El aborto y Google

En Google se puede encontrar todo. En Google es posible buscar y encontrar fotos de una mujer que es sodomizada por un perro o cualquier escena pornográfica de una violencia extrema, pero no es posible encontrar un anuncio de una clínica legal que anuncia la prestación de servicios legales de interrupción voluntaria del embarazo, que no sólo es legal sino que es un derecho de las mujeres, como deja bien claro la ley.

 

 

Para evitar no sólo que las mujeres puedan informarse de a dónde acudir si necesitan acceder a un aborto, Google bloquea los anuncios que contengan las palabras: “Diagnóstico prenatal”, “enfermedades venéreas”, “ginecología”, “IVE”, “planificación familiar”, “planificación familiar, estudios de fertilidad”, “planificación familiar, píldora día después” y “pruebas de paternidad”. Es de suponer que Google no tiene nada contra los ginecólogos, (o, visto lo visto, quizá sí) sino que pretende evitar como sea que las mujeres puedan siquiera, mediante complicadas vueltas, tener una dirección, un teléfono, un nombre, al que acudir para interrumpir su embarazo.

 

La razón que da Google para no admitir los anuncios publicitarios de las clínicas que practican abortos es que, al parecer, dichos anuncios vulneran su “guía editorial” que impide anunciar webs que “promocionan abortos”, porque considera que es un tema “emotivo”, cosa que al parecer no les impide promocionar muchas otras cosas, algunas de las cuales serían consideradas “emotivas” por la mayoría de la gente. Así que Google se rige por criterios morales propios para admitir o no su publicidad, criterios morales muy particulares que les permiten catalogar como inmoral una ley aprobada con amplia mayoría por el Parlamento español. Es posible que sea un derecho, el de publicar o no lo que a uno le de la gana según sus criterios morales. Pero lo más curioso es la explicación que Google da a esa práctica.

La carta que la empresa ha dirigido a las clínicas y en la que reconoce su política reza así: “El tema del aborto es un tema emotivo, y en Google creemos que no debemos tomar partido. En 2008 se ha revisado nuestra política de anuncios sobre el aborto con el fin de asegurarnos que era justa, estaba actualizada y en consonancia con las costumbres y prácticas locales donde opera la compañía. Como resultado, se decidió no incluir anuncios de servicios de aborto, como las clínicas de aborto, en algunos mercados entre los que se encuentra España. Sin embargo, y dentro de una visión general, los anuncios sobre el aborto en general son posibles y también es posible que las asociaciones religiosas incluyan anuncios sobre el aborto, de una manera objetiva”.

Cuesta un poco entender este párrafo. Según parece consideran que el aborto es un tema emotivo ante el que no deben tomar partido (?) dicho lo cual toman inmediatamente partido en contra de la ley y a favor de las posiciones más derechistas y no a favor de la mayoría de la sociedad española que, según las encuestas, apoya que el aborto esté despenalizado. ¿Qué entenderán en Google por “no tomar partido”?

Nos lo explica a continuación ya que Google nos informa de que es posible que “las asociaciones religiosas incluyan anuncios sobre el aborto de una manera objetiva”, lo cual es simplemente una contradicción de principio: las asociaciones religiosas no pueden informan objetivamente de nada porque religión y objetividad me temo que son términos que no se llevan bien. Las asociaciones religiosas informarán desde su particular punto de vista religioso. Lo único objetivo en esta cuestión es que el derecho al aborto está plasmado en una ley, que las clínicas que ofrecen dicha prestación son legales y tienen capacidad para anunciarse y derecho a hacerlo y que Google no debería imponer sus “criterios morales” a todos sus usuarios.

No sé si legalmente tendrá derecho a rechazar por cuestiones morales la inclusión de determinados servicios, pero sí que creo que la cuestión es lo suficientemente importante como para que el Ministerio de Igualdad se emplee a fondo y les explique lo que no han entendido. Puede que más que mala intención, lo que le ocurra a Google es que es, sin ánimo de ofender, su punto de vista del mundo sea un poco provinciano. Según nos informa en su indescriptible comunicado, su política se toma en consonancia con “las costumbres locales”, y dado que en España el acceso al aborto se viene ejerciendo en medio de una normalización absoluta y no problemática desde hace décadas, es posible que las costumbres locales a las que Google se refiera sean las de Kansas, por ejemplo. Tanta globalización, tanta globalización, para finalmente no ver más allá del pueblo.

Beatriz Gimeno es escritora y ex presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales

Fuente: http://www.elplural.com/

Source: Mayo 2010