el Código Penal ni en el Código Sanitario chileno.

De este modo se hace preciso indicar qué se entiende por el concepto de aborto terapéutico, “el que se refiere a la interrupción del embarazo cuando el feto no es viable, o a la muerte provocada de un ser humano en útero porque ese embarazo o ese ser humano compromete gravemente la vida de la madre y, de no proceder en esta forma moriría la madre con ese  humano en gestación, y en algunos casos, los mellizos o gemelos acompañantes”.

El aborto terapéutico no es un tema que debe ser aprovechado electoralmente, menos aún negado, ya que constituye un problema de salud pública y de justicia social, que tan solo en América Latina afecta cada año a  4 millones de mujeres y a cerca de 160 mil mujeres en Chile.

Si dicho problema de salud pública – y no valórico – sigue constituyendo un tema del cual muchos parlamentarios/as  no están dispuestos a debatir ya que se encuentra zanjado, les indicamos que según datos de la ONU, en junio del 2002 el 98% de los países en el mundo habían avanzado en sus leyes sobre el aborto, procurando su legalidad,  con el fin de salvar la vida de las mujeres en un 68%,  preservar su salud mental en un 62%, para casos de violación e incesto en un  43%,  en el caso de daños fetales en un 39%, por razones económicas o sociales en una 33% y por solicitud en el 27 % de todas la naciones.

Además, es necesario que las y los representantes políticos se enteren que existe una serie de principios internacionales que reconocen el derecho a adoptar decisiones relativas a la reproducción sin sufrir discriminación ni violencia. Así, la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer,  Beijing 1995, en su Plataforma de Acción, especifica que los derechos humanos de la mujer incluye su derecho a tener control sobre las cuestiones relativas a su sexualidad, incluida su salud sexual y reproductiva y decidir libremente respecto de estas cuestiones, sin verse sujeta a la coerción, la discriminación y la violencia.

En la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo realizada en 1994 en el Cairo, en el párrafo VIII se insta a todos los gobiernos y a todas las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales pertinentes, a incrementar su compromiso con la salud de las mujeres, a ocuparse de los impactos que tienen sobre la salud el aborto inseguro como una cuestión prioritaria de salud pública y a reducir el recurso al aborto mediante la prestación de más amplios y mejores servicios de planificación familiar. Se debe asignar siempre máxima prioridad a la prevención de los embarazos no deseados haciendo todos los esfuerzos para eliminar la necesidad del aborto. Así mismo, el año 2000 en la Asamblea General Extraordinaria de Naciones Unidas Beijing + 5 Mujer,  se estableció en el párrafo 107 (i)  el derecho al aborto.

Para que  nuestros legisladores tengan mayores antecedentes, les podemos indicar algunas cifras sobre la situación en nuestro país:

En Chile se realizan cerca de 160.000 abortos al año. (Guttmacher)
El 10% de las muertes maternas son por abortos. (Sernam/INE- 2001)
El 80% de las denuncias por aborto son realizadas desde el servicio público de salud, donde las mujeres llegan por abortos realizados de forma clandestina. (RSMLAC)
Se estima que el 10%, del total de abortos en el país es en adolescentes. (RSMLAC)
En Chile suceden cerca de 20 mil delitos por abuso sexual al año; incluidos violación e incesto.
Cada 26 minutos: una niña, una adolescente o una mujer es violentada en el país.
50,3% de las mujeres chilenas sufren agresión intrafamiliar; 34% de esos casos son por violencia física y sexual (Red-Ada, divulgando datos de SERNAM/2001).
El 35% de los embarazos termina en aborto y ocurren 4.5 abortos por cada 100 mujeres de 15 a 49 años. ( Proyecto Ley Marco de DDSSRR. 2000)

Actualmente se reconoce que los derechos sexuales y reproductivos son parte de los derechos humanos, como lo han establecido las conferencias internacionales producto de la movilización de las mujeres que luchan por sus derechos. 

Es nuestra intención que las y los representantes del poder legislativo de nuestro país tomen en cuenta el marco legal internacional y el problema sanitario que implica el aborto terapéutico, de modo que finalmente  se logre priorizar la salud de las mujeres, por sobre las convicciones valóricas personales.

Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas, ANAMURI
Mesa Ciudadana por el Derecho a Decidir
Foro Red de Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos
Marcha Mundial de las Mujeres, punto focal Chile

Santiago de Chile, 19 de marzo 2009
Crónica Digital

Fuente: cronicadigital.cl

Source: Marzo 2009

La astucia del lince

La Conferencia Episcopal ha utilizado el periodo cuaresmal para lanzar una espectacular campaña preventiva contra el embrionario -valga la coincidencia- anteproyecto del Gobierno para modificar la ley del aborto aprobada hace 24 años. El portavoz y secretario general de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino (premiado recientemente con un obispado por sus briosas críticas a la política del Gobierno durante la anterior legislatura), mostró el pasado lunes a la prensa un cartel de anticuado diseño con las imágenes de una cría de lince ibérico (“protegido”) y de un niño a gatas (“¿y yo?”), bajo el rótulo común ¡Protege mi vida!, para anunciar la jornada por la vida del 25 de marzo.

Al día siguiente fue presentada una Declaración de Madrid firmada por académicos, investigadores, catedráticos y profesores universitarios que muestran su disconformidad con el aborto -en general- y con las modificaciones -en particular- a la ley de 1985 sugeridas el pasado 18 de febrero por la subcomisión parlamentaria de la Comisión de Igualdad del Congreso. El precalentamiento en la banda de los aguerridos componentes del equipo habitual de agit-prop eclesiástico antes de que el Consejo de Ministros hubiese enviado el proyecto de ley de reforma a las Cortes da fundamentos para suponer que la Conferencia Episcopal se apresta a ensordecer de nuevo a la opinión pública con las atronadoras tamborradas dirigidas en el pasado contra la autonomía del Estado aconfesional en un sistema democrático para legislar sobre el divorcio, el matrimonio homosexual, la educación cívica o las investigaciones con células madre.

La campaña propagandística basada en las imágenes de la cría del lince ibérico protegida y del niño dejado en manos de criminales incluye la pegada voluntaria en las paredes de las parroquias y los centros católicos de 30.000 carteles y el alquiler de 1.500 vallas publicitarias en las calles e spañolas. No se sabe todavía si la compra de espacios incluirá a la prensa, la radio y la televisión; también se ignora la cuantía exacta de unos gastos financiados con unos ingresos procedentes, en abrumadora mayoría, de los fondos presupuestarios donados a la Iglesia que el Gobierno de Zapatero elevó durante la pasada legislatura a iniciativa de su vicepresidenta, en la ingenua creencia de que la medida serviría para suavizar la hostilidad del Estado vaticano y de su enclave episcopal en España.

La presencia en el cartel de una cría protegida del lince ibérico no implica la súbita conversión de la Conferencia Episcopal a las ideas de José Ferrater Mora o de Peter Singer a favor de la extensión de la ética a los derechos de los animales. La burda, falsaria y provocadora campaña eclesiástica sólo pretende equiparar la interrupción voluntaria del embarazo previa al parto con el infanticidio posterior al nacimiento: la torpe confusión entre el nasciturus cuya gestación queda interrumpida y el rollizo niño del cartel andando a gatas es un venenoso acto mal intencionado.

Fuente: elpais.com

Source: Marzo 2009

Chile: Aborto terapéutico en campaña

En plena crisis financiera y en tiempo de campaña electoral, gracias al impulso del senador y precandidato presidencial Eduardo Frei Ruiz-Tagle, se reabrió en Chile el debate sobre el aborto terapéutico. Junto a Nicaragua y El Salvador, el país forma parte del grupo de naciones que criminaliza el aborto en cualquier circunstancia, mientras que en países como Irán y el Congo –con férreo control religioso uno y altas tasas de natalidad el otro–, la ley contempla instancias de aborto legal.

 

“Yo no he hecho ningún ofertón, no he comprometido nada. Lo único que dije es abramos el debate, hagamos un diálogo sobre un tema que interesa a muchos chilenos”, sostuvo Frei en declaraciones de prensa; pese a que su partido, la Democracia Cristiana, en octubre de 2007 había acordado oponerse a legalizar cualquier tipo deinterrupción del embarazo. En el momento de sus declaraciones, Frei estaba recién llegado de Brasil donde tomó conocimiento del caso de la niña de 9 años, embarazada tras reiteradas violaciones de su padrastro, que reavivó el debate sobre violencia sexual y la necesidad de reformar la ley sobre aborto.

De inmediato la derecha chilena, a través de su candidato presidencial, Sebastián Piñera, negó de plano cualquier discusión, mientras que sorpresivamente la Iglesia Católica, a través del presidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic, manifestó su disposición a dialogar sobre el tema.

Lo cierto es que, después de las palabras del precandidato presidencial de la Concertación, se abrió una posibilidad real de abordar un tema que por muchos años ha sido excluido de la agenda legislativa y de los medios de comunicación. Hasta hace poco

tiempo no había posibilidades de discutir públicamente el asunto y las opiniones fundadas de distintos actores y actoras eran silenciadas por la prensa, inclusive los resultados de encuestas de opinión a favor de legislar el aborto. Actualmente proliferan las discusiones en programas de radio, blogs y foros diversos y canales de televisión que le han dado cabida al tema, la mayoría, sin embrgo, desde una visión conservadora.

En esta coyuntura, parlamentarios de los partidos de la Concertación repusieron el proyecto que busca legalizar el aborto terapéutico contando además, con el apoyo de diputados de derecha.

Esta propuesta dormía en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados desde el año 2003. Su artículo único establece que “sólo con fines terapéutico se podrá interrumpir un embarazo. Para proceder a esta intervención se requerirá la opinión documentada de dos médicos cirujanos”.

Vale la pena recordar que el aborto terapéutico fue permitido en Chile por el Código de Salud del año 1931, que duró hasta septiembre de 1989, cuando la dictadura de Augusto Pinochet eliminó dicho derecho, penalizando el aborto en toda instancia. El

Artículo 119 del Código Sanitario de la época estipulaba algo similar a lo propuesto en el Proyecto de Ley ahora reflotado. El Código de Salud de la época consideraba la práctica del aborto terapéutico en función del riesgo vital de la madre, directo o asociado a severas malformaciones del feto en gestación.

Actualmente en Chile no está permitido ningún tipo de aborto; sin embargo, no es posible encontrar una definición de aborto en el Código Penal ni en el Código Sanitario chileno. Esto no inhibe la realización habitual de “interrupciones” de embarazos ectópicos o tubarios o que en la medicina privada exista espacio para este tipo de “procedimientos” en otos casos de riesgo grave para la salud de la madre.

El presidente de la Cámara del Diputados, el derechista Rodrigo Álvarez, inicialmente dio señales de declarar inadmisible el proyecto. Finalmente descartó esta posibilidad, pero queda el fantasma que significa la posibilidad de recurrir al Tribunal Constitucional (TC) si la iniciativa legal avanza. Cabe recordar que fue este el Tribunal que falló en contra de la distribución de la píldora del día después en todos los consultorios públicos del país en abril de 2008.

Una vez presentado, el proyecto deberá ser discutido en la Comisión de Salud, cuyo presidente, el demócrata cristiano Gabriel Silber, expresó su disposición para ponerla en trámite. Sin embargo, de pasar a la cámara alta, el presidente del Senado, el también derechista Jovino Novoa, explicó que podría declararlo inconstitucional porque –a su juicio– afecta algunas cuestiones constitucionales de fondo.

Las opiniones de expertas y el movimiento de mujeres “Negarle a una mujer la libertad de decidir respecto de unembarazo que compromete su salud y su vida es incoherente con la definición de Estado laico que tiene el chileno. Éste es un debate necesario”, precisó la investigadora Paulina Vidal Pollarolo, quien en 2008 coordinó el proyecto “Construcción de argumentos para la restitución en Chile del aborto por razones de salud”.

La docente del Programa de Estudios de Género y Sociedad – PROGENERO de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano fue clara en señalar que el ciudadano o ciudadana que se sitúa éticamente en este tema podrá apreciar que la prohibición total del aborto se opone a los principios morales que los propios grupos autodenominados “provida” dicen defender. “Cuando la vida de la mujer está en peligro, al prohibir el aborto se estaríapriorizando la vida de un feto que, para existir, depende de la vida de la mujer. En estas condiciones, negar todo tipo de aborto significaría aceptar la muerte de dos vidas”, sostuvo.

A su vez, Foro Red de Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos, la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI), la Mesa Ciudadana por el Derecho a Decidir y la Marcha Mundial de las Mujeres enviaron una carta a los parlamentarios y candidatos presidenciales de todo los sectores pidiendo la aplicación del aborto terapéutico. Fueron claras al afirmar que “el aborto terapéutico es un derecho humano, no un slogan de campaña”.

En su misiva recordaron a las y los representantes del Poder Legislativo el marco legal internacional y el problema sanitario que implica la ilegalidad del aborto terapéutico, de modo que finalmente se logre priorizar la salud de las mujeres sobre las convicciones y valoraciones personales.

Si las encuestas no mienten, la última realizada en diciembre de 2008 por el Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea, CERC, reveló que más del 60 por ciento de la población chilena está a favor del aborto terapéutico. Por lo tanto es de esperar que el tema se haya instalado para quedarse en la campaña presidencial, lo que podría permitir, de una vez por todas, el inicio del debate para alcanzar una ley que respete los derechos sexuales yreproductivos de las mujeres.

Fuente: clam.org.br

Source: Marzo 2009

España: IU critica que Iglesia haga 'guerra santa' contra aborto basada en la mentira

El coordinador de IU en Andalucía, Diego Valderas, ha criticado que la Iglesia desarrolle una ‘guerra santa’ contra el aborto basada en ‘la mentira’, tras conocerse que las cofradías cordobesas lucirán en los pasos de Semana Santa lazos blancos en señal de protesta por la reforma de la ley.

Valderas ha calificado esta campaña como ‘demagógica e irracional’ y ha asegurado que se trata de un ‘llamamiento a la confrontación ciudadana’ por su utilización de las imágenes religiosas y de la Semana Santa para enfrentar a los ciudadanos. 

A su juicio, el uso de una manifestación cultural ‘tan del pueblo andaluz’ como los tronos y las imágenes religiosas, ‘que gustan a creyentes y no creyentes’, pone a la Iglesia ‘una vez más en donde ha estado siempre, en la derecha’.

El coordinador andaluz de IU considera ‘indecente’ la postura de la Iglesia ante un cambio legal que supone ‘garantizar la libertad de cualquier mujer a la hora de decidir respecto a su maternidad’.

Fuente: terra.com.es

Source: Marzo 2009

Obispos, aborto y castidad

La Iglesia católica ha puesto en marcha una campaña fundamentalista con el fin de paralizar la revisión de la ley de aborto vigente. Pero también prohíbe la contracepción. Sólo permite la castidad o el natalismo salvaje Por JESÚS MOSTERÍN

La actual campaña de la Conferencia Episcopal contra los linces y las mujeres que abortan pone de relieve el patético deterioro de la formación intelectual del clero, que si bien nunca ha sobresalido por su nivel científico, al menos en el pasado era capaz de distinguir el ser en potencia del ser en acto. ¿Dónde quedó la teología escolástica del siglo XIII, que incorporó esas nociones aristotélicas? ¿Qué fue de la sutileza de los cardenales renacentistas? La imagen de deslavazada charlatanería y de enfermiza obsesión antisexual que ofrecen los pronunciamientos de la jerarquía católica no sólo choca con la ciencia y la racionalidad, sino que incluso carece de base o precedente alguno en las enseñanzas que los Evangelios atribuyen a Jesús.

La campaña episcopal se basa en el burdo sofisma de confundir un embrión (o incluso una célula madre) con un hombre. Por eso dicen que abortar es matar a un hombre, cometer un homicidio. El aborto está permitido y liberalizado en Estados Unidos, Francia, Italia, Portugal, Japón, India, China y en tantos otros países en los que el homicidio está prohibido. ¿Será verdad que todos ellos caen en la flagrante contradicción de prohibir y permitir al mismo tiempo el homicidio, como pretenden los agitadores religiosos, o será más bien que el aborto no tiene nada que ver con el homicidio? De hecho, el único motivo para prohibir el aborto es el fundamentalismo religioso. Ninguna otra razón moral, médica, filosófica ni política avala tal proscripción. Donde la Iglesia católica (o el islamismo) no es prepotente y dominante, el aborto está permitido, al menos durante las primeras semanas (14, de promedio).

Una bellota no es un roble. Los cerdos de Jabugo se alimentan de bellotas, no de robles. Y un cajón de bellotas no constituye un robledo. Un roble es un árbol, mientras que una bellota no es un árbol, sino sólo una semilla. Por eso la prohibición de talar los robles no implica la prohibición de recoger sus frutos. Entre el zigoto originario, la bellota y el roble hay una continuidad genealógica celular: la bellota y el roble se han formado mediante sucesivas divisiones celulares (por mitosis) a partir del mismo zigoto. El zigoto, la bellota y el roble constituyen distintas etapas de un mismo organismo. Es lo que Aristóteles expresaba diciendo que la bellota no es un roble de verdad, un roble en acto, sino sólo un roble en potencia, algo que, sin ser un roble, podría llegar a serlo. Una oruga no es una mariposa. Una oruga se arrastra por el suelo, come hojas, carece de alas, no se parece nada a una mariposa ni tiene las propiedades típicas de las mariposas. Incluso hay a quien le encantan las mariposas, pero le dan asco las orugas. Sin embargo, una oruga es una mariposa en potencia.

Cuando el espermatozoide de un hombre fecunda el óvulo maduro de una mujer y los núcleos haploides de ambos gametos se funden para formar un nuevo núcleo diploide, se forma un zigoto que (en circunstancias favorables) puede convertirse en el inicio de un linaje celular humano, de un organismo que pasa por sus diversas etapas de mórula, blástula, embrión, feto y, finalmente, hombre o mujer en acto. Aunque estadios de un desarrollo orgánico sucesivo, el zigoto no es una blástula, y el embrión no es un hombre. Un embrión es un conglomerado celular del tamaño y peso de un renacuajo o una bellota, que vive en un medio líquido y es incapaz por sí mismo de ingerir alimentos, respirar o excretar -no digamos ya de sentir o pensar-, por lo que sólo pervive como parásito interno de su madre, a través de cuyo sistema sanguíneo come, respira y excreta. Este parásito encierra la potencialidad de desarrollarse durante meses hasta llegar a convertirse en un hombre. Es un milagro maravilloso, y la mujer en cuyo seno se produzca puede sentirse realizada y satisfecha. Pero en definitiva es a ella a quien corresponde decidir si es el momento oportuno para realizar milagros en su vientre.

El niño es un anciano en potencia, pero un niño no tiene derecho a la jubilación. Un hombre vivo es un cadáver en potencia, pero no es lo mismo enterrar a un hombre vivo que a un cadáver. A los vegetarianos, a los que les está prohibido comer carne, se les permite comer huevos, porque los huevos no son gallinas, aunque tengan la potencialidad de llegar a serlas. Un embrión no es un hombre, y por tanto eliminar un embrión no es matar a un hombre. El aborto no es un homicidio. Y el uso de células madre en la investigación, tampoco.

Otra falacia consiste en decir que, si los padres de Beethoven hubieran abortado, no habría habido Quinta Sinfonía, y si nuestros padres hubieran abortado el embrión del que surgimos, ahora no existiríamos. Pero si los padres de Beethoven y los nuestros hubieran sido castos, tampoco habría Quinta Sinfonía y tampoco existiríamos nosotros. Si esto es un argumento para prohibir el aborto, también lo es para prohibir la castidad. Pero tanta prohibición supongo que resultaría excesiva incluso para la Iglesia católica. Una de sus múltiples contradicciones estriba en que impone un natalismo salvaje a los demás, mientras a sus propios sacerdotes y monjas les exige el celibato y la castidad absoluta.

Desde luego, la contracepción es mucho mejor que el aborto, pero la Iglesia la prohíbe también (siguiendo en ambos casos al ex-maniqueo Agustín de Hipona, no a Jesús). Tanto el anterior papa Wojtyla como el actual papa Ratzinger se han dedicado a viajar por África y Latinoamérica despotricando contra los preservativos y el aborto, lo que equivale a promover el sida y la miseria. En cualquier caso, la contracepción puede fallar. A veces el embarazo imprevisto será una sorpresa muy agradable. Otras veces, llevarlo a término supondría partir por la mitad la vida de una mujer, arruinar su carrera profesional o incluso traer al mundo un subnormal profundo o un vegetal humano descerebrado. Sólo a la mujer implicada le es dado juzgar esas graves circunstancias, y no a la caterva arrogante de prelados, jueces, médicos y burócratas empeñados en decidir por ella. El aborto es un trauma. Ninguna mujer lo practica por gusto o a la ligera. Pero la procreación y la maternidad son algo demasiado importante como para dejarlo al albur de un descuido o una violación. El aborto, como el divorcio o los bomberos, se inventó para cuando las cosas fallan.

Muchas parejas anhelan tener hijos, muchas mujeres desean quedar embarazadas y esperan con ilusión el nacimiento de la criatura. El infante querido y deseado suele estar bien alimentado y educado, colmado de cariño y estimulación y (salvo raro defecto genético) su cerebro se desarrolla bien. Por desgracia, el mundo está lleno de madres violadas o forzadas y de niños no deseados, abandonados a la mendicidad y la delincuencia, famélicos, con los cerebros malformados por la carencia alimentaria y la falta de estímulos, carne de cañón de guerrillas crueles y explotaciones prematuras. La jerarquía eclesiástica se ensaña con esas mujeres desgraciadas. El cardenal nicaragüense Obando y Bravo se opuso al aborto terapéutico de una niña de nueve años, violada, enferma y con su vida en peligro. Hace un par de años, la Iglesia de Nicaragua acabó apoyando políticamente al dictador Daniel Ortega a cambio de que éste prohibiese definitivamente el aborto terapéutico. Hace unas semanas el arzobispo Cardoso ha excomulgado en Brasil a la madre de otra niña de nueve años violada por su padrastro y en peligro de muerte por su embarazo doble, así como a los médicos que efectuaron el aborto. En 2007 se hizo famoso el caso de Miss D, una irlandesa de 17 años embarazada con un feto con anencefalia, es decir, sin cerebro ni parte del cráneo, condenado a ser un niño vegetativo, ciego, sordo, irremediablemente inconsciente, incapaz de percibir, pensar ni sentir nada, ni siquiera dolor. Las autoridades impidieron que Miss D fuera a Inglaterra a abortar, aunque más tarde los tribunales anularon la prohibición. Los grupos católicos fanáticos presionan para que se impida a las irlandesas que viajen a Inglaterra a abortar, lo que choca con la legislación comunitaria, que garantiza la libertad de movimientos en la UE.

En España misma, el año pasado, una mujer preñada de un feto con holoprosencefalia, condenado a morir al nacer o a vivir como vegetal, tuvo que ir a Francia a abortar. El derecho a abortar es para muchas mujeres más importante que el derecho a votar en las elecciones, y ha de serles reconocido incluso por aquellos que personalmente jamás abortarían. En 1985 se aprobó la reforma del Código Penal para cumplir a medias y mal el programa electoral del PSOE. Desde entonces, tanto los Gobiernos de Felipe González como de Zapatero se han dedicado a marear la perdiz, diciendo que no era el momento oportuno y que había que esperar a que los obispos dejasen de vociferar. Pero los obispos nunca van a dejar de vociferar. Después de 24 años de remilgos, espero que los socialistas se decidan finalmente a liberalizar el aborto dentro de las primeras semanas del embarazo. Tampoco hace falta ser tan progre para ello. Margaret Thatcher lo tenía ya perfectamente asumido hace 30 años.

Jesús Mosterín es profesor de Investigación en el Instituto de Filosofía del CSIC.

Fuente: elpais.com

Source: Marzo 2009

Los abortos legales aumentaron un 242,6 por ciento en ocho años en Brasil

Río de Janeiro, 22 mar (EFE).- Los abortos legales en Brasil aumentaron un 242,6 por ciento en ocho años, al pasar de 946 en 2000 a 3.241 el año pasado, según el Ministerio de Salud.

De acuerdo con los datos del departamento brasileño de Salud publicados hoy por el diario “O Globo”, de las 3.241 mujeres que abortaron legalmente el año pasado, 49 tenían entre 10 y 14 años y habían sido víctimas de abusos, frente a los dieciséis casos de niñas de esa edad en 2000. 

En cuanto a las adolescentes, la cifra de abortos autorizados entre los 15 y los 19 años aumentó de 192 en 2000 a 578 en 2008.

En Brasil, el aborto está permitido en casos de violación o de riesgo de vida para la madre.

La mayoría de las mujeres que acude a hospitales públicos para interrumpir su embarazo alega haber sufrido una violación.

El asunto volvió a la palestra en Brasil recientemente, debido a la polémica generada por el caso de una niña de 9 años que abortó legalmente dos gemelos, fruto de las violaciones de que era objeto desde hacía varios años por parte de su padrastro.

El caso tuvo repercusiones internacionales, pues el arzobispo de Olinda y Recife, José Sobrinho Cardoso, anunció la excomunión tanto de la madre de la menor, que autorizó el aborto, como de los miembros del equipo médico que participaron en la operación.

En la polémica intervinieron desde el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que lamentó “profundamente” la actitud de la Iglesia, hasta el Vaticano, cuyos jerarcas hicieron declaraciones contradictorias sobre el caso.

Según estadísticas del Servicio de Violencia Sexual del Hospital Pérola Byington de Sao Paulo, centro de referencia en Brasil en estos casos, el 43 por ciento de las pacientes atendidas son niñas de hasta 12 años violadas, en la mayoría de los casos por parientes o conocidos.

Además, sólo el año pasado fueron atendidas en hospitales públicos 236.749 mujeres que sufrieron complicaciones al tratar de abortar por medios rudimentarios o en clínicas clandestinas.

De acuerdo con el Ministerio, por cada mujer que acude a hospitales por complicaciones, otras cuatro logran interrumpir satisfactoriamente su embarazo en clínicas clandestinas, por lo que los abortos ilegales en Brasil pueden aproximarse a 1,2 millones al año. EFE cm/acm

Fuente: elconfidencial.com

Source: Marzo 2009

Miles de mujeres en Filipinas siguen muriendo por complicaciones en el parto, de acuerdo con el UNFPA

Madrid, 24 Mar. (Europa Press)

Miles de mujeres filipinas siguen muriendo debido a las complicaciones relacionadas con el parto, de acuerdo con un estudio del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés), que señala que 230 mujeres mueren por cada 100.000 nacimientos, comparados con las 14 muertes en Singapur. 

Las causas de las muertes maternas se deben a hemorragias, septicemia, desórdenes en la tensión sanguínea o durante el embarazo, entre otras complicaciones, la mayoría de las cuales son evitables si se realizara un diagnóstico adecuado y una intervención, informa la agencia de noticias humanitarias de la ONU, IRIN.

“El ratio de mortalidad materna en Filipinas es uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que probablemente no se alcance en 2015”, según la representante para Filipinas del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Vanessa Tobin. El país cuanta con una tasa de 160 muertes por cada 100.000 nacimientos mientras que su objetivo se encuentra en las 55 y 60 por cada 100.000.  

Algo crucial para reducir las muertes maternas es contar con la presencia de un asistente especializado durante el parto. “Sólo el 60 por ciento de los nacimientos aquí es supervisado por un especialista, que puede ser un médico, una enfermera o una matrona, pero lo que no se acepta en esta definición es la asistencia tradicional” que no cuenta con un entrenamiento formal, según Tobin.

“El objetivo intermedio para alcanzar el ODM es contar con un especialista presente durante todos los nacimientos. Hasta que esto ocurra, no podremos reducir el número de muertes maternas en este país”, aseguró Tobin.

Los especialistas dicen que las cifras de mortalidad materna pueden reducirse por la distribución de sanidad entre las más de 7.000 islas supone un desafío significativo. Las disparidades también se muestran entre las provincias de la isla de Luzon –donde se asiste un 90 por ciento de partos– y las regiones en desarrollo de Mindanao –donde sólo se asiste un 24 por ciento–.

“En algunos casos, una matrona es asignada a dos o tres ‘barangays –pequeñas divisiones administrativas–, separadas por amplias zonas de agua”, según la directora de una ONG que trabaja con la UNFPA, Fatima Pir Allian. “Así que muchas mujeres optan por una asistencia tradicional en los partos”, añadió.

La inaccesibilidad y la falta de personal son los principales factores que contribuyen a que Mindanao tenga uno de los índices de mortalidad materna más altos del país. Además, las tres décadas de conflicto armado han exacerbado el problema de la falta de personal y la accesibilidad.

Source: Marzo 2009

El Aborto Intelectual

El desarrollo de las ideas y el debate público del país, son propios del siglo pasado. Por Hermann Mondaca

Escrito por Hermann Mondaca Raiteri

La sociedad chilena a nivel del desarrollo de las ideas tiene la fisonomía de un adolescente desnutrido.

En efecto la polémica reciente desatada a nivel nacional en relación a las palabras del ex presidente y senador Eduardo Frei en cuanto a que es necesario debatir el tema del aborto terapéutico, vuelve a demostrar una vez más, que el desarrollo de
las ideas y el debate público del país, es propio del siglo pasado.

Este estado de postración de las ideas y del debate público tiene como responsables a los propios actores políticos democráticos por un lado y al férreo fundamentalismo de una derecha conservadora en el pensamiento y liberal en la economía, por otro.
Entremedio la sociedad civil está atrapada, ahogada y sin voz.

¿De qué estamos hablando? El aborto terapéutico es provocado con la intención interrumpir el embarazo, en distintos contextos sociales y legales, con o sin asistencia médica. En el mundo se estima que anualmente cuarenta y seis millones de mujeres recurren al aborto inducido para terminar con el embarazo no deseado, de estos la mitad se considera abortos inseguros, en donde la vida de
la mujer suele estar en grave peligro. Se estima que el aborto inseguro es la causa de muerte de unas 600.000 muertes maternas cada año. El aborto terapéutico puede ser inducido de muchas maneras y la elección depende del desarrollo del embrión o feto, de la salud de la madre, del contexto socioeconómico y especialmente del acceso a los servicios médicos y de los límites puestos por la legislación, entre otros factores.

En Chile existió una disposición legal que permitía en casos fundados por un equipo médico proteger la vida de la madre e interrumpir el embarazo; esta disposición legal estuvo vigente desde 1931 hasta 1989, fecha en que la dictadura militar prohibió de manera tajante y absoluta poner fin a cualquier embarazo, por
cierto sin discusión ninguna.

Sin duda aquello ha sido efectivo solo para las mujeres de condición económica pobre, pues es un secreto a voces que las mujeres que poseen recursos económicos lo realizan privadamente y en condiciones médicas óptimas. No es menor constatar que en el país se reconocen cerca de los 250.000 abortos al año y estos abortos son transversales socialmente hablando.

Entonces la pregunta que cabe hacerse ¿es necesario poner éste y otros temas más en la discusión pública? ¿Qué piensan y opinan las organizaciones de mujeres al respecto? ¿Es que las mujeres no tienen derecho de decidir sobre su propio cuerpo para interrumpir un embarazo cuando su propia vida esta en riesgo? ¿Por qué hay sectores que no desean el debate público y se amparan en fundamentalismos ideológicos y religiosos? De donde viene el miedo al debate público? Parece que la razón fundamental radica en la fragilidad de estas posiciones ortodoxas y conservadores que solo subsisten en un marco autoritario o de cierre o cerco medial de los temas de debate.

¿Por qué la sociedad ha de seguir aceptando que las decisiones de la vida humana y en particular de la vida de las mujeres siga dependiendo de esta anquilosada visión patriarcal, machista y de fundamentalismos religiosos que priman en la actualidad en nuestro país y aparecen como dominantes?

No solo dominan la totalidad de la economía y del mercado, no solo reciben las máximos prebendas del Estado para el impulso y desarrollo del neoliberalismo, sino que además levantan sus ideas a nivel de “principios intransables” como expresa el candidato de la derecha Sebastián Piñera, surgen como los censores temáticos de qué puede discutir la gente y de qué no se puede hablar.

Son portadores de una censura temática que se oficializa a través del poder económico y el control de los medios de comunicación que actúan como replicantes, y de la cual en la mayoría de los casos son sus dueños y se produce un cierre de censura fáctica en la cual los actores sociales no poseen voz. Su fundamento es que esto se resolvió, como muchas cosas, en el periodo de la dictadura.

El silenciamiento de estos temas le hace un mal enorme a esta débil democracia con corsette autoritario, que se ha construido en estos 18 años de transición y de transacción de los valores libertarios y progresistas.

El silenciamiento solo contribuye a que la sociedad civil ceda terreno ideólogo cultural en todos los ámbitos a los sectores económicos dominantes. Así ocurrió con la píldora del día después que enterró más de cincuenta años de políticas públicas en salud en el país.

Estos momentos son particularmente importantes para que surja la voz de la sociedad civil e influya e influencie al propio mundo político ampliando y conquistando los espacios comunicacionales desde los distintos medios electrónicos, radio, prensa escrita e incluso la cerrada televisión.

Solo en la medida que construyamos una sociedad civil sólida, influyente y autónoma del Estado y del mercado, avanzaremos en construir una democracia sólida, estable y participativa.

El economista y multimillonario George Soros, señala que las grandes amenazas para la democracia ya no son ni el comunismo, ni el fascismo, sino lo que el llama “los fundamentalistas del mercado”, para quienes la expansión económica es un fin en si mismo, siendo el arquetipo de quienes justifican el sacrificio de la democracia y el pluralismo para lograr estos fines. Soros afirma que el resurgimiento del capitalismo laissez-faire, con su tendencia a monopolizar el poder y portadores de concepciones conservadoras, son la principal amenaza de la “sociedad abierta”,
en donde las animosidades morales, sociales o religiosas pueden ser diluidas al darle acceso al libre flujo de las ideas a las distintas ideologías y puntos de vista.

Todo lo contrario a los propiciadores del aborto intelectual de la sociedad chilena.

Fuente: elmorrocotudo.cl

Source: Marzo 2009

La política y el aborto terapéutico en Chile

El probable candidato presidencial del oficialismo chileno, Eduardo Frei, accedió a debatir sobre el restablecimiento del aborto terapéutico en Chile, pero la mayoría en su partido se opone a esta medida.

En un acto de campaña electoral, el senador dijo que “vamos a discutir y analizar el tema”, que le habían solicitado los partidos Socialista y Por la Democracia, recordando que en Chile era legal el aborto terapéutico hasta el año 1984 y en 1989 fue derogado por el régimen militar.

 Su partido, la Democracia Cristiana, en línea con la iglesia católica, no acepta ningún tipo de aborto, pero Frei reflexionó que se trata de respetar “las decisiones personales y no pretendamos arrogarnos la moral”.

En entrevista con la radio local, Frei abordó este tema recordando el caso de una niña de nueve años embarazada producto de una violación en Brasil, donde la opción tomada por el padre fue el aborto, preguntando “si se puede castigar a un padre que toma una decisión de esta naturaleza”.

Con esta posición, el candidato aceptaba abrir el debate de incluir este asunto en el futuro programa de gobierno de la coalición oficialista, con vistas a las elecciones presidenciales y parlamentarias del próximo 11 de diciembre.

Pero numerosos dirigentes democristianos le han cerrado la oportunidad a debatir este tema en el partido, que en un congreso ideológico en 2008 rechazó rotundamente todo tipo de aborto.

En muchos países, el aborto terapéutico se practica solo en caso de riesgo vital de la madre, pero en Chile está prohibido el aborto en todas sus formas, aunque sea por razones médicas.

Pese a la prohibición, según datos oficiales, los abortos suman unos 40.000 anuales, pero se estima que los que se realizan mediante prácticas clandestinas ilegales llegan a los 160.000, una de las más altas cifras de América Latina, según expertos.

Recientemente, el coordinador del Comité de Derechos Sexuales de la Federación Internacional de Ginecólogos y Obstetras, Aníbal Faúndez, señaló que en las naciones donde el aborto está legalizado no se produce con mayor frecuencia.

Confirmó que en Chile “hay una menor tasa de mortalidad materna por aborto, pero sin duda se tiene la tasa más alta de abortos de la región”.

La tasa de abortos es de 50 por cada 1.000 mujeres en edad fértil, muy por encima de la que se registra en Alemania, Bélgica y Holanda, países donde esta práctica es legal y en los que, según un reciente estudio, los abortos son menores a 10 por cada 1.000 mujeres.

En Colombia y Brasil, donde la interrupción del embarazo se produce con restricciones en casos de violación o por razones terapéuticas, la cifra llega a 30 y 40 por cada 1.000 mujeres, respectivamente.

El senador Juan Antonio Coloma, líder de la derechista Unión Demócrata Independiente, comentó que le sorprendió que para “congraciarse” con los sectores de izquierda, que han planteado el aborto terapéutico como una bandera de lucha, “Frei muestre debilidad en sus convicciones”.

El tema también fue criticado por la secretaria general del también derechista Renovación Nacional, la diputada Lily Pérez, quien llamó al senador Frei a no utilizar el aborto en su campaña para captar votos, con miras a las primarias de la Concertación, que se realizan el 5 de abril.

Ese día Frei se medirá al senador radical José Antonio Gómez en la primera de seis elecciones internas con vistas a definir el candidato oficialista.

Se prevé que el democristiano obtenga la victoria y se convierta en el abanderado que enfrente al empresario derechista Sebastián Piñera, quien está al frente de las encuestas.

Las leyes chilenas contra el aborto se encuentran en el Código Penal, bajo el título de Crímenes y Delitos contra el Orden Familiar y la Moralidad Pública, siendo de las más restrictivas del mundo.

Se castiga todo aborto intencional, así como los causados por un acto violento contra una mujer embarazada. También se sanciona al que practica el aborto como a la mujer que consiente en ello.

La pena por este delito es de 3 a 5 años por obtener un aborto y de 541 días a 3 años por proveer un aborto.

Las mujeres pobres son las más penalizadas por practicar el aborto, debido al riesgo que conlleva hacerlo clandestinamente, que en muchos casos concluyen en los hospitales públicos, donde son denunciadas y entregadas a la policía.

Al hombre se le libera de toda responsabilidad. (Xinhua)

17/03/2009

Fuente: spanish.peopledaily.com.cn

Source: Marzo 2009

La otra "inseguridad"

(Por Mariana Carbajal en Página 12 del 14.03.09)

Se llamaba Romina Gélvez. Tenía 22 años. Murió ayer en el Hospital Español de Mendoza. Estaba con muerte cerebral desde el domingo. La desesperación frente a un embarazo no deseado la empujó el viernes 6 a recurrir a una curandera del barrio La Gloria, en el departamento de Godoy Cruz, para que le practicara un aborto. El procedimiento no fue seguro: hubo una sonda de por medio. Llegó al Hospital Paroissien, de Maipú, con un cuadro infeccioso crítico. Nunca se recuperó. Romina no tuvo los 3000 o 4000 pesos que se requieren para acceder en la Argentina a un aborto seguro. Clandestino, sí, pero seguro. No fue el único caso fatal en la misma semana. La penalización del aborto está matando a las mujeres pobres. Pero de esa “inseguridad” que impacta exclusivamente en cuerpos femeninos, pobres, silenciosos, los grandes medios de comunicación no se hacen eco. Esas muertes, evitables todas, no importan.

Esta semana se habló y mucho desde algunas pantallas de TV y desde la tapa de ciertos diarios de otras muertes. Mucho se amplificó la “seguidilla” de policías bonaerenses asesinados en enfrentamientos con delincuentes: cuatro en 22 días, cuando en todo el 2008 habían caído ocho.

En los últimos 22 días murieron también cuatro mujeres por las consecuencias de abortos inseguros, pero de esa “inseguridad” se habla poco y nada: Romina Gélvez falleció ayer. Ana Machuca, el martes, en Reconquista, Santa Fe. Perla, 24 años, empleada de una empresa de limpieza, el 21 de febrero, en Rosario y un día antes, el 20, en esa misma ciudad, Carina, 30, madre de tres nenes, trabajadora doméstica. Y antes que ellas, en lo que va de 2009, el aborto inseguro mató a María Soledad Villagra, de 25 años, en Catamarca –fue el 7 de enero–, y a Soledad Mendoza, de 21 años, en Santiago del Estero, el 4 de ese mes, Y a Sofía Viviana Juárez, de 19 años, en una pequeñ a localidad del norte santiagueño, el 12 de enero. Y unos días antes quedó al borde de la muerte, sin útero ni ovario, una niña de 12 años en Mendoza, en el Hospital Lagomaggiore.

La lista va a continuar. En promedio, son asesinadas por el aborto inseguro alrededor de un centenar de mujeres de escasos recursos, de barrios humildes, como Ana Machuca, que tenía 28 años y una infección generalizada cuando llegó al Hospital de Reconquista. La situación extrema de enfrentar un embarazo que tampoco quería la llevó a introducirse una aguja de tejer. Ella solita. Cuando la vieron los médicos, el cuadro infeccioso era ya irreversible.

¿Cuándo va a resonar en las pantallas y los micrófonos de las radios el dolor de las madres y los hijos de estas mujeres que ya no están? Sus muertes podrían haberse evitado: con campañas de difusión masivas que informen que es un derecho acceder a anticonceptivos gratuitos en centros de salud de todo el país, con stock permanente de métodos y consejería en salitas y hospitales, con educación sexual en todas las aulas, con una política que no penalice a las mujeres que deciden abortar como último recurso, con servicios de aborto seguro y gratuito.

Está demostrado que la penalización no evita que las mujeres aborten. Lo hacen igual, con graves riesgos. De esa “inseguridad” pocos hablan. 

¿Cuántas Rominas más tendrán que morir hasta que legisladores y funcionarios que deben pensar en el desarrollo de políticas sanitarias lo comprendan?

Source: Marzo 2009