Investigan abortos selectivos en el Reino Unido

Investigan abortos selectivos en el Reino Unido

Un reportaje publicado en el periódico The Daily Telegraph sobre abortos ilegales ha despertado la alarma en las autoridades británicas. Los periodistas, equipados con cámaras ocultas, grabaron a médicos que afirmaban que estaban dispuestos a falsificar documentación para justificar estos abortos, que en realidad estaban basados en el sexo del bebé.

El Secretario de Salud británico, Andrew Lansley, ha mostrado una gran preocupación y ha solicitado una investigación de urgencia ya que admite que la selección del sexo es “ilegal e inmoral”.
Los periodistas acompañaron a mujeres embarazadas a nueve clínicas diferentes. En tres de los casos, los médicos afirmaron que podrían practicar el aborto, a pesar de que las mujeres alegaron que no querían tener a los bebés por razones de sexo. 

Una de las grabaciones que recogieron estos reporteros fue la de la especialista Prabha Sivaraman, que trabaja para clínicas privadas y hospitales NHS en Manchester. En la declaración obtenida, Sivaraman comentaba a la embarazada que ella “no hacía preguntas”.

Poco después, la especialista telefoneó a un compañero de trabajo para reservar la operación, alegando “razones sociales”. Sivaraman, afirmó que el coste de la interrupción del embarazo sería de 200 a 300 libras y, una vez recogidos los datos de la paciente, le preguntó si había considerado otras opciones. “Oh, por supuesto… No puedo tener este bebé por su género, sólo eso…”, declaró la embarazada.

La médica acabó reservando el procedimiento para la siguiente semana, a pesar de las razones dadas.

Se trata de uno de los tres ejemplos que encontró el periódico inglés sobre este tema, que ahora se encuentra bajo la investigación de las autoridades.

La legislación de Reino Unido permite interrumpir el embarazo a la madre en caso de que peligre su salud física o mental, así como la de sus hijos ya nacidos. También pueden abortar aquellas en cuyo caso se observe una amenaza real de que el futuro niño nazca con una discapacidad física o mental grave.

Source: Febrero 2012