En red contra el aborto inseguro

Un seminario sobre interrupción del embarazo con medicamentos congregó a varios cientos de médicos. Expertos de otros países explicaron la necesidad de promover su uso para bajar la mortalidad materna. El caso de Uruguay.

 

Medio millar de profesionales de la salud, la mayoría médicos generalistas, se anotaron para participar de un seminario sobre aborto con

medicamentos, pero más de la mitad se quedó sin lugar porque la avalancha de inscriptos superó ampliamente la expectativa de los organizadores. El encuentro tuvo lugar en el auditorio del Centro Cultural de la Cooperación, cuya capacidad fue colmada por el gran interés que despertó la convocatoria. Durante la jornada se anunció la conformación de una red contra el aborto inseguro que promoverá, entre otras acciones, la difusión de información sobre el uso del misoprostol, un fármaco que se puede adquirir en las farmacias con receta y con el cual las mujeres pueden interrumpir voluntariamente un embarazo en sus casas durante las primeras 12 semanas de gestación, sin la presencia de un médico, en forma segura, según destacaron los expositores.

“Brindar información y recetar el misoprostol no es delito en la Argentina. Hoy si una mujer está en condiciones de usar misoprostol para abortar de manera segura es antiético, abusivo y puede ser delictivo abandonarla y exponerla a un aborto de alto riesgo, por ejemplo con una sonda o sin internación en el segundo trimestre de embarazo”, enfatizó la abogada Luciana Sánchez, integrante Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto, una de las organizadoras del seminario junto con la Asociación Metropolitana de Generalistas y Equipos de Salud (AMeGES), la Cátedra Libre de Salud y Derechos Humanos de la Facultad de Medicina de la UBA y Médicos del Mundo.

El misoprostol se vende bajo receta archivada en la Argentina, pero a las mujeres que lo requieren para un aborto muchas veces les cuesta conseguir que un médico se los recete. “Con la receta la farmacia está obligada a vender el misoprostol. Las mujeres acceden a descuentos entre un 20 por ciento y un 70 por ciento por obra social”, señaló Sánchez. A veces las consiguen a través de Internet o por fuera de las farmacias, en el mercado negro, pero a un sobreprecio que puede llegar a quintuplicar el de las farmacias, se dijo durante el seminario “Aborto con misoprostol en atención primaria de la salud”.

“En el primer trimestre de embarazo abortar con misoprostol es seguro y menos costoso”, indicó el médico ginecólogo pampeano Fernando Giayetto, asesor de la línea “Aborto: más información, menos riesgo”, que brinda información a través del teléfono (011) 15 66 64 7070 sobre el uso del fármaco (ver aparte). “Es clave que si la mujer decidió abortar acceda al misoprostol a tiempo, con una receta. No acceder a una receta de misoprostol a tiempo agrava los riesgos de la clandestinidad”, observó Sánchez.

El objetivo del encuentro fue informar a integrantes de equipos de salud y estudiantes de Medicina y otras carreras afines sobre el aborto con medicamentos, el marco legal para informar sobre el misoprostol y recetarlo para que lo usen por su cuenta las mujeres, y sobre la experiencia uruguaya con esa nueva tecnología.

La interrupción voluntaria de un embarazo con fármacos se está expandiendo en Latinoamérica, en contextos legales restrictivos para acceder al aborto, como el argentino. “Entre 80 y 100 mujeres de clases populares morirán este año por no haber accedido a tiempo a información y a una receta de misoprostol para abortar de manera segura”, apuntó Sánchez. Por esa razón, instó a las y los médicos presentes a recetar el fármaco –utilizado habitualmente para úlceras gástricas– para evitar complicaciones por abortos realizados con métodos inseguros, principal causa de mortalidad materna en el país.

En Uruguay es un derecho de las pacientes recibir información sobre métodos seguros para abo rtar, entre ellos el uso del misoprostol, cuando enfrentan un embarazo no deseado. La consejería pre y post aborto está contemplada en la Ley Nacional de Salud Sexual y Reproductiva aprobada a fin de 2008 por el Parlamento. Desde hace dos años en Uruguay no se registran muertes por abortos inseguros, destacó durante el seminario Hugo Rodríguez Almada, médico legista y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, en el país vecino. El ginecólogo tucumano Rodolfo Gómez Ponce de León, consultor de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Ginecología y Obstetricia, señaló que el misoprostol está incluido en el listado de drogas esenciales de la Organización Mundial de la Salud. “El misoprostol favorece la libertad de decisión de las mujeres frente a un embarazo no deseado. El aborto siempre se presenta como una necesidad imperiosa, imprevista, que surge de un campo de la actividad humana incontrolable como es la sexualidad”, consideró Rafael Sanseviero, investigador, ex diputado nacional del Frente Amplio, ex coordinador de programas médicos de reducción de riesgos y daños por aborto inseguro en Uruguay. “En la medida que el aborto causa pérdida de salud y vida, el Estado tiene la obligación de proveer los recursos que las leyes no prohíben para garantizar una vida saludable. Y en ese marco, los médicos deben informar y recetar el misoprostol”, consideró Sandeviero.

La mayoría de los participantes del seminario fueron integrantes de equipos de salud, principalmente médicos generalistas, pero también enfermeras, trabajadores sociales y psicólogos. “Se anotaron casi quinientas personas, pero alrededor de trescientas no pudieron estar por falta de cupo en el salón del Centro Cultural de la Cooperación. Hubo cuarenta que vinieron igual y les tuvimos que decir que se fueran porque no había lugar”, señaló Fabián Portnoy, uno de los expositores, miembro de la Comisión Salud Sexual y Reproductiva de AmeGES, docente y investigador de la Escuela de Salud Pública de la UBA y del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes). En la jornada se anunció el lanzamiento de una red de profesionales de la salud y activistas que trabajarán contra el aborto inseguro, en la difusión del uso del misoprostol y en la promoción del debate legislativo por la despenalización y legalización de la interrupción voluntaria del embarazo.

Tomado de: http://www.pagina12.com.ar

Source: Abril 2010