El calvario del aborto

El calvario del aborto

Expertos creen que el repunte de los abortos en la región se debe a que las mujeres se plantean tener menos hijos, pero faltan servicios de planificación familiar adecuados. Redacción internacional.

En 2013 se realizaron alrededor de 5 millones de procedimientos para interrumpir embarazos en América Latina, en un 95% de los casos de manera clandestina e insegura, según una investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto Guttmacher, una organización no gubernamental de la que Juárez es asesora.

Esa cifra equivale a un promedio de 32 abortos por cada 1.000 mujeres de edades entre 15 y 44 años, una tasa superior a la de otras regiones del mundo en desarrollo como África, con 29, y a la mundial, que ha experimentado un leve descenso o estancamiento y se sitúa en 28.

Por subrregiones, el Caribe está a la cabeza, con 39 abortos por cada mil mujeres en edad reproductiva (15 a 44 años), seguido de América del Sur, con 32, y de América Central y México, con 29.

Menos hijos y menos servicios

Para la especialista, el repunte de los abortos en América Latina tiene que ver con que las mujeres de la región, cada vez más educadas y emancipadas, se plantean tener menos hijos, pero faltan servicios de planificación familiar adecuados que provean métodos anticonceptivos para las necesidades específicas de cada mujer.
Por eso piensa que si no se toman medidas, las interrupciones de los embarazos en América Latina pueden seguir creciendo y con ello también los riesgos para la salud de las mujeres.

Procedimientos inseguros

De acuerdo con el estudio de la OMS y el Instituto Guttmacher, con sede en Nueva York, el nivel de inseguridad de los procedimientos para interrumpir los embarazos no deseados en la región sigue siendo altísimo (95%).

Al respecto, estadísticas de la OMS señalan que el 12% de todas las muertes maternas en América Latina y el Caribe, se debió a abortos inseguros y que cerca de un millón de mujeres de la región son hospitalizadas cada año por complicaciones derivadas de ese tipo de procedimientos.

El estudio indica que las latinoamericanas y caribeñas que quieren interrumpir sus embarazos recurren a comadronas tradicionales, a médicos y enfermeras, que generalmente proveen servicios más seguros o tratan de hacerlo por sí mismas.
Obviamente, las mujeres con más recursos económicos tienen acceso a métodos más seguros.

El uso de fármacos

Los medicamentos están ganando terreno a las intervenciones quirúrgicas en el campo de los abortos inducidos.

El uso de fármacos, como la mifepristona o el misoprostol, “es cada vez más común en toda la región y ha aumentado la seguridad de los procedimientos clandestinos”, señala el informe, que menciona a Brasil, Colombia, Ecuador, México, Perú y la República Dominicana como los países donde es “particularmente común” esta opción.

Aspectos legales

El estudio abarca también los aspectos legales de las terminaciones de embarazos no deseados.

En siete de los 34 países y territorios de América Latina y el Caribe el aborto está totalmente prohibido: Chile, El Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Surinam.

Solo en Cuba, Guyana y Puerto Rico el aborto es legal en términos generales, y en los otros países hay distintas causales para permitirlo como el riesgo de vida para la madre, la malformación fetal o el hecho de que el embarazo sea fruto de una violación.

Eso significa, según el estudio, que el 95% de las mujeres latinoamericanas y caribeñas en edad reproductiva vive en países donde la ley es “altamente restrictiva” respecto a las interrupciones voluntarias de embarazo.

Un panorama trágico

La penalización no frena los abortos sino que “los hace cada vez más clandestinos y por tanto inseguros”, dice Juárez.

El estudio no arroja luz sobre la edad de las mujeres que se someten a abortos en América Latina y el Caribe, pero Juárez destaca que es “trágico” el panorama de las jóvenes.

Cada vez son más los jóvenes de la región activos sexualmente, pero generalmente no usan anticonceptivos de manera sistemática y se mantienen al margen de los programas de planificación porque no les gusta mezclar su sexualidad con lo médico, dice.

Finalmente, Juárez mencionó el caso de una niña de once años que sufrió abusos sexuales y está embarazada, pero va a seguir con la gestación aunque la ley permite el aborto en este caso, para señalar que no basta con tener leyes sino que es necesario agilizar los mecanismos para que se apliquen de manera expedita.

El aborto en el mundo

Tan solo el 0.4% de los países del mundo consideran el aborto como un delito. Está prohibido en cualquier situación y por ello se aplican sanciones al proveedor y, con frecuencia, a la mujer que se somete al mismo.

Los demás contemplan la medida en distintos tipos de legislación. El 24.9% de la población mundial acepta el aborto solo cuando está de por medio la vida de la mujer. Por ello se plantean excepciones a quienes lo provean y a quienes se lo realicen. El 12.2% lo acepta cuando la mujer presenta problemas físicos o mentales.

El primer país que en la modernidad legalizó el aborto fue Rusia, en 1920, cuando se reconoció el derecho de la mujer de detener un embarazo no deseado en relación a problemas de salud. Luego vinieron los países escandinavos en la década de los 30 e Inglaterra en 1968. A partir de ese momento, la historia es bien conocida.

Estos son algunos de los casos más representativos a favor del aborto

Países Bajos: En 1981 se legalizó el aborto. La ley permite que se hagan abortos en hospitales y en clínicas especializadas. Un hospital o clínica puede recibir licencia solamente para llevar a cabo abortos durante el primer trimestre o para abortos durante el primer y segundo trimestre (hasta 23 semanas.) Para personas de los Países Bajos y residentes extranjeros, el servicio es gratis y las clínicas reciben el pago del costo base real a través del Gobierno, lo cual asegura su carácter no lucrativo.

México: Se despenalizó en 2007. Solo es permitido en casos de violación, inseminación artificial no consentida y cuando se presentan problemas en el feto. Brasil, Ecuador, Costa Rica, Guatemala, Panamá, Perú y Venezuela, en los mismos casos.

Puerto Rico: Se permite el aborto en todos los casos.

Argentina: Está permitido únicamente cuando la mujer embarazada es demente y presenta un peligro para el bebé.

Estados Unidos: Desde 1973 legalizó el aborto en el controvertido caso Roe vs Wade y Roe vs Bolton. El aborto no es delito en ningún caso.

Unión Soviética: Fue la primera en legalizar el aborto en 1920, se reconoció el derecho de la mujer rusa para detener un embarazo no deseado en relación a problemas de salud.

China: En la República Popular China se aprobó una ley irrestrictiva del aborto en 1975 y, desde entonces, este método se ha vuelto muy popular. Con la insistencia actual del Gobierno Chino respecto a familias de un solo niño y niña, por su política en el control de la natalidad. Además de las sanciones económicas y sociales dictadas para que las familias solo tengan un hijo a la planificación familiar no es ya un asunto personal, sino que está supeditada por el estado.

España: El aborto es un delito en este país. Solo se exceptúa el embarazo resultado de violación y riesgo de daño físico o psíquico para la madre.

Perú: El país oficializó una guía de procedimientos médicos para realizar abortos y salvar la vida de las madres. Tienen que ocurrir tres requisitos para que se produzca el aborto terapéutico: que sea el único medio para salvar la vida de la madre, que el embarazo sea menor de 22 semanas y que la gestante haya firmado el consentimiento tras ser informada ampliamente.

Chile: Uno de los países más conservadores de América Latina (AL), se prepara para una discusión sin precedentes sobre la despenalización del aborto terapéutico, que debería aprobarse este año. En este país se practicarían anualmente más de 300 mil interrupciones inseguras del embarazo, en un flagelo que es hijo y padre de otros muchos dramas.

El aborto terapéutico fue legal en Chile por más de 50 años, hasta que la penalización absoluta se impuso en 1989, en el ocaso de la dictadura militar (1973-1990). Los sucesivos gobiernos democráticos no tocaron el tema hasta ahora.

El gobierno de Michelle Bachelet se prepara para iniciar la discusión del aborto terapéutico para las tres causales sugeridas por la ONU. “El aborto será despenalizado este año en Chile”, ha reiterado.

Alemania: Bajo una nueva ley, la persona que aborta no puede ser procesada durante las primeras catorce semanas del embarazo y el aborto es posible, sin ninguna razón que lo limite. Pero las mujeres que buscan el aborto deben cumplir ciertos requisitos de procedimiento y la mayoría de los abortos ya no son cubiertos por el seguro médico nacional.

Guyana: En 1995, la ley sobre aborto de Guyana fue liberalizada significativamente. Ahora está permitido sin ninguna restricción durante las primeras ocho semanas de embarazo. Después de las mismas, pero antes de que hayan concluido las doce semanas, una mujer puede tener acceso a un aborto en términos generales, incluyendo las consideraciones socioeconómicas.

Sudáfrica: Promulgó la Ley de Elección sobre la Interrupción del Embarazo en 1996, convirtiendo su ley sobre aborto en una de las más liberales del mundo. La Ley permite el aborto sin ninguna restricción durante las primeras doce semanas de embarazo; dentro de las veinte semanas, en numerosas situaciones; y en cualquier momento, si existe un riesgo para la vida de la mujer o si se presentan serias anomalías en el feto.

Colombia: La Corte Constitucional despenalizó el aborto en tres circunstancias: cuando la vida o la salud física de la mujer está en peligro, cuando el feto presente malformaciones que hagan inviable su vida fuera del útero y cuando el embarazo sea producto de violación o incesto.

En contra del aborto

Se estima que solo el 0.4% de los países del mundo prohíben el aborto tajantemente.
Entre ellos se encuentran Namibia y la mayoría de países asiáticos y musulmanes.

En los sociedades islámicas, a comparación con las occidentales humanistas, los casos de aborto son muy pocos porque en estas sociedades se dan muy pocas relaciones sexuales extramatrimoniales o concubinatos. Y si se suscitan casos de aborto son – en su mayoría – como un solución para salvar la vida de la madre.

En Ecuador

° Desde hace 70 años, el aborto es legal en el país en dos situaciones: cuando está en riesgo la salud y la vida de las mujeres y cuando el embarazo es fruto de una violación a una mujer demente.

Mary Cabrera, representante del Frente Ecuatoriano por los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos considera que reconocer el aborto solo en el último de los casos mencionados “discrimina a las otras mujeres que también sufren de violencia sexual”.

Añadió –en una entrevista con el diario El Tiempo- que el juzgamiento a mujeres por la interrupción de su embarazo no es común, que más bien la justicia se ha enfocado en los médicos que cumplen esa práctica de forma ilegal, a pesar de que los dos aspectos están penalizados.

“La pregunta es si una mujer víctima de violencia sexual merece también ir a la cárcel”, dijo.

Otras activistas esperan que con la reforma al Código Penal y otros aspectos que fueron parte del debate, como el femicidio, se puedan generar estadísticas más precisas de la situación de la violencia contra la mujer en el país.

Un serio problema
Las cifras son alarmantes

° En momentos en que los adolescentes inician más temprano su vida sexual y la irresponsabilidad y practicidad son sus aliados, el aborto ha logrado convertirse en la mejor opción. Sin embargo, lo que hace más alarmante la situación es que no es solo un problema de jóvenes y los números crecen cada vez más.

° Los clasificados de los periódicos en varios países están llenos de avisos de lugares clandestinos que ofrecen “acabar con un problema”, por ello se ha facilitado la solución para cientos de mujeres que recurren tratarse de procedimientos
irresponsables y más realizados.

° Debido a que la mayoría de los procedimientos son ilegales, se realizan en la clandestinidad y, frecuentemente, en condiciones peligrosas.
Como resultado de este hecho, la región enfrenta un problema serio de salud que amenaza la vida de las mujeres, pone en riesgo su salud reproductiva e impone una severa presión a sistemas de salud y hospitales .

Testimonio

° “Una amiga me dio el dato de un ginecólogo, lo vi y me dio la fecha, la hora y el lugar para juntarnos. Mi mamá me acompañó. En una esquina cualquiera de la ciudad me recogió una camioneta y me llevó sin rumbo conocido. Todavía recuerdo el rostro de mi madre, la angustia de no saber si volvería y en qué condiciones”, recordó Alicia.

“En una casa esperaba el doctor y una mujer, no sé si matrona o enfermera. Me doparon. Cuando desperté ya estaba hecho. Me subieron a la camioneta y me devolvieron a mi madre. Nunca más hablamos del tema”, relató con una sombra de tristeza.

4 millones de mujeres se inducen un aborto en América Latina y el Caribe todos los años, según la OMS.
76% de los procedimientos se complican y pueden terminar en la muerte de la paciente.

Fuentehttp://www.lahora.com.ec/

Source: Dic 2014