La otra voz de la Iglesia Cristiana

La otra voz de la Iglesia Cristiana
Por lo menos  tres voces respetables de la Iglesia Evangélica Dominicana se han levantado para marcar una diferencia con las posiciones tremendistas de algunos grupos de esa denominación, junto a la jerarquía de la Iglesia Católica,   contra la posibilidad de que se establezca por ley el derecho de la mujer ainterrumpir el embarazo  en circunstancias excepcionales.

El periodista Bienvenido Álvarez Vega, director del periódico Hoy y reconocido practicante de la doctrina  evangélica; el pastor Ezequiel Molina, presidente del Ministerio la Batalla de la Fe; y el pastor Mario Román, de  la Iglesia Adventista del Séptimo Día, han coincidido en reconocer el derecho de la mujer a considerar la alternativa del aborto cuando  su vida esté en peligro, y en otros casos cuando haya sido víctima de una violación o el feto presente malformaciones congénitas.

Álvarez Vega entiende que la observación presidencial al Código Penal no pone en juego la vida, y admite sentirse sorprendido de que en nombre del protestantismo se reniegue del aborto terapéutico, “porque desde hace muchos años los cristianos adscritos a este credo lo han aceptado y miles de sus feligreses lo han practicado cuando ha sido necesario”. 

Por su parte, el reverendo Ezequiel Molina reflexiona sobre el tema con un consecuente sentido de racionalidad y compasión  cristiana: “Con respeto al aborto, la mujer tiene la primera palabra, luego debe hablar el médico y por último le toca la palabra al hombre, porque ninguna mujer en su sano juicio quiere abortar, y ningún médico como profesional quiere aplicar un aborto a una mujer que no lo necesite”.

La opinión de la Iglesia Advetista del Séptimo Día, expresada por el pastor Mario Román, no es menos responsable al recordar a  sus feligreses que“reconoce el derecho de la mujer a interrumpir un embarazo cuando peligre su vida, cuando el feto presente malformaciones congénitas o cuando sea el resultado de una violación o incesto”.

Estas opiniones coinciden con la del  sacerdote jesuita Mario Serrano, quien invitó a la comunidad cristiana  a tener cuidado con las penalizaciones que “olvidan la misericordia divina y terminan fomentando más dolor y muerte”. A diferencia de la posición de la jerarquía católica, Serrano  apoya que se establezcan  excepciones a la penalización del aborto, reconociendo la necesidad de  políticas públicas para acompañar estas situaciones dramáticas y animando a “manejar el tema con mucho diálogo, respeto y misericordia para ambas vidas en juego”.

Igualmente significativo resulta el punto de vista del nuevo  rector de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCAIMMA), sacerdote Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, al estimar que en el tratamiento del tema “está saliendo mucho fundamentalismo”, y que “éste no conduce a nada, ni el político, ni el económico ni el religioso”.

En una sutil pero clara diferencia con el tono intolerante de la jerarquía católica del país, el padre De La Cruz Baldera dijo que ese fundamentalismo surge “cuando el papa Francisco está diciendo todo lo contrario”. “Ayudemos al papa a abrirnos como una iglesia renovada, que sea motivo y motor de conducción hacia una sociedad nueva”, apuntó el religioso.

No es la primera vez que el liderazgo cristiano, evangélico o católico, define una posición diferente a los criterios fundamentalistas que durante mucho tiempo ha mantenido el sector más conservador de la Iglesia  Cristiana sobre este controversial tema.

Durante un debate parecido registrado en Colombia a propósito de una decisión  de la Suprema Corte de Justicia a favor del aborto terapeútico, el influyente sacerdote  Carlos Novoa, enfrentó la posición del alto clero  católico de su país al reconocer la pertinencia de este procedimiento en circunstancias excepcionales.

En una entrevista concedida a la periodista Cecilia Orosco, el padre Noboa dijo lo siguiente: “No conozco a la primera mujer a la que le encante abortar. Creo que todos estamos de acuerdo en que el aborto no es ideal. Pero hay que comprender humanamente ‘as situaciones difíciles o incluso dramáticas y de profundo sufrimiento’ que enfrenta una mujer angustiada y sola”.

Y fundamentó su punto de vista con una observación simplemente racional: “Porque el problema del aborto no se soluciona con la prohibición ni encarcelando a nadie. No podemos manejar de cualquier manera lo que implica ese drama, ni podemos asimilarlo a un homicidio que se comete con premeditación y alevosía. Ese planteamiento no tiene presentación desde la óptica de la ética teológica, de la ética filosófica o de la jurisprudencia, porque en la mayoría absoluta de los casos el aborto es un drama que se presenta cuando las mujeres se quedan sin otra alternativa”.

 

Source: Dic 2014

República Dominicana: llegó la hora de proteger los derechos reproductivos de las mujeres

República Dominicana: llegó la hora de proteger los derechos reproductivos de las mujeres

El Presidente Danilo Medina de República Dominicana se ha pronunciado enfáticamente respaldando los—hasta ahora—invisibles derechos reproductivos de las mujeres en su país. El Presidente está solicitando a la Cámara de Diputados que modifique el Código Penal con el fin de despenalizar parcialmente el aborto.

La intervención del Presidente debe ser celebrada, ya que es un avance hacia la protección de los derechos reproductivos, en una región en la que con seis países penalizando completamente el aborto, se sigue creyendo que la vida y la salud de las mujeres no tienen valor ni protección jurídica cuando están embarazadas.

Las observaciones del Presidente a la ley, apuntan a la necesidad de despenalizar el aborto en los casos en que la vida de la mujer se encuentre en peligro, en los casos en que la mujer ha sido víctima de violación o incesto y en los casos en que el feto presente malformaciones que sean incompatibles con la vida extrauterina. El Presidente, en sus observaciones, considera que estas excepciones constituyen mínimos de respeto y garantía de los derechos fundamentales a las mujeres que se basan en la garantía a los principios consignados en la Constitución y “los estándares internacionales de derechos humanos suscritos y ratificados por los órganos competentes de la República Dominicana, tal y como lo constituyen la Declaración de Naciones Unidas sobre la Eliminación de todas formas de Violencia contra la Mujer y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer”.

La posición del Presidente es respaldada por los estándares internacionales de derechos humanos. En el casoArtavia Murillo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, determinó explícitamente que los derechos reproductivos estaban protegidos por la Convención Americana sobre Derechos Humanos y estableció el alcance de la protección del derecho a la vida. La Corte determinó que este derecho no es absoluto sino incremental de acuerdo con otros derechos en juego. La posición también es respaldada por la reciente Declaración del MESECVI, en la que se refiere, en el marco de la implementación de la Convención de Belém do Pará, a la denegación de servicios de salud esenciales como el aborto -en las condiciones planteadas por Medina- como un problema de violencia contra las mujeres.

La despenalización parcial del aborto es una cuestión de cumplimiento de República Dominicana con sus obligaciones internacionales. En caso que los argumentos del Presidente logren persuadir a la Cámara de Diputados de cambiar la reforma a ley penal, República Dominicana se convertiría el 36° país que en los últimos 20 años cambia su ley para permitir el acceso al aborto legal y seguro en el mundo—una tendencia global que abordada el informe Aborto en el Mundo: 20 Años de Reformas.

Por su parte, las leyes restrictivas que prohíben el aborto generan cerca de 22 millones de abortos clandestinos en el mundo cada año, dejando sin vida a casi 50,000 mujeres anualmente. El caso de “Esperanza” representa el drama al que se exponen las mujeres en República Dominicana. Esperanza era una joven de 16 años a quién se le administró el tratamiento necesario para salvar su vida de una leucemia aguda demasiado tarde, ya que se encontraba embarazada y los doctores determinaron que la quimioterapia que necesitaba podría afectar el feto. Esperanza murió porque sus derechos, incluido el derecho a la vida y a la salud no fueron respetados por los médicos, ni por el Estado.

El Presidente Danilo Medina ya es consciente cómo la prohibición del aborto vulnera los derechos más básicos de las mujeres dominicanas. Sin embargo, todavía existen sectores de la sociedad en contra de los cambios que el Presidente quiere hacer en el Código Penal, incluyendo la Iglesia Católica y la bancada del Partido Conservador en el Congreso.

El acceso para las mujeres a la atención de salud urgente, incluyendo el acceso al aborto legal y seguro, es una cuestión de derechos humanos y su denegación es una violación a éstos derechos.

República Dominicana debe seguir el ejemplo de 35 países en el mundo que ya son conscientes que la despenalización del aborto protege la salud y la vida de mujeres y garantiza sus derechos más básicos.

El Congreso debe permitir que las mujeres puedan acceder a servicios médicos y legales en las condiciones planteadas por el Presidente. La aprobación de la reforma al Código Penal significaría un gran avance en República Dominicana, demostrando así que los derechos reproductivos de las mujeres dominicanas son respetados en su país.

__________

(*) Mónica Arango es Directora Regional para América Latina y el Caribe del Centro de Derechos Reproductivos. El Centro de Derechos Reproductivos utiliza herramientas legales para promover la autonomía reproductiva como un derecho humano fundamental que todos los gobiernos están legalmente obligados a proteger, respetar y garantizar. Desde 1998, el Centro ha producido el Mapa Mundial de Leyes de Aborto, uno de los recursos más comprehensivos de leyes de aborto mundial. Tw: @ReproRights

Fuentehttp://asuntosdelsur.org

Source: Dic 2014

[Argentina] El Estado pidió perdón por no haber garantizado un aborto no punible

[Argentina] El Estado pidió perdón por no haber garantizado un aborto no punible
En un acto con representantes del Estado Nacional y de la provincia de Buenos Aires, se le pidió perdón a una chica con retraso madurativo que fue violada a los 19 años, quedando embarazada. Tenía derecho a realizarse un aborto, pero desde las instituciones nadie se hizo cargo. Este jueves se oficializó la reparación para esta mujer de 27 años.
 
A Micaela un tío la violó y embarazó en 2006. En ese momento tenía 19 años y, por un retraso madurativo, una edad mental de 10. Durante 37 días su mamá Vicenta y su hermana Verónica recorrieron hospitales y despachos judiciales de La Plata para que pueda acceder a un aborto legal. No lo lograron. La primera barrera la encontraron en el Hospital San Martín de La Plata cuando el embarazo tenía 14 semanas de gestación y la segunda la puso la jueza de Menores, Inés Siro, que intervino y prohibió la interrupción. Vicenta, que no sabía leer ni escribir y trabajaba como doméstica, pidió ayuda a las organizaciones de mujeres.Estela Díaz, secretaria de Género de la CTA, empezó a acompañarla y el caso llegó a la Suprema Corte bonaerense, que avaló con un fallo su reclamo y aclaró que no era necesaria la autorización judicial. Ocho años después, representantes del Estado Nacional y provincial le pidieron perdón en un acto por haber obstruido el acceso a un derecho vigente en el Código Penal desde 1921. Es la primera vez que en el país se hace un acto de reparación simbólica por una violación de los derechos sexuales y reproductivos

Hasta esta tarde Mica era conocida como L.M.R., sus iníciales. Ayer llegó desde Guernica, la ciudad bonaerense donde vive con su mamá, con sus anteojos de marco grueso y las uñas prolijamente decoradas con florcitas. También se encargó del maquillaje de su mamá. La acompañaban Vicenta, Verónica y sus tres sobrinos. Desde el lunes había avisado a la escuela que iba a faltar porque tenía que viajar a La Plata. Ahora tiene 27 años y Mica le gusta pintar todo lo que puede. Sus cuadros de acrílicos de selvas, duendes, mujeres y paisajes estuvieron expuestos en el Salón Auditorio del Anexo de la Cámara de Diputados bonaerense donde se hizo el acto. Cuando terminó el evento había vendido toda su obra. Hace un año que pinta. Nunca había pensado en ponerles un precio. Se fue contenta porque esa plata la va a guardar para volver en remis de las clases de dibujo y no tener que caminar tanto. Su mamá Vicenta también estaba emocionada. “El Estado abandonó a mi hija y ahora viene a reparar ese daño. Las disculpas son para ella”, dijo a Infojus Noticias antes del encuentro.

En Argentina el aborto es legal cuando está en riesgo la salud o la vida o en casos de violación. El pedido de disculpas públicas a Mica forma parte de una serie de obligaciones que tiene que cumplir el Estado argentino por no haber cumplido con su derecho a interrumpir su embarazo. Una resolución del Comité de Derechos Humanos de la ONU de hace tres años dictaminó que la obstrucción del aborto fue una violación de los derechos humanos de la joven y le ordenó al país proporcionarle “medidas de reparación que incluyan una indemnización adecuada” y “tomar medidas para evitar que se cometan violaciones similares en el futuro”. Además de la ceremonia pública de resarcimiento, en agosto de este año el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Carvalho, y Ana Oberlín la coordinadora de Asuntos Jurídicos Internacionales de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación se comprometieron a brindarle cobertura de salud, la posibilidad de inserción laboral, becas para su educación, una vivienda y una reparación pecuniaria. También se publicará la decisión del Comité en medios de tirada nacional y provincial.

“Me decían que lo diera en adopción pero yo contestaba que había una ley para defender a mi hija y no se estaba cumpliendo”, recuerda la mamá de Mica.

Las vidas de Vicenta, Verónica y Micaela cambiaron por completo después de haber peleado el acceso a este derecho. Las tres batallaron solas como familia. La pareja de Vicenta y padre de sus dos hijas se fue del hogar hace veinte años. No tenía una buena relación con su mujer: la maltrataba y golpeaba.

Después de recorrer hospitales públicos, despachos judiciales y salir en los medios, la mamá de Mica se quedó sin trabajo. Por mucho tiempo tuvo que ir a comprar ropa a La Salada con la plata que recibía de la pensión por discapacidad de su hija y revenderla a domicilio. Hoy trabaja como portera en un jardín de infantes. Tiene 59 años y va en bicicleta a todos lados. Pedaleando acompaña a Mica a sus clases de pintura y danza. Ahora sabe leer y escribir. El caso la comprometió con la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito. A Vicenta se la puede ver en alguna marcha camuflada entre las mujeres de pañuelos verdes.

Vicenta, Verónica y Micaela tuvieron que enfrentar, también, a la parte paterna de la familia, de donde provenía el tío abusador. Cuando el caso se hizo público, ellas sufrieron amenazas verbales y hasta llegaron a tirarle piedras a su casa. Hoy viven a tres cuadras del hombre. Por eso, esperan con ansias que llegue la posibilidad de la vivienda que incluye la reparación integral.

“Las mujeres que llegan a un Hospital violadas tienen que ser atendidas en el momento. No puede ser que no cumplan, que nos humillen. A mí me despreciaron en todos lados”, dice Vicenta cada vez que habla del caso de su hija. En esos momentos frunce el ceño.

En 2006, la interrupción del embarazo se consiguió de manera privada. Fue gracias a las organizaciones de mujeres que se acercaron y acompañaron a Vicenta. Después de lograr la realización del aborto también la acompañaron en la vía judicial. Así, iniciaron una demanda contra el Estado argentino que fue promovida en 2007 por el Instituto de Género, Derecho y Desarrollo de Rosario (Insgenar), el Comité de América latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem) y la Asociación Católicas por el Derecho a Decidir, de Córdoba.

“En nombre del Estado pido perdón por el horror y el error de este caso”, dijo Carlos Pisoni, subsecretario de Promoción de Derechos Humanos en el acto de esta tarde. En la mesa lo acompañaban Maria Grass, presidenta del Consejo Nacional de las Mujeres y Kibo Carlotto, secretario de derechos humanos bonaerense.

Entre los presentes estaba Lucía Portos, la diputada del Frente para la Victoria que presentó un proyecto de ley para la regulación al acceso del aborto no punible en la provincia de Buenos Aires. “Es necesario darle una solución integral al tema porque los casos como L. M. R. siguen pasando en la provincia”, dijo a la salida.

En el acto se multiplicaban los pañuelos verdes de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Vicenta también reclamó ese derecho: “Por favor, que no pase más lo que le pasó a mi hija”.

Fuentehttp://www.rebelion.org/

Source: Dic 2014

El calvario del aborto

El calvario del aborto

Expertos creen que el repunte de los abortos en la región se debe a que las mujeres se plantean tener menos hijos, pero faltan servicios de planificación familiar adecuados. Redacción internacional.

En 2013 se realizaron alrededor de 5 millones de procedimientos para interrumpir embarazos en América Latina, en un 95% de los casos de manera clandestina e insegura, según una investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto Guttmacher, una organización no gubernamental de la que Juárez es asesora.

Esa cifra equivale a un promedio de 32 abortos por cada 1.000 mujeres de edades entre 15 y 44 años, una tasa superior a la de otras regiones del mundo en desarrollo como África, con 29, y a la mundial, que ha experimentado un leve descenso o estancamiento y se sitúa en 28.

Por subrregiones, el Caribe está a la cabeza, con 39 abortos por cada mil mujeres en edad reproductiva (15 a 44 años), seguido de América del Sur, con 32, y de América Central y México, con 29.

Menos hijos y menos servicios

Para la especialista, el repunte de los abortos en América Latina tiene que ver con que las mujeres de la región, cada vez más educadas y emancipadas, se plantean tener menos hijos, pero faltan servicios de planificación familiar adecuados que provean métodos anticonceptivos para las necesidades específicas de cada mujer.
Por eso piensa que si no se toman medidas, las interrupciones de los embarazos en América Latina pueden seguir creciendo y con ello también los riesgos para la salud de las mujeres.

Procedimientos inseguros

De acuerdo con el estudio de la OMS y el Instituto Guttmacher, con sede en Nueva York, el nivel de inseguridad de los procedimientos para interrumpir los embarazos no deseados en la región sigue siendo altísimo (95%).

Al respecto, estadísticas de la OMS señalan que el 12% de todas las muertes maternas en América Latina y el Caribe, se debió a abortos inseguros y que cerca de un millón de mujeres de la región son hospitalizadas cada año por complicaciones derivadas de ese tipo de procedimientos.

El estudio indica que las latinoamericanas y caribeñas que quieren interrumpir sus embarazos recurren a comadronas tradicionales, a médicos y enfermeras, que generalmente proveen servicios más seguros o tratan de hacerlo por sí mismas.
Obviamente, las mujeres con más recursos económicos tienen acceso a métodos más seguros.

El uso de fármacos

Los medicamentos están ganando terreno a las intervenciones quirúrgicas en el campo de los abortos inducidos.

El uso de fármacos, como la mifepristona o el misoprostol, “es cada vez más común en toda la región y ha aumentado la seguridad de los procedimientos clandestinos”, señala el informe, que menciona a Brasil, Colombia, Ecuador, México, Perú y la República Dominicana como los países donde es “particularmente común” esta opción.

Aspectos legales

El estudio abarca también los aspectos legales de las terminaciones de embarazos no deseados.

En siete de los 34 países y territorios de América Latina y el Caribe el aborto está totalmente prohibido: Chile, El Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Surinam.

Solo en Cuba, Guyana y Puerto Rico el aborto es legal en términos generales, y en los otros países hay distintas causales para permitirlo como el riesgo de vida para la madre, la malformación fetal o el hecho de que el embarazo sea fruto de una violación.

Eso significa, según el estudio, que el 95% de las mujeres latinoamericanas y caribeñas en edad reproductiva vive en países donde la ley es “altamente restrictiva” respecto a las interrupciones voluntarias de embarazo.

Un panorama trágico

La penalización no frena los abortos sino que “los hace cada vez más clandestinos y por tanto inseguros”, dice Juárez.

El estudio no arroja luz sobre la edad de las mujeres que se someten a abortos en América Latina y el Caribe, pero Juárez destaca que es “trágico” el panorama de las jóvenes.

Cada vez son más los jóvenes de la región activos sexualmente, pero generalmente no usan anticonceptivos de manera sistemática y se mantienen al margen de los programas de planificación porque no les gusta mezclar su sexualidad con lo médico, dice.

Finalmente, Juárez mencionó el caso de una niña de once años que sufrió abusos sexuales y está embarazada, pero va a seguir con la gestación aunque la ley permite el aborto en este caso, para señalar que no basta con tener leyes sino que es necesario agilizar los mecanismos para que se apliquen de manera expedita.

El aborto en el mundo

Tan solo el 0.4% de los países del mundo consideran el aborto como un delito. Está prohibido en cualquier situación y por ello se aplican sanciones al proveedor y, con frecuencia, a la mujer que se somete al mismo.

Los demás contemplan la medida en distintos tipos de legislación. El 24.9% de la población mundial acepta el aborto solo cuando está de por medio la vida de la mujer. Por ello se plantean excepciones a quienes lo provean y a quienes se lo realicen. El 12.2% lo acepta cuando la mujer presenta problemas físicos o mentales.

El primer país que en la modernidad legalizó el aborto fue Rusia, en 1920, cuando se reconoció el derecho de la mujer de detener un embarazo no deseado en relación a problemas de salud. Luego vinieron los países escandinavos en la década de los 30 e Inglaterra en 1968. A partir de ese momento, la historia es bien conocida.

Estos son algunos de los casos más representativos a favor del aborto

Países Bajos: En 1981 se legalizó el aborto. La ley permite que se hagan abortos en hospitales y en clínicas especializadas. Un hospital o clínica puede recibir licencia solamente para llevar a cabo abortos durante el primer trimestre o para abortos durante el primer y segundo trimestre (hasta 23 semanas.) Para personas de los Países Bajos y residentes extranjeros, el servicio es gratis y las clínicas reciben el pago del costo base real a través del Gobierno, lo cual asegura su carácter no lucrativo.

México: Se despenalizó en 2007. Solo es permitido en casos de violación, inseminación artificial no consentida y cuando se presentan problemas en el feto. Brasil, Ecuador, Costa Rica, Guatemala, Panamá, Perú y Venezuela, en los mismos casos.

Puerto Rico: Se permite el aborto en todos los casos.

Argentina: Está permitido únicamente cuando la mujer embarazada es demente y presenta un peligro para el bebé.

Estados Unidos: Desde 1973 legalizó el aborto en el controvertido caso Roe vs Wade y Roe vs Bolton. El aborto no es delito en ningún caso.

Unión Soviética: Fue la primera en legalizar el aborto en 1920, se reconoció el derecho de la mujer rusa para detener un embarazo no deseado en relación a problemas de salud.

China: En la República Popular China se aprobó una ley irrestrictiva del aborto en 1975 y, desde entonces, este método se ha vuelto muy popular. Con la insistencia actual del Gobierno Chino respecto a familias de un solo niño y niña, por su política en el control de la natalidad. Además de las sanciones económicas y sociales dictadas para que las familias solo tengan un hijo a la planificación familiar no es ya un asunto personal, sino que está supeditada por el estado.

España: El aborto es un delito en este país. Solo se exceptúa el embarazo resultado de violación y riesgo de daño físico o psíquico para la madre.

Perú: El país oficializó una guía de procedimientos médicos para realizar abortos y salvar la vida de las madres. Tienen que ocurrir tres requisitos para que se produzca el aborto terapéutico: que sea el único medio para salvar la vida de la madre, que el embarazo sea menor de 22 semanas y que la gestante haya firmado el consentimiento tras ser informada ampliamente.

Chile: Uno de los países más conservadores de América Latina (AL), se prepara para una discusión sin precedentes sobre la despenalización del aborto terapéutico, que debería aprobarse este año. En este país se practicarían anualmente más de 300 mil interrupciones inseguras del embarazo, en un flagelo que es hijo y padre de otros muchos dramas.

El aborto terapéutico fue legal en Chile por más de 50 años, hasta que la penalización absoluta se impuso en 1989, en el ocaso de la dictadura militar (1973-1990). Los sucesivos gobiernos democráticos no tocaron el tema hasta ahora.

El gobierno de Michelle Bachelet se prepara para iniciar la discusión del aborto terapéutico para las tres causales sugeridas por la ONU. “El aborto será despenalizado este año en Chile”, ha reiterado.

Alemania: Bajo una nueva ley, la persona que aborta no puede ser procesada durante las primeras catorce semanas del embarazo y el aborto es posible, sin ninguna razón que lo limite. Pero las mujeres que buscan el aborto deben cumplir ciertos requisitos de procedimiento y la mayoría de los abortos ya no son cubiertos por el seguro médico nacional.

Guyana: En 1995, la ley sobre aborto de Guyana fue liberalizada significativamente. Ahora está permitido sin ninguna restricción durante las primeras ocho semanas de embarazo. Después de las mismas, pero antes de que hayan concluido las doce semanas, una mujer puede tener acceso a un aborto en términos generales, incluyendo las consideraciones socioeconómicas.

Sudáfrica: Promulgó la Ley de Elección sobre la Interrupción del Embarazo en 1996, convirtiendo su ley sobre aborto en una de las más liberales del mundo. La Ley permite el aborto sin ninguna restricción durante las primeras doce semanas de embarazo; dentro de las veinte semanas, en numerosas situaciones; y en cualquier momento, si existe un riesgo para la vida de la mujer o si se presentan serias anomalías en el feto.

Colombia: La Corte Constitucional despenalizó el aborto en tres circunstancias: cuando la vida o la salud física de la mujer está en peligro, cuando el feto presente malformaciones que hagan inviable su vida fuera del útero y cuando el embarazo sea producto de violación o incesto.

En contra del aborto

Se estima que solo el 0.4% de los países del mundo prohíben el aborto tajantemente.
Entre ellos se encuentran Namibia y la mayoría de países asiáticos y musulmanes.

En los sociedades islámicas, a comparación con las occidentales humanistas, los casos de aborto son muy pocos porque en estas sociedades se dan muy pocas relaciones sexuales extramatrimoniales o concubinatos. Y si se suscitan casos de aborto son – en su mayoría – como un solución para salvar la vida de la madre.

En Ecuador

° Desde hace 70 años, el aborto es legal en el país en dos situaciones: cuando está en riesgo la salud y la vida de las mujeres y cuando el embarazo es fruto de una violación a una mujer demente.

Mary Cabrera, representante del Frente Ecuatoriano por los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos considera que reconocer el aborto solo en el último de los casos mencionados “discrimina a las otras mujeres que también sufren de violencia sexual”.

Añadió –en una entrevista con el diario El Tiempo- que el juzgamiento a mujeres por la interrupción de su embarazo no es común, que más bien la justicia se ha enfocado en los médicos que cumplen esa práctica de forma ilegal, a pesar de que los dos aspectos están penalizados.

“La pregunta es si una mujer víctima de violencia sexual merece también ir a la cárcel”, dijo.

Otras activistas esperan que con la reforma al Código Penal y otros aspectos que fueron parte del debate, como el femicidio, se puedan generar estadísticas más precisas de la situación de la violencia contra la mujer en el país.

Un serio problema
Las cifras son alarmantes

° En momentos en que los adolescentes inician más temprano su vida sexual y la irresponsabilidad y practicidad son sus aliados, el aborto ha logrado convertirse en la mejor opción. Sin embargo, lo que hace más alarmante la situación es que no es solo un problema de jóvenes y los números crecen cada vez más.

° Los clasificados de los periódicos en varios países están llenos de avisos de lugares clandestinos que ofrecen “acabar con un problema”, por ello se ha facilitado la solución para cientos de mujeres que recurren tratarse de procedimientos
irresponsables y más realizados.

° Debido a que la mayoría de los procedimientos son ilegales, se realizan en la clandestinidad y, frecuentemente, en condiciones peligrosas.
Como resultado de este hecho, la región enfrenta un problema serio de salud que amenaza la vida de las mujeres, pone en riesgo su salud reproductiva e impone una severa presión a sistemas de salud y hospitales .

Testimonio

° “Una amiga me dio el dato de un ginecólogo, lo vi y me dio la fecha, la hora y el lugar para juntarnos. Mi mamá me acompañó. En una esquina cualquiera de la ciudad me recogió una camioneta y me llevó sin rumbo conocido. Todavía recuerdo el rostro de mi madre, la angustia de no saber si volvería y en qué condiciones”, recordó Alicia.

“En una casa esperaba el doctor y una mujer, no sé si matrona o enfermera. Me doparon. Cuando desperté ya estaba hecho. Me subieron a la camioneta y me devolvieron a mi madre. Nunca más hablamos del tema”, relató con una sombra de tristeza.

4 millones de mujeres se inducen un aborto en América Latina y el Caribe todos los años, según la OMS.
76% de los procedimientos se complican y pueden terminar en la muerte de la paciente.

Fuentehttp://www.lahora.com.ec/

Source: Dic 2014

Lo que está en juego

Lo que está en juego

La aprobación por parte del Congreso Nacional del Código Penal y su posterior observación y devolución al Congreso por parte del presidente Danilo Medina, ha reavivado en el país el debate sobre la despenalización del aborto en casos excepcionales: cuando la vida de la mujer embarazada está en riesgo; cuando el embarazo es consecuencia de una violación o incesto; o cuando el feto tenga malformaciones incompatibles con la vida.

A los argumentos jurídicos y datos que acompañan esta discusión pública, me gustaría añadir una historia real y reciente, la del caso Esperancita. Porque traer los debates a lo concreto, al suelo que pisamos y a las realidades que vivimos siempre ayuda a ampliar nuestra mirada.

El 2 de julio de 2012 la señora Rosa Hernández, madre de Rosaura Almonte (conocida en los medios como Esperancita), joven de 16 años, acudió a un hospital de la ciudad capital. El mismo día de su ingreso fue diagnosticada con Leucemia Aguda, un tipo de cáncer de la sangre que requiere de la administración inmediata de quimioterapia. Sin embargo, esta adolescente no recibió tratamiento oportuno, junto a la leucemia se detectó un embarazo de siete semanas, inviable dada su condición de salud. Dado que la administración de quimioterapia requiere previamente de la interrupción del embarazo, los médicos tratantes se negaron a administrar tratamiento aduciendo que la legislación dominicana penaliza el aborto sin excepciones. Gracias a la fuerte presión mediática y a la indignación pública que suscitó este caso, Esperancita recibió quimioterapia veinticuatro días después de su ingreso, cuando su cuerpo ya se encontraba destrozado por la enfermedad y el embarazo. Su madre, a pesar de todos sus esfuerzos sólo pudo contemplar el deterioro progresivo de su única hija a la que no se ofreció la oportunidad que merecía de luchar contra la enfermedad.

La quimioterapia llegó tarde, el cáncer de sangre no es una enfermedad que espera a que los debates morales, religiosos y legales en torno al aborto se resuelvan. Rosaura falleció en la unidad de cuidados intensivos el 17 de agosto de 2012. Causa de la muerte: aborto completo, hemorragia masiva, leucemia aguda.

Este caso tan doloroso es un aviso de aquello que no debemos olvidar y que tan bien ha aclarado la Corte Interamericana (hoy bajo amenaza), “el objeto de protección del derecho a la vida es la mujer y la defensa del no nacido se realiza a través de la protección de la mujer” (caso Artavia Murillo Vs. Costa Rica). Recordando también las palabras de la Corte Constitucional Colombiana (sentencia C355/06), “la penalización del aborto en todas las circunstancias implica el sacrificio absoluto de los derechos fundamentales de la mujer embarazada así como el desconocimiento de su dignidad humana al reducirla a un mero receptáculo de la vida en gestación”.

El triste saldo de esta historia es que una joven de 16 años perdió la vida y una madre perdió a su única hija por razones que podríamos, como sociedad, haber evitado. Su caso ha pasado a ser emblemático y como tal constituye una advertencia del precio que pagamos, de las vidas que sacrificamos cuando decidimos ignorar la dignidad humana de las mujeres. Actualmente el caso se encuentra en manos de los tribunales y confiamos en que estos cumplan con su responsabilidad de hacer justicia y garantizar su no repetición. Pero con independencia de eso y en medio de este debate que parece que nunca termina, es nuestra obligación traerlo a la memoria. Porque no se trata de un caso aislado, es lo que le ocurre a las mujeres y niñas dominicanas día a día en hospitales públicos y clínicas privadas cuando su vida y salud se encuentran en riesgo por motivos de un embarazo. Es también el riesgo potencial que corremos las mujeres que aún no estamos embarazadas, nuestras hijas, hermanas, amigas, primas. Es el sufrimiento de los padres, maridos, hermanos, tíos que las pierden. Es el sufrimiento de familias completas. Y la pérdida de las sociedades en capital humano.

Precisamente por esto, la despenalización del aborto terapéutico es la lucha de toda la ciudadanía, hombres y mujeres, por un país más justo, por un país más humano.

Fuentehttp://hoy.com.do/

Source: Dic 2014

Una reparación histórica

Una reparación histórica

Una reparación histórica por un derecho negado

El Estado nacional y el bonaerense pedirán perdón a la joven L.M.R., que ocho años atrás no pudo acceder en el sistema público a un derecho previsto por la ley. El significado del acto.

En un hecho histórico, el Estado nacional y el de la provincia de Buenos Aires pedirán hoy disculpas públicas a una joven con discapacidad mental por haberle negado el acceso a un aborto no punible en un hospital público ocho años atrás. Se trata de la primera vez que en el país se hará un acto de reparación simbólica por una violación de los derechos sexuales y reproductivos. La ceremonia tendrá lugar a las 17 en el Salón Auditorio del Anexo de la Cámara de Diputados bonaerense, en La Plata. Y se hará en el marco de una resolución del Comité de Derechos Humanos de la ONU, que en 2011 dictaminó que la obstrucción del aborto permitido por el Código Penal constituyó una violación de los derechos humanos de la joven –que había sido abusada sexualmente por un tío–, y le ordenó al país proporcionarle “medidas de reparación que incluyan una indemnización adecuada” y “tomar medidas para evitar que se cometan violaciones similares en el futuro”.

Está previsto que autoridades de las secretarías de Derechos Humanos de Nación y de la provincia encabecen el pedido de disculpas a L. M. R. –como se la conoció entonces–. Su reclamo llegó a la tapa de los diarios y quiso obstaculizarlo la jerarquía católica. L. M. R. estará acompañada por su mamá, Vicenta, y su hermana, Verónica, quienes en 2006 tuvieron que deambular durante semanas de un lado a otro en los tribunales platenses porque les negaban el aborto no punible. “Yo no quiero que le pase nunca más a ninguna mujer lo que le pasó a mi hija, y lo que nosotras tuvimos que sufrir por ella. Cuando me entero de que a otra chica le pasa lo mismo, lloro y quiero abrazarla y decirle que tiene derecho, que pelee por sus derechos”, dijo ayer Vicenta a Página/12, emocionada, por el acto que está previsto para hoy por la tarde.

La demanda contra el Estado argentino fue promovida el 25 de mayo de 2007 por el Instituto de Género, Derecho y Desarrollo de Rosario (Insgenar), el Comité de América latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem) y la Asociación Católicas por el Derecho a Decidir, de Córdoba. Referentes de las tres entidades y Estela Díaz, secretaria de Género de la CTA –quien acompañó a L.M.R. y a su familia en aquellos días de lucha– participarán de la ceremonia. “El acto de reparación es muy importante. De hecho, es la primera vez que el Estado argentino reconoce su responsabilidad por la violación de derechos humanos al haberle negado el recurso legal al aborto a una joven con discapacidad, embarazada por una violación, y pide disculpas frente a toda la sociedad. Esto significa reconocer también que los derechos reproductivos son derechos humanos. Es reconocer que, entre otros, las mujeres tienen derecho a regular su fecundidad; a no aceptar un embarazo forzado ni una maternidad forzada”, destacó en diálogo con este diario la abogada Susana Chiarotti, directora de Insgenar.

L.M.R. tenía 19 años y una edad mental de 10 en 2006, cuando fue abusada sexualmente por un tío y quedó embarazada. Su mamá, una mujer muy pobre y entonces analfabeta, reclamó un aborto no punible en el Hospital San Martín de La Plata. Pero una jueza de Menores intervino y prohibió la interrupción del embarazo. El pedido de la adolescente recorrió todas las instancias judiciales y llegó hasta la Suprema Corte bonaerense, que avaló con un fallo su reclamo y aclaró que no era necesaria la autorización judicial, dado que se trataba de un aborto no punible. Treinta y siete días demoró ese tortuoso camino legal, innecesario. Pero L. M. R. no consiguió, aun con la sentencia del máximo tribunal de la provincia, que le realizaran el aborto en un hospital público. Con el apoyo de organizaciones de mujeres, finalmente accedió a la intervención en una clínica privada. La gestación llevaba casi veinte semanas.

L. M. R. tiene ahora 27 años y sigue viviendo con su mamá en un barrio humilde de la localidad bonaerense de Guernica. La provincia de Buenos Aires, en estos años, le pagó con cierta intermitencia subsidios para que pudiera continuar estudiando. Los sábados toma clases particulares de dibujo. Le encanta pintar con acrílicos y sus pinturas serán expuestas hoy en el hall que antecede al Salón donde recibirá las disculpas públicas. En agosto, el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Carvalho, y la coordinadora de Asuntos Jurídicos Internacionales de la Secretaría de DD.HH. de la Nación, Rosario Alvarez García, acordaron con las ONG que llevaron adelante la demanda ante el CDH una serie de medidas de reparación para la joven: además del acto de hoy, cobertura médica, la incorporación a un programa de inserción laboral, una vivienda y el pago de una indemnización. Las disculpas son el primero de esos compromisos, que cumple el Estado con L. M. R. Pero también el CDH le exigió al Estado argentino medidas concretas para que no se repitan casos como éste. Algunas, señaló Chiarotti, ya se han dado, como el fallo FAL de la Corte Suprema, de 2012 –que aclaró el alcance del aborto no punible en casos de violación–, los protocolos que dictaron varias provincias, entre otras. “Pero faltan mecanismos de cumplimiento efectivo cuando hay obstáculos o intervenciones indebidas, hay deudas en materia de educación sexual, y en la implementación de un plan nacional contra la violencia de género”, agregó la abogada.

El CDH es el órgano de la ONU que vigila el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Sociales y Políticos, un tratado con rango constitucional en la Argentina. Puntualmente, el organismo dictaminó que la judicialización del pedido del aborto no punible de L. M. R. constituyó “una injerencia arbitraria” del Estado (artículo 17, párrafo 1º del Pacto) y debe ser considerada una violación del derecho a la intimidad de la joven. También entendió que la obligación impuesta de continuar con el embarazo, a pesar de estar amparada por el artículo 86, inciso 2º del Código Penal –que considera no punible la interrupción de la gestación si es producto de una violación–, causó a la adolescente “un sufrimiento físico y moral contrario al artículo 7 del Pacto, tanto más grave cuanto que se trataba de una joven con discapacidad mental”. El artículo 7 dice que “nadie será sometido a torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes”. En ese sentido, el CDH recordó que “el derecho protegido” en ese artículo “no sólo hace referencia al dolor físico sino también al sufrimiento moral”.

Fuentepagina12.com.ar/

Source: Dic 2014

EEUU sí puede financiar abortos en un contexto de guerra

Sobrevivientes de violación en un taller en Pader, Uganda. Miles de mujeres fueron violadas durante la guerra civil, pero hubo pocos esfuerzos del gobierno para ayudarlas

Washington, dic 2014 (IPS) – Numerosas organizaciones de la sociedad civil que trabajan en salud instaron al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a aclarar que es posible utilizar fondos de la asistencia estadounidense para financiar servicios de aborto destinados a mujeres y niñas que fueron violadas en contextos de guerra y conflicto.

Reunidos el martes 9 frente a la Casa Blanca, numerosos activistas llamaron la atención sobre lo que consideran ha sido una mala interpretación de políticos y organizaciones humanitarias de una norma que ya tiene cuatro décadas.

Conocida como la Enmienda Helms, la ley detalla los servicios de salud para mujeres que pueden beneficiarse con la asistencia de Estados Unidos al extranjero.

Esta mala interpretación, alertan los activistas, genera sufrimiento, rechazo social e, incluso, un abuso adicional de las mujeres violadas.

“Desde hace más de 40 años, la Enmienda Helms se aplica como si fuera una prohibición total a la atención de abortos en los programas de salud financiados por Estados Unidos, sin excepciones”, se lamentó Purnima Mane, presidenta de Pathfinder International, dedicada a la salud sexual, al ser consultada por IPS.

“El resultado es que Pathfinder y otras agencias financiadas por el gobierno de Estados Unidos no pueden ofrecer servicios de asistencia vinculada al aborto a personas en riesgo, aun en las circunstancias previstas por la legislación estadounidense y claramente permitidas por la Enmienda Helms”, explicó.

“De un plumazo, el presidente Obama puede cambiar las perspectivas para muchas de esas mujeres y comenzar a revertir más de cuatro décadas de negligencia de sus derechos humanos básicos y de daños a su salud”, añadió.

La norma prohíbe que fondos estadounidenses se usen para “pagar la realización de un aborto como método de planificación familiar” o para “alentar o forzar a una persona a practicarse un aborto”.

ley no prohíbe específicamente que la asistencia se use para ofrecer servicios de interrupción voluntaria del embarazo en casos de violación, pero los críticos se lamentan de que ese fue el impacto desde el inicio.

“Ninguna administración implementó esto correctamente, en términos de hacer excepciones en ciertos casos”, coincidió Serra Sippel, presidenta del Centro de Salud y Equidad de Género (Change, en inglés) y principal organizadora de la iniciativa del martes, en diálogo con IPS.

“Tienen que ver con la política y el clima político en Washington. Pero necesitamos que el presidente asuma un papel de liderazgo y haga que Usaid ( Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) y el Departamento de Estado digan que el gobierno de Estados Unidos asume una posición y apoya los servicios de aborto en esos casos”, añadió.

Mala interpretación y autocensura

La interrupción voluntaria del embarazo ha sido y es uno de los asuntos más divisivos de la política estadounidense, y la polarización no hizo más que empeorar.

El asunto concentró la atención cultural y política en 1973, cuando la Corte Suprema de Justicia dictaminó que una ley que prohibía el aborto, salvo que fuera para salvar la vida de la madre, era inconstitucional.

El dictamen generó tal indignación entre vastos sectores, pese a que los estudios de opinión indican que la mayoría de los consultados están a favor del aborto tras una violación, incesto o cuando la vida de la madre está en riesgo.

Y la Enmienda Helms fue una de las primeras respuestas a ese dictamen, aprobada pocos meses después.

Es importante señalar que la interrupción voluntaria del embarazo es legal en Estados Unidos, así como en muchos estados donde operan entidades financiadas por el gobierno, incluidos los ministerios.

“Estas restricciones, colectivamente, resultaron en la percepción de que la política exterior de Estados Unidos en materia de aborto es más onerosa que la ley, lo que lleva a un ambiente dominante de confusión, mala interpretación e inhibición en torno a otras actividades vinculadas al aborto más allá de los servicios directos”, señala un análisis publicado el año pasado por el Instituto Guttmacher, dedicado a la salud sexual.

“De forma deliberada o no, organizaciones y funcionarios estadounidenses han sido tanto transgresores como víctimas de la mala interpretación y la mala aplicación de la ley. Ya sea por no entender bien o por autocensurarse, las instituciones se abstienen sin necesidad de ofrecer asesoramiento o de derivar” a la persona, añade.

Es muy difícil compilar estadísticas global de violaciones en zonas de conflicto y de los consiguientes embarazos. La organización Human Rights Watch (HRW) menciona una investigación realizada en 2004 en Liberia, donde la violación se usó como arma de guerra, y sugiere que 15 por ciento de las violaciones en tiempos de guerra terminan en embarazo.

“Médicos y funcionarios de la salud de Bosnia, República Democrática del Congo (RDC), Colombia y otros países con guerra reunieron evidencias de varias sobrevivientes de violación, que señalan que derivan en embarazo y tienen consecuencias devastadoras para las mujeres y las niñas”, escribió Liesl Gerntholtz, directora ejecutiva de la división de derechos de las mujeres de HRW.

“Suelen verse obligadas a continuar con embarazos no deseados y a ocuparse de niños que no suelen poder atender y que son un recordatorio permanente del brutal ataque que sufrieron. Esto a su vez deja a los niños vulnerables a una mayor estigmatización, abuso y abandono”, explica.

Reconocimiento global

Las organizaciones que protestaron el martes frente a la Casa Blanca también pidieron al presidente Obama que aclarara que la Enmienda Helms no se aplica a los embarazos derivados de incesto o si la vida de la madre está en riesgo.

Desde hace un año, hay mayor conciencia de este asunto, en especial por el conflicto en Siria y el crecimiento del grupo extremista Estado Islámico (EI), así como por la violencia en República Democrática del Congo y el lugar importante que tiene la violencia sexual en esos casos.

“No se puede solo prevenir la violencia. También queremos que cuando ocurra, las organizaciones y las agencias del gobierno ofrezcan la atención necesaria después de la violación, tanto servicios sociales y legales como psicológicos y físicos. Los servicios de aborto necesitan formar parte del paquete”, subrayó Sippel, de Change.

Estados Unidos ha tenido un fuerte papel abogando contra la violencia sexual en los últimos años, en especial en situaciones de conflicto. Obama creó el primer plan de acción sobre el papel de la mujer en la construcción de paz, una estrategia de la Casa Blanca sobre violencia de género, entre otras medidas.

Los activistas sostienen que aclarar el alcance de la Enmienda Helms es el próximo paso lógico. Si bien Obama no hizo declaraciones para este artículo, los organizadores de la iniciativa del martes dijeron que asesores de Obama se reunieron con activistas que trabajan contra la violencia sexual en Colombia, RDC y en otros lugares.

Editado por Kitty Stapp / Traducido por Verónica Firme

Fuente: ipsnoticias.net

Source: Dic 2014

El aborto y su mundo

El aborto y su mundo
A poco que uno se despiste más de la cuenta le empieza a resultar razonable que las leyes antiabortistas estén siendo promovidas por las compañías aéreas, con el fin de conseguir clientela para sus vuelos internacionales.

Y no es mal negocio. Sólo en 1985, cuando aún el aborto estaba penalizado en España, 15.000 mujeres viajaron desde Madrid a Londres con destino a una de las ocho clínicas que por aquel entonces realizaban abortos legales a mujeres extranjeras en el país británico. Un viaje de tres días que costaba un sueldo promedio mensual.  A lo largo de ese mismo año, cerca de 90.000 fueron las españolas que tuvieron que viajar a algún país extranjero buscando el mismo fin.

Con el temor de que el fantasma de la reacción volviera a actuar en España a través de una contrarreforma del aborto finalmente fallida, y no sin cierta dosis de ironía, hace unos meses la Coordinadora Española para el Lobby Europeo de Mujeres abrió la web http://www.abortiontravel.org, una página donde poder calcular cuánto les costaría a las mujeres el viaje de 2 días de ida y vuelta, con alojamiento incluido, a Berlín, Lisboa o París, en caso de que se les imposibilitara la interrupción voluntaria del embarazo dentro del país. Viajes todos que rondan los 2.000 euros (110.000 RD$).

Por desgracia desconocemos los datos exactos de las cientos de mujeres dominicanas que cada año se ven obligadas a viajar a Puerto Rico o los Estados Unidos con la misma finalidad. Y son cientos, y no miles, porque la pírrica riqueza de la mayoría de las familias dominicanas no permite que sean más, teniendo que realizar estas operaciones dentro de las propias fronteras de la manera más antihigiénica e insegura imaginable.

Sin desestimar, entre el absurdo y el drama, la posibilidad del negocio de las aerolíneas, este hecho requiere tener en cuenta algunos elementos más. En los últimos años son muchas las voces que denuncian una campaña de desprestigio permanente a nivel mundial hacia ciertas reivindicaciones históricas de las mujeres en el plano de la igualdad social. Estos ataques han puesto en el punto de mira los derechos reproductivos como recurso de conflicto válido en la arena política globalizada. Las restricciones a la interrupción voluntaria del embarazo parecen haberse convertido en la piedra angular de la subordinación de las mujeres en el siglo XXI. “Sabemos que la derecha moral ha convertido el derecho al aborto, en todo el mundo, en el enemigo a batir. Esto es así porque en el derecho al aborto se dirime la (des)igual ciudadanía de las mujeres. El empeño mundial contra este derecho no tiene que ver con ningún asesinato, sino con el control del cuerpo y la sexualidad de las mujeres, con el poder de los hombres, con los roles de género dentro y fuera de la familia, asuntos estos que generan una enorme tensión política, no hay más que ver lo que ocurre con la violencia de género o con la desconfianza hacia el feminismo”. Si la afirmación de Beatriz Gimeno es cierta, es de comprender que la libertad de elección respecto a la interrupción voluntaria del embarazo se haya convertido también en la punta de lanza de todo el movimiento de mujeres y feminista en general.

En este clima se encuentra hoy República Dominicana, buscando ruta en la planicie. Por ello es importante reconocer algunos de los elementos recurrentes en conflictos similares que se han vivido en otros países con anterioridad, a fin de no caer en el manido derrotismo de la originalidad perpetua dominicana, tierra sin igual, particularmente doliente. Por suerte para su solución, el debate en torno al aborto que en las últimas semanas está zarandeando la sociedad dominicana arrastra los mismos clichés y muestra las mismas expectativas que en otros muchos países.

Tres falacias vertebran los posicionamientos a favor y en contra de la reforma del Código Penal dominicano, aunque responden todas al mismo error: la ilusión de la vida sin contexto, sin raíces ni camino, equivocación que desautoriza en adelante cualquier tipo de planteamiento.

La primera falacia que nace de la ilusión de la vida sin contexto es lafalacia de la sociedad enferma. Esta postura defiende que sólo en una sociedad decadente y sin arreglo puede plantearse seriamente la posibilidad de la aniquilación de una vida humana en el acto del aborto. Sin embargo, más que en sociedades en decadencia, estos debates son comunes en espacios y contextos en crisis. Acercando más el foco, en crisis de género. Y son debates que quedan atrás una vez superada la misma. Allí donde el Reino de los Hombres es el predominante, donde somos los hombres (como grupo social e individualmente) quienes monopolizamos la agenda política, los significados ideológicos, los consensos sociales. Allí donde, paralelamente, las mujeres (en masa, aunque en concreto solas) empiezan a ocupar mayor lugar social, aunque nunca llegando a alcanzar el nivel masculino, allí se da la crisis. La historia del aborto demuestra, de nuevo Gimeno, que ni las jerarquías eclesiásticas ni las fuerzas reaccionarias se ocuparon del aborto hasta que las mujeres comenzaron a poner en discusión el contrato sexual. A la caída de las monarquías absolutas en Europa surgen las sociedades modernas como resultado de un pacto entre varones libres e iguales. La fraternidad como maridos, ciudadanos y trabajadores compensará las asperezas de una sociedad capitalista (Carole Pateman) que obliga a la mayor parte de los varones a aceptar contratos de empleo caracterizados por la explotación. Aparece entonces el hogar privado como el lugar de descanso, de cuidado, refugio de las relaciones desinteresadas y solidarias. Los hombres, los hombres, a través del trabajo fuera de casa proveen de salario a su familia, a sí mismos y a sus esposas, aliviando de esta fatigosa tarea a las mujeres, las mujeres, y así éstas quedan felizmente libres de la carga de enfrentarse al “mundo de lobos” que se encuentra fuera del hogar, a cambio de la completa abnegación al cuidado y reposición sexual, emocional, higiénica y psicológica de sus maridos, padres y hermanos.

Las aperturas y procesos sociales de conflicto como el actual en República Dominicana se dan en ese momento de cambio social donde las mujeres adquieren paulatinamente mayor importancia pero más en el grueso que en la calidad de su posición, y no todavía en plano de igualdad respecto a los varones. Son momentos donde se busca dar respuesta a esta transformación social en donde las mujeres, antes huérfanas de ciudadanía, ahora están empezando a estar, pero a causa del momento inicial, lo hacen de manera pasiva, aún como objeto de estudio. En este punto el debate sobre el aborto y cualquier asunto relacionado a la vida cotidiana de las mujeres lo seguimos capitalizando los hombres, sólo que ahora en el espacio de discusión se siente la presencia, todavía no la voz, de unas nuevas inquilinas. En el debate respecto al aborto se está decidiendo sobre el futuro de unas mujeres que están empezando a estar pero que todavía no están, que empiezan a discernir pero aún no pueden decidir por ellas mismas. Estos debates no se dan o se dejaron atrás en lugares donde las mujeres tienen un papel activo en la política, en las relaciones de poder, tanto en los espacios públicos como en los privados. Más aún, estas discusiones se dan donde no solo las mujeres están en minoría de edad respecto a su capacidad política, sino donde ésta es una característica de la propia sociedad en su conjunto. No es casual que la mayoría de los países donde se persigue más duramente el aborto sea en espacios geopolíticos históricamente familiarizados con la dominación colonial y periféricos del sistema mundial. Donde se ha adoptado una cultura política súbdita a causa de la represión, en lugar de un modelo más propio del republicanismo democrático: Malta, Malawi, Chile, El Salvador, Nicaragua y República Dominicana son ejemplos de ello, todos con un fatigoso pasado que se siente viscoso todavía hoy.

La segunda de las falacias es la falacia de la mujer ausente. La explica Judith Thomson cuando denuncia que las mujeres parecen desaparecidas en cualquier debate en torno al aborto. En caso de gestación, prevalece el interés de una criatura viviente frente al de otra criatura viviente, siendo siempre la mujer, cualquiera y todas porque son intercambiables, la criatura viviente sobre la que nunca prevalece el interés. En el debate del aborto parece hacer un solo sujeto: el feto. (Marjorie Chambers) Sospechamos que, allí donde su presencia significa algo, las mujeres retroceden al estatus no político de ser simples portadoras biológicas de vida durante los meses del embarazo, sin importar su voluntad, opinión ni interés pero entrando en una preocupación grandísima la voluntad, opinión e interés del feto.

La ausencia sociológica nos dice que la jerarquía eclesiástica jamás cometería la imprudencia de obligar a un padre a donar en un trasplante el corazón a su hijo necesitado de uno para vivir, bajo pena de excomunión. Sin embargo sí obliga a una madre a dar a luz a una criatura a pesar de que la vida de la madre corra peligro. Pareciera, ya estamos despertando, que se mide con diferente patrón situaciones que de fondo no lo son. Por regla general por desgracia para las mujeres.

La tercera de las falacias es lafalacia individualista, y esta utilizada mayoritariamente por las defensoras del aborto. Por desgracia, su error parte, al igual que las otras dos falacias, de considerar el momento concreto sin atender a los procesos que lo hacen posible. La falacia individualista consiste en pretender exclusiva, de cada mujer concreta, la decisión sobre el desarrollo del embarazo o la interrupción del mismo. Se defiende la no intromisión de ningún elemento externo a la propia voluntad personal de la madre en el momento de la decisión final. Sin embargo, partir de este planteamiento no supone más que un juego intelectual, carente de cualquier tipo de objetividad. Todo acto humano, por acción u omisión, es un acto en sociedad. Nunca hecho humano alguno nace y muere en los estrechos e irreales límites de la propia individualidad. Toda acción humana es una acción desde y para su ecología. Las condiciones para la vida y el desarrollo digno de esa nueva criatura son siempre condiciones socialmente creadas, al igual que lo es la carencia de un marco de suficiencia. Todo nacimiento es, pues, un nacimiento para la sociedad, al igual que todo aborto lo es igualmente por la sociedad. No es por perversión que se aborta, sino por ausencia de un contexto provisto de bienestar tanto para la criatura como para la madre y su familia.

Cabe aquí la tentación, auspiciada por un hábito de milenios en intromisión, de pensar que toda la sociedad debiera entonces decidir. Pero como a causa del desigual reparto de los recursos simbólicos y materiales a lo largo de la historia, y de que la sociedad es en la práctica la sociedad del Reino de los Hombres, mejor es prevenir en que la sociedad no existe, o lo que es lo mismo, que cada sociedad es en realidad muchas sociedades, enfrascadas y capacitadas en base a sus propios proceso de ruptura, continuidad, conflicto y acuerdo. Grupos enfrentados se disputan la hegemonía, que no es más que universalizar al conjunto de la sociedad visiones e intereses que en realidad sólo pertenecen a una parte de la misma, hasta el punto de que el resto de la sociedad la sienta y defienda como propia. La Sociedad es, hoy todavía, la sociedad de las miradas masculinas. Debemos dejar espacio para la reflexión y el actuar de los intereses de las mujeres. Menos ingenuamente: las mujeres deben tomar, ocupar, conquistar los diferentes recursos de poder que en la sociedad se dan, creando otros, introduciendo sus propias visiones de la realidad. En este caso será todas, la mayoría, ellas, y no cada una, quien deba disponerse a decidir sobre la interrupción voluntaria del embarazo. Que se creen consejos de mujeres, parlamentos, iglesias, patios, paseos, centros de estudios, debate y decisión, que abarquen sus diferentes contextos y circunstancias dentro de cada sociedad; donde discutir si no ya los puntos concretos de cada aborto o alumbramiento, sí las claves directrices que la sociedad deba adoptar en el asunto. Por desgracia las propuestas en torno al aborto no suelen tomar en cuenta a las mujeres colectivamente, sino desde su individualidad, como personas antes que mujeres, mecanismo de extirpación de su potencial conciencia política, atomizadas y descontextualizadas del principal grupo social al que pertenecen, consecuencia del colonialismo ideológico del occidente liberal y capitalista.

“Tu cuerpo es un campo de batalla”, denunciaba la artista plástica Barbara Krugger en una obra feminista ya célebre. Si no podemos evitar esa realidad, que sean al menos las mujeres las que decidan conscientes con qué armas luchar.

Fuentehttp://www.7dias.com.do/

Source: Dic 2014

[Argentina] El Estado pedirá disculpas a joven violada a quien se le negó un aborto

[Argentina] El Estado pedirá disculpas a joven violada a quien se le negó un aborto

En un acto público, el Estado nacional y de la provincia de Buenos Aires realizarán mañana una reparación simbólica a una joven con discapacidad embarazada producto de una violación a quien se le negó el acceso al aborto legal, cumpliendo así el dictamen del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDH).

“Se trata de un hito respecto al derecho humano de todas las mujeres de acceder al aborto legal y seguro”, afirmó Estela Díaz, secretaria de género de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), quien acompañó a LMR, siglas con las que se identifica hasta ahora a la mujer que tiene 27 años.

El caso

Ella tenía 19 años en 2006, cuando fue violada y se le negó, en Buenos Aires, el acceso al aborto legal, por lo que Católicas por el Derecho a Decidir, el Instituto de Género, Derecho y Desarrollo y el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer llevaron en 2007 el caso ante la CDH.

El 20 de marzo de 2011, el Comité emitió dictamen favorable y condenó al Estado argentino por no haber garantizado el acceso a un aborto contemplado por la ley. “El Estado pedirá disculpas y reconocerá, tal cual establece el fallo del Comité, con una indemnización a la joven y su familia, así como ratificará el compromiso con las medidas para la no repetición de estas situaciones”, explicó Díaz.

Reparación

Las organizaciones que hicieron la presentación anticiparon que del acto participarán autoridades de Derechos Humanos nacionales y provinciales, como también representantes judiciales, a partir de las 17 en el Salón Auditorio del Anexo de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, en calle 53 entre 8 y 9 de La Plata.

También estará la joven, junto a su mamá Vicenta, su hermana, su yerno y su sobrino, “quienes han sufrido mucho toda esta situación. Fue un episodio traumático para LMR, que tuvo apoyo familiar y terapéutico”, contó a Télam la dirigente social de CTA.

Díaz compartió que la joven “estudia, pinta, aprendió computación, hace danza, por eso esta reparación es esencial para ella y su familia”.

“Por primera vez el Estado Nacional y de la provincia de Buenos Aires hacen un acto de reparación simbólica, acto que representa un paso más hacia una justicia para las mujeres”, destacaron las ONGs que acompañaron a LMR en su reclamo internacional.

Fuentehttp://www.lavoz.com.ar/

Source: Dic 2014

Mujeres dominicanas demandan aprobación del aborto terapéutico

Mujeres dominicanas demandan aprobación del aborto terapéutico

Santo Domingo, 10 dic (PL) Mujeres de la Coalición por el Derecho a la vida y miembros del Colegio Médico Dominicano (CMD) exigieron hoy frente al Palacio Nacional la aprobación del aborto terapéutico.

Las manifestantes portaban banderas que decían “Por la salud de las mujeres”, “Por los derechos de las mujeres”, y “Por la vida de las mujeres”.

También repetían consignas como “Nosotras parimos, nosotras decidimos” y “El Código Penal, a las mujeres va a matar” en abierto apoyo a las observaciones que el presidente Danilo Medina hizo a esa ley.

En la actividad, el presidente del CMD, Pedro Sing, exigió que se permita interrumpir embarazos cuando la vida de la mujer esté en riesgo, a víctimas de violación o cuando el feto tenga malformaciones.

Insistió en que los médicos atienden cada año a 15 mil jóvenes con abortos en curso y con el Código actual tendrían que pedir permiso a un juez en cada caso para poder actuar.

La manifestación de hoy respondió a otra efectuada la víspera por los católicos que coreaban en una marcha las consignas “Que viva, déjalo que viva” y “Sí a la vida, no al aborto”.

El propósito de esa caminata fue convencer a los legisladores que no tomen en consideración las observaciones que Medina hizo al Código Penal pues creen que abren la brecha para la práctica del aborto.

Los católicos y evangélicos dicen estar decepcionados con el presidente porque sus observaciones al proyecto abrieron una discusión que ellos consideraban agotada.

Los religiosos adoptan cada vez posturas más fundamentalistas al catalogar el aborto como un “crimen” que debe ser penalizado y han llegado a amenazar a los políticos con no votar por ellos si lo aprueban.

mgt/rr

Fuentehttp://www.prensa-latina.cu/

Source: Dic 2014