Aborto: guía advierte riesgos de las pastillas y pide control posterior

Aborto: guía advierte riesgos de las pastillas y pide control posterior

Las autoridades sanitarias insisten en que la vía farmacológica es la más segura para concretar un aborto, pero en la guía de procedimiento se advierten una serie de riesgos y enfatizan que es “fundamental” el control posterior. 
Misoprostol y mifepristona. Esos son los fármacos indicados por el Ministerio de Salud Pública (MSP) para concretar los abortos antes de las

12 semanas de gestación. La interrupción del embarazo es formalmente legal en Uruguay desde el lunes de la semana pasada.

Los medicamentos “son seguros”, sostiene la coordinadora del Programa de Salud Sexual y Reproductiva, Leticia Rieppi. Pero subraya que “lo que tienen que hacer las mujeres es ir a un control posterior” ya que las autoridades sanitarias fomentan que los abortos se hagan en el propio domicilio de la paciente.

Los efectos esperables de la medicación son sangrado a través de la vagina, que se inicia dentro de la primera hora de haber administrado el misoprostol y dura en promedio cinco a ocho días, y dolor cólico en la parte baja del abdomen.

Todo esto se detalla en el consentimiento informado que la mujer debe firmar cuando decide hacerse un aborto.

Allí también se le advierte que debe consultar de forma “urgente” si el sangrado es excesivo o si es continuo durante varias semanas y con mareos, y chuchos de frío. También debe consultar de inmediato en un emergencia si siente falta de aire o fatiga.

La fiebre es menos frecuente, dice la guía, y no significa que haya infección si ocurre en las primeras horas luego de usar el misoprostol. Pero la fiebre alejada del episodio de toma es un síntoma que debe alertar a la mujer.

La falla del aborto con medicamentos es casi nula. De 100 mujeres que usan mifepristona y misoprostol, solo una continúa con el embarazo. Si la gestación no se interrumpe a pesar de la administración, estos fármacos podrían causar malformaciones en el feto.

De todas formas la proporción también es baja: de 1.000 mujeres embarazadas que usan misoprostol y continúan con el embarazo, menos de 10 pueden presentar malformaciones congénitas en el feto.

CONTROL. En el consentimiento informado se subraya que es “fundamental” realizar una visita de control a los diez días después de consumado el aborto. Lo debe hacer para confirmar que ha cursado un aborto completo (si expulsó todo el embarazo), si el aborto está incompleto (si persisten restos del embarazo dentro del útero) o si presenta complicaciones (hemorragia o infección)

Si la mujer presenta un aborto incompleto será informada sobre los métodos para su tratamiento: uso de medicamentos o legrado aspirativo.

La guía aclara que solo entre el 2% y el 5% de las mujeres tratadas con la combinación de mifepristona y misoprostol requerirán una intervención quirúrgica para resolver un aborto incompleto.

Además, el control posterior es útil para que la mujer se informe, elija e inicie un método anticonceptivo que permita evitar futuros embarazos no intencionales o no planificados.

También se resolverá en esa consulta si la paciente necesita un apoyo sicológico y social.

FÁRMACOS. La mifepristona, que se administra por vía oral, es un medicamento que bloquea la acción de la progesterona, hormona necesaria para la continuidad del embarazo, llevando a la interrupción de la gestación por afección del desarrollo embrionario.

El misoprostol, que se coloca en la vagina, actúa sobre el útero provocando contracciones, y sobre el cuello del útero llevando a su reblandecimiento y dilatación.

Este conjunto de modificaciones determina la expulsión del producto de la gestación y la finalización del embarazo, informa la guía de procedimiento del MSP y el consentimiento informado.

Agrega que estos medicamentos, combinados, se asocian con una “alta eficacia de interrupciones, una disminución del tiempo de expulsión, menos efectos secundarios y mayor tasa de abortos completos, si se lo compara con el régimen que usa misoprostol solo”.

Por ahora en Uruguay hay uno solo de estos fármacos disponibles: el misoprostol. La mifepristona es un medicamento que no estaba en el mercado local y el MSP ordenó su importación tras la aprobación de la ley del aborto.

Según Rieppi, el pedido debería haber llegado al país el 26 de noviembre, pero por problemas que no pudo detallar hubo un retraso.

“Están llegando, no sé si para el lunes ya los tenemos, pero están llegando”, dijo Rieppi.

La semana pasada el MSP realizó un relevo del stock disponible de misoprostol en las farmacias institucionales y aseguró que todas las mutualistas y hospitales contaban con el fármaco.

Rieppi dijo que durante la semana hubo “muchas” consultas de embarazadas en los servicios de abortos, pero no pudo precisar si ya se concretó algún procedimiento.

También dijo que desconoce el número de objeciones de conciencia por parte de los ginecólogos, aunque informó que en varias instituciones comenzaron a llegar los planteos.

Sobre el fin de la semana pasada, unos 14 ginecólogos en total habían planteado la objeción de conciencia en la Asociación Española, Casmu, y el Hospital Policial.
Dos recursos contra el decreto

La semana pasada, con una diferencia de 24 horas entre sí, se presentaron dos recursos ante el Ministerio de Salud Pública (MSP) para impugnar el decreto reglamentario de la ley que despenaliza el aborto antes de las 12 semanas de gestación.

El primero lo presentó la Organización No Gubernamental (ONG) Madrinas por la Vida que denunció que con la reglamentación se “violenta el espíritu de la ley” y puso como ejemplos a los plazos de reflexión y al funcionamiento del equipo multidisciplinario para señalar que se modificó a través del decreto la idea original de la norma.

El viernes, un grupo de más 100 médicos fueron por el mismo camino. El recurso presentado también se detiene en el plazo de reflexión. Se argumenta que el decreto reglamentario estableció que el plazo de cinco días empiece a correr desde la primera consulta con el ginecólogo y no con todo el equipo multidisciplinario como preveía la ley.

Además cuestionan los alcances de la objeción de conciencia. Dicen que el decreto “pretende anular el derecho a objeción de conciencia” al obligar al personal objetor a realizar el aborto en determinados casos que están “arbitrariamente” definidos.
Segunda opción: quirúrgico

El método que el MSP promueve para abortar es el farmacológico, pero si por alguna causa médica se requiriere el aborto quirúrgico, la técnica recomendada es la aspiración de vacío (aspiración manual endouterina o legrado aspirativo).

En caso de no contar con legrado aspirativo se optará por el método de legrado con dilatación y curetaje

Antes de un procedimiento quirúrgico, se recomienda preparar el cuello uterino utilizando misoprostol o mifepristona, dice la guía.


Fuente: elpais.com.uy

Source: Diciembre 2013