Aborto: los argumentos del Presidente

Aborto: los argumentos del Presidente

El presidente Sebastián Piñera en una columna publicada por el diario El Mercurio da cuenta de los que a su juicio son “argumentos de distinta naturaleza” para oponerse a despenalizar o legalizar el aborto en cualquiera de sus formas.

 

 

No deja de ser destacable que el Primer Mandatario participe dando su opinión de “puño y letra”. Además es valioso el reconocimiento que el mismo Presidente hace tanto de la necesidad de afrontar el problema vía políticas públicas como del hecho que de la ilegalidad del aborto, que lo transforma en una acción ilícita cometida de modo clandestino, se siguen problemas para abordarlo. Por eso sus argumentos ameritan un análisis.

Primero señala que nuestro ordenamiento constitucional reconoce la categoría de persona desde los inicios de la vida embrionaria. El problema surge al deducir de la existencia de una realidad jurídica su imposibilidad de modificación o la poca conveniencia de lo mismo. Es equivalente a sostener que las leyes y los ordenamientos constitucionales no deben evolucionar. De ser así, se podría hasta concluir que la situación de independencia de  las naciones sudamericanas  de la corona española, es una realidad ilegítima ya que, obviamente, alguna vez existió un ordenamiento que avaló esa dependencia. Defender la inmutabilidad de un ordenamiento jurídico, necesariamente, lleva a un absurdo. Por tanto, el primer  argumento no pasa de ser una constatación de un  hecho (la realidad constitucional hoy en Chile) pero nada dice sobre lo que se discute. Justamente lo que buscan algunos es modificar el estado de cosas sobre el aborto.

 

Lo segundo sería que ante la duda, es mejor estar en favor de la vida. Se deduce que la “duda” apunta a la categoría de persona o no del no-nacido. Es lo que el Presidente designa como un argumento prudencial. Más allá que no entra en un tema crucial, la naturaleza de esa duda, es de interés medir lo “prudente” del raciocinio presidencial. Como bien lo indica Aristóteles, la prudencia es un tema de razón práctica aplicada a casos concretos, no es teoría. Por eso, por “prudencia”, la despenalización del aborto por casos de violación o incesto es ampliamente reconocido. Inclusive, George W. Bush, personaje  libre de cualquier duda “progre”, reconocía esa excepción. En cambio, el Presidente Piñera, si es coherente con el principio que defiende, en situaciones de violación múltiple o incestuosa, quedando embarazada la víctima y optando ésta por abortar, debe sostener que por  “prudencia” corresponde aplicar la ley actual y el  encarcelamiento, lo cual sería el criterio prudencial de justicia. Quiénes lo ven así, deberían reconocer que su criterio de “lo prudente” respecto de lo que es “justo y debido” en un caso así, no sólo es controversial, sino que además minoritario.

Tercero, señala que no compete sólo a los padres la decisión sino que hay un tercero, el cual debe ser resguardado. Si uno obvia el vacío evidente en su argumento sobre cuándo y por qué igualó al no-nacido y a los progenitores como personas de igual derecho, inclusive dejando pasar esa omisión no menor, se mantiene el problema de cuándo transformó el que exista más de una voluntad a que sólo sea lícito y en todo momento, la superposición del derecho del no-nacido respecto del que ya lo está. Especialmente, cuando se sigue como consecuencia inmediata la pérdida del derecho a la posesión de su propio cuerpo por parte de todo un género.

Última  razón, su creencia religiosa. Aclara que en el espacio público no es suficiente pero que como cristiano se opone. Qué duda cabe de la respetabilidad de las creencias del Presidente. En lo que si se engaña a sí mismo es creer que al final no son esas mismas creencias su razón última para su posición. ¿No es esa creencia la que informa nuestra Constitución? ¿De dónde se origina   “la duda” a la cual alude? ¿Qué le permite dar el salto de sobreponer el derecho del no-nacido al de sus progenitores? La respuesta es una sola: la convicción de que posee un alma inmortal.

En eso, al Presidente le faltó la claridad argumentativa de Jaime Guzmán, éste en un razonamiento, impecable, en la comisión constituyente de 1974, indica: “La madre debe tener el hijo aunque éste salga anormal, aunque no lo haya deseado, aunque sea producto de una violación o, aunque de tenerlo, derive en su muerte… (…) la Providencia permite, exige o impone (…) que (…) la persona se encuentre obligada a enfrentar una disyuntiva en la cual no queda sino la falla moral, por una parte, o el heroísmo, el martirio (…) la gravedad o la tragedia que sigue a la observancia de la ley moral nunca puede invocarse como elemento para sustraer a alguien de la obligación de cumplirla”.

Guzmán sabía en lo que creía y lo defendía sin eufemismos. No por nada, es el inspirador del ordenamiento constitucional, ese que a Piñera, en éste punto, le parece inamovible.

 

Fuente: www.elmostrador.cl

Source: Marzo 2012

Beyond the College: Taking Classes at the Graduate Schools

Beyond the College: Taking Classes at the Graduate Schools

Interdum faucibus nisl tortor nonummy non Curabitur ligula tellus lacus congue. Phasellus condimentum magna enim fringilla congue nec felis sed Aliquam convallis. Integer molestie Pellentesque habitant Lorem condimentum ante laoreet penatibus ac Sed. Cras Lorem rhoncus nascetur eros vitae eros enim convallis porttitor dui. Turpis feugiat ac lacus Aenean Sed elit Curabitur id auctor sem. Nullam eros quam lacinia lorem accumsan vel vel sit.

Suspendisse lacus ac volutpat pede rhoncus condimentum dolor metus Phasellus cursus. Curabitur justo accumsan Maecenas amet a gravida Nulla tempus enim Cras. Elit nunc tincidunt mauris orci congue volutpat wisi vel ac nulla. Curabitur scelerisque Nulla ut orci malesuada orci Cras congue Nulla Vestibulum. Curabitur eros risus adipiscing natoque a.

Nullam pede risus commodo enim nunc pede justo Nulla sed enim. Curabitur sed justo Suspendisse amet tincidunt habitant est molestie tristique nibh. Quis laoreet tellus enim semper laoreet et Quisque velit lacus velit. Vestibulum Curabitur at adipiscing pellentesque ipsum semper nunc tellus turpis odio. Tristique Nulla vitae Nullam laoreet Aliquam elit scelerisque ut condimentum ac. Est enim fermentum turpis consectetuer elit Morbi penatibus sem.

Eleifend tellus consequat orci volutpat eget vel nisl elit vitae eu. Auctor Sed In velit velit pretium nascetur leo porttitor neque Nunc. Vestibulum et dictumst ipsum elit tellus quis adipiscing tincidunt sit ligula. Cursus montes ac Lorem mauris ultrices et adipiscing orci Vestibulum ac. Sed ut magna facilisis Nunc ut aliquam.

Et Mauris parturient id Suspendisse enim laoreet Vestibulum tincidunt eu sed. Ante massa ut quis enim commodo Sed et et Vestibulum et. Nibh ut et ipsum Vestibulum consectetuer enim risus Fusce magna eget. Faucibus arcu velit semper rutrum Quisque pede wisi nibh pede ut. Sem feugiat id et tellus Nulla dolor volutpat Curabitur et Nam. Elit amet neque ac dapibus.

Est laoreet leo orci ultrices quis Suspendisse fringilla habitant pretium tempus. Lorem consequat Curabitur lorem et semper iaculis Pellentesque sed tellus feugiat. Nibh cursus parturient dapibus vitae rhoncus at Mauris sem neque Praesent. Tortor convallis neque vestibulum porttitor felis malesuada Morbi habitant nec laoreet. Sit elit ut porta Nunc elit Aliquam enim Aenean mus nisl. Curabitur nec condimentum urna pretium gravida interdum odio at.

Source: Marzo 2012

El fallo que pone en vereda a jueces y médicos

El fallo que pone en vereda a jueces y médicos

El tribunal despejó las dudas sobre el aborto no punible: toda mujer tiene ese derecho si hubo una violación. Además, los jueces dijeron que no es necesaria la denuncia judicial del abuso. Y determinaron pautas para la Justicia y el sistema de salud.

Is cialis have adeverse tadalafil generic. ” We have an association, but we don& t know which one comes first,” said study author Dr cialis cheap Additionally, consultation with a practitioner competed in the uses of herbal nutritious supplements a great idea, and coordination of treatment among all health care providers involved can be advantageous prescription order cialis online no.

“Lejos de estar prohibido”, el aborto “está permitido y no resulta punible” cuando “el embarazo es consecuencia de una violación”. Vale para toda mujer. Es un derecho que se debe interpretar en forma “amplia” y sin distinciones “discriminatorias” que lo limiten a quienes padecen una discapacidad mental. Interrumpir la gestación producto del abuso sexual tampoco requiere ninguna clase de autorización judicial ni trámite burocrático.

 

 

Así lo estableció la Corte Suprema, finalmente, en un fallo que aclara que ésa es la única interpretación posible del Código Penal y advierte que cualquier otra que intente obstaculizar el acceso al aborto no punible sólo pone a las mujeres en una nueva situación de “violencia”, pero “institucional”. El tribunal exhortó a funcionarios de la Justicia y médicos a dejar de judicializar estos casos, una “práctica” que calificaron tanto de “innecesaria e ilegal” como “cuestionable porque obliga a la víctima del delito a exponer públicamente su vida privada y es también contraproducente porque la demora que apareja pone en riesgo tanto el derecho a la salud de la solicitante como su derecho al acceso a la interrupción del embarazo en condiciones seguras”. La resolución conmina a las autoridades nacionales, provinciales y porteñas a aplicar “normas de alto nivel” y “protocolos hospitalarios” para atender “abortos no punibles y para la asistencia integral de toda víctima de violencia sexual”.

La sola mención de la palabra “aborto” fue tabú en la Corte años atrás, antes de su renovación en 2003. Si emergía, aparecía teñida de creencias religiosas, valores culturales o principios morales. La misma lógica que ha hecho que durante décadas la respuesta tanto del sistema de salud como de los tribunales haya sido introducir a las embarazadas víctimas de violencia sexual en laberintos judiciales interminables tendientes a agravar sus circunstancias más que a ampararlas. Ahora el alto tribunal decidió despojar el tema de esos condimentos y “fijar una doctrina” que resuelva “cómo interpretar el Código Penal”, explicó ayer el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, al presentar en sociedad el fallo, que pidió despegar de la discusión por la despenalización del aborto en general (ver aparte). La decisión fue unánime en sus resultados generales, aunque dos jueces –Enrique Petracchi y Carmen Argibay– hicieron votos aparte, más acotados.

“Hay una secuencia extendida de casos a lo largo y lo ancho del país que le dan al tema una gravedad institucional que requiere solución”, enfatizó Lorenzetti. La judicialización de los abortos no punibles, dijo ante periodistas, “afecta los derechos de la mujer” y muestra que “el sistema no está funcionando bien”, evaluó. Con este diagnóstico, explicó, la Corte decidió admitir como caso testigo el de A. G., una adolescente de Comodoro Rivadavia que fue violada por su padrastro cuando tenía 15 años. Su mamá optó por llevar el pedido de aborto a la Justicia para que se hiciera en un hospital público de modo de resguardar muestras genéticas que sirvieran para probar la violación. En la Justicia penal, juez y fiscal se declararon incompetentes, el fuero de familia rechazó la petición en primera y segunda instancia y, cuando el embarazo de A. G. ya tenía 20 semanas, la Corte Suprema de Chubut dio vuelta el enfoque y ordenó encuadrar el reclamo como un aborto no punible. Aunque descartó la necesidad de autorización, la firmó para saldar una polémica que se estiraba mientras la joven “presentaba síntomas depresivos” e “ideas suicidas” ante un “embarazo” que avanzaba y era “vivido” por ella como “un evento extraño, invasivo”.

El aborto se hizo el 11 de marzo de 2010. Pero un asesor general subrogante de la provincia recurrió a la Corte invocando “derechos del niño por nacer” y con el argumento de que el aborto sólo podía autorizarse si la víctima era “idiota o demente”, según su interpretación del inciso 2 del artículo 86 del Código Penal, la misma que suelen aplicar muchos de sus colegas y jueces. Para la Corte, la historia de A. G. es “susceptible de repetición”. No importa si el aborto ya se hizo. Por la controversia jurídico-histórica, a otras mujeres les podría pasar lo mismo. “Queremos evitarlo”, dijo Lorenzetti. Además precisó que la Argentina fue observada por organismos internacionales, entre ellos el Comité de Derechos Humanos de la ONU y el Comité por los Derechos del Niño, e intimada a eliminar los escollos que impiden el acceso a abortos no punibles. Omitir el tema puede “comprometer la responsabilidad del Estado Argentino”, admite el fallo.

El voto de la mayoría de los jueces supremos tiene dos ejes:

– Uno define los alcances del inciso 2 del artículo 86 del Código Penal, que fija que no es punible el aborto si el embarazo es producto de una violación “cometida sobre una mujer idiota o demente”. Para la Corte la única distinción que hace la ley es que quien sufre una discapacidad mental necesita que alguien lo represente para consentir la intervención médica. Cualquier otra lectura, dicen los jueces, es una “distinción irrazonable de trato respecto de toda otra víctima de análogo delito” cuando, además, la obligación estatal es proteger a todas las víctimas de la violencia sexual. “La pretensión de exigir a toda otra víctima de un delito sexual llevar a término un embarazo, que es la consecuencia de un ataque contra sus derechos más fundamentales, resulta, a todas luces, desproporcionada y contraria al postulado (…) que impide exigirles a las personas que realicen, en beneficio de otras o de un bien colectivo, sacrificios de envergadura imposible de conmensurar”.

“No es punible toda interrupción del embarazo que sea consecuencia de una violación con independencia de la capacidad mental de su víctima”, despeja la Corte en forma contundente. Para desarticular el planteo del asesor tutelar chubutense, los jueces supremos dicen que ni la Constitución ni los tratados de derechos humanos que suscribe el país –y en que él se basa– prohíben la realización de abortos frente a embarazos producto de una violación sino que, al contrario, impide castigarlos en función de los principios de igualdad, dignidad y legalidad. Tampoco dicen nada del derecho a la vida o los abortos en general. En esa clave amplia dice que hay que leer el artículo 86 (que precisa los permisos para abortar), cuya vigencia y constitucionalidad ratifica.

– El otro eje alude a las consecuencias palpables de la judicialización de abortos no punibles a través de la exigencia de una autorización judicial. “Se sigue manteniendo una práctica contra legem (contra la ley) fomentada por los profesionales de la salud y convalidada por distintos operadores de los poderes judiciales nacionales como provinciales (…) exigiendo allí donde la ley nada reclama requisitos tales como la solicitud de una autorización para practicar la interrupción del embarazo producto de una violación, lo que termina adquiriendo características intolerables a la luz de garantías y principios constitucionales”. En este punto el tribunal cuestiona que queda expuesta “la vida privada” de la víctima y se pone en riesgo el “derecho a la salud” y a un aborto “en condiciones seguras”.

La Corte es taxativa: a una mujer que pide acceder a un aborto en esas circunstancias no se le puede pedir autorización alguna de un juez. Basta con que firme una declaración jurada que consigne ante el médico la situación de abuso, ni siquiera es imprescindible que haga una denuncia penal (ver aparte). De lo contrario la Justicia estaría interponiendo, dice la resolución, “un vallado extra” y “entorpece una concreta situación de emergencia sanitaria”. “Este tribunal –afirma el fallo– se ve en la necesidad de advertir a los profesionales de la salud la imposibilidad de eludir sus responsabilidades profesionales” y “recuerda a los operadores de los distintos poderes judiciales del país que”, según las excepciones del Código Penal, “es la embarazada que solicita la práctica, junto con el profesional de la salud, quien debe decidir llevarla a cabo y no un magistrado a pedido del médico”.

 

Fuente: www.pagina12.com.ar

Source: Marzo 2012

A examen del Senado chileno ley sobre el aborto

Santiago de Chile, 14 mar (PL) El Senado chileno aplazó para hoy la votación del proyecto de ley que despenaliza el aborto terapéutico, jornada que se prevé tensa por la disparidad de criterios entre los diferentes sectores políticos. La Cámara alta debía examinar y votar ayer la iniciativa legal, pero la discusión debió postergarse por la dilación de los debates legislativos en torno a otras materias.
Aunque, según encuesta del 2011 del Centro de Estudios Corporación Humanas, más del 70 por ciento de la población femenina en Chile apoya la legalización del aborto, la composición de fuerzas en el Senado apunta en sentido opuesto. La mayoría de los legisladores de la alianza oficialista que integran los partidos Unión Demócrata Independiente y Renovación Nacional ya anticiparon que se opondrían a la medida y lo mismo hizo la Democracia Cristiana, integrante de la opositora Concertación.

Incluso, el Gobierno ya marcó posición la víspera. El vocero de La Moneda, Andrés Chadwick, dijo que el Ejecutivo no respaldará la iniciativa si llegara a avanzar en el Congreso. Precisó que habría dos vías para frenarla: un recurso ante el Tribunal Constitucional o el veto presidencial. Camila Maturana, abogada de Corporación Humanas, califica de intolerable que el Estado chileno responda con la criminalización total del aborto, cuando en definitiva la penalización nunca ha conducido a la reducción de abortos en el país ni en ninguna parte del mundo.

Aborto libre, legal, seguro y gratuito y maternidad voluntaria, protegida y segura fue el reclamo de la Coordinadora 8 de Marzo, de la que forman parte en Chile una treintena de organizaciones femeninas, en ocasión de la reciente celebración del Día Internacional de la Mujer. Condenamos la violencia institucional, visible en políticas públicas y leyes infames que condenan a mujeres que abortan, que naturalizan la desigualdad entre mujeres y hombres, subrayó la Coordinadora en un comunicado público.

Ya va siendo hora, añadió la declaración, que el Estado asuma su carácter laico, que respete nuestras decisiones sobre continuar o no un embarazo y que garantice que esta libertad sea ejercida por todas, en igualdad y sin discriminación. El proyecto de ley a debate del Senado sugiere se emita luz verde a la posibilidad de interrupción del embarazo en situaciones de riesgo de la vida de la madre, cuando el feto se demuestre presenta malformaciones físicas o psíquicas, y cuando la embarazada haya sido víctima de un acto de violación.

Chile es de los pocos países en el mundo donde la interrupción del embarazo está penalizada en toda circunstancia. El aborto terapéutico estuvo legalizado en el país hasta 1989, pero la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990) derogó esa facultad y decretó su total prohibición, lo que se ha mantenido invariable hasta la fecha.

Fuente: www.prensa-latina.cu

Source: Marzo 2012

Amnistía Internacional considera “inadmisible e inaceptable” que Chile no permita aborto terapéutico

Amnistía Internacional considera “inadmisible e inaceptable” que Chile no permita aborto terapéutico

El tema que está en pleno debate en el Parlamento, forma parte de uno de los capítulos del último informe de Amnistía Internacional sobre la situación de los derechos humanos en Chile. La directora ejecutiva de la organización, Ana Piquer, dijo que es “inadmisible e inaceptable” que el Estado chileno, siendo parte de la convención interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, obligue a continuar el embarazo, incluso cuando una mujer o niña queda embarazada producto de una violación o esté en riesgo su vida.

 

Agregó que la falta de una legislación al respecto, contribuye a un número no justificado de abortos clandestinos e inseguros.En su informe dirigido al presidente Sebastián Piñera, el organismo pide crear una ley que permita a las mujeres “acceder a abortos seguros en casos de violación y/o si la salud y la vida de la madre están en peligro y no se criminalice a las mujeres, niñas o personal médico por solicitar, someterse o practicar un aborto”.

En tanto, el presidente del Partido Progresista, Marco Enríquez Ominami, llamó a los parlamentarios a ponerse los pantalones y a devolver a las mujeres el derecho al aborto terapéutico que tuvieron hasta fines de la dictadura. El ex candidato presidencial cuestionó que la negativa a esta norma no sea sólo de la UDI, sino también de sectores de la Concertación, particularmente de la Democracia Cristiana.

Fuente: www.biobiochile.cl

Source: Marzo 2012

Corte Suprema de Argentina aprueba aborto en caso de violación

Corte Suprema de Argentina aprueba aborto en caso de violación

Mujeres marchan a favor de la despenalización total del aborto en Argentina.

 La ‘histórica decisión’ reabre el debate de la despenalización total en el país suramericano.

La Corte Suprema de Argentina comenzó ayer a escribir otra historia. Por unanimidad, aunque con argumentos diferentes, los nueve miembros del máximo Tribunal aprobaron que las mujeres violadas aborten sin necesidad de acudir a la justicia en busca de autorización. 

De esa manera apoyó el fallo del Supremo Tribunal de la Provincia de Chubut, que había autorizado en el 2010 a una adolescente de 15 años a interrumpir el embarazo fruto de la violación de su padrastro, un oficial de la Policía de esa provincia patagónica.

La decisión de la Corte se conoció ayer y sienta jurisprudencia sobre una controvertida interpretación del artículo 86 del Código Penal, que no penaliza los denominados abortos terapéuticos, y estimula la discusión en el Congreso sobre la despenalización completa del aborto, cuyo proyecto se encuentra empantanado en el Parlamento.

El ministro de Justicia, Julio Alak, aclaró que el gobierno no impulsa la sanción sobre la penalización porque considera que “se necesita un amplio debate social previo”.

Para los analistas, la de ayer fue “una decisión histórica, que ayudará a miles de personas”, como lo destacó el constitucionalista Jorge Vagni.

Si bien la Corte Suprema reconoció que el caso sobre el que se fallaba ya se había concretado, este constituía un caso de excepción ya que “era necesario un pronunciamiento” que sentara un precedente y “sirviera de guía” para otros casos en el futuro. Y es que hasta ahora, las distintas interpretaciones del artículo 86 llevaron a miles de mujeres a someterse a peligrosos abortos clandestinos.

El presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, aclaró que “el fallo no establece ninguna referencia a penalizar o no penalizar esa práctica (el aborto en general). Lo que sí dejo claro es que en el caso de las mujeres víctimas de violación, ya no habrá espacio para dobles interpretaciones.

José Vales
Corresponsal de EL TIEMPO
Buenos Aires

Fuente: www.eltiempo.com

Source: Marzo 2012