Logrando cambios importantes en Camboya mediante servicios ampliados de aborto seguro

A pesar de la legalización del aborto en primer trimestre a petición en Camboya, en 1997, los servicios de aborto seguro continuaron estando fuera del alcance de la mayoría de las mujeres camboyanas durante muchos años. En el año 2005, más de 30,000 mujeres buscaron servicios de atención postaborto  en establecimientos de salud pública nada más, y la evidencia indica que más del 40% de las complicaciones fueron

el resultado de intentos de aborto inducido de manera insegura, según un estudio dirigido por Ipas. Debido a factores como la falta de orientación técnica, falta de fondos para apoyar la capacitación del personal de salud e insuficiente voluntad política, los servicios de aborto seguro eran incipientes o no existentes en los establecimientos de salud pública de Camboya, casi 10 años después de la reforma jurídica. Las investigaciones también muestran que los prestadores de servicios de salud y consumidores estaban confundidos en cuanto al estatus legal del aborto y en cuanto a quién (si a alguien) se le permitía realizar el procedimiento.

En el año 2006, el Programa de Reducción de la Mortalidad Materna (RMMP, por sus siglas en inglés) –un consorcio de ONGs nacionales e internacionales entre las cuales se encuentran Ipas, Marie Stopes International (MSI), PATH y el Cambodia Health Education Media Service (CHEMS, o Servicio de los Medios de Comunicación de Educación en Salud en Camboya)– empezó a apoyar los esfuerzos del Ministerio de Salud por ampliar la accesibilidad y calidad de los servicios de aborto seguro. Financiado por el Departamento del Reino Unido para el Desarrollo Internacional (DFID) y administrado por Options Consultancy U.K., para el año 2010 RMMP había ayudado a producir y difundir normas nacionales para los servicios seguros de aborto inducido, capacitado a más de 350 profesionales de la salud en la prestación de servicios de aborto seguro, capacitado a casi 100 profesionales de la salud en métodos de planificación familiar de largo plazo, establecido servicios de aborto con medicamentos en el sector público, renovado más de 50 establecimientos de salud y distribuido miles de kits de aspiración manual endouterina (AMEU).

“El programa del Ministerio de Salud en Camboya, asistido por RMMP, probablemente es uno de los programas más intensivos del mundo de maternidad sin riesgos con un enfoque dedicado a la ampliación de los servicios seguros de aborto inducido en el sector público” afirma Tamara Fetters, Asociada Sénior de la unidad de Investigación y Evaluación de Ipas. “La experiencia en Camboya muestra claramente que dicha dedicación vale la pena para proteger la salud de las mujeres y asegurar que ellas puedan ejercer su derecho legal a los servicios de aborto seguro.”

Cuando se repitió recientemente el estudio de Ipas realizado en el año 2005, se encontraron considerables cambios en la prestación de servicios, en la tasa de morbilidad relacionada con el aborto y en las actitudes del personal de salud. El estudio de 2010 — que es sólo el segundo estudio nacional longitudinal de la morbilidad atribuible al aborto en el mundo– expone una comparación distintiva con los hallazgos de 2005; por lo tanto, mide los avances nacionales en la prestación de servicios de aborto y de atención postaborto (APA). Entre los cambios positivos documentados después de sólo cinco años se encuentran:

  • La disponibilidad de los servicios de aborto seguro mejoró drásticamente en los establecimientos de salud del sector público. El porcentaje de hospitales gubernamentales donde se ofrecen servicios de aborto electivo aumentó del 52% al 73% y el porcentaje de centros de salud donde se ofrecen dichos servicios aumentó del 6% a más del 33%. Los resultados fueron más pronunciados en los establecimientos de salud donde se realizó la intervención de RMMP, donde la disonibilidad de servicios de aborto se duplicó en los hospitales y aumentó del 9% al 73% en los centros de salud que habían enviado a uno o más prestadores de servicios de salud para que recibieran capacitación.
  • La atención postaborto también mejoró. En el año 2010, hubo menos referencias para complicaciones postaborto y menos mujeres que buscaban atención postaborto en el segundo trimestre del embarazo fueron admitidas a hospitales. Además, se vio un aumentó en el uso de tecnología adecuada, principalmente la AMEU y el método de aborto con medicamentos para la atención postaborto.
  • El uso de tecnologías de aborto adecuadas aumentó. El porcentaje de establecimientos de salud gubernamentales que declararon utilizar la AMEU como el método preferido y más común para la interrupción del embarazo en sus etapas iniciales aumentó del 35% al 92% en los hospitales, y del 56% al 79% en los centros de salud. En 2010, el número de establecimientos donde se disponía de los productos necesarios para el aborto con medicamentos, aumentó del 22% al 37% en los hospitales y del 0% al 14% en los centros de salud. El aumento en la disponibilidad de las tecnologías de aborto seguro y las mejoras en las habilidades de los establecimientos donde se realizó la intervención de RMPP estaba correlacionado con el hecho de que, en 2010, se vio una considerable disminución en el número de profesionales de la salud que remitían a las mujeres a otros establecimientos de salud porque no podían proporcionar la atención solicitada. 
  • Se detectaron reducciones en la tasa de morbilidad relacionada con el aborto a nivel nacional. Aunque un número similar de pacientes buscaron atención postaborto en los años 2010 y 2005, menos mujeres tenían una enfermedad grave en 2010 y ninguna mujer murió de complicaciones relacionadas con el aborto inseguro; ambos hallazgos indican que un número mucho menor de mujeres utilizaron métodos invasivos de aborto inseguro. En 2005, el 9% de todos los hospitales documentaron una o más muertes atribuibles al aborto inseguro durante el año anterior, mientras que en el año 2010 se documentó esta causa de muerte en un sólo hospital.
  • Un mayor número de profesionales de la salud conocen la ley, participan en los esfuerzos por mejorar los servicios de aborto y apoyan al aborto legal en 2010. Entre 2005 y 2010, se duplicó el número de profesionales de la salud que habían leído acerca de la ley de aborto en Camboya. El número de profesionales de la salud del sector público que habían asistido a una reunión donde se trató el tema del aborto, aumentó más de cinco veces. Las actitudes de esas personas en cuanto al aborto legal eran considerablemente más positivas en el año 2010: el apoyo a favor de la ley de aborto era tres veces más alto, hubo una disminución del 40% en el número de profesionales de la salud que pensaban que el aborto en el segundo trimestre es “más vergonzoso” que el aborto en el primer trimestre, y el apoyo de las ventas de misoprostol en las farmacias se duplicó.

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Fuente: http://www.ipas.org/

Source: Septiembre 2010