Para tener soberanía sobre el cuerpo de una misma

Para tener soberanía sobre el cuerpo de una misma

Avanza el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. En la Argentina, por año, se realizan 500 mil abortos clandestinos, según un reciente informe. El misoprostol aparece como una opción eficaz. 

En nuestro país, hay una larga lista de mujeres que mueren cada año por abortos clandestinos. También existen quienes quedan infértiles o con infecciones. Según la Federación Internacional de Planificación de Familia, 19 millones de mujeres se someten a abortos inseguros en el mundo y el 13 por ciento de ellas fallece a causa de esa práctica. Sin contar las que luego del procedimiento sufren infecciones o hemorragias. 

Información completa y segura es lo que pide el colectivo Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto, quienes bajo el lema “Más información, menos riesgos” presentaron su 4º informe, junto a legisladores y diputados. A través de la línea 15-6664-7070 recibieron casi 3.000 llamadas sólo en la Ciudad de Buenos Aires, y 9.000 a nivel país. Hace poco más de un año y medio que funciona la línea. Las llamadas son regulares: reciben 400 por mes. “Nos damos a conocer por medio de internet, de boca en boca, por médicos y organizaciones sociales que nos recomiendan”, cuenta la socióloga Verónica Marzano, integrante del colectivo. “La mayoría de las chicas llama cuando ya confirmaron el embarazo, a las siete semanas y media aproximadamente. El 90 por ciento llama antes de las 12 semanas. Pero también llaman las que todavía no lo confirmaron, para informarse sobre la opción que ofrece el misoprostol, porque hay mucha gente que no conoce este método”, comenta. El misoprostol es un medicamento esencial según la Organización Mundial de la Salud (OMS) por ser fácil de usar, barato de producir y seguro para que las mujeres aborten hasta la semana 12 de embarazo. Según las llamadas que recibió el grupo, un 4 por ciento de las mujeres que llaman tienen entre 14 y 16 años; un catorce por ciento entre 17 y 19; y un 82 por ciento cuya edad oscila entre 20 y 55 años.

“Cuando llaman, nosotras las informamos según la OMS y otros organismos internacionales, respondemos las preguntas que nos hacen lo más libre de prejuicios, es por eso que pueden hablar con nosotras y nos consultan sobre sus dudas, sus miedos. Nosotras no damos consejos, no hacemos recomendaciones. Sólo les garantizamos el derecho a la información, a la salud”, aclara Marzano.

Una ayuda legal. El misoprostol es de venta legal bajo receta. Tiene una gran cantidad de aplicaciones obstétricas que se hacen de rutina. Está recomendado por la guía post aborto de la OMS. Además, facilita los partos desde hace más de veinte años, y también regula las hemorragias después del nacimiento del bebé. “Estamos contra el aborto inseguro. En los sectores populares el medicamento está más extendido, porque no causa complicaciones, aunque se use bien o mal. Claro que cuando se usa mal, no se produce el aborto. Pero es el método más seguro y barato, aunque sigue compitiendo con la sonda, un método realmente muy peligroso que pone en riesgo la vida de la mujer”, cuenta la socióloga.
Algunos médicos lo recetan, otros todavía no. “Al no obtener la receta, muchas mujeres tienen que comprar el medicamento en mercados negros, a precios muy altos, a veces no consiguen toda la dosis y no les hace efecto. Existe un 20 por ciento de mujeres que compró sin receta en farmacia la caja entera casi al mismo precio que con receta”, dice Marzano. “Además, hay una clara política de persecución por parte del Gobierno de la Ciudad, que no es visible: te espían, te presionan, y en los centros de salud no te cuentan sobre la opción de la pastilla. El gobierno de Macri siempre va a ser de derecha cuando se trate de defender y hacer valer los derechos humanos. Entre los propios compañeros médicos se persiguen, se hostigan”, agrega la especialista. Como cuentan las que elaboraron el informe, son comunes las frases: “Si receto no me nombran más”; “Voy a quedar escrachada en las sociedades científicas a las que pertenezco”. En la práctica: hacen que la mujer anote sus propias indicaciones; no usan recetarios oficiales; no pronuncian la palabra aborto; no dan información a mujeres y adolescentes embarazadas de 13 o más semanas; o usan códigos secretos en la historia clínica o, directamente, no anotan.
Según el informe, el tiempo promedio registrado en Caba para acceder al misoprostol es de dos días a una semana, la mitad que el promedio nacional. Los precios del mercado clandestino son entre el 20 y 30 por ciento más bajos que el promedio nacional. Uno de los compromisos que quiere garantizar esta iniciativa es la producción pública y misoprostol gratuito en las farmacias sociales, de Centros de Salud y Acción Comunitaria (Cesac) y hospitales, para desplazar la sonda, las dosis incorrectas y las mafias. “La pastilla es legal, por eso estamos tranquilas. La política la está llevando a un proceso de institucionalización”, aclara Marzano. “En Uruguay, por ejemplo, se usa hace cinco años, y ya no hay muertes por abortos inseguros. Creemos que es el modelo a seguir.”

Otro de los compromisos que el colectivo quiere garantizar es el de explicitar que los servicios de salud (ecografía, test de embarazo, diagnóstico sobre su salud, etc.) están disponibles para las mujeres sin importar si quieren abortar o continuar su embarazo. “La atención post aborto es muy importante. Existen protocolos en la Nación, y también en la Ciudad. Pero muchas mujeres tienen miedo a que las traten mal. Es algo básico, pero tenemos que garantizar que no suceda”, afirma la socióloga.
“El uso de medicamentos para realizar abortos seguros lleva más de 20 años como práctica establecida y es recomendada por la OMS y otros organismos por su eficacia y bajo riesgo de muerte y complicaciones cuando se realiza con el método correcto. Muchas mujeres no saben que este método existe. Las que saben, suelen obtener información confusa e incompleta. A nivel nacional, hay buena información, no así a nivel ciudad”, concluye.

Fuente: http://sur.elargentino.com/

Source: Junio 2012