Conoce 26 testimonios del aborto

Conoce 26 testimonios del aborto

EUA.- Luego de décadas de debate, el aborto continúa siendo un tema polémico y estigmatizado, aunque sea una realidad cotidiana de  miles de mujeres que se lo practican alrededor del mundo.

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Mientras que en nuestro país, el Distrito Federal continúa siendo la única entidad federativa donde el aborto es legal durante las primeras doce semanas de gestación, el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) calcula que la tasa de abortos inducidos en 2009 en todo México fue de 38 por cada mil mujeres entre las edades de 15 y 44 años, lo que se traduce en números totales en  un millón 25 mil  669 abortos inducidos al año. Con esta cifra, México se ubica entre las tasas de aborto más altas del mundo.

En Estados Unidos, desde hace cinco décadas, el aborto ha sido un tema de amplio debate. Tan sólo en los últimos dos años, 26 de los 50 estados han aprobado 111 provisiones que restringen la interrupción del embarazo. Muy pocas mujeres comparten sus experiencias, lo que provoca que la realidad del aborto, así como las emociones que lo acompañan, se convierta en un testigo silente en la controversia.

Así, con el afán de romper dichos estigmas, The New York Magazine publicó un especial en el que relata las historias de 26 mujeres que han practicado (una o varias veces) la interrupción del embarazo.

Aquí una selección de los testimonios:

Lindsay, 35

Minnesota, 2012

Fui abusada por un hombre. Cuando la chica que atendía la clínica me presentó mis opciones, no pude contener el llanto. La sociedad está demasiado enfocada en que las mujeres seamos madres. Me sentí egoísta por no querer ser madre.

Rachel, 30

West Virginia, 2007

Sufro de trastorno esquizoafectivo. Estoy bien mientras tome mis medicinas, pero me daba miedo que pudiera lastimar a mis hijos como lo hicieron mis padres conmigo. Cuando entendí la historia de las enfermedades mentales en mi familia, mi esposo y yo dijimos “Vamos a ponerle fin al ciclo de abuso y no vamos a tener hijos.” Cuando me enteré que estaba embarazada, no podía parar de llorar. La doctora me pasó folletos de clínicas en distintos estados. No podía seguirme recentando mis medicamentos si estaba embarazada. Manejamos 4 horas hasta Maryland para poderme realizar el aborto en un día y así no tener que faltar al trabajo. Afuera de la clínica habían monjas rezando. Adentro de ella, tuve la sensación de volver a respirar. Opté por el procedimiento de aspiración. En una escala de uno a diez, el dolor llegó al nivel ocho. De camino a casa, tuve naúseas y sangrado leve. La familia de mi esposo nos dejó de hablar y así entendimos quien realmente nos apoyaba. Fue una intersección de estigmas- enfermedad mental y aborto. No puedo vivir sin mis medicamentos y honestamente puedo decir que si no hubiera abortado, ya estaría muerta.

Anya, 36

Nueva York y California, 2003 y 2006

Apoyo enormemente a Planned Parenthood por el trabajo que hace, pero a mi me tocó estar en la sala de espera durante horas y cuando fui atendida, fue por un doctor con la mirada en blanco que no me veía a los ojos. Me desperté en una camilla a la mitad de un pasillo, rodeada de caos. Nadie me explicaba lo que pasaba. Tres años más tarde, me enteré que estaba embarazada otra vez. Recordé que tenía seguro médico así que el procedimiento me costó un total de 30 dólares. De camino, a mi novio le dio un ataque de pánico y me preguntó “¿Qué tal que estás matando a mi hijo?”. Tuvimos que pararnos para que yo pudiera manejar. Respeto que haya sido una experiencia emotiva para él. Yo no lo pienso mucho. Cuando lo platico, y la gente me contesta con cara incrédula, les explico que no hay problema, que no me siento mal. Al final acabo consolándolos.

Para leer los demás testimonios haz click aquí.

Fuentehttp://www.periodicocorreo.com.mx/

Source: Noviembre 2013