Nuevos datos indican avances en tratar el problema de aborto inseguro, pero demasiadas mujeres continúan muriendo

Nuevos datos indican avances en tratar el problema de aborto inseguro, pero demasiadas mujeres continúan muriendo

Nuevos cálculos de la Organización Mundial de la Salud indican una considerable disminución en el número de mujeres que mueren a causa de abortos inseguros. Los cálculos confirman que los esfuerzos mundiales por ampliar el acceso de las mujeres a métodos anticonceptivos, servicios de aborto seguro y atención postaborto, están funcionando. Pero también subrayan que aún ocurren demasiadas muertes y lesiones maternas evitables a consecuencia del aborto inseguro y que las mujeres en los países en desarrollo continúan siendo particularmente vulnerables.

 

En el número actual de Reproductive Health Matters, Iqbal Shah y Elisabeth Ahman calculan que el número de mujeres que mueren a causa de abortos inseguros disminuyó en una tercera parte –de 67,000 a 47,000– entre los años 2003 y 2008. El índice mundial de abortos inseguros aumentó de 19.7 millones a 21.6 millones durante el mismo período, lo cual refleja principalmente el crecimiento en el número de mujeres en edad reproductiva (de 15 a 44 años de edad) a nivel mundial. La tasa mundial de aborto inseguro (el número de abortos inseguros por cada 1000 mujeres en edad reproductiva) permaneció relativamente igual.

“Estos nuevos datos muestran que los esfuerzos por tratar el problema del aborto inseguro están funcionando”, dijo Janie Benson, Vicepresidenta y Directora de Investigación y Evaluación en Ipas. “El aumento en la disponibilidad de profesionales de la salud capacitados y en tecnologías de aborto seguro aprobadas por la OMS, como la aspiración manual endouterina y el aborto con medicamentos, indudablemente han contribuido a esta tendencia prometedora.” 

Basadas en el análisis de miles de registros, encuestas y estudios hospitalarios, las nuevas cifras destacan el considerable descenso en las tasas de aborto inseguro tanto en el sur como en el norte de Africa –ambas regiones en cuyos países existe una alta prevalencia del uso de anticonceptivos y donde se pueden obtener servicios de aborto legal por amplias causales. Además, se encontraron modestas reducciones en las tasas de aborto inseguro de varias subregiones, como el sureste y la región meridional-central de Asia, ambas muy pobladas.

Los nuevos cálculos también revelan un continuo contraste drástico entre los países desarrollados y los países en desarrollo, con relación al acceso a servicios de atención integral a la salud reproductiva, incluidos los servicios de aborto seguro. En el año 2008, casi todos los abortos inseguros del mundo –21.2 millones de 21.6 millones– fueron realizados en países pobres. La tasa más alta de aborto inseguro se vio en Africa subsahariana, donde la mayoría de los países tienen leyes de aborto muy restrictivas. En esa región, las investigaciones caluculan aproximadamente 31 abortos inseguros por cada 1000 mujeres en edad reproductiva, comparado con solo dos en Europa y un número insignificante en Norteamérica.

“La continua disparidad entre las naciones ricas y las pobres con relación al acceso de las mujeres a los servicios de aborto seguro es desmesurada y sus resultados son trágicos” dijo Benson. “Además de las mujeres que mueren, millones más sufren graves complicaciones a causa de abortos inseguros cada año. Todas esas muertes y lesiones son evitables y aún ocurren con demasiada frecuencia, especialmente en los países pobres.

“Como señalan Shah y Ahman, las técnicas modernas de aborto figuran entre las intervenciones clínicas más seguras en atención médica hoy en día. Al garantizar que todas las mujeres del mundo se puedan  beneficiar de estas técnicas, podemos salvar aun más vidas.”

Fuente: http://www.ipas.org/

Source: Diciembre 2010

Desciende el aborto en España

Desciende el aborto en España

La cifra de interrupciones voluntarias del embarazo cae por primera vez en 11 años y registra una bajada del 4%

El aborto desciende. Es la principal noticia de salud pública conocida ayer en España, donde según la información facilitada por el Ministerio de Sanidad en 2009 se registraron casi 111.500 interrupciones voluntarias del embarazo, que representan unas 4.300 menos que en el ejercicio anterior. Es la primera vez que sucede algo así en nuestro país desde 1999, cuando comenzó a llevarse un registro sobre la cuestión.

 

La cifra de abortos ha ido creciendo año tras año desde entonces hasta llegar a la actual situación, en la que aproximadamente una de cada cinco mujeres embarazadas decide poner fin a su gestación. La cuenta es sencilla. En España, nacen cada año unos 400.000 niños. Si se pone fin de manera prematura a más de 100.000 embarazos, se pierden de forma voluntaria en torno al 20%.

Hace sólo cuatro años, cuando se alcanzaron estas cifras, el Ministerio de Sanidad, que entonces dirigía la actual ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, alegaba que había dos circunstancias que explicaba tan abultadas cifras de IVE, que es como se conoce técnicamente a la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Por un lado, se alertaba sobre la ignorancia de la juventud en materia sexual y, por otro, se apelaba al fenómeno de la inmigración, que ha propiciado un mayor número de nacimientos, pero también de abortos.

Los ginecólogos nunca estuvieron de acuerdo con la explicación que atribuía este fenómeno a la falta de información de las mujeres, porque los datos revelan que hay mayor número de interrupciones entre las chicas de más de 20 años que entre las adolescentes. La información difundida ahora por el Ministerio parece corroborarlo. El principal descenso se ha dado en las mujeres menores de 30 años, entre quienes se contabilizaron 13.967 interrupciones, casi un 7% menos que en 2008.

Sanidad atribuye estos resultados a las medidas de salud sexual que en los últimos años ha introducido el Ejecutivo y a «las políticas preventivas habituales de las comunidades autónomas». Entre ellas, destaca la supresión de la obligación de presentar una receta médica para obtener en la farmacia la ‘píldora del día después’, iniciativas legislativas como la ‘ley del aborto’, que lo es también de educación sexual, y a las campañas a favor del uso del preservativo.

Es posible que el fenómeno de la inmigración tenga asimismo algo que ver en esta caída del número de abortos practicados. Un 50% de los casos se han venido registrando en mujeres extranjeras, un colectivo que ha sido el primero en regresar a sus países de origen a causa de la crisis económica. El informe del Ministerio registra descensos en todas las franjas de edad. Entre las menores de 20 años, la reducción fue del 6,5% (con 13.967 IVE); y entre las menores de 15, del 4% (456).

Fuente: http://www.ideal.es/

Source: Diciembre 2010

"Yo aborto, tú abortas, todas callamos"

La feminista Florence Thomas presenta su testimonio personal sobre el aborto y reflexiona sobre el estado actual de ese candente problema en Colombia.

 

Un barrio triste al norte de París. Una casa sórdida, con olor a coliflor y éter. Un médico que le advierte: “Los riesgos posteriores al

procedimiento son suyos”. Una vieja mesa de comedor en vez de una mesa ginecológica. El deseo de huir, el pánico. La sensación inenarrable de soledad; el miedo a morir. Cuarenta y cinco años tuvo que esperar Florence Thomas para poder contar su experiencia de abortar. Sí, todas y todos callan “para no desordenar la tan mal nombrada limpieza y pureza religiosa alrededor de la sacrosanta maternidad”.

¿Por qué mejor un testimonio que un ensayo? Porque es necesario decirlo: “El aborto tiene que volverse palabras, palabras arrancadas del cuerpo de millones de mujeres”. Y, ¿por qué hacerlo solo ahora, después de tanto tiempo? Porque la situación de Colombia en 2010 es similar a la de Francia en 1965, antes de mayo del 68, antes de la Ley Veil que legalizó el aborto en 1975. Aquí, desde 2006, el aborto está despenalizado para tres casos excepcionales –malformación del feto incompatible con la vida, embarazo producto de una violación y peligro para la salud o la vida de la mujer–, pero fuera de ellos, insiste Florence, “el aborto de miles de mujeres sigue siendo ilegal y clandestino en un país aún muy conservador que no logra asumir los enunciados ni de la laicidad, ni de un Estado social de derecho promulgado por la Constitución de 1991”.

Por cierto, los casos presentados en este libro de mujeres que coinciden exactamente a las causales previstas en la legislación colombiana y han acudido a los servicios de salud para que les practiquen un aborto son kafkianos. Mencionemos solo uno: Adriana, una niña de 13 años, de la costa atlántica, violada por su padre y embarazada, con denuncia de la Fiscalía en la mano, no es atendida por el hospital de su pueblo: “Qué pena pero es que nosotros somos nivel uno de atención, lo que significa que no podemos atenderle a Adriana y la tenemos que remitir al hospital de la capital”. Pero en Sincelejo, en un hospital de nivel tres, con salas de parto y servicios de ginecología y obstetricia, tampoco es atendida. La excusa: todos los médicos son “objetores de conciencia” y dicen tener un contrato con la EPS que “no reconoce el servicio de interrupción voluntaria del embarazo”. Un funcionario de Bienestar Familiar que ayuda a Adriana interpone una tutela. El juez ordena atender a la niña y a la EPS, que cumpla con su responsabilidad. El hospital se niega a acatar la tutela, lo mismo que otros hospitales requeridos por la EPS. Con los trámites y las negativas, ha pasado el tiempo: Adriana tiene 24 semanas de embarazo, ya requiere un procedimiento más complejo –dilatación y evacuación–, según la Organización Mundial de la Salud. Médicos Sin Fronteras les paga los tiquetes a Bogotá y La Mesa por la Salud de las Mujeres asume la manutención y consigue que un hospital público atienda a Adriana por Urgencias. La madre firma el consentimiento, respetando la decisión de la niña: “Es que yo soy una niña, acabo de cumplir 13 años; a mí me gusta jugar con muñecas y ver muñequitos… cómo es posible que a mí me vayan a obligar a tener un hijo que yo no quiero y mucho menos un hijo que es de mi papá”. Finalmente la atienden sin complicaciones, fin del calvario, regresan a su pueblo sabiendo en carne propia que en Colombia las mujeres tienen que hacer valer sus derechos contra muchas personas e instituciones recalcitrantes, entre ellas el señor Procurador General de la Nación, quien ha decidido anteponer sus convicciones religiosas a sus deberes legales.

Florence quería únicamente dar su testimonio, pero no pudo. Además de estos casos, presenta sus argumentos a favor de la libre opción de decidir y el valeroso e inteligente discurso de Simone Veil ante la Asamblea Nacional de Francia, que convenció a un gobierno conservador. Nadie puede impedir que las mujeres no quieran tener un hijo para el cual no se sienten todavía capaces de atender ni emocional ni materialmente; pero luego, en el momento justo, podrán llegar a ser las madres más atentas y responsables del mundo. En 2015, vaticina Florence, Colombia despenalizará el aborto sin restricciones. ¿Por qué no? España, la católica Madre Patria, acaba de hacerlo.

Fuente: http://www.semana.com/

Source: Diciembre 2010

Una línea pública, que permite ampliar derechos

Una línea pública, que permite ampliar derechos

Comenzaremos con evidencias. La Organización Mundial de la Salud ha calculado que “más de 1.500 mujeres y niñas mueren por día como resultado de complicaciones prevenibles que ocurren antes, durante y después del embarazo y parto, y que a nivel global, la mortalidad materna es la principal causa de muerte en mujeres y niñas en edad reproductiva, que la mortalidad y la morbilidad maternas prevenibles son

retos para la salud, el desarrollo y los derechos humanos”. (Asamblea General de las Naciones Unidas, Concejo de Derechos Humanos, 2009).

 

Según cifras oficiales del Ministerio de Salud, en democracia, al menos 3 mil mujeres pobres han muerto como resultado de la prohibición del aborto. En nuestro país, la interrupción voluntaria del embarazo está penalizada, salvo los casos contemplados en el artículo 86 del código penal.

Por lo tanto, el aborto, al ser punible, tiene una doble condena: la penal y la moral, impuesta por algunos sectores a algunas (a quienes no tienen medios económicos). Mientras tantos, esos sectores lucran económicamente con la clandestinidad. La ilegalidad del aborto sostiene un ingreso rentable para varios.

El 30 de julio del 2009 se lanzó una línea telefónica pública desde la cual se da información médicamente confiable a las mujeres que lo deseen sobre aborto con medicamentos. El grupo Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto presenta la línea telefónica “Más información, menos riesgos”, donde “se sienta postura sobre el derecho de las mujeres de acceder a la información sobre el misoprostol (la droga que produce el aborto), el cumplimiento de las recomendaciones de la Guía para el Mejoramiento de la Atención Post Aborto, el cumplimiento del deber de confidencialidad del personal hospitalario en la atención post aborto, la producción pública de misoprostol, y la despenalización y legalización del aborto”, expresaron sus autoras en la presentación.

Estas mujeres se preguntaron “¿Quién puede monopolizar el conocimiento?”. La Federación Latino Americana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología (Flasog) editó un manual sobre el uso del misoprostol, que también se puede consultar en su página web www.flasog.org. El trabajo, que recoge resultados de múltiples estudios, señala que el misoprostol está indicado “en todos los casos en que se requiera”. La Flasog agrupa a las sociedades y federaciones de la especialidad, incluida la Argentina. El Doctor Aníbal Faúndes expresó: “El misoprostol, la droga que se utiliza en estos casos, en forma de comprimidos vaginales, ha significado una revolución positiva en la atención del tema. En 2009, en Uruguay, no hubo ninguna muerte materna por aborto, gracias al uso de este fármaco. Aumenta el acceso al aborto seguro. Baja, radicalmente, los costos del sistema de salud y resuelve el problema que expresan aún muchos médicos de la objeción de conciencia. Es la misma paciente la que se coloca estas pastillas”. El autor es Coordinador del Comité de Derechos Sexuales y Reproductivos de la Flasog.

El 26 de Noviembre de 2.009, al cumplirse un mes del funcionamiento de la línea telefónica, Gabi Diaz Villa, Paula Castello de Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMMARC); Ana Ferrarotti, Coordinadora Nacional del Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable del Ministerio de Salud de la Nación y las diputadas Diana Maffía y Gabriela Alegre presentaban el Primer Informe, el que señalaba: “En estos 4 meses de intenso trabajo hemos retenido 2.300.000 pesos en manos de las mujeres. 819 niños y niñas no corrieron el riesgo de perder a sus madres como consecuencia de un aborto inseguro. Hemos roto el silencio en decenas de medios de comunicación. Hemos difundido información científica, veraz, actualizada y no prejuiciosa sobre aborto en 1.700 llamadas. Esperamos, con este trabajo, ampliar la libertad de las mujeres y fortalecer nuestra agencia política para lograr que 2.010 sea el año de la legalización del aborto en Argentina”.

En suma, decimos que la línea Más información, menos riesgos es pública, son mujeres de la sociedad civil que se organizaron junto a profesionales para brindar información segura y científica, ante una realidad que se cobra la vida de mujeres sin protección y sin derechos.

Esta línea no es clandestina, tampoco genera ganancias. Sus informes se publicitan en los medios de comunicación, con acompañamiento de legisladoras y en el ámbito también público como el Senado de la Nación.

Y volvemos a destacar los derechos en los que se basa: a la libre expresión, al derecho a la información y a la posibilidad de acceder a los beneficios del progreso científico, hoy vedado para muchas mujeres que deambulan por los caminos clandestinos de la muerte, el negocio y la penalización.

*Diputada provincial y Junta Ejecutiva provincial del Partido SI Santa Fe.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/

Source: Diciembre 2010

Es ilegal la denuncia de hospitales a mujeres que deciden abortar

Es ilegal la denuncia de hospitales a mujeres que deciden abortar

María del Socorro Cabrera Salgado, responsable estatal de Prevención de la Mortalidad Materna de la Secretaría de Salud, sostuvo que las mujeres que han sido denunciadas por los médicos ante la justicia local por provocarse un aborto podrían contrademandar, debido a la violación del secreto médico.

“Las denuncias hechas por los hospitales violan los derechos de la paciente y el secreto médico. Como médico no tengo permitido denunciarla, se haya tomado lo que se haya tomado, salvo que ponga en peligro su vida, en ese caso sólo es para que los familiares estén al tanto y se deslinden responsabilidades”, fustigó la especialista en ginecología.

 

Puntualizó que al menos seis mujeres, durante 2010, fueron denunciadas en Puebla y Tehuacán.

Cabe señalar que entre 2003 y 2008, en Puebla se registraron 42 mil 635 abortos por diversas causas y más de 148 muertes maternas en los hospitales del IMSS, ISSSTE, PEMEX, SEDENA, SEMAR, ISSSTEP, SSEP y Universitarios, de acuerdo con cifras del Sistema Nacional de Información en Salud.

Los más de 42 mil abortos forman parte de los reportes oficiales, sin tomar en cuenta las clínicas y hospitales particulares o clandestinos que realizan este tipo de intervenciones.

Uno de cada cuatro embarazos culmina en aborto: SSEP

Uno de cada cuatro embarazos que se registran en la entidad termina en aborto, y aunque no es posible determinar con certeza cuántos legrados son intencionales, se estima que el 98 por ciento se deben a causas naturales, informó María del Socorro Cabrera.

Incompatibilidades en cromosomas y genes son las causas más comunes por las que en 2009 se registraron 5 mil 113 abortos y 4 mil 060 más hasta septiembre de 2010.

Para María del Socorro Cabrera las cifras no resultan alarmantes porque se encuentran dentro de la media nacional.

El uso de ácido fólico, estudios de sangre y una adecuada atención preconcepcional ayudarán a que las féminas puedan lograr concluir con su embarazo, sin embargo disminuir las cifras de abortos espontáneos será difícil, señaló Cabrera Salgado.

Muertes Maternas

En 2009 se presentó un alza en las muertes maternas al registrar 78 decesos, a decir de la funcionaria se debió a la epidemia de influenza -que se presentó en todo el país-, pues 32 fallecimientos se asociaron con afectaciones pulmonares.

Los números al corte de septiembre de este año señalaron 42 muertes maternas, según lo explicó durante una entrevista telefónica.

Para disminuir las muertes maternas la especialista refiere que amen de la mejora hospitalaria, se debe pugnar por una verdadera equidad de género, comenzando por los servidores públicos y que se le de mayor importancia a los aspectos de salud de la mujer para que los fallecimientos: “no se considere como un hecho que tenía que ocurrir”.

Fuente: http://www.e-consulta.com/

Source: Diciembre 2010

Aborto: Uruguay lidera el ranking de aceptación regional

Aborto: Uruguay lidera el ranking de aceptación regional

Uruguayas rompen tendencia y son las que más lo justifican

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Uruguay presenta el nivel más alto de justificación del aborto entre los países de América Latina y el Caribe. En contra de la tendencia regional, las uruguayas jóvenes son las que más se inclinan a defenderlo.

 

Las personas más proclives a justificar el aborto en la región son los hombres menores de 40 años, con altos niveles educativos, bajos niveles de privación de bienes en sus hogares, poca actividad religiosa y que no profesan la fe católica ni evangélica, según un estudio realizado por el Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Udelar.

Según el informe, Uruguay presenta la tasa más elevada de justificación del aborto de la región, y a diferencia del promedio de América Latina, las uruguayas lo justifican en mayor medida que los hombres.

La premisa de la consulta fue: “Dígame si usted cree que siempre puede justificarse, o nunca puede justificarse el aborto. O si su opinión está en algún punto intermedio, donde “1” es: nunca se justifica, y “10” es: siempre se justifica”.

El informe, titulado “Opinión ciudadana sobre el aborto: Uruguay y América Latina”, muestra una justificación muy baja en la región y el Caribe (2.1 en 10) y bastante más elevada en Uruguay, donde los niveles ascienden a 4,1 en 10.

Desde el año 2001, el Instituto de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales realiza una encuesta anual a aproximadamente 110 miembros de las elites (política, sindical, intelectual y empresarial), dando cuatro opciones que son: legalizar, despenalizar, tolerar o reprimir el aborto.

Desde 2005 a la fecha, la mayoría de los encuestados por la Udelar (71%), se mostró favorable a legalizar o despenalizar el aborto en Uruguay.

El porcentaje mínimo, aunque mayoritario, se registró entre los legisladores, de los cuales el 62% está dispuesto a despenalizarlo.

El máximo se registró en las consultas realizadas entre los sindicalistas, con un 97% de disposición para legalizarlo.

Además, la opinión de los parlamentarios en el país coincide con la opinión mayoritaria de sus votantes.

Esos resultados, junto a las conclusiones del Latinobarómetro (un estudio de opinión pública que realiza anualmente 20.000 entrevistas en 18 países de América Latina representando a más de 400 millones de habitantes), permitieron confeccionar un ranking de “justificación del aborto”, en función de características socioeconómicas, fe y religiosidad, posición ideológica y características de los países.

Los resultados para Uruguay también muestran que las mujeres jóvenes, de alto nivel educativo y baja privación de bienes son las que justifican en mayor medida el aborto (un nivel de 6 en 10).

“En ese sentido, propuestas como las de la Sociedad de Ginecología y Obstetricia (SGU), el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) y la Facultad de Medicina, de `asesoramiento para una maternidad segura` es de esperar que tengan un enorme impacto en la morbilidad y mortalidad de las mujeres”, rezan los autores (Máximo Rossi y Patricia Triunfo) en el estudio presentado el pasado mes de octubre.

En Uruguay, las complicaciones relacionadas con el aborto causaron el 27% de las muertes maternas en el último lustro de la década de los `90, y el 47% en la principal sala de maternidad del país, en el Hospital Pereira Rossell.
El País Digital

Fuente: http://www.elpais.com.uy

Source: Diciembre 2010

Cómo reducir la mortalidad

Cómo reducir la mortalidad

Una alianza que integran la OPS, la Sociedad Argentina de Pediatría y la Academia de Medicina realizó propuestas para reducir la mortalidad materna, que creció en 2009. La primera causa son las complicaciones por abortos.

 

Una nueva entidad de entidades –que incluye a la Sociedad Argentina de Pediatría, la Academia Nacional de Medicina, la Organización

Panamericana de la Salud y otras organizaciones– propuso instaurar una asignación universal para embarazadas y puérperas, a semejanza de la Asignación Universal por Hijo, que otorgará a estas mujeres los medios para acercarse al sistema de salud, la responsabilidad de hacerlo y el derecho a exigir adecuada atención en el embarazo y el puerperio. Otra de las propuestas puede parecer cuestión de especialistas, pero es crucial que la opinión pública la entienda: “regionalizar” la atención sanitaria, organizar el sistema de salud para que los embarazos y partos de riesgo sean derivados al lugar indicado en el momento adecuado (ver recuadro). Estas y otras ideas intentan poner fin a un hecho escandaloso: la mortalidad materna en la Argentina se mantiene en los altos niveles de hace casi 20 años, por encima de otros países de América latina y con escasas chances de alcanzar el Objetivo del Milenio fijado por la ONU. La primera causa de mortalidad materna son las complicaciones del aborto, por lo cual las entidades requieren, también, “aplicar el artículo del Código Penal que garantiza el aborto no punible”.

La Alianza Argentina para la Salud de la Madre, Recién Nacido y Niño (Asumen) se constituyó en marzo de 2009 para apoyar el cumplimiento de los Objetivos del Milenio. Incluye también a la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, la Federación Argentina de Enfermería, la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires, el Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes), y Unicef. Ayer sus representantes presentaron su diagnóstico y propuestas sobre mortalidad materno-infantil.

Celia Lomuto, integrante de Asumen, señaló que “de acuerdo con el Compromiso del Milenio, de Naciones Unidas, al que adhirió la Argentina, la mortalidad materna debería reducirse, desde un 52 por cada cien mil partos en 1990, a 13 por cada cien mil en 2014. Pero se mantiene alrededor del 40 por cien mil desde fines de la década del ’90, y llegó al 55 por cien mil en 2009, lo cual se concretó en 410 muertes. Es cierto que 95 de éstas son atribuibles a la gripe A y otras enfermedades respiratorias, pero restan 315, superando las 296 de 2008 y las 306 de 2007”. Los datos provienen del Ministerio de Salud de la Nación.

La primera causa de mortalidad materna son complicaciones de abortos, que abarcan el 21 por ciento de las muertes. El documento de Asumen advierte que “el número de muertes maternas por aborto aumentó nuevamente en 2009: 87 casos”. Habían sido 62 en 2008 y 74 en 2007. “El embarazo terminado en aborto es la primera causa de muerte materna desde hace casi tres décadas, evidenciando que la prevención del embarazo no planeado y la atención adecuada de las complicaciones del aborto inseguro son deudas pendientes.” La entidad de entidades exige también “la aplicación del artículo 86 del Código Penal, que resguarda el aborto no punible”.

Otras causas importantes de mortalidad materna son “las infecciones, la hipertensión asociada con el embarazo, las hemorragias y enfermedades preexistentes agravadas por el embarazo, como la diabetes”, señala el documento, y observa que “la mortalidad materna es elevada si se la compara con los países de la región, y es diez veces mayor que en los países desarrollados. Es una muestra de la inequidad que persiste entre las distintas provincias y sectores sociales”.

Ariel Karolinski, de Asumen, señaló que “la mortalidad materna es la más clara expresión de inequidad e injusticia social. Las Naciones Unidas la toman como indicador trascendente sobre la distribución del ingreso. En la Argentina, oscila entre 18 por cada cien mil nacimientos, en la ciudad de Buenos Aires, y 160 por cada cien mil, en Catamarca. Se trata de mujeres que suelen llegar tarde a los servicios porque no saben percibirse como enfermas: por ejemplo, tienen una pérdida de líquido amniótico en el segundo trimestre de su embarazo y creen que es flujo, que es normal, y no se dan cuenta de que se rompió la membrana y que, sin atención, tendrán un parto pretérmino con sepsis puerperal”.

En este marco, y a partir de experiencias internacionales, Asumen propone instaurar una Asignación Universal de Protección Social para Embarazadas y Puérperas. El beneficio alcanzaría a las mujeres atendidas en el subsector público y se extendería hasta los 12 meses luego del parto. El subsidio obedece a que “el 28,6 por ciento de las madres en los principales aglomerados urbanos es pobre y 9,6 por ciento es indigente. La Encuesta Perinatal 2008, en 82 maternidades del área metropolitana, mostró que el 75 por ciento de las asistidas eran pobres, lo cual se asocia con bajo nivel educativo, control prenatal insuficiente y em-barazo no planificado”. Incluiría “transferencias de dinero, mediante tarjeta de débito y cuenta bancaria, contra cumplimiento de acciones predefinidas”. Estas acciones de la mujer se centran en que se acerque al sistema de salud.

Entre los cuidados que el sistema de salud debería garantizar a estas mujeres se incluye “que los controles prenatales no bajen de cuatro, como recomienda la OMS; que, en el parto, la mujer esté acompañada por su pareja o por la persona que elija, lo cual es probadamente beneficioso; y se incluirá el acceso a la salud reproductiva para que el intervalo entre embarazos sea de por lo menos dos años”, precisó Karolinski. “Las más pobres mueren más porque no saben adónde acudir y, por no conocer los cuidados necesarios, no demandan servicios de calidad”.

La asignación se aplicó con éxito en Brasil, Chile, México, Perú, Bolivia, Honduras y Ecuador.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/

Source: Diciembre 2010