Un fallo que abrió polémicas

Un fallo que abrió polémicas

El fallo de la Corte Suprema de la Nación, haciéndose eco parcial de los reclamos del movimiento de mujeres, deja claro que en los casos de embarazo por violación el aborto no es punible.

Incluso sin encarar el tema de fondo, que es el derecho al aborto en todos los casos, el reciente fallo exhorta a las provincias a aplicar los protocolos para que toda mujer que pida interrumpir un embarazo producto de una violación tenga derecho a hacerlo.

 

 

Ya existe una “guía” y un “protocolo” del Ministerio de Salud de la Nación, pero su aplicación desigual hace que las familias y los médicos actúen como puedan ante cada caso. A partir de ahora sólo se requiere una declaración jurada de la mujer ante los médicos.

Ante el fallo, la Iglesia repitió sus viejos dogmas ya superados socialmente.

El ministro de Salud de La Pampa, Mario González, aseguró que en su provincia no se acatará el fallo y que si una mujer violada pide a un hospital público la realización de un aborto deberá presentar autorización judicial.

Lo mismo hizo el gobernador K de Mendoza, Francisco Pérez: “No podemos declarar si se aplica o no cada fallo de la Corte. Los fallos son para un caso concreto. Lo que se aplica o no son las leyes”. Pérez desconoce algo elemental en derecho, que es la jurisprudencia obligatoria.

Otro fue el ministro de Salud de Corrientes, Julián Dindart: “Las adolescentes se embarazan porque tienen un recurso económico como premio por haber tenido un hijo”. El problema de fondo no es la Asignación Universal por Hijo, sino que el Estado garantice que cada mujer tenga acceso a educación sexual, métodos anticonceptivos y condiciones de vida dignas para decidir libremente si quiere o no seguir su embarazo.

Estos ministros y gobernadores, como otros que no hablan pero sostienen lo mismo, están incluso más atrás que el orden jurídico vigente. A partir del fallo de la Corte, el demorar o no realizar la interrupción legal de un embarazo es delito.

Pero este paso parcial no puede ser de ningún modo un techo, como intenta el gobierno kirchnerista. El derecho al aborto debe ser reconocido con un solo y único requisito: la decisión de cada mujer. Y el camino para conseguirlo es la movilización popular.

 

Fuente:www.mst.org.ar

Source: Marzo 2012