Cae tasa de mortalidad por aborto en México

Cae tasa de mortalidad por aborto en México

Los expertos alertaron sin embargo un repunte de las muertes por aborto relacionados con violencia en contra de la mujer. El estudio multinacional Fundamental discrepancies in abortion estimates and abortion-related mortality: A reevaluation of recent studies in Mexico with special reference to the International Classification of Diseases, publicado en la revista científica International Journal of Women’s Health y

revisada por expertos externos, destacó que del total de las mil 207 muertes maternas totales en México registradas durante el 2009, sólo 25 se atribuyen al aborto inducido o provocado.

Los investigadores de México, Chile y Estados Unidos analizaron las causas de muerte materna oficiales de México registradas en los últimos 50 años basadas en el Código Internacional de Clasificación de Enfermedades (CIE), que es el instrumento oficial con el que la Organización Mundial de la Salud (OMS) monitorea las causas de muerte de todos los países del mundo, así como el número de nacidos vivos cada año y observaron una disminución de la mortalidad materna de 82.7 a 30.6 por ciento.

 

Source: Diciembre 2012

Debate caliente durante el tratamiento de la guía de aborto no punible

Debate caliente durante el tratamiento de la guía de aborto no punible

El debate para tratar la “Guía Técnica para la Atención Integral de los Abortos No Punibles” promete extenderse hasta la tarde. Luego de dos horas, sólo han podido dar a conocer su postura tres legisladores y la sesión tuvo que interrumpirse en dos oportunidades porque grupos a favor de la adhesión de Mendoza al protocolo salieron al cruce de las declaraciones que hizo el senador Guillermo Amstutz (Unión Popular)

durante su exposición. 
Amstutz, comenzó a hablar del aborto en general, a dar estadísticas y números de situaciones en otros países y a comparar a los niños abortados con los desaparecidos de la dictadura. Esto provocó algunos insultos y provocaciones entre los manifestantes y el legislador. De hecho, la presidenta provisional del Senado, Miriam Gallardo, tuvo que pedirle al senador que se limitara a hablar del tema en debate, el aborto no punible.

Antes que Amstutz marcaron sus posiciones la legisladora Claudia Segovia (PJ) y el radical Juan Carlos Jaliff.

Segovia se pronunció en contra de la adhesión de la provincia a la guía porque esta medida “sólo conseguirá que el Estado se convierta en asesino de niños por nacer”.

En tanto que Jaliff dijo estar a favor del protocolo e hizo hincapié en la necesidad de no “tergiversar” la discusión, ya que el debate es sobre un caso específico, el del aborto no punible estipulado en el artículo 86 del Código Penal Argentino.

 

 


Fuente: losandes.com.ar

Source: Diciembre 2012

Abren en Bogotá primer centro para la práctica legal del aborto

Abren en Bogotá primer centro para la práctica legal del aborto

Para dar cumplimiento a la Sentencia C-355 de la Corte Constitucional que despenalizó el aborto en tres casos específicos, la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá (SDS) dio al servicio el primer centro para garantizar la aplicación de este derecho. 
Se trata de una estrategia piloto llamada ‘Servicios amigables en salud sexual y reproductiva para las mujeres’, y que comenzó a operaR en el

Hospital de Centro Oriente, antes conocido como Hospital de El Guavio.

Los ‘servicios amigables’ cuentan con profesionales de la salud (medicina general, ginecología, enfermería), psicología, trabajo social y una abogada permanente para atender las necesidades de exigibilidad de derechos femeninos.

La idea de la administración distrital es que allí mismo se brinde atención sobre problemas en materia de salud sexual y reproductiva, desde casos de infertilidad hasta asistencia por riesgo prenatal.

El hospital está equipado para practicar exámenes científicos que permitan establecer si la gestación ocurrió como consecuencia de violación, si se presenta malformación fetal o si hay riesgo para la vidade la madre como consecuencia del embarazo, casos específicos en los que es permitido el aborto en el país por orden de la Corte Constitucional.

Todo el personal del centro de atención está capacitado para brindar atención diferencial. Adicionalmente, el centro tiene una infraestructura adecuada para la orientación individual y colectiva, una sala de procedimientos y recuperación, consulta externa y una sala de promoción y prevención.

En Bogotá, durante año 2012, con corte al 17 de noviembre, la SDS reportó 39 casos de mortalidad materna, lo que evidencia un aumento de 11,4%, en comparación con el mismo periodo del año anterior cuando se registraron 35 casos.

Según datos del Área de Vigilancia de Salud Pública de la SDS, durante año 2011 se notificaron 422 muertes cáncer de mama que constituye la primera causa de muerte en las mujeres.

Por otro lado, la segunda causa de muerte en mujeres es el cáncer de cuello uterino, siendo este prevenible y curable si las mujeres acceden a los programas de tamizaje, diagnóstico, tratamiento y seguimiento oportuno.

En el período de 2002 a 2011 se registraron 2.269 fallecimientos por cáncer de cuello uterino en Bogotá, con un promedio de 252 muertes al año.

Otras de las afectaciones es el contagio de VIH, que para el primer trimestre de 2011 fue de 3,9 hombres por una mujer.

Según la ‘Encuesta distrital de demografía y salud 2011’, solo 49% de las mujeres sabe que puede transmitir el VIH en la lactancia, con la gravedad de que 54% de ellas no se han realizado la prueba del VIH/sida.

Este centro de salud del Hospital Centro Oriente busca atender y canalizar a las personas que necesiten orientación, información, asesoría oportuna, veraz y con calidad sobre su sexualidad, además de iniciar las acciones de protección temprana y detección específica de las enfermedades relacionadas, en todos los centros de salud de la red hospitalaria.

 

 

 

Source: Diciembre 2012

Continúa debate sobre aborto y uso del misoprostol

Continúa debate sobre aborto y uso del misoprostol

El álgido debate sobre el aborto y la conveniencia o no de incluir el misoprostol en el Plan Obligatorio del Salud -POS, continúa en el Senado de la República, donde recientemente se realizó una audiencia pública sobre el espinoso tema.

 

Según la senadora Claudia Wilches, no hay control en el expendio del misoprostol, pese a generar secuelas negativas entre la población

femenina. “Creo que las colombianas no tenemos información suficiente sobre el uso adecuado y las indicaciones y contraindicaciones que el medicamento pueda tener”, expresó la Congresista.

Wilches explicóque este medicamento “se creó para tratar problemas gástricos, tiene un efecto de producir contracciones y se utiliza para expulsar fetos muertos o para apoyar momentos del parto”.

También dijo que “en Colombia se incluyóen el POS para facilitar el procedimiento del aborto en los aspectos que la sentencia de la Corte aprobó”.

No obstante, los delegados de la Comisión de Regulación de Salud (Cres), afirmaron que el medicamento estáen el mercado hace mucho tiempo, y que lo único que hace la entidad con su inclusión en el POS, es facilitar que la terapia indicada y de control médico que se haga con el mismo, sea de manera expedita.

Por su parte, la procuradora delegada para la Infancia y la Adolescencia, Ilva Miriam Hoyos, dijo que “el Gobierno nacional debe presentar un proyecto para que el Congreso reglamente la interrupción voluntaria del embarazo”.

Finalmente, el representante de la sociedad civil, Andrés Forero Medina, expresó que “los miembros de la sociedad civil nos sentimos indefensos, porque las entidades públicas están incluyendo medicamentos de este tipo sin el control pertinente”.

Source: Diciembre 2012

Abortos en Uruguay, ¿sí, pero no?

Abortos en Uruguay, ¿sí, pero no?

La nueva ley que despenaliza el aborto en Uruguay, vigente desde el 3 de diciembre, es considerada por muchos como un logro histórico, pero podría convertirse en una victoria pírrica.

Tras numerosos esfuerzos a lo largo de la historia, para adelante y para atrás, el tema sigue dividiendo a uruguayos y también a uruguayas,

cuando, según fuentes independientes, se practican unos 30 mil abortos clandestinos cada año. 
Apenas el Parlamento aprobó, en noviembre pasado, la ley de despenalización del aborto voluntario y el presidente José Mujica la promulgó, se puso en marcha un movimiento de oposición a la medida, para derogarla mediante un plebiscito.

El propio mandatario, de 77 años de edad, ha manifestado que el tema es tan delicado que, al final, “debe resolverlo el voto de la gente”, con lo cual alentó más aún a quienes ya dicen haber registrado miles de firmas contra la ley.

“Siempre estuve de acuerdo en que se vote, toda esta decisión debió estar en manos del pueblo y no del Parlamento”, aseguró el presidente.

Aunque Mujica aclaró que no es lo mismo estar a favor del plebiscito que contra la despenalización, la línea parece ser muy fina y el debate ciudadano ya alcanzó gruesos titulares mediáticos.

Otro ingrediente de peso fue el anuncio de que el exmandatario Tabaré Vázquez, entre otros dirigentes del gobernante Frente Amplio, también estaría dispuesto a dar su firma para ese eventual referéndum. Ni él ni Mujica, sin embargo, participarían en campañas contra la despenalización.

Aun cuando su colectividad, el Frente Amplio, haya votado en masa a favor de la despenalización, Vázquez -durante su mandato (2000-2005)- vetó la llamada Ley de Salud Sexual y Reproductiva, en base a consideraciones éticas.

La explicación de estas supuestas contradicciones quizás radique en varios sondeos de opinión a lo largo de 2012, que reflejan posiciones bastante parejas a favor y en contra. Al menos tres de ellas coincidieron en mayo, junio y septiembre en que 51 o 52 por ciento favorece la despenalización y entre un 34 y un 40 por ciento se opone, con un número muy menor de indecisos.

Expertos internacionales reconocieron a Uruguay por su nueva legislación y la situaron en el contexto del Quinto Objetivo de Desarrollo del Milenio de la ONU, referido a la salud materna, la cual recuerda que, a nivel mundial, el progreso para reducir la cantidad de embarazos de adolescentes se ha estancado, lo cual deja a más madres jóvenes en situación de riesgo.

Señala asimismo que “el progreso en la ampliación del uso de métodos anticonceptivos por parte de las mujeres se ha ralentizado” y “el uso de métodos anticonceptivos es menor entre las mujeres más pobres y las que no tienen educación”.

La nueva ley no penaliza el aborto siempre que la mujer cumpla un procedimiento, el cual establece una entrevista con un equipo interdisciplinario para informarle sobre los riesgos, las alternativas, los programas de apoyo a la maternidad y los de adopción. Luego de cinco días de reflexión, se procederá a la realización de la interrupción del embarazo a través de medicamentos y de forma ambulatoria.

La reglamentación también prevé el concepto de “objeción de conciencia”, por el cual las instituciones que no quieran realizar el procedimiento deberán fundamentarlo, como -según trascendió- ya lo hicieron dos entes privadas con vínculos religiosos.

Pero, aún así, el tema sigue polarizando a los uruguayos, que acuden a los antecedentes históricos.

Por ejemplo, el Código Penal de 1898 prohibía el aborto, pero -según algunas fuentes- en 1934 fue reformado, permitiendo que se practicara en hospitales públicos. Esa reforma solo duró un año, pues en 1935 el presidente de facto Gabriel Terra lo volvió a prohibir.

En 1938 se tipificó el aborto como delito con penalidades de tres a nueve meses de prisión para la mujer y de seis a 24 meses para quien lo realizara. La condena podía ser mitigada por atenuantes como violación, riesgo para la salud, salvaguarda del honor familiar o problemas económicos.

Hace 10 años, el Parlamento uruguayo retomó el tema y un proyecto de despenalización fue aprobado por la Cámara de Diputados (47 a favor, 40 en contra y 11 ausentes), pero el Senado -luego de debates en abril y mayo del 2004- lo rechazó 17 contra 13.

Distintas organizaciones sociales se movilizaron en el 2006 y, el 2007, el Senado debatió la ley de “Salud Sexual y Reproductiva”, que aprobó el 2008 (17 a 13), eliminando las penas para quienes realizaran abortos, pero el presidente Vázquez la vetó.

A fines del 2011, el Senado aprobó un nuevo proyecto, otorgándole a toda mujer mayor de edad el derecho a decidir la interrupción voluntaria de su embarazo durante las primeras 12 semanas del proceso de gestación.

La Cámara de Diputados, que le hizo modificaciones, la aprobó recién en septiembre pasado, convirtiéndose en Ley en octubre último, tras su sanción definitiva por el Senado (17 a 14), una victoria para quienes venían impulsando la medida desde hace varios años.

Con todo, esa batalla no ha terminado aún, pues distintos sectores se movilizan para enterrar legalmente la nueva ley: primero, deben registrar 52 mil 400 firmas (el dos por ciento del padrón electoral) en cinco meses. Luego, la Corte Electoral debe convocar una consulta en la que al menos el 25 por ciento de los habilitados para votar (unas 600 mil personas) se exprese a favor de un referéndum. Ese voto no es obligatorio.

Para entonces, cientos, quizás miles, de uruguayas -y también extranjeras con un año de residencia- habrán ya tomado decisiones de manera soberana.

*Corresponsal de Prensa Latina en Uruguay.

Fuente: prensa-latina.cu

Source: Diciembre 2012

Despenalización del aborto comienza a regir en Uruguay

Despenalización del aborto comienza a regir en Uruguay

Las mujeres uruguayas y las extranjeras con más de un año de residencia en el país pueden someterse desde este lunes a un aborto de acuerdo a la Ley de interrupción voluntaria del embarazo, aprobada recientemente, informaron fuentes oficiales.

 

La ley recibió el visto bueno del Parlamento el pasado octubre y el lunes cumplió el plazo legal de diez días desde que fue difundida su

reglamentación por parte de las autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP) para que entre en vigor.

La nueva ley no legaliza técnicamente el aborto, sino que lo despenaliza antes de las doce semanas siempre que se sigan ciertos procedimientos regulados por el Estado.

Las mujeres podrán solicitar que se les practique un aborto en cualquier centro sanitario público o privado, que a partir de esta jornada “están obligados a realizar la intervención o a garantizar que ésta se haga por terceros en casos de objeción de ideario”, destacó a Radio Carve Leticia Rieppi, directora de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud Pública.

En principio dos centros médicos vinculadas a la Iglesia Católica anunciaron que recurrirían a esa objeción de ideario, pero “hasta ahora ninguna (institución) se presentó para cumplir con ese trámite”, agregó Rieppi.

Las autoridades sanitarias uruguayas han publicado un manual y una guía de procedimientos para practicar los abortos que deberán seguir las mujeres, los hospitales y clínicas, y los médicos.

Las mujeres podrán solicitar la interrupción voluntaria del embarazo hasta las 12 semanas de gestación, período que se amplía a 14 semanas en caso de violación y sin restricciones para el caso de malformaciones del feto o riesgo de vida para la madre.

Previamente, las pacientes deberán pasar por una comisión formada por un ginecólogo, un psicólogo y un asistente social que le asesorarán sobre los riesgos de practicarse un aborto e incluso sobre la posibilidad de culminar su embarazo y dar al niño en adopción.

Posteriormente, la paciente tendrá cinco días para la reflexión y luego de ratificar su voluntad se le practicará el aborto “que será farmacológico” y siguiendo los criterios recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), agregó Rieppi.

A pesar de que hasta ahora estuvo penado por la ley, en Uruguay cada año se realizan más de 30.000 abortos, según cifras oficiales, aunque la realidad podría doblar ese número, señalan organizaciones no gubernamentales.

De acuerdo a una encuesta difundida el pasado mes de septiembre, el 52 % de los uruguayos está a favor de la despenalización del aborto, el 34 % en contra y el 14 % no tiene posición tomada o prefiere mantenerla en reserva.

El sábado varias organizaciones sociales y grupos políticos lanzaron una campaña de recolección de firmas para pedir un referéndum que derogue la nueva ley.

El expresidente uruguayo Tabaré Vázquez anunció que firmará para lograr ese referéndum, después de vetar una ley similar en 2008 cuando era gobernante.

Vázquez fue el primer mandatario de izquierdas de la historia del país (2005-2010) con el Frente Amplio, el partido del actual mandatario, José Mujica, que no ha descartado unirse a esa demanda pese a promulgar la ley.

 


Fuente: elnuevoherald.com

Source: Diciembre 2012

Se suspendió el tratamiento del protocolo del aborto no punible

Se suspendió el tratamiento del protocolo del aborto no punible

El tratamiento de la guía para la práctica del aborto no punible cayó este lunes luego de que el despacho realizado por la Comisión de Salud del Senado no consiguiera estado parlamentario para ser debatido este martes en el recinto.

Desde la Legislatura provincial explicaron a este portal que era necesario aprobar el despacho con mayoría especial, es decir con los dos tercios

de las voluntades positivas, situación que no ocurrió.

Es así que ya se está elaborando uno nuevo para ser presentado este martes, y si es aprobado con el consenso necesario, el próximo martes 11 de diciembre podrá bajar y ser debatido en el recinto.

Fuente: diariouno.com.ar

Source: Diciembre 2012

Mayoría de los uruguayos a favor de despenalizar el aborto

Mayoría de los uruguayos a favor de despenalizar el aborto

Según la encuesta realizada los primeros días de noviembre a nivel nacional, seis de cada 10 uruguayos están de acuerdo con que la ley que despenaliza el aborto sea puesta a consideración de la ciudadanía mediante un referéndum.

El sondeo revela además que cuanto mayor instrucción educativa se posee, más aceptación existe a la la ley que justamente hoy cobra

absoluta vigencia luego de que el gobierno la reglamentara hace 10 días atrás.

El muestreo ciudadano también diversifica la consulta sobre la preferencia política del encuestado. En base a lo que arroja este indicador, señala que –en números redondos- 7 de cada 10 frentistas consultados dijeron estar de acuerdo con la ley; 4 colorados de 10 también manifestaron su apoyo a la normativa actual y, entre los que aseguraron tener afinidad con la enseña nacionalista, la preferencia baja a poco más de 3 cada 10 personas consultadas.

Diferenciado por sexo, más de la mitad de las mujeres encuestadas expresaron su respaldo a la ley que a partir de hoy respalda su decisión de abortar un embarazo; y entre los hombres, ese apoyo baja a poco menos de la mitad de los consultados.

La encuesta, realizada por la empresa consultora ÍDEM en exclusivo para LA REPÚBLICA, determina a manera de conclusión que la mayoría de los uruguayos, del orden del 51%, considera que la ley de despenalización del aborto es “adecuada”. Pero inmediatamente aclara que también se debe tener en cuenta que un número considerado “importante” de entrevistados, un 45% del público consultado, se manifestó “contrario” a esta ley.

Sin desconocer que existe una clara mayoría que se expide a favor de la despenalización del aborto, nos parece adecuado, dice la conclusión de la encuestadora, “dejar establecido que, de todas formas, en este tema la opinión pública está dividida”.

Referéndum

En lo que se refiere a la posibilidad de someter la ley de despenalización del aborto a consulta popular, los uruguayos se manifiestan apoyando esta alternativa según el 62% que respondió afirmativamente a la pregunta de si entiende conveniente someter a referéndum la normativa. Este 62% representa casi dos tercios de los entrevistados.

Los uruguayos que entienden que no es conveniente trasladar a la población la vigencia de la ley lo son en un 33%, mientras que apenas un 5% respondió no tener opinión o directamente ignorar la materia.

Las posiciones de los consultados diferenciadas por su pertenencia partidaria arrojaron un resultado bastante parecido al escenario que finalmente se dio en el Parlamento cuando la ley fue aprobada.

Entre los encuestados que manifiestan haber votado al FA, un 67% está de acuerdo con la ley de despenalización de aborto; en el

Partido Colorado un 42% y en el Partido Nacional un 39%.

“Concluimos que en la interna de los tres partidos más importantes se repite la división de opiniones, en el FA con una mayoría de opiniones favorables a la despenalización y en los partidos tradicionales con una mayoría en contra”, concluye la encuestadora.

Por nivel educativo; entre los que han hecho sólo primaria, un 41% está a favor de la ley; entre los que cursaron secundaria el 55% a favor, y entre los que poseen instrucción universitaria el respaldo llega al 71%.

Entre las mujeres el 53% aprueba la ley y el 41% está en contra. Entre los hombres el 49% apoya y el 45% la rechaza.

La nueva regulación rige desde hoy

Desde este lunes rige en toda su extensión la ley de despenalización del aborto, tras la reglamentación hecha por el gobierno hace ya 10 días.

Entre otros, el fin de la normativa es asegurar la confidencialidad, el consentimiento informado, la seguridad del procedimiento realizado a través de fármacos, y el respeto a la decisión de la mujer que decidió íntimamente cortar con su embarazo.

“Las bases para esta reglamentación son sin dudas la confidencialidad en la consulta” y que “sea la mujer quien asuma conscientemente la decisión libre, informada y responsable de interrumpir el embarazo”, señaló Leonel Briozzo, subsecretario de Salud Pública.

Además, asegura el “respeto a la autonomía, a la decisión de la paciente y en cuarto lugar la seguridad” del procedimiento, agregó el funcionario.

La ley prevé no penalizar el aborto en las primeras 12 semanas de gestación, pero tendrá como excepción los casos en que el embarazo implique grave riesgo de vida para la mujer, cuando haya malformaciones incompatibles con la vida extrauterina o en embarazos producto de violación. Aquí el plazo será de 14 semanas de gestación.

La mujer deberá entrevistarse con un equipo interdisciplinario que le informará sobre los riesgos, los programas de apoyo a la maternidad y los de adopción, como alternativas a la decisión. Luego sobreviene un período de 5 días, plazo para que la mujer reflexione.

Si mantiene la decisión, el aborto se realiza de forma ambulatoria, salvo que la paciente requiera internación en base a su historia clínica.

En el caso de mujeres no uruguayas, estas deberán probar una permanencia en el país de más de un año para ampararse en la ley.

 


Fuente: diariolarepublica.net

Source: Diciembre 2012

Nuestros cuerpos, nuestras vidas

Nuestros cuerpos, nuestras vidas

“El aborto es un dilema ético que concierne a la mujer, y debe de ser dejado a su autodeterminación y conciencia. Las mujeres somos más que cuerpos condenados a proseguir inevitablemente un proceso  biológico que no fue decidido. Nadie nos debe imponer llevar a término una maternidad no deseada”.

 

 

La frase es de Marta Lamas y con ella inicia una exposición de nombre “Nuestros cuerpos, nuestras vidas” en el Museo Memoria y Tolerancia[i]. El recorrido es doloroso. Da cuenta de los estigmas y criminalización que sufren las mujeres que toman la difícil decisión de interrumpir un embarazo. Hay imágenes de una clínica insegura y clandestina, sangre y artículos para hacer un aborto inseguro: desde agujas y ganchos hasta hierbas y brebajes. En la sala hay un catre con una sábana sucia. Los zapatos abandonados de una mujer que no libró la batalla. Se exhiben todo tipo de herramientas para practicarse un aborto clandestino e inseguro.

En una pared hay fotos de los cuerpos desnudos de mujeres sobre los que se reflejan los calificativos que se usan para describirlas cuando se sabe que interrumpieron un embarazo. Irresponsables, egoístas, flojas, putas, asesinas, pecadoras. La consecuencia de esto, dice una de las cédulas de la exhibición escrita por María Consuelo Mejía, directora de Católicas por el Derecho a Decidir, es que muchas mujeres se someten a procedimientos inseguros y prefieren guardar en secreto la experiencia de un aborto por temor a ser criticadas y rechazadas.

La condena de la jerarquía de la Iglesia católica hacia las mujeres que abortan, continúa el texto de María Consuelo, ha reforzado el estigma y la discriminación. Cuando las mujeres se practican un aborto atentan contra algunas de las ideas que se han construido socialmente acerca de lo que significa ser mujer en esta sociedad:

  1. La sexualidad femenina tiene como fin la reproducción.
  2. La maternidad es el destino inevitable de las mujeres.
  3. Las mujeres tienen un instinto materno “natural”.  

Y después de lidiar con el estigma, las mujeres deben encarar la criminalización. Médicos, enfermeras, trabajadoras sociales las denuncian; ministerios públicos y autoridades judiciales les niegan derechos, las llevan a prisión, las obligan a tratamientos psicológicos; la sociedad las rechaza, se burla. Para muchas mujeres interrumpir un embarazo es equivalente al aislamiento y el desarraigo.

Hay una pared llena de notas periodísticas sobre mujeres que abortan. Todo gira alrededor del asesinato y la muerte. Más adelante los videos de Maricarmen De Lara quien en sus documentales ha grabado el testimonio de mujeres que han padecido la cárcel y una discriminación que las ha marcado de por vida.

Después de ver estas salas del museo. Uno se va preguntando ¿por qué tiene que ser así? Y justo esa es la reflexión escrita a media exposición. Nadie quiere que una mujer se vea en la difícil decisión de abortar, nadie quiere que existan los abortos, pero si la mujer llega a necesitarlo, ¿por qué lo hacemos tan complicado?

Hoy muchísimas mujeres están muy lejos de la resignación de antes y desean decidir, de manera legal y segura, interrumpir un embarazo no deseado, por difícil que sea la situación que viven. Es increíble que sólo en la Ciudad de México se pueda hacer de manera gratuita, libre y segura. La ley es muy clara, no se obliga a abortar a ninguna mujer que no lo solicite, pero sí permite a quienes necesitan interrumpir un embarazo. Hablar de aborto da miedo. Hace unos días, el hashtag #síalaborto fue trending topic en tuiter, por encima de las reflexiones racionales sobre los derechos de las mujeres, sobre lo que implica ser dueña del propio cuerpo y de ejercer una maternidad libre y voluntaria, se alzaban las voces viscerales, groseras.

Es muy fácil soltar ofensas, lograr empatía a través del sentimentalismo barato. Es muy difícil convocar a la reflexión, pedir cambiar prejuicios que prevalecen desde que la iglesia católica existe. Es muy complejo quitar ideas preconcebidas, que existen desde antes de que yo naciera y que crecí con ellas, pero siempre está la opción – también cristiana— de sentir empatía por el dolor de las otras, de sentir compasión por aquellas que han pisado la cárcel luego de un aborto, incluso espontáneo.

Si nos tuviéramos que enfrentar a la terrible situación de tener una hija violada y embarazada, ¿no consideraríamos la opción del aborto? Apuesto a que sí.

La última parte de la exposición “Nuestros cuerpos, nuestras vidas” habla sobre los derechos sexuales y reproductivos, sobre la salud pública y la educación sexual. El alivio de transitar de las salas que emulan el oscurantismo y nuestra sinrazón es reconfortante. Llegar a un terreno donde hay estándares internacionales que reconocen el derecho de las mujeres a decidir si quieren hijos, cuántos quieren y el espaciamiento entre uno y otro; así como ver que en muchos países del mundo (al igual que en la ciudad de México) las mujeres gozan de autonomía reproductiva da un poco de esperanza. Ojalá que el nuevo gobierno que acaba de entrar en funciones realice acciones para proteger y garantizar los derechos reproductivos y que la nueva secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, no olvide que con su ley Robles se ampliaron las causales legales de aborto en la ciudad de México, respaldando la autonomía reproductiva de las mujeres. La exposición está en un museo que promueve la tolerancia y el respeto, el que esté aquí la exposición no es fortuito.

*Ana Avila, coordinadora de comunicación.

 


Fuente: animalpolitico.com

Source: Diciembre 2012

¿Qué pasa con las mujeres a las que se les niega la opción de abortar?

¿Qué pasa con las mujeres a las que se les niega la opción de abortar?

El aborto ha sido un tema extensamente debatido y paradójicamente un procedimiento médico escasamente explorado. Los estudios que hay sobre el tema, que son de dudosa validez, conectan al aborto con enfermedades mentales y abuso de drogas. Como bien sabemos, los políticos han utilizado estos estudios para justificar la ilegalidad e inmoralidad del procedimiento. Si no me crees, preguntémosle a la UDI y los

pro-vida en general.

 

Hace menos de un mes se hizo público el primer estudio que investiga las conductas de mujeres que quisieron abortar y que por distintas razones no pudieron. El estudio tomó estos datos y los comparó con mujeres que sí lograron abortar.

No obviemos lo curioso de esta investigación: nadie antes se había enfocado en estudiar qué le pasa a una mujer que quiere abortar pero no puede hacerlo ya sea por restricciones legales o falta de disposición de lugares para llevarlo a cabo el procedimiento.  Ahora, gracias a este estudio tenemos algunas pistas.

La investigación titulada “The Turnaway Study”, debe su nombre a que a todas las mujeres a las que se les negó el aborto fueron “turned away”, rechazadas.

Este estudio de tipo longitudinal revela qué ocurre con la posición económica, salud y la situación de las relaciones amorosas y significativas de estas mujeres después de buscar infructuosamente un lugar donde abortar.

En USA, investigadores de la salud pública utilizaron datos de 956 mujeres quienes intentaron abortar en 30 clínicas distintas dentro de USA. De este grupo, 182 mujeres fueron rechazadas. Los investigadores hicieron seguimientos a todas mujeres, que cubrían toda la brecha de experiencias respecto al aborto. Algunas consiguieron el aborto de manera simple, para otras fue toda una batalla, y a otras les fue negado el procedimiento porque sus embarazos tenían unos días más de los limites gestacionales para realizarlos. Hace alrededor de un mes el grupo de investigadores presentó lo que descubrieron después de dos años de trabajo en el “Estudio de las Rechazadas” en la reciente conferencia de la Asociación Americana de Salud Pública.

Pobreza

La muestra total de las mujeres del estudio tenía distintas posiciones económicas representadas. El 45% de las mujeres recibía asistencia pública y dos tercios de ellas tenían un ingreso familiar que estaba bajo el nivel de pobreza. Una de las razones principales por las cuales las mujeres querían realizar un aborto era el dinero. Basándose en los ingresos de las “rechazadas”, esto parecía ser la mejor opción a tomar.

Dentro de las mujeres a las que se les negó la ejecución de un aborto,  el 86% estaba viviendo con sus hijos un año después. Sólo un 11% lo dio en adopción. También un año después, las sujeto de estudio estaban mucho más propensas a recibir ayuda social –el 76% estaba en el límite, en oposición al 44% de las mujeres que abortaron. También un año después de la negación de aborto, el 67% de las “rechazadas” estaba bajo la línea de pobreza versus el 56% de las mujeres que sí pudieron acceder al procedimiento. Sólo el 48% de las mujeres que no abortaron tenía un trabajo jornada completa en contraposición al 58% de las mujeres que sí lo hicieron .

Por lo tanto, cuando a una mujer se le niega la opción de abortar, es estadísticamente más propensa a estar desempleada (imagínense el caso en Chile), a recibir ayuda del Estado y a estar bajo la línea de la pobreza. Esto a la vez implica mayores costos para el Estado, por la ayuda a través de bonos que debe entregar y por todos los programas sociales que se crean para controlar y minorar fenómenos que ocurren respecto a la natalidad.

Violencia y Abuso de drogas

No hay diferencias estadísticas significativas entre las mujeres que abortaron y las que no respecto a sus experiencias en violencia y uso de drogas. Pareciera no existir correlación entre las mujeres que abusan de sustancias y el aborto, pero un punto interesante encontrado en el estudio corresponde a las mujeres con consumo de drogas: las que no pudieron abortar y eran consumidoras fueron más proclives a dar a sus hijos en adopción.

Lamentablemente, cuando se trata de violencia doméstica, la negación de un aborto hace una gran diferencia. Las “rechazadas” eran mucho más propensas a mantener su relación con un cónyuge que ejercía violencia en comparación a las que sí abortaron. Al año después de no realizar el aborto, el 7% reportó un incidente de violencia doméstica en los últimos seis meses, mientras que sólo el 3% de las mujeres que abortaron reportaron episodios de violencia en el mismo periodo. Uno de los investigadores enfatiza que este fenómeno no indica que las “rechazadas” son más propensas a involucrarse en relaciones más abusivas, sino que el hecho de tener la opción de ejecutar un aborto permitía a las mujeres apartarse de esas relaciones de manera más fácil.

Los porcentajes que revela el acento en la violencia son a la vez parte de un patrón mucho más amplio que demuestra que las “rechazadas” se inclinan más por permanecer en contacto con los padres de sus hijos. Este aspecto, aunque es superficialmente positivo, no siempre es bueno de acuerdo a lo que las cifras de violencia revelan. Incluso en la mayoría de los casos donde la violencia no está involucrada, los investigadores notaron que los padres no viven con las mujeres “rechazadas”. Las rechazadas fueron consultadas sobre la convivencia con sus parejas y descubrieron que los hombres no eran más propensos a vivir con mujeres que siguieron adelante con sus embarazos ni tampoco con las mujeres que sí  realizaron un aborto. “Los hombres no se quedan porque simplemente tuviste una guagua, esa es la cruda forma de ponerlo” Dice un investigador.

Salud mental

Una de las principales preocupaciones sobre el aborto es que este causa “problemas emocionales”, o sea ciertos rasgos que podrían ser indicadores de psicopatologías como la depresión. El estudio de las “rechazadas” dio una mirada desde dos ángulos a esta pregunta: 1) cómo se sintieron las mujeres que fueron rechazadas y las que abortaron y 2) si efectivamente experimentaron una depresión diagnosticada luego de abortar.

En general, no se debe abusar de la psicopatología depresiva. Últimamente ha existido un boom con su concepto, porque ahora existe depresión de todo tipo. Su diagnostico en realidad es bien estricto.  Es importante diferenciar “cómo te sientes” y si  esto corresponde a una psicopatología.

Una semana después de buscar un lugar donde hacer el aborto, el 97% de las mujeres que lo hicieron sintió que fue la decisión correcta y 65% de las rechazadas aún deseaba realizarlo. En este grupo la ansiedad era considerablemente superior en comparación al grupo que pudo ejecutar el aborto.

Las mujeres que abortaron reportaron una sensación de alivio (90%), aunque para muchas también acompañado de tristeza y culpa. Pero todos estos afectos se difumaron naturalmente con el tiempo en ambos grupos. Un año después no hubo diferencias respecto a la ansiedad o depresión entre los dos grupos.

Por lo tanto, el estudio no encontró ningún indicador duradero en cuanto a sensaciones dolorosas y negativas asociadas a realizar un aborto. La única diferencia en cuanto a lo afectivo entre ambos grupos al cabo de un año es que las rechazadas estaban más estresadas. La sensación común es que tenían mucho más que hacer de lo que en realidad podían hacer. Aún así, ninguna de estas situaciones se tradujo en depresión, por lo tanto aborto y depresión no parecen estar vinculadas. El estudio seguirá por cinco años más, por lo tanto queda tiempo para determinar si habrá cambios.

Salud física

Como se mencionaba no se encontró relación entre aborto y depresión, pero se descubrió un riesgo mucho mayor al momento del parto. Incluso en altas etapas de la gestación los abortos son más seguros que el parto. Los investigadores descubrieron que las complicaciones son más comunes y severas después del nacimiento: 38% experimentó limitaciones para realizar actividades, en promedio alrededor de 10 días, luego de haber dado a luz. Comparando con quienes abortaron, sólo el 24% experimentó esto y por un promedio de 2,7% días. No hubo complicaciones después del aborto, sin embargo después del parto en las rechazadas hubo manifestaciones de fractura de pelvis, infección y hemorragia.

Conclusiones importantes 

No se encontraron secuelas relacionadas con la salud mental debido al aborto en comparación a mantener el embarazo no planificado o deseado.

Otro descubrimiento importante: incluso un aborto realizado fuera del periodo gestacional estipulado es más seguro que un parto .

Tercero, a dos años de la ejecución o rechazo del aborto, las mujeres que siguieron con sus embarazos no deseados son tres veces más probables de caer bajo el nivel de pobreza que las mujeres que abortaron.

Si observamos todos estos datos, que antes no existían, podemos armar una nueva imagen sobre el aborto. Si fuéramos “objetivos” esto debería tener incidencia a nivel estatal.

Lo claro es lo siguiente: darle a las mujeres el derecho a elegir, les proporciona mejor salud y bienestar. Además se prevé mejor futuro económico. Obligar a las mujeres a tener hijos no deseados genera mantener a mujeres y niños en la pobreza y quizás bajo condiciones de violencia doméstica, siendo ambos factores grandes gatilladores de trastornos psicopatológicos.

En Chile estas cifras son claras, la población más pobre corresponde a la de madres adolescentes solteras, quienes según las estadísticas no invertirán su tiempo en estudiar, obtendrán trabajos con sueldo mínimo -si es que lo consiguen, tomando en cuenta el complejo mercado laboral chileno- optando por no trabajar la mayoría de las veces, provocando que sus hijos se empobrezcan más, en todo ámbito. Lo que nadie quiere decir: la tasa de criminalidad baja cuando el aborto es permitido. Tiene total sentido con estos datos.

Este año también se rechazó la idea de legislar sobre el aborto en Chile, refugiándose en el falso discurso de “proteger la vida”, observado desde una óptica conveniente a los propios sesgos ideológicos. El pensamiento conservador ha privado históricamente a las mujeres en nuestro país de ejercer sus derechos y por lo tanto mayor libertad sobre sus opciones. Es increíble cómo datos tan significativos respecto a la salud mental, ingresos y violencia que experimentan las mujeres sea información tan silenciosa y sin incidencia respecto a las políticas públicas. Probablemente estudios como este no serán tan socializados como sus antagonistas, pero podemos confiar en que habrán grupos que podrán visibilizarlos y lograr consecuencias a favor de los derechos.

 


Fuente: asteriscomag.cl

Source: Diciembre 2012