Autorizan aborto para una niña de 11 años que fue violada en Argentina

(CNN Español) – El Ministerio Público Fiscal de Argentina autorizó el aborto de una niña que las autoridades dicen que fue violada en la provincia Córdoba, según confirmó dicha institución a CNN en Español.

La niña tiene 11 años es residente de la localidad de Villa Dolores, a unos 200 kilómetros al sur de la capital de la provincia. Quedó embarazada tras ser presuntamente violada por una persona que, de acuerdo con el Ministerio Público, “era cercana a su entorno”.

Esta persona ya fue detenida, está imputada por abuso agravado por acceso carnal y se encuentra en la cárcel mientras espera el proceso de instrucción. CNN en Español trató de averiguar si había admitido o no los cargos, pero el caso se encuentra bajo secreto de sumario, por lo que no pudieron dar esta información.

Fue la madre la que solicitó permiso para que la niña abortara. La petición la hizo inicialmente en la Fiscalía de la localidad, pero ésta no es la que puede otorgarlo, por lo que transfirió el caso al Ministerio Público Fiscal, quien aprobó el aborto.

El fiscal pidió que, una vez realizada la cirugía, se guarde parte del material biológico “para que sirva como prueba para confirmar la autoría”, explicó el Ministerio Público.

El caso se ha gestionado como un tema nacional ya que, tal y como explicó el Ministerio Público, la provincia no permite el aborto ni siquiera en caso de violación, como sí estipulan las leyes del país. Por ello, la operación será efectuada en Maternidad Nacional, en Córdoba capital, el único hospital nacional de la provincia y, por lo tanto, el único en el que se pueden practicar abortos, indicaron tanto el Gobierno de la provincia como el Ministerio Público.

Los detalles del caso, como cuándo sucedieron los hechos o de cuánto estaba embaraza la menor, permanecen bajo secreto, así como su identidad, para proteger a la niña. “Nuestra obligación es mantener en secreto esta información ya que involucra a una menor”, señaló el Ministerio Público.

Información tomada de https://cnnespanol.cnn.com

Más de 4.200 personas fueron denunciadas por aborto en México en una década

En los últimos tres años hubo 228 sentencias condenatorias por interrumpir el embarazo y, en los últimos cinco, 19 mujeres ingresaron en prisión.

El aborto en México no solo está penalizado: también es un delito altamente perseguido. Para GIRE, uno de los grupos de presión más activos en defensa de la interrupción legal del embarazo en el país norteamericano, “la criminalización tiene consecuencias como el precario o nulo acceso a causales legales de aborto y la denuncia de mujeres con emergencias obstétricas”, ha señalado en un informe presentado este jueves. Precisamente, la mayor parte de las denuncias por aborto en México proviene de los mismos prestadores de servicios de salud. En los 10 últimos años, según las cifras de la organización, un total de 4.246 personas (hombres y mujeres) fueron denunciadas por interrupción de embarazos, lo que en promedio significa más de una acusación al día.

“Nunca había visto el vínculo tan claro, como se ve en este estudio, entre la inclusión de un delito en el código penal y el comportamiento de los profesionales de la salud”, reconoce Ana Laura Magaloni, profesora de derecho del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), durante la presentación del documento, en un aula abarrotada de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). “El impacto es enorme: los profesionales de la salud consideran que están cometiendo un delito y las mujeres que entran a los hospitales con alguna emergencia obstétrica se encuentran en un peligro mayor”, explica. “Los prestadores de salud no conocen la normativa o, aun cuando la conocen, quieren castigarlas”, remacha la directora de GIRE, Regina Tamés.

Solo uno de las 32 entidades que componen la República mexicana permite el aborto libre hasta la duodécima semana de gestación: la Ciudad de México, con una regulación que se remonta a más de una década atrás. Las diferencias con el resto de Estados son abismales. La única causa de interrupción legal del embarazo en todo el país es la violación: 24 Estados recogen como causa el riesgo de muerte para la madre; 16, alteraciones genéticas graves; otros 15 contemplan el riesgo a la salud y la inseminación artificial no consentida; y solo dos aceptan razones socioeconómicas. “Esto genera una gran desigualdad entre las mexicanas”, apunta el director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Pedro Salazar.

Anahí vive en Baja California (norte) y hace 10 años sufrió un aborto tras una caída accidental. Entonces tenía 21 años y ni ella, ni su pareja, ni su familia sabían que estaba embarazada, según recoge el testimonio. En la caída se golpeó la nuca y perdió el conocimiento. Al despertarse vio que su ropa estaba manchada de sangre. Su cuñada encontró el feto en el suelo. Al llevarla al hospital, sin recibir la atención médica necesaria, fue acusada de homicidio doloso en grado de parentesco. En 2102 fue condenada a 20 años de prisión. Cuatro años más tarde, ante la falta de pruebas por este delito, la joven consiguió la absolución. El de Anahí es solo uno de los casos que recoge el estudio, titulado Castigo o maternidad, que da cabida tanto a relatos de mujeres que han sido acompañados por abogados del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) como a otros documentados por terceras organizaciones.

Las situaciones recopiladas van desde violaciones, como el caso de Guadalupe, en Querétaro (centro), que decidió no denunciar el ataque y tomó al día siguiente una píldora anticonceptiva de emergencia. A pesar de la medida de precaución, se quedó embarazada. Una madrugada sintió un fuerte dolor abdominal y su padre la llevó al hospital: allí, ante el aborto involuntario que estaba sufriendo, fue víctima de acusaciones y gritos por parte del personal médico, que se encargó de dar parte a la fiscalía. Un mes después fue llamada a declarar. Ante la falta de pruebas se archivó definitivamente la causa. En Michoacán (centro), Gabriela acudió a abortar legalmente a Ciudad de México por voluntad propia. Al descubrir el hecho, su pareja le denunció. Tras presentar el comprobante de que la interrupción se hizo en la capital mexicana, la dejaron en libertad.

El número de denuncias recopiladas en el informe, así como las cifras sobre investigaciones abiertas, sentencias e ingresos en prisión, corresponde a hombres y mujeres. Si bien de algunos Estados recibieron la información desagregada por sexos, muchos de ellos no tenían sistematizada esta variable. Desde enero de 2015 hasta abril de 2018, hubo 1.666 investigaciones abiertas por aborto; 228 personas fueron sentenciadas por este motivo y 53 (19 mujeres) ingresaron en prisión definitiva. En algunos casos, las mujeres son acusadas de delitos como infanticidio y homicidio en razón de parentesco. Las sentencias condenatorias que no acaban en prisión pasan de multas a trabajos para la comunidad o “tratamientos médicos integrales”. El informe destaca también que la criminalización por aborto afecta sobre todo a las mujeres en situación de vulnerabilidad, que provienen de comunidades marginadas, de contextos de violencia, con falta de acceso a la información y de servicios de salud reproductiva.

Por todo ello, GIRE, con más de un cuarto de siglo de experiencia a sus espaldas, reclama a los parlamentos estatales la despenalización del aborto “durante el primer trimestre de la gestación”. En su apoyo, la profesora Magaloni incidió en que “hay 19 congresos estatales donde Morena tiene mayoría, yo sí creo que podría ser una circunstancia idónea para cambiar las legislaciones”. No obstante, el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, no es un ferviente defensor de este derecho: lo único que llegó a admitir en campaña es que lo sometería a consulta popular.

Tomado de https://elpais.com

Chile ejemplo de acompañamiento profesional en el parto

Por Anita Román Morra*

En mi calidad de presidenta nacional del Colegio de Matronas y Matrones de Chile, me correspondió hace unos meses conocer la realidad en México, en el marco del convenio que ha firmado MILES con organizaciones de la nación del norte, a fin de conocer la realidad de la matronería, en particular de la labor que realizan nuestras colegas, que son licenciadas en enfermería y obstetricia.

Hay diferencias, que más bien se refieren a la regulación o legislación que le otorga el reconocimiento a las licenciadas obstétricas como profesionales con competencias para hacerse cargo del proceso reproductivo, nuestro interés colaborativo en este proyecto es demostrar que el éxito de las políticas públicas de salud reproductiva en Chile está basado en el rol que le asigne el Estado chileno a la matronería y que la matrona como profesional está dentro de un equipo de salud con atribuciones mínimas necesarias en normativas legales que le confieren la responsabilidad de hacerse cargo de la normalidad de este proceso teniendo en cuenta que para ella tiene los conocimientos de los procesos de anormalidad que serán los signos que prevengan el daño, siendo también su responsabilidad avisarle al médico cuando el proceso empiece a presentar las primeras señales de anormalidad.

Este trabajo conjunto que realizan los equipos de salud reproductiva son los que le han permitido a Chile tener indicadores de país desarrollado en los procesos de partería.

Por eso es importante el resultado de este convenio, que permitirá a nuestro gremio compartir conocimientos a las colegas del hermanos país de México, de manera tal de empoderarlas en el rol activo que debe tener el acompañamiento de la madre, y pasar a tener una posición más activa.

Que un país como México ponga sus ojos en el nuestro nos enorgullece como matronas y nos permite proyectar con orgullo las estadísticas que dan cuenta de la importancia de la matronería profesional.

Tenemos las cifras más bajas de Latinoamérica en cuanto a mortalidad materna y perinatal, no sólo por los más de 180 años de historia que tenemos como profesionales en Chile, sino que además por la formación académica y desarrollo profesional que tiene como elemento fundamental la incorporación y actualización permanente de contenidos de salud sexual y reproductiva, tales como, las medidas conducente para el acompañamiento y el parto respetado.

También ha sido fundamental la implementación de políticas públicas, que han promovido un trabajo de acompañamiento más permanente a las mujeres chilenas, como el programa Chile Crece Contigo, la administración por parte de matronas y matrones de métodos anticonceptivos o el postnatal de 6 meses, entre otras iniciativas.

Con México se nos abren puertas de transferencia de conocimientos inimaginables, y estamos confiadas en que esta primera colaboración será la puerta de entrada para otras acciones de fraternidad, y de intercambio profesional y académico con las colegas de ese país.

28 de septiembre. Normalizando el aborto: es parte de nuestras vidas.

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Este año, celebramos nuestros éxitos y movimientos, como los ocurridos en Chile, en El Salvador, en Macedonia, en la República Democrática del Congo, en Chipre, en Canadá, en el Reino Unido, en México, en Irlanda, en Jamaica, en Argentina, en Polonia, en la Isla de Man, en Costa de Marfil, en Brasil, en Indonesia, en Corea del Sur, en Australia, en la República Dominicana, y en Bolivia. Al mismo tiempo, nos solidarizamos con aquellos países que han experimentado retrocesos, como Argentina, Marruecos, Argelia, EE. UU., Bélgica, India y Kenia, con vistas a que renueven sus energías para seguir adelante.

Este año, hacemos un llamado a los defensores/as del derecho al aborto para conmemorar a los héroes y heroínas locales, nacionales e internacionales que han apoyado el derecho de las mujeres a un aborto seguro. Hacemos un llamado a la creación de una masa crítica de apoyo entre mujeres por el derecho al aborto, como una actividad prioritaria.

Este año, invitamos a las mujeres a:

  • Compartir sus experiencias sobre el aborto.
  • Hablar sobre por qué ellas mismas u otras mujeres que conocen han abortado y
  • Explicar el cambio que ello ha supuesto en sus vidas.

Este año, invitamos a todas las mujeres a acompañar a aquellas que han abortado, para proclamar que:

  • Sabiendo que la mayoría de las mujeres que abortan son madres y que muchas otras tendrán hijos/as más tarde.
  • Todos/as tenemos el derecho a decidir si queremos tener hijos/as y cuándo queremos tenerlos, o bien no tener descendencia.

Este año, pedimos a nuestros gobiernos, parlamentarios y jueces que rechacen los proyectos de ley anti aborto y deroguen las leyes y políticas anti aborto – porque matan a las mujeres. ¡Matan a las mujeres!

Por último, hacemos un llamamiento a nuestros gobiernos, parlamentarios y jueces para que reconozcan a las mujeres como ciudadanas de pleno derecho portadoras de derechos humanos, cuyas opciones de vida merecen respeto y apoyo. Decimos alto y claro: “Despenalicen el aborto, porque todas las mujeres tienen derecho a la vida y a la salud”.

Este llamamiento puede también leerse en PDF aquí